¿Por qué enfermamos? El método dialéctico en epidemiología

El pasa­do año 2012 se des­pi­dió con una sor­pren­den­te noti­cia: Prohi­bi­do enfer­mar en Por­tu­gal “..el Gobierno luso ha pedi­do inclu­so a los ciu­da­da­nos que recu­rran menos a los ser­vi­cios sani­ta­rios y que cola­bo­ren para no caer enfer­mos,..” (1) . Como si el pue­blo tra­ba­ja­dor pudie­ra auto­con­tro­lar sus enfer­me­da­des, sus dolen­cias o sufri­mien­tos. Como si no fue­ra el pro­pio sis­te­ma capi­ta­lis­ta en cri­sis quién está pro­vo­can­do una olea­da de ver­da­de­ras epi­de­mias, des­de las rela­cio­na­das con la pro­mo­ción de noci­vos esti­los de vida (seden­ta­ris­mo o exce­sos ali­men­ta­rios) has­ta otras bien dife­ren­tes como el femi­ni­ci­dio o los sui­ci­dios pro­vo­ca­dos por el gra­do de deses­pe­ra­ción de muchas per­so­nas ante el desahu­cio de su vivien­da o el des­po­jo del, a veces, su úni­co recur­so, el tra­ba­jo.

INTRODUCCIÓN

Qué duda cabe que la salud y la enfer­me­dad son una preo­cu­pa­ción cons­tan­te y esen­cial en la vida de las per­so­nas, de las comu­ni­da­des y pue­blos, máxi­me en esta cri­sis glo­bal y sis­té­mi­ca que sufri­mos en la actua­li­dad. Glo­bal y sis­té­mi­ca por­que las con­tra­dic­cio­nes inter­nas del sis­te­ma capi­ta­lis­ta se han agu­di­za­do has­ta tal extre­mo que afec­tan gra­ve­men­te a lo eco­nó­mi­co y a lo social, a los valo­res y aspec­tos éti­cos y a los recur­sos de la natu­ra­le­za y del cono­ci­mien­to, hallán­do­se en con­tra­dic­ción con la pro­pia super­vi­ven­cia del pla­ne­ta.

No hacen fal­ta muchos argu­men­tos para enten­der que nues­tra socie­dad en cri­sis, enfer­ma y des­tru­ye a las per­so­nas. Que el sufri­mien­to, la fal­ta de ilu­sio­nes matan, que el paro y, sobre todo, los desahu­cios matan, que la desigual­dad que sufren las muje­res y la pri­va­ti­za­ción de la sani­dad matan. Que, en suma, el empo­bre­ci­mien­to de las con­di­cio­nes de vida aumen­ta las enfer­me­da­des y la mor­ta­li­dad pre­ma­tu­ra de nues­tras pobla­cio­nes. Y para afron­tar el reto de poder cam­biar y trans­for­mar -para curar- nues­tra socie­dad debe­mos vol­ver la vis­ta a la dia­léc­ti­ca, repen­sar el mate­ria­lis­mo dia­léc­ti­co para afron­tar las luchas nece­sa­rias si no que­re­mos que este sis­te­ma nos des­tru­ya en el sen­ti­do más inte­gral de la pala­bra.

Este escri­to es un inten­to de apli­car el méto­do dia­léc­ti­co con el obje­to de enten­der un poco mejor los pro­ble­mas de salud que pade­ce la comu­ni­dad. Se cen­tra en el ámbi­to de las cien­cias de la salud, pero no olvi­da que actuar en esta par­ce­la del cono­ci­mien­to for­ma par­te indi­so­lu­ble de otros cam­pos del hacer y del saber, sobre todo los que desa­rro­llan dife­ren­tes orga­ni­za­cio­nes polí­ti­cas, sin­di­ca­les y socia­les en el pro­ce­so de la lucha de cla­ses. Aque­lla que reco­rre las dife­ren­tes movi­li­za­cio­nes y luchas que los pue­blos deben ejer­cer para trans­for­mar y rever­tir esta socie­dad y cons­truir otra nue­va, entre todas y todos, demo­crá­ti­ca y socia­lis­ta.

