Respuestas a la carta de Eneko Compains «GAZTETXES Y LUCHA OBRERA. SOBRE EL NACIENTE IZQUIERDISMO EN LA EUSKAL HERRIA DE HOY»

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A raíz de la pre­sen­ta­ción de la Gaz­te Koor­di­na­do­ra Sozia­lis­ta y de la reac­ción dada por sex­to­res cer­ca­nos a Sor­tu hemos reco­gi­do las res­pues­tas a la car­ta publi­ca­da en Gara (que tam­bién repro­du­ci­mos al final) por Eneko Comains al res­pec­to

En respuesta a Eneko Compains

Tras leer con aten­ción el artícu­lo de Eneko Com­pains «Gaz­tetxes y lucha obre­ra. Sobre el nacien­te izquier­dis­mo en la Eus­kal Herria de hoy» me dis­pon­go a con­tes­tar con algu­nas de las refle­xio­nes que se me han veni­do a la cabe­za. Reco­noz­co, pero, que la pro­fun­di­dad del artícu­lo pue­de que no esté a la altu­ra, pero a veces hay que dar rien­da suel­ta a los impul­sos de plas­mar las ideas en un papel. Des­de el res­pe­to mili­tan­te y des­de la con­vic­ción de que la lucha de las ideas se debe visi­bi­li­zar en deba­tes como estos, entien­do la crí­ti­ca polí­ti­ca como un ele­men­to impres­cin­di­ble para avan­zar y pro­fun­di­zar en la lucha por la eman­ci­pa­ción de las opri­mi­das. Pien­so, ade­más, que este tipo de deba­tes no se deben que­dar ni en la aca­de­mia, ni en un asun­to entre diri­gen­tes y/​o inte­lec­tua­les de dife­ren­tes corrien­tes o estruc­tu­ras. Ani­mo, pues, a que cada vez más mili­tan­tes de base demos nues­tra opi­nión, más allá de en tweets con mala san­gre, en artícu­los con, al menos, un poco más de pro­fun­di­dad.

Soy una de esas mili­tan­tes que sigue y par­ti­ci­pa con emo­ción e ilu­sión estos tiem­pos que nos ha toca­do vivir. Entien­do que para muchas, sean tiem­po vacíos, com­pli­ca­dos, lle­nos de nos­tal­gia y sin un hori­zon­te cla­ro, pero opino que lo que está suce­dien­do los últi­mos años en Eus­kal Herria esta pre­con­fi­gu­ran­do las pró­xi­mas déca­das de la lucha en este pue­blo. Tene­mos la res­pon­sa­bi­li­dad de relan­zar la lucha o al menos, de crear las con­di­cio­nes para que las pró­xi­mas gene­ra­cio­nes lo hagan, ya que las revo­lu­cio­na­rias, has­ta en los momen­tos de más des­con­cier­to y con­fu­sión, debe­mos tener la capa­ci­dad de, con la men­te fría y el cora­zón calien­te, repen­sar, deba­tir, plan­tear y actuar en la direc­ción correc­ta, por muy duro que sea levan­tar­se de una derro­ta como la que hemos sufri­do.

En mi humil­de opi­nión, Eneko, habéis que­ri­do borrar toda la iden­ti­dad sub­je­ti­va que duran­te déca­das se ha for­ja­do en este pue­blo y en la que la Izquier­da Aber­tza­le ejer­cía como pun­ta de lan­za. Con­si­de­ro que este anta­go­nis­mo era, al fin y al cabo, la lucha de cla­ses adap­ta­da a este pue­blo. Aquí ha habi­do un «noso­tras» (pue­blo) y un «ellos» (los esta­do y todos sus ten­tácu­los) y este anta­go­nis­mo ha sido el que ha man­te­ni­do la lla­ma de la lucha más encen­di­da mien­tras se apa­ga­ba, una por una, en la mayo­ría del paí­ses de occi­den­te.