EL AZAR Y LA NECESIDAD EN EL ESTUDIO DE LAS ENFERMEDADES Y PROBLEMAS DE SALUD

Para com­pren­der por qué, cuá­les son las cau­sas que pro­du­cen las enfer­me­da­des y los pro­ble­mas de salud debe­mos enten­der la rela­ción dia­léc­ti­ca entre el azar y la nece­si­dad, entre lo casual y lo cau­sal. Fren­te al deter­mi­nis­mo y el meca­ni­cis­mo que aún pre­do­mi­nan en los aná­li­sis de las cien­cias de la salud debe­mos con­si­de­rar un hecho bási­co: que hay deter­mi­na­ción en la inde­ter­mi­na­ción e inde­ter­mi­na­ción en la deter­mi­na­ción. ¿Qué quie­re decir esto? Si ana­li­za­mos cual­quier acon­te­ci­mien­to de la natu­ra­le­za (viva o iner­te) o de la socie­dad pode­mos com­pro­bar que se pro­du­ce por una serie de cau­sas, de cade­nas cau­sa­les (nece­sa­rias y deter­mi­na­das) que cho­can y se entre­cru­zan entre sí de for­ma cau­sal o aza­ro­sa (inde­ter­mi­na­da). Fue Hegel el pri­me­ro que resol­vió la rela­ción y unión de estos “dos con­tra­rios”, el azar y la nece­si­dad, en pug­na con­ti­nua y siem­pre pre­sen­tes, en el sen­ti­do de que, según del pro­ce­so par­ti­cu­lar de que se tra­te, pre­do­mi­na­rá uno u otro.

Un acci­den­te labo­ral en la cons­truc­ción, sec­tor don­de por cier­to se sigue pro­du­cien­do el mayor por­cen­ta­je de acci­den­tes de tra­ba­jo en el Esta­do espa­ñol (2), nos mues­tra por ejem­plo todas las cade­nas cau­sa­les que lo han pro­du­ci­do. La caí­da del tra­ba­ja­dor es casual pero sus con­di­cio­nes labo­ra­les y per­so­na­les, así como las de la obra don­de tra­ba­ja son nece­sa­rios y cla­ra­men­te deter­mi­na­dos. El cono­ci­mien­to y estu­dio sis­te­má­ti­co de los dis­tin­tos tipos de acci­den­tes de tra­ba­jo o de las enfer­me­da­des pro­fe­sio­na­les pro­por­cio­nan una sín­te­sis, una mejor com­pren­sión de la influen­cia de las inade­cua­das con­di­cio­nes labo­ra­les y per­so­na­les del tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra y de los ries­gos de las expo­si­cio­nes ocu­pa­cio­na­les y de las insu­fi­cien­tes medi­das de pro­tec­ción y segu­ri­dad de las empre­sas. Mejo­rar dichas con­di­cio­nes labo­ra­les y de segu­ri­dad pro­du­ci­rá una menor pro­ba­bi­li­dad de acci­den­tes labo­ra­les, aun­que, el hecho par­ti­cu­lar y ais­la­do de la caí­da del mis­mo en ese momen­to y lugar es inde­ter­mi­na­do y aza­ro­so. Solo cuan­do mejo­ran las con­di­cio­nes en el tra­ba­jo, con hora­rios y des­can­sos ade­cua­dos, esta­bi­li­dad, for­ma­ción y medi­das de pro­tec­ción según los ries­gos del lugar del tra­ba­jo jun­to con mejo­ras del sala­rio que per­mi­tan el des­can­so y cali­dad de vida del tra­ba­ja­dor esta­re­mos dis­mi­nu­yen­do el ries­go de acci­den­tes labo­ra­les por­que evi­ta­mos la for­ma­ción de sus cade­nas cau­sa­les y, por tan­to, arrin­co­na­mos y mini­mi­za­mos el azar.

Cuan­to más cono­ce­mos, y pode­mos inter­ve­nir, sobre las cau­sas, más pode­mos deter­mi­nar o evi­tar el pro­ce­so y menos azar exis­te; en el otro polo de esta rela­ción, los pro­ce­sos o enfer­me­da­des que menos cono­ce­mos sus cau­sas, o sobre las que pode­mos inter­ve­nir poco, el aspec­to casual o aza­ro­so de su apa­ri­ción será mayor. Es en este sen­ti­do que habla­mos de uni­dad y “lucha” de con­tra­rios que solo el méto­do dia­léc­ti­co ha podi­do resol­ver.

Pero para ana­li­zar las cau­sas de las enfer­me­da­des tam­bién ten­dre­mos que con­si­de­rar otra impor­tan­te rela­ción dia­léc­ti­ca, la de la reali­dad y la posi­bi­li­dad. Los fenó­me­nos o hechos se con­si­de­ran reales por­que son posi­bles que ocu­rran, fren­te a lo impo­si­ble. Y como hechos posi­bles, pue­den que ocu­rran o que no ocu­rran, y si no ocu­rren, ocu­rri­rán otros hechos posi­bles en su lugar (3). En la actua­li­dad es impo­si­ble que una per­so­na padez­ca la virue­la, por­que ha sido erra­di­ca­da, pero esta ver­dad obje­ti­va y con­cre­ta, es rela­ti­va por­que en un futu­ro podría apa­re­cer por deter­mi­na­das cau­sas natu­ra­les o huma­nas. Sin embar­go, muchas otras enfer­me­da­des infec­cio­sas siguen afec­tan­do a la pobla­ción en mayor o menor medi­da según las zonas y cir­cuns­tan­cias. Y de nue­vo vol­ve­ría­mos a ana­li­zar los cono­ci­mien­tos que tene­mos de ellas, el por­qué ocu­rren, cómo han afec­ta­do, y afec­tan, a deter­mi­na­das regio­nes y gru­pos de pobla­ción. Repa­sa­ría­mos las carac­te­rís­ti­cas del ger­men, sus meca­nis­mos de trans­mi­sión, las per­so­nas más vul­ne­ra­bles por su gra­do de des­nu­tri­ción y otras carac­te­rís­ti­cas bio­ló­gi­cas, la impor­tan­cia de las con­di­cio­nes higié­ni­co-sani­ta­rias y eco­nó­mi­cas de su entorno. Sabe­mos por ejem­plo que la mer­can­ti­li­za­ción del agua, de las semi­llas y de las tie­rras, su coti­za­ción en bol­sa, pro­du­ce una subida de los pre­cios de los ali­men­tos y empo­bre­ce a las pobla­cio­nes de las zonas más depen­dien­tes, aumen­ta la des­nu­tri­ción cró­ni­ca de la pobla­ción infan­til y las infec­cio­nes gas­tro­in­tes­ti­na­les.

Com­pren­der cada una de esas enfer­me­da­des, enten­der su esen­cia pro­fun­da, nos per­mi­te cono­cer por qué ocu­rrió, por qué fue posi­ble. Y nos per­mi­te pre­de­cir lo que pue­de ocu­rrir y qué medi­das se deben tomar para evi­tar­las. Por­que estos acon­te­ci­mien­tos, como otros, no se ori­gi­nan con nece­si­dad cau­sal abso­lu­ta (100%), sino que solo las posi­bi­li­da­des de diver­sas cone­xio­nes cau­sa­les están deter­mi­na­das según leyes de un modo nece­sa­rio, y den­tro de este mar­co de leyes pro­pias se tie­ne en cuen­ta lo casual, el azar, en el pro­ce­so real, con­cre­to, que este­mos ana­li­zan­do.