La idea de la «con­fron­ta­ción demo­crá­ti­ca» que colas­teis en Zutik Eus­kal Herria podría haber man­te­ni­do, sin lugar a dudas, ese «noso­tras» (en aquel momen­to muchas de noso­tras nos lo creí­mos) pero en vez de eso, ha que­da­do cla­ro que la úni­ca opción es la unión con el PNV y es ahí don­de ese «noso­tras» se des­me­nu­za y disuel­ve como un azu­ca­ri­llo en las aguas de la cla­se opre­so­ra. Me pare­ce bas­tan­te gra­ve que cuan­do se habla de cons­truir mayo­rías no se cuen­te a cam­bio de qué, a qué pre­cio y con qué obje­ti­vo. ¿De qué mayo­rías esta­mos hablan­do? Es obvio que la diná­mi­ca de Gure Esku Dago bus­ca unir entorno al dere­cho a deci­dir (¿Dón­de que­dó la auto­de­ter­mi­na­ción?) a la base social del PNV con la de la Izquier­da Aber­tza­le, «cons­truir mayo­rías», sí. Pero no nos enga­ñe­mos, la his­to­ria ha deja­do bien cla­ro en mul­ti­tud de oca­sio­nes que los intere­ses del PNV son anta­gó­ni­cos a los de la cla­se tra­ba­ja­do­ra de Eus­kal Herria. ¿En serio pre­ten­déis que nos demos de la mano con ellos? Si cuan­do hablas de «cons­truir mayo­rías» te refie­res a eso, estáis expul­san­do, de fac­to, a los sec­to­res más des­fa­vo­re­ci­dos y aplas­ta­dos de este pue­blo, y por lo tan­to, hacien­do el jue­go a la bur­gue­sía.

Valo­ro posi­ti­va­men­te las auto­crí­ti­cas que rea­li­zas (la ver­dad es que cues­ta escu­char­las por par­te de gen­te «del apa­ra­to») pero creo que omi­te cier­tos ele­men­tos cla­ves para enten­der cuál ha sido el vira­je tan radi­cal que ha rea­li­za­do la Izquier­da Aber­tza­le. Creo real­men­te que hoy en día la Izquier­da Aber­tza­le no bus­ca tener una mili­tan­cia for­ma­da, cri­ti­ca, com­pro­me­ti­da… Para vues­tra estra­te­gia bas­ta una gran masa de gen­te que acu­da a un par (o tres) de citas mul­ti­tu­di­na­rias al año y que vote siem­pre. Esto esta hacien­do que una gran can­ti­dad de mili­tan­tes hayan ido dejan­do pau­la­ti­na­men­te vues­tras estruc­tu­ras y cla­ro está, par­te de esta gen­te no se iba a ir a casa. Como colo­quial­men­te se dice, «os están cre­cien­do los enanos», y mes a mes es más pal­pa­ble vues­tra per­di­da de hege­mo­nía en los espa­cios polí­ti­cos de este país. Quien no lo quie­ra ver, que siga con su cegue­ra (o que siga en los des­pa­chos sin pisar la calle). Dices que «no hemos acer­ta­do en for­mu­lar una ofer­ta de lucha sufi­cien­te­men­te atrac­ti­va para los sec­to­res más com­ba­ti­vos», pero no es ver­dad, ya que sim­ple­men­te, ni os con­vie­ne ni hay sitio para esos sec­to­res más com­ba­ti­vos en vues­tra estra­te­gia. Así de sim­ple.

Muchas de noso­tras sal­ta­mos del nido hace tiem­po, y sí, fue­ra hacía un frío hela­dor, pero poco a poco, la tem­pe­ra­tu­ra está subien­do. Estoy segu­ra ade­más, de que cuan­to más calor ten­ga­mos, mas gen­te sal­ta­rá sin mie­do a pasar frío. No se pue­de aspi­rar a cons­truir mayo­rías por la dere­cha y a man­te­ner a la mili­tan­cia más com­pro­me­ti­da. Una u otra, y pare­ce que ya habéis hecho la elec­ción.

Un opción pue­de ser GKS, por qué no, al fin y al cabo están lle­nan­do un espa­cio que habéis aban­do­na­do inten­cio­na­da­men­te. Y sí, com­par­to (con mati­ces) las crí­ti­cas por ejem­plo hacia la cues­tión de las com­pa­ñe­ras pre­sas y la des­co­ne­xión con el hilo his­tó­ri­co de la lucha de este pue­blo, tal y como apun­ta­bas. Aún así, quie­ras que no, están con­si­guien­do for­mar mili­tan­tes en mul­ti­tud de eskual­des, crean­do y repro­du­cien­do la ilu­sión, hacien­do apo­lo­gía de la lucha y el com­pro­mi­so… y aun­que tú digas que no, esta gen­te se está man­chan­do las manos en el barro día a día. Todo esto que he nom­bra­do, no veo que lo esté hacien­do la Izquier­da Aber­tza­le ni veo nin­gu­na inten­ción de hacer­lo.