LAS CONTRADICCIONES INTERNAS DE LOS PROBLEMAS DE SALUD-ENFERMEDAD Y SUS CONDICIONANTES EXTERNOS

Por tan­to, nues­tra capa­ci­dad de acción depen­de del cono­ci­mien­to que ten­ga­mos de las deter­mi­na­cio­nes obje­ti­vas y nece­sa­rias de los pro­ce­sos a estu­dio. Y este cono­ci­mien­to debe basar­se en que siem­pre en esas cau­sas rela­cio­na­das exis­ten las ten­den­cias inter­nas que, bien tra­ta­das y resuel­tas, per­mi­ten trans­for­mar las deter­mi­na­cio­nes des­de den­tro, des­de su esen­cia. La dia­léc­ti­ca con­sis­te pre­ci­sa­men­te en la habi­li­dad de com­pren­der dichas con­tra­dic­cio­nes inter­nas, el estí­mu­lo de su auto­de­sa­rro­llo. Ver solo los con­di­cio­nan­tes exter­nos como una coli­sión más o menos acci­den­tal de los pro­ce­sos es con­tra­rio a la dia­léc­ti­ca, es meta­fí­si­co.

Si estu­dia­mos un indi­vi­duo enfer­mo debe­mos com­pren­der cómo se pro­du­ce la lesión en el inte­rior de su orga­nis­mo. Ese es el pun­to esen­cial don­de se unen y se con­ju­gan los pro­ce­sos cau­sa­les exter­nos en las con­tra­dic­cio­nes inter­nas que se pro­du­cen, en el cho­que de con­tra­rios que ori­gi­na la alte­ra­ción fisio­ló­gi­ca, la enfer­me­dad par­ti­cu­lar. En este caso sig­ni­fi­ca com­pren­der cómo el endo­te­lio del vaso san­guí­neo es alte­ra­do, infla­ma­do y trom­bo­sa­do por la con­jun­ción de influen­cias de cau­sas exter­nas, como el exce­so de inges­ta de áci­dos gra­sos satu­ra­dos, sobre dichos pro­ce­sos inter­nos. La “lucha de con­tra­rios” que se ori­gi­na entre el exce­so de gra­sas que se adhie­ren al endo­te­lio y los meca­nis­mos físi­co-quí­mi­cos y celu­la­res que evi­tan su acu­mu­la­ción tie­nen como con­se­cuen­cia la for­ma­ción, o no, de lesio­nes arte­rios­cle­ró­ti­cas que rom­pen el equi­li­brio y alte­ran la fun­ción de ese vaso san­guí­neo. Si la lesión se pro­du­ce en una arte­ria coro­na­ria del cora­zón, esta deja­rá de oxi­ge­nar al teji­do mus­cu­lar car­dia­co que irri­ga pro­vo­can­do su isque­mia, lo que pue­de lle­var a la muer­te del teji­do, al infar­to de mio­car­dio.

Si aho­ra el con­tex­to o ámbi­to de estu­dio es una socie­dad par­ti­cu­lar que sufre una epi­de­mia de infar­tos de mio­car­dio, la pers­pec­ti­va del pro­ble­ma de salud aumen­ta y vol­ve­mos a inda­gar en las con­tra­dic­cio­nes inter­nas que sufre esa socie­dad y sus influen­cias exter­nas. Pero con­ti­nuan­do todo el pro­ce­so has­ta el nivel indi­vi­dual bio­ló­gi­co para una mejor com­pre­sión del pro­ble­ma. Estu­dia­mos todas las posi­bles cau­sas exter­nas al indi­vi­duo que pue­de aumen­tar la inci­den­cia de infar­tos en dicha pobla­ción, como la pro­mo­ción del con­su­mis­mo en gene­ral, y de un patrón insano ali­men­ta­rio en par­ti­cu­lar, el estrés labo­ral y emo­cio­nal por el tra­ba­jo ago­ta­dor, o la ausen­cia de éste, lo que pro­du­ce un defi­cit inmu­ni­ta­rio y aumen­to de los hábi­tos tóxi­cos. Solo cuan­do inda­ga­mos en esas con­tra­dic­cio­nes inter­nas que sufre esa socie­dad, inmer­sa en una cri­sis estruc­tu­ral, polí­ti­ca, eco­nó­mi­ca y de valo­res, podre­mos ana­li­zar cómo y por­qué se van pro­du­cien­do esos infar­tos en cada uno de los casos y cómo esas adver­sas con­di­cio­nes socia­les y eco­nó­mi­cas se rela­cio­nan con los fac­to­res más indi­vi­dua­les exter­nos que a su vez afec­tan a sus arte­rias coro­na­rias.