Aho­ra toca con­vi­vir entre los dife­ren­tes espa­cios polí­ti­cos que se estan ges­tan­do (y que se ges­ta­rán) en Eus­kal Herria. Pero acep­té­mos­lo, la des­co­ne­xión de la estruc­tu­ra de la Izquier­da Aber­tza­le con los sec­to­res más com­ba­ti­vos es total, y estos sec­to­res com­ba­ti­vos no van a renun­ciar a la lucha por mucho que se les cri­mi­na­li­ce des­de la estruc­tu­ra (me vie­ne a la cabe­za el artícu­lo con­tra Ikas­le Aber­tza­leak que fir­ma­ban varias diri­gen­tes de la Izquier­da Aber­tza­le. Pien­so que en vez de debi­li­tar a Ikas­le Aber­tza­leak, la for­ta­le­ció).

El tiem­po pon­drá a cada cual en su sitio. No per­da­mos de vis­ta el enemi­go y cui­dé­mo­nos, pues cuan­to más calor haga, con más dure­za nos gol­pea­rá el enemi­go.

Bur­ki­detxo

9 de mar­zo de 2019

Socialismo o barbarie, respuesta a Eneko Compains y a la burocracia de Sortu

INTRODUCCIÓN: CONTEXTO POLÍTICO DEL DEBATE Y CUESTIONES DE DECENCIA QUE NUESTROS INTERLOCUTORES ESTÁN LEJOS DE CUMPLIR

La «ponen­cia» escri­ta por Eneko Com­pains al hilo de la sen­ci­lla pre­sen­ta­ción de la orga­ni­za­ción socia­lis­ta Gaz­te Koor­di­na­do­ra Sozia­lis­ta pare­ce ser la últi­ma esce­na de la famo­sa y ya cono­ci­da ofen­si­va gene­ral orques­ta­da por la buro­cra­cia de Sor­tu con­tra las orga­ni­za­cio­nes comu­nis­tas. El obje­ti­vo: impe­dir toda orga­ni­za­ción pro­le­ta­ria inde­pen­dien­te, til­dán­do­la y cata­lo­gán­do­la de lo pri­me­ro que se les ocu­rra, apo­yán­do­se en fala­cias, men­ti­ras y mani­pu­la­ción mediá­ti­ca. Una vez más, la gene­ra­ción de la derro­ta en todos los fren­tes pre­ten­de alec­cio­nar, con la supe­rio­ri­dad moral y el tufo buró­cra­ta que le carac­te­ri­za, a la nue­va gene­ra­ción de mili­tan­tes socia­lis­tas de Eus­kal Herria.

Antes que todo quie­ro dejar cla­ra una cosa: nues­tra reso­lu­ción polí­ti­ca por la orga­ni­za­ción comu­nis­ta es defi­ni­ti­va, no nos vais a aco­bar­dar ni con vues­tra acti­tud mafio­sa, ni con vues­tras ame­na­zas, ni con vues­tro inten­to de poner a toda la opi­nión públi­ca en nues­tra con­tra. Nues­tra ini­cia­ti­va polí­ti­ca se fun­da­men­ta en una cla­ra con­cien­cia de nues­tra situa­ción, de la difi­cul­tad real en la que nos encon­tra­mos como cla­se, y del fun­da­men­to éti­co de nues­tras con­vic­cio­nes. Sabe­mos tam­bién que como gene­ra­ción polí­ti­ca tene­mos la car­ga aña­di­da de vues­tra gene­ra­ción derro­ta­da, que nos embis­te y estor­ba a cada paso, tór­pe­men­te, con todos sus mie­dos, sus resen­ti­mien­tos, y sus fan­tas­mas del pasa­do, todo su ima­gi­na­rio de impo­ten­cia, de gene­ra­ción derro­ta­da y humi­lla­da. Gro­tes­co espec­tácu­lo con­tra la vida, con­tra la ver­dad, con­tra lo nue­vo y con­tra el futu­ro de la nación.

En este con­tex­to, Eneko Com­pains ha deci­di­do ejer­cer de abo­ga­do «leni­nis­ta» del sen­ti­do común más ado­ce­na­do, pro­mo­vi­do por el PNV duran­te déca­das de vio­len­cia sis­te­má­ti­ca sobre el pro­le­ta­ria­do vas­co. Es una ver­da­de­ra pena, Eneko, que hayas caí­do tan bajo, cuan­do haces fal­ta para lo con­tra­rio, para pro­te­ger a los sec­to­res pro­le­ta­rios que inten­tan levan­tar la cabe­za, y no para des­le­gi­ti­mar­los y tra­tar de humi­llar­los.