Ade­más, nues­tro aná­li­sis debe incluir no solo las cau­sas de la apa­ri­ción de los infar­tos de mio­car­dio sino tam­bién de su mor­ta­li­dad. Y para ello debe­mos repa­sar la mayor o menor gra­ve­dad de los dis­tin­tos tipos de infar­tos y la rapi­dez y cali­dad de la aten­ción sani­ta­ria. Cómo fun­cio­nan los pro­gra­mas de pre­ven­ción de esta y otras enfer­me­da­des des­de los cen­tros de Aten­ción Pri­ma­ria (Cen­tros de Salud) y des­de los hos­pi­ta­les. Su acce­si­bi­li­dad geo­grá­fi­ca y eco­nó­mi­ca, su gra­do de coor­di­na­ción y capa­ci­dad de detec­tar los pro­ble­mas de salud más fre­cuen­tes de su área de influen­cia. Todo ello mini­mi­za­rá el pro­ble­ma y los tiem­pos de aten­ción y evi­ta­rá la muer­te y posi­bles com­pli­ca­cio­nes de esos infar­tos. Y por últi­mo, ana­li­zar la ade­cua­da ges­tión, orga­ni­za­ción y coor­di­na­ción de los pro­fe­sio­na­les sani­ta­rios, y no sani­ta­rios, del Cen­tro de Salud y del hos­pi­tal para garan­ti­zar el mejor de los resul­ta­dos posi­bles para la pobla­ción del área que atien­da (4). Ser­vi­cios sani­ta­rios públi­cos que tie­nen como fina­li­dad no solo la res­tau­ra­ción de la salud de la pobla­ción que atien­de, sino espe­cial­men­te la pro­mo­ción de su salud y la pre­ven­ción de la enfer­me­dad (5).

La con­tra­dic­cio­nes polí­ti­cas de esa socie­dad en cri­sis que prio­ri­za el bene­fi­cio eco­nó­mi­co, mone­ta­rio e inme­dia­to fren­te a los bene­fi­cios socia­les, amplios y a lar­go pla­zo de la salud de su pobla­ción son cau­sas que nos lle­van a pro­po­ner tam­bién polí­ti­cas sani­ta­rias que abo­guen por la salud y bien­es­tar de las per­so­nas y, por tan­to, por la equi­dad del sis­te­ma sani­ta­rio. Por un Sis­te­ma Uni­ver­sal, para todos y todas, equi­ta­ti­vo, a cada uno según sus nece­si­da­des, que dé más al que más lo nece­si­ta y no todo lo con­tra­rio. Polí­ti­cas sani­ta­rias públi­cas que mues­tran ser más efi­cien­tes y, sobre todo, mejo­ran la super­vi­ven­cia y salud de la pobla­ción que atien­den cuan­do se com­pa­ran con los ser­vi­cios sani­ta­rios pri­va­dos o los públi­cos de ges­tión pri­va­da (6, 7, 8).