Es muy impor­tan­te, por otro lado, fijar­se en cómo Gara, un perió­di­co finan­cia­do en el pasa­do por todas nues­tras fami­lias, ejer­ce aho­ra una fun­ción cla­sis­ta, rién­do­le las gra­cias al PNV, pro­mo­cio­nan­do las opo­si­cio­nes a la ertzain­tza, y nin­gu­nean­do a las orga­ni­za­cio­nes más com­ba­ti­vas y com­pro­me­ti­das de base; aun vul­ne­ran­do el dere­cho de infor­ma­ción de sus lec­to­res. No pare­ce impor­tar­le a la direc­ción de este perió­di­co publi­car un exten­so artícu­lo de opi­nión de un buró­cra­ta de par­ti­do, sin publi­car antes infor­ma­ción real y obje­ti­va algu­na sobre la nue­va orga­ni­za­ción que es ata­ca­da por dicho artícu­lo. Difí­cil­men­te pue­de un medio de mani­pu­la­ción de masas seme­jan­te lla­mar­se «perió­di­co», que ni siquie­ra ten­den­cio­sa­men­te se dig­na a dar la noti­cia real que es obje­to del artícu­lo de «opi­nión». A lo mejor la empre­sa Gara con­si­de­ra total­men­te pres­cin­di­ble que la juven­tud com­ba­ti­va vas­ca no moni­to­ri­za­da por Sor­tu, que ha deci­di­do cons­ti­tuir­se en orga­ni­za­ción, pue­da hacer lle­gar su voz, su pro­pio men­sa­je, a sus lec­to­res «con cri­te­rio». A lo mejor el perió­di­co del Par­ti­do no se fía del cri­te­rio de sus lec­to­res, por mucho que lo reivin­di­que en la por­ta­da, y pre­ten­de subs­ti­tuir dicho cri­te­rio por el con­trol sis­te­má­ti­co de la infor­ma­ción a la que tie­nen acce­so sus lec­to­res (no vaya a ser que real­men­te ten­gan cri­te­rio pro­pio). O a lo mejor la direc­ción revi­sio­nis­ta de Sor­tu, que uti­li­za de for­ma par­ti­dis­ta el dere­cho de los lec­to­res de Gara a la infor­ma­ción (lo cual tam­bién hace con su pro­pia mili­tan­cia), pre­ten­de sal­var su culo de las mise­rias que la aplas­tan­te éti­ca orga­ni­za­ti­va de esta nue­va gene­ra­ción está ponien­do al des­cu­bier­to. Para eso es impor­tan­te des­hu­ma­ni­zar y pre­sen­tar como una ban­da de estú­pi­dos, char­la­ta­nes y arro­gan­tes a la nue­va gene­ra­ción, allá don­de los medios buro­crá­ti­cos lle­guen. En cual­quie­ra de los casos: el nivel de éti­ca 0 y ombli­guis­mo inte­lec­tual a todos los nive­les al que está lle­gan­do la gigan­tes­ca sec­ta demó­cra­ta es lamen­ta­ble.

Llen­do al grano, median­te una valo­ra­ción gene­ral de la «ponen­cia» de Eneko Com­pains, hay que decir:

  1. Se basa total­men­te en men­ti­ras. Men­ti­ras pre­fa­bri­ca­das por su pro­pia estruc­tu­ra cul­tu­ral de par­ti­do para pro­du­cir una reali­dad para­le­la y fal­sa: el Gara, el pro­fe­so­ra­do uni­ver­si­ta­rio des­po­li­ti­za­do, el pro­fe­so­ra­do des­po­li­ti­za­do de secun­da­ria, un ejér­ci­to de potea­do­res-opi­na­do­res y una ban­da de ter­tu­lia­nos a suel­do en redes socia­les y medios de comu­ni­ca­ción.
  2. Con­fun­de con­cep­tos polí­ti­cos del mar­xis­mo o no los mane­ja en abso­lu­to aun­que no tie­ne ver­güen­za algu­na de usar­los de for­ma arro­gan­te para alec­cio­nar­nos a los demás
  3. Con­sis­te como artícu­lo en una defen­sa de la línea de actua­ción real, de un par­ti­do del orde­na­mien­to jurí­di­co espa­ñol con un pro­gra­ma idea­lis­ta de cla­se media como es Sor­tu; por mucho que lo ador­ne con una mez­co­lan­za ingo­ber­na­ble de refe­ren­cias «mar­xis­tas» saca­das de con­tex­to y que en gene­ral no ha demos­tra­do com­pren­der ni en su con­tex­to ni en su sig­ni­fi­ca­do polí­ti­co.

Pero vaya­mos paso a paso, pues hay que impug­nar cada párra­fo de esta obra de arte de mani­pu­la­ción mediá­ti­ca.

Para empe­zar, sobre cues­tio­nes de méto­do, me voy a dete­ner un rato, por­que es muy impor­tan­te: «Crí­ti­co soy un rato». Así nos dice el crí­ti­co Com­pains. Olvi­da este crí­ti­co que los dos pre­su­pues­tos fun­da­men­ta­les de la crí­ti­ca son: 1-Poner­se en duda a sí mis­mo como crí­ti­co, como suje­to que ejer­ce la crí­ti­ca y 2-Cono­cer con exhaus­ti­vi­dad el obje­to de crí­ti­ca. El pri­mer requi­si­to ya lo incum­ple al demos­tra­nos la per­cep­ción des­pro­por­cio­na­da de sí mis­mo que tie­ne: nun­ca nadie pue­de pen­sar eso de sí mis­mo, es una con­tra­dic­ción en tér­mi­nos: toda per­so­na crí­ti­ca debe poner con­ti­nua­men­te en tela de jui­cio su capa­ci­dad crí­ti­ca, y su opi­nión cons­ti­tui­da. En lo que res­pec­ta al segun­do requi­si­to, es curio­so que un polí­ti­co y cien­tí­fi­co como el pro­fe­sor Com­pains cons­tru­ya todo un enjui­cia­mien­to «crí­ti­co» de una orga­ni­za­ción recién pre­sen­ta­da, que ape­nas ha teni­do nin­gu­na posi­bi­li­dad de ejer­cer su prác­ti­ca ni de dar su opi­nión sobre los diver­sos temas cen­tra­les de la vida polí­ti­ca del país. Pare­ce, más que un ejer­ci­cio de crí­ti­ca real, un ejer­ci­cio de pro­ta­go­nis­mo, de lle­var­se el méri­to de ser quien impar­te «jus­ti­cia teó­ri­ca» ante todo un sec­tor de opi­nión que aplau­da tu habi­li­dad. Es preo­cu­pan­te esta acti­tud ya que está muy exten­di­da en la base mili­tan­te de la izquier­da aber­tza­le: una auto­per­cep­ción des­pro­por­ci­na­da, uni­da a un muy defi­cien­te cono­ci­mien­to de la mate­ria sobre la que se habla, que pro­du­ce actos de pro­ta­go­nis­mo leta­les, ati­bo­rran­do el deba­te de fal­sos dis­cur­sos y des­orien­tan­do a la base social.

Para no ser mera­men­te un ejer­ci­cio irres­pon­sa­ble y apre­su­ra­do de pro­ta­go­nis­mo, el tex­to del pro­fe­sor Com­pains debe­ría de cons­tar de mucha más argu­men­ta­ción, de no tan­tas afir­ma­cio­nes cate­gó­ri­cas sin fun­da­men­to, ni de tan­tas supo­si­cio­nes, empe­zan­do por haber espe­ra­do un tiem­po con­si­de­ra­ble para obser­var la prác­ti­ca real de GKS, y los dis­tin­tos comu­ni­ca­dos que GKS saque sobre las dis­tin­tas cues­tio­nes de impor­tan­cia polí­ti­ca. Pero algu­nos pare­cen tener mucha pri­sa por ejer­cer la «crí­ti­ca», tan­to es así que des­tru­yen los pro­pios pre­su­pues­tos de la mis­ma. Lo que pasa, pro­fe­sor Com­pains, cuan­do dis­pa­ras antes de apun­tar es que con las pri­sas la pre­sa se te esca­pa, o peor: que pue­des dis­pa­rar al obje­ti­vo equi­vo­ca­do. La crí­ti­ca sis­te­má­ti­ca no tie­ne nada que ver con esta for­ma apre­su­ra­da, tos­ca, infun­da­men­ta­da e impul­si­va de cons­truir dis­cur­so, muy habi­tual en los cua­dros diri­gen­tes de la izquier­da aber­tza­le. Espe­re­mos que las gene­ra­cio­nes futu­ras corri­jan esa cons­truc­ción ego­cén­tri­ca y erró­nea del dis­cur­so, y sean capa­ces de hablar cuan­do es nece­sa­rio y callar­se cuan­do no es nece­sa­rio escu­char­les, y todo ello de la mane­ra más ade­cua­da a las nece­si­da­des de su cla­se, sin par­ti­dis­mos, cole­guis­mos ni ego­cen­tris­mos de nin­gún tipo.