LA LIBERTAD Y LA POSIBILIDAD DE ACTUAR: A MODO DE CONCLUSIÓN

En el ámbi­to de las cien­cias de la salud es común caer en la tram­pa de los mode­los deter­mi­nis­tas que tie­nen la inca­pa­ci­dad de no dejar liber­tad para la acción y trans­for­ma­ción de la reali­dad y que, por lo mis­mo, ter­mi­nan cayen­do en el idea­lis­mo, la fata­li­dad y la impo­ten­cia ante los acon­te­ci­mien­tos. La his­to­ria del cono­ci­mien­to nos ha dado mues­tras de la fala­cia del deter­mi­nis­mo bio­ló­gi­co que con­ti­nua­men­te tra­tan de con­ven­cer­nos de que las desigual­da­des socia­les, racia­les y de géne­ro vie­nen “mar­ca­das” en los genes y que por ello siem­pre habrá este tipo de desigual­da­des, por­que los más lis­tos y más fuer­tes físi­ca y psí­qui­ca­men­te (gene­ral­men­te varo­nes y blan­cos de cla­se pudien­te) están deter­mi­na­dos por su supe­rio­ri­dad gené­ti­ca. Estas y otras fala­cias que la cien­cia al ser­vi­cio de la bur­gue­sía han tra­ta­do de impo­ner, no han teni­do otro fin que el de jus­ti­fi­car la per­pe­tua­ción de la explo­ta­ción de cla­se, del poder patriar­cal y de los pre­jui­cios racis­tas, que en el caso de los pro­ble­mas de salud ter­mi­nan res­pon­sa­bi­li­zan­do a la víc­ti­ma de sus males y cen­trán­do­se en las inter­ven­cio­nes indi­vi­dua­les, ya que el sis­te­ma polí­ti­co y social es ina­mo­vi­ble, por­que como sue­len plan­tear “no esta­mos en el mejor de los mun­dos pero sí en el mejor de los mun­dos posi­bles”.

Pero la reali­dad es que el cono­ci­mien­to mues­tra su avan­ce impa­ra­ble, jun­to al avan­ce de los pue­blos en su lucha en gene­ral con­tra la opre­sión. Y ese pro­gre­so debe­mos seguir defen­dién­do­lo pese a las limi­ta­cio­nes y fre­nos del sis­te­ma capi­ta­lis­ta que cen­tra la inves­ti­ga­ción en los bene­fi­cios eco­nó­mi­cos para un sec­tor mino­ri­ta­rio de la pobla­ción mun­dial. Por­que, pese a todo, la lucha por el cono­ci­mien­to, por la ver­dad, es un logro de la huma­ni­dad, y ten­de­mos a crear una acti­tud cien­tí­fi­ca y crí­ti­ca, pues el cono­ci­mien­to ver­da­de­ro siem­pre es crí­ti­co y revo­lu­cio­na­rio. Ser radi­cal -esa pala­bra tan denos­ta­da- impli­ca lle­gar a la raíz del pro­ble­ma, saber y cono­cer “has­ta las últi­mas con­se­cuen­cias y pene­tran­do en la esen­cia de los fenó­me­nos”. Que pode­mos actuar y trans­for­mar, inclui­da nues­tra socie­dad y aun­que cho­quen con deter­mi­na­dos intere­ses polí­ti­cos; que tene­mos liber­tad para la acción y para la mejo­ra de las cau­sas que vamos des­cu­brien­do en las entra­ñas del pro­ble­ma.

Es pre­ci­so negar las ideas meca­ni­cis­tas que dicen que el futu­ro está total­men­te deter­mi­na­do e, igual­men­te, debe­mos negar las ideas que (en el otro polo de la dia­léc­ti­ca) nos dicen que el futu­ro está total­men­te inde­ter­mi­na­do. Debe­mos con­si­de­rar que el futu­ro está deter­mi­na­do (o mejor aún, inter­de­ter­mi­na­do o code­ter­mi­na­do) por el pre­sen­te y el pasa­do, pero no de un modo defi­ni­ti­vo y abso­lu­to. Por ejem­plo, aho­ra tene­mos la “liber­tad” de inter­ve­nir sobre la posi­bi­li­dad de apa­ri­ción de deter­mi­na­das enfer­me­da­des con­gé­ni­tas con las téc­ni­cas de fecun­da­ción in vitro (9). Con dicha téc­ni­ca opta­mos a ele­gir los embrio­nes váli­dos y sin las alte­ra­cio­nes gené­ti­cas (meta­bó­li­cas muchas veces) que pue­den ser detec­ta­das por­que cono­ce­mos su meca­nis­mo de acción. Solo si un fenó­meno pue­de ser alte­ra­do, por­que el ser humano sabe cómo pue­de hacer­lo, podre­mos inter­ve­nir para modi­fi­car esos pro­ce­sos pre­de­ter­mi­na­dos.