Pero ojo, cuan­do estas cues­tio­nes fun­da­men­ta­les de pro­ce­di­mien­to hones­to se les seña­lan, estos crí­ti­cos pro­fe­sio­na­les se res­guar­dan en su muy abs­trac­to y dis­cu­ti­ble «dere­cho a la crí­ti­ca», que más pare­ce ser la licen­cia de agre­dir a todo lo que se mue­va fue­ra del sen­ti­do común sin tener que argu­men­tar dema­sia­do. Men­ción apar­te mere­ce dis­fra­zar de supues­to «humor» las mayo­res baje­zas y tre­tas polí­ti­cas ejer­ci­das des­de el ano­ni­ma­to pero que no enga­ñan a nadie. Ya sabe­mos que sois voso­tros.

En una socie­dad no afec­ta­da de infan­ti­lis­mo todo este espec­tácu­lo sería real­men­te impre­sen­ta­ble.

Pero es que ade­más, a GKS no le corres­pon­de como orga­ni­za­ción juve­nil deta­llar un pro­gra­ma inte­gral del pro­le­ta­ria­do vas­co, y menos hacer­lo en su acto de pre­sen­ta­ción, pues es, en sus pro­pias pala­bras, una orga­ni­za­ción cons­ti­tui­da para hacer fren­te a la pro­ble­má­ti­ca juve­nil.

En todo caso el pro­fe­sor Com­pains y su gru­po de apo­yo no pare­cen tener nin­gu­na duda de la doc­tri­na estra­té­gi­ca que se escon­de tras la orga­ni­za­ción recién pre­sen­ta­da, con lo que se creen en con­di­cio­nes de hacer un jui­cio suma­rio a una orga­ni­za­ción de la que no saben nada. Las ganas de des­truir pare­cen haber subs­ti­tui­do en la buro­cra­cia de Sor­tu al buen jui­cio que reco­mien­da pru­den­cia antes de hacer el ridícu­lo.

GKS ha expli­ca­do en su pre­sen­ta­ción lo que tie­ne que expli­car: que es una herra­mien­ta para abor­dar en pers­pec­ti­va de cla­se la pro­ble­má­ti­ca juve­nil, y deta­llan­do con­cre­ta­men­te en qué pun­tos iden­ti­fi­can esa pro­ble­má­ti­ca. ¿Tie­nes algu­na obje­ción a lo real­men­te dicho por estos jóve­nes, Eneko Com­pains, o sólo a lo «no dicho» y que tu con­si­de­ras que tie­ne que ser su pro­gra­ma (pro­gra­ma que por el momen­to no han pre­sen­ta­do y que tú des­co­no­ces)? Es decir: apar­te de repro­char­les no ser direc­ta­men­te Ernai y obe­de­cer vues­tras órde­nes, no ser una pla­ta­for­ma juve­nil de pro­pa­gan­da de vues­tro par­ti­do revi­sio­nis­ta y de vues­tra repú­bli­ca vas­ca ima­gi­na­ria, de no ser una orga­ni­za­ción buro­crá­ti­ca sin efec­ti­vi­dad real nin­gu­na, ¿Tie­nes algo que repro­char al plan­tea­mien­to real de estas jóve­nes, que es fru­to de la arti­cu­la­ción de nume­ro­sos colec­ti­vos juve­ni­les pro­le­ta­rios de Eus­kal Herria que se lo curran en sus barrios y pue­blos, y que vie­ne deli­mi­ta­do por su ámbi­to de actua­ción: la pro­ble­má­ti­ca juve­nil?

Pues bien: dicho todo esto, bien­ve­ni­do sea el deba­te polí­ti­co, con el pro­fe­sor Com­pains o con quien sea. Aho­ra bien, difa­mar no debe ser con­fun­di­do con pre­sen­tar un tex­to con obje­cio­nes crí­ti­cas. Y el tex­to que el pro­fe­sor Com­pains nos pre­sen­ta está lamen­ta­ble­men­te muy lejos de cum­plir los requi­si­tos para poder ser cata­lo­ga­do de crí­ti­co.

DE OBRERISMO, PRESOS Y DOGMAS

Vamos a la pri­me­ra acu­sa­ción: Com­pains cata­lo­ga de obre­ris­ta a la joven orga­ni­za­ción. Pero el «obre­ris­mo» es una doc­tri­na que iden­ti­fi­ca la van­guar­dia revo­lu­cio­na­ria en los emplea­dos de fábri­ca, y fue impor­tan­te en las déca­das de los 50–60 en Ita­lia (y en los 60–70 en Eus­kal Herria, por cier­to), cuan­do efec­ti­va­men­te la figu­ra cen­tral de la pro­duc­ción era el obre­ro de fábri­ca (tan­to en Ita­lia como en el esta­do Espa­ñol, ya que los pro­ce­sos de indus­tria­li­za­ción fabril se die­ron en gran esca­la en esas déca­das en ambos esta­dos). En reali­dad, el obre­ro de fábri­ca nun­ca ha sido la van­guar­dia revo­lu­cio­na­ria en el cen­tro impe­ria­lis­ta, y des­de lue­go ni siquie­ra es ya hoy la figu­ra cen­tral en la pro­duc­ción, ade­más de que los obre­ros de fábri­ca en gene­ral son un sec­tor peque­ño de la cla­se obre­ra que cobra suel­dos muy por enci­ma de la media. En todo caso, qui­zá alguno de estos ter­tu­lia­nos de Sor­tu, o el pro­fe­sor Com­pains mis­mo, nos pue­de expli­car qué tie­ne que ver esta doc­tri­na polí­ti­ca de media­dos del siglo XX con el con­cep­to de cla­se que emplea GKS en el siglo XXI, y que tam­bién emplean otras orga­ni­za­cio­nes mar­xis­tas y comu­nis­tas vas­cas, como por ejem­plo Ikas­le Aber­tza­leak. más debe­rían de expli­cár­nos­lo, tenien­do en cuen­ta que en Eus­kal Herria tam­bién exis­tió una pers­pec­ti­va obre­ris­ta (a veces dis­fra­za­da con ter­mi­no­lo­gía mar­xis­ta, aun­que lejos del nivel de pro­fun­di­dad ana­lí­ti­ca de la ita­lia­na), per­pec­ti­va obre­ris­ta vas­ca que se iden­ti­fi­ca dema­sia­do a la lige­ra con el sec­tor espa­ño­lis­ta, pero que tam­bién arrai­gó con fuer­za en el sec­tor inde­pen­den­tis­ta en todo el pro­ce­so de cons­ti­tu­ción ideo­ló­gi­ca de lo que es hoy la izquier­da aber­tza­le, pro­vo­can­do una com­pren­sión erró­nea y hoy his­tó­ri­ca­men­te des­fa­sa­da del carác­ter y ampli­tud real de la lucha de cla­ses, de lo que sin­gni­fi­ca la cla­se obre­ra. Pers­pec­ti­va obre­ris­ta que toda­vía hoy nues­tros gran­des «crí­ti­cos» de par­ti­do arras­tran y espar­cen a su alre­de­dor, con­de­nan­do la lucha de cla­ses a mera lucha sin­di­cal en los pues­tos de tra­ba­jo, con cen­tra­li­dad indis­cu­ti­ble de la indus­tria.

¿Se pue­de pen­sar mayor absur­do que acu­sar a los demás de tus igno­ran­cias y erro­res? Val­ga un ejem­plo de obre­ris­mo: decir que «los explo­ta­dos» no están en los cen­tros edu­ca­ti­vos, sino en las fábri­cas, como hace el pro­fe­sor Com­pains en este mis­mo artícu­lo, es una expre­sión obre­ris­ta y con­tra­ria a la reali­dad del capi­ta­lis­mo en gene­ral, y muy en par­ti­cu­lar al capi­ta­lis­mo desa­rro­lla­do actual. El pro­fe­sor Com­pains deja cons­tan­cia de la radi­cal incom­pren­sión de la ampli­tud del pro­le­ta­ria­do, de sus luchas del pre­sen­te, y de los pro­gre­sos que exis­ten en la com­pren­sión de su com­po­si­ción de cla­se a nivel inter­na­cio­nal.

De tal mane­ra que no, Eneko, que GKS ins­ti­tu­ya una pers­pec­ti­va pro­le­ta­ria a la pro­ble­má­ti­ca juve­nil demues­tra pre­ci­sa­men­te que está en con­di­cio­nes de enfo­car correc­ta­men­te la pro­ble­má­ti­ca juve­nil, que es una pro­ble­má­ti­ca capi­ta­lis­ta, y trans­for­mar la reali­dad social en este ámbi­to, y des­de lue­go esto se con­tra­po­ne con la com­pren­sión obre­ris­ta y frag­men­ta­ria que voso­tros mane­jáis de la reali­dad social y los dis­tin­tos cam­pos de lucha. Los jóve­nes, los inmi­gran­tes, las estu­dian­tes, las madres, son sec­to­res pro­le­ta­rios y explo­ta­dos, no son sec­to­res para desa­rro­llar una pro­pa­gan­da demó­cra­ta, este­ri­li­za­da en la lucha y capi­ta­li­za­ble elec­to­ral­men­te. Y pro­le­ta­rio no sig­ni­fi­ca tra­ba­ja­dor de fábri­ca.