En el ámbi­to social y polí­ti­co, el mate­ria­lis­mo dia­léc­ti­co ha mos­tra­do la posi­bi­li­dad real de cam­biar nues­tra socie­dad, que con el con­cur­so de nues­tra volun­tad de acción orga­ni­za­da -la de la cla­se tra­ba­ja­do­ra y otros sec­to­res popu­la­res- podre­mos trans­for­mar las estruc­tu­ras eco­nó­mi­cas y polí­ti­cas capi­ta­lis­tas y cons­truir socie­da­des nue­vas en don­de el bien colec­ti­vo, el bien­es­tar y la salud de la mayo­ría de la pobla­ción sean el cen­tro de aten­ción. A tra­vés de nues­tras inter­ven­cio­nes pode­mos modi­fi­car la posi­bi­li­dad, o pro­ba­bi­li­dad, de que ocu­rra un fenó­meno o de que no ocu­rra, debi­do al gra­do de la liber­tad o inde­ter­mi­na­ción que aca­ba­mos de comen­tar. El ser humano uti­li­za la casua­li­dad o el azar de los acon­te­ci­mien­tos para con­se­guir lo que desea. Si no exis­tie­ra ese azar “cie­go”, no podría­mos deter­mi­nar el mun­do.

La dia­léc­ti­ca, el méto­do dia­léc­ti­co, se mues­tra más actual que nun­ca para ayu­dar­nos a expli­car los fenó­me­nos que nos rodean, empe­zan­do por el más acu­cian­te de la lucha de cla­ses, y nos ayu­da a enten­der en la prác­ti­ca los pro­ble­mas que nos pue­den sur­gir en cual­quier ámbi­to de nues­tras vidas y en cual­quier aspec­to de la dis­ci­pli­na que tra­ba­je­mos. Deli­mi­tar el pro­ble­ma con­cre­to y obje­ti­vo en cada nivel de aná­li­sis y de actua­ción debe ser nues­tro pun­to de par­ti­da. Inves­ti­gar las con­tra­dic­cio­nes inter­nas y sus con­di­cio­nan­tes exter­nos en cada con­tex­to para lle­gar a su esen­cia, a sus deter­mi­na­cio­nes inter­nas has­ta inten­tar domi­nar el con­jun­to del cono­ci­mien­to -la sín­te­sis- de ese pro­ble­ma de salud. Con la humil­dad de saber que nun­ca podre­mos alcan­zar la ver­dad abso­lu­ta de las cosas, que no hay enfer­me­da­des sino enfer­mos, pero sí ela­bo­ran­do leyes expli­ca­ti­vas con las que ir tra­tan­do de alcan­zar todas las cau­sas cono­ci­das don­de se pro­du­ce dicha enfer­me­dad o pro­ble­ma de salud para inter­ve­nir sobre todas ellas, luchar por ata­jar­las y resol­ver­las. Que tan­to ese cono­ci­mien­to teó­ri­co como las inter­ven­cio­nes prác­ti­cas siem­pre nos lle­van a las cir­cuns­tan­cias socia­les y polí­ti­cas como una tota­li­dad que lo envuel­ve y atra­vie­sa todo.
Con­cep­ción Cruz
6 de enero de 2013

NOTAS

1.- No es una inocen­ta­da: El gobierno capi­ta­lis­ta de Por­tu­gal pide a la pobla­ción que no se pon­ga enfer­ma. Por Kaos. Por­tu­gal. Lunes, 31 de Diciem­bre de 2012 02:59. Dis­po­ni­ble en: http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/42249-no-es-una-inocentada-el-gobierno-capitalista-de-portugal-pide-a-la-poblaci%C3%B3n-que-no-se-ponga-enferma.html

2.- Infor­me Anual de Acci­den­tes de Tra­ba­jo en Espa­ña. Año 2011. Obser­va­to­rio Esta­tal de Con­di­cio­nes de Tra­ba­jo, Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Segu­ri­dad e Higie­ne del Tra­ba­jo. Dis­po­ni­ble en: http://www.oect.es/Observatorio/3%20Siniestralidad%20laboral%20en%20cifras/Otros%20informes%20de%20siniestralidad%20laboral/Informes%20anuales%20de%20danos%20a%20la%20salud/INFORME%20ACCIDENTES%20DE%20TRABAJO%202011.pdf

3.- Have­mann R. Dia­léc­ti­ca sin dog­ma. Cien­cia natu­ral y con­cep­ción del mun­do. Edi­cio­nes Ariel. Bar­ce­lo­na, 1971.

4.- Nota. La exter­na­li­za­ción pri­va­da de impor­tan­tes ser­vi­cios, inclui­do el de la lim­pie­za o ser­vi­cios de res­tau­ra­ción de los ser­vi­cios sani­ta­rios impli­ca ais­lar y com­par­ti­men­tar aspec­tos esen­cia­les para implan­tar las medi­das de pre­ven­ción de enfer­me­da­des en el medio hos­pi­ta­la­rio, como las enfer­me­da­des noso­co­mia­les, o la coor­di­na­ción entre ser­vi­cios de Aten­ción Pri­ma­ria y Espe­cia­li­za­da para la con­ti­nua­ción de la aten­ción de los pacien­tes con pato­lo­gías cró­ni­cas.

5.- Ley Gene­ral de Sani­dad, de 25 de abril de 1986. Títu­lo pri­me­ro. Del sis­te­ma de salud. Capí­tu­lo pri­me­ro. De los prin­ci­pios gene­ra­les. Artícu­lo 3º 1. Los medios y actua­cio­nes del sis­te­ma sani­ta­rio esta­rán orien­ta­dos prio­ri­ta­ria­men­te a la pro­mo­ción de la salud y a la pre­ven­ción de las enfer­me­da­des. Dis­po­ni­ble en:
http://​www​.jun​ta​dean​da​lu​cia​.es/​s​e​r​v​i​c​i​o​a​n​d​a​l​u​z​d​e​s​a​l​u​d​/​p​r​i​n​c​i​p​a​l​/​d​o​c​u​m​e​n​t​o​s​A​c​c​.​a​s​p​?​p​a​g​i​n​a​=​p​r​_​n​o​r​m​a​t​i​v​a​s​2_1

6.- Quer­cio­li C, Mes­si­na G, Basu S, McKee M, Nan­te N, Stuc­kler D. The effect of health­ca­re deli­very pri­va­ti­sa­tion on avoi­da­ble mor­ta­lity: lon­gi­tu­di­nal cross-regio­nal results from Italy, 1993–2003. J Epi­de­miol Com­mu­nity Health. 2012: 29 Sept.

7.- Deve­reaux PJ, Schü­ne­mann HJ, Ravin­dran N, et al. Com­pa­ri­son of mor­ta­lity bet­ween pri­va­te for-pro­fit and pri­va­te not-for-pro­fit hemo­dialy­sis cen­ters: a sys­te­ma­tic review and meta-analy­sis.. JAMA. 2002;288(19):2449–2457.

8.- Noti­cia. El País Cata­lu­ña. 20-12-2012. La quie­bra de la fun­da­ción sani­ta­ria IAT cos­ta­rá 4,6 millo­nes en dine­ro públi­co. Dis­po­ni­ble en:
http://​ccaa​.elpais​.com/​c​c​a​a​/​2​0​1​2​/​1​2​/​2​0​/​c​a​t​a​l​u​n​y​a​/​1​3​5​6​0​3​4​9​3​2​_​5​7​4​8​0​4​.​h​tml

9.- Nota. La fecun­da­ción in vitro es la unión del óvu­lo con el esper­ma­to­zoi­de en con­di­cio­nes de labo­ra­to­rio, con el fin de obte­ner un núme­ro apto de embrio­nes dis­po­ni­bles para trans­fe­rir­lo e implan­tar­lo en el úte­ro materno.

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