Pasa­mos al siguien­te pun­to: Decir que no se hace men­ción a los pre­sos o a los repre­sa­lia­dos y que eso demues­tra des­co­ne­xión con la His­to­ria de lucha de este país, cuan­do en la foto apa­re­ce gen­te que ha sido repre­sa­lia­da, que ha sido tor­tu­ra­da, gen­te que tie­ne fami­lia­res en la cár­cel, gen­te que ha chu­pa­do cár­cel como tú eneko, es una fal­ta de res­pe­to inad­mi­si­ble. Que lle­guéis a estas baje­zas mora­les, fal­tan­do al res­pe­to del sufri­mien­to de la gen­te, dice mucho de vues­tra fal­ta de escrú­pu­los. ¿Quién eres tú para exi­gir que se hable de eso don­de tú lo crees con­ve­nien­te, tú que per­te­ne­ces a la direc­ción de un par­ti­do que chan­ta­jea a los pre­sos polí­ti­cos, tú que per­te­ne­ces a la direc­ción de un par­ti­do que da la espal­da e invi­si­bi­li­za a un gru­po de pre­sos polí­ti­cos que se han sacri­fi­ca­do para que tu hoy estés dan­do tu opi­nión? Sobre los pre­sos, no sois los más auto­ri­za­dos para dar lec­cio­nes Eneko. Lo que GKS pien­sa al res­pec­to, como orga­ni­za­ción, lo dirán ellos cuan­do lo con­si­de­ren opor­tuno, y no tú, Eneko Com­pains.

Que «nues­tra doc­tri­na no es un dog­ma, sino una guía para la acción», es has­ta don­de mi estu­dio del mar­xis­mo me per­mi­te saber una fra­se de Engels, no de Lenin. La fra­se no se refie­re al mar­xis­mo, sino a la teo­ría en gene­ral, y pre­ci­sa­men­te para defen­der la vali­dez per­ma­nen­te del mar­xis­mo. En la car­ta a Sor­ge de 1886, don­de apa­re­ce la fra­se­ci­ta, Engels dice tam­bién esto:

El pri­mer gran paso de impor­tan­cia para todo país que entre en el movi­mien­to es siem­pre la orga­ni­za­ción de los obre­ros como par­ti­do polí­ti­co inde­pen­dien­te, no impor­tan­do cómo, siem­pre que sea un par­ti­do neta­men­te obre­ro (…) Y si hay a mano gen­te de men­ta­li­dad teó­ri­ca­men­te cla­ra, que pue­da expli­car­les de ante­mano las con­se­cuen­cias de sus pro­pios erro­res y hacer­les com­pren­der que todo movi­mien­to que no ten­ga en vis­ta cons­tan­te­men­te y como obje­ti­vo final la des­truc­ción del sis­te­ma asa­la­ria­do está des­ti­na­do a des­ca­rri­lar­se y fra­ca­sar, enton­ces pue­den evi­tar­se muchas ton­te­rías y pue­de acor­tar­se con­si­de­ra­ble­men­te el pro­ce­so.

A lo mejor Com­pains no cono­ce la pro­ce­den­cia de la fra­se que emplea, pero la car­ta es con­tun­den­te con­tra posi­cio­nes polí­ti­cas como la de su par­ti­do revi­sio­nis­ta. Es decir: la teo­ría es guía para la acción, pero para eso tie­ne unos con­cep­tos fun­da­men­ta­les, como por ejem­plo la inde­pen­den­cia orga­ni­za­ti­va del pro­le­ta­ria­do, esa que voso­tros ata­cáis, esa que os pro­vo­ca tan­ta angus­tia. Como por ejem­plo la nece­si­dad cons­tan­te de tener a la vis­ta la des­truc­ción del sis­te­ma asa­la­ria­do. Algo muy dis­tin­to de blan­quear la explo­ta­ción, o hablar de que el país nece­si­ta «empre­sa­rios decen­tes» como hace otro miem­bro diri­gen­te de su par­ti­do. Algo muy dis­tin­to de acu­dir a ferias empre­sa­ria­les, o de dar la mano al pre­si­den­te de la patro­nal, como hace otro miem­bro diri­gen­te de su par­ti­do.

Por otro lado Lenin insis­te en esa idea en el escri­to «¿Nin­gún com­pro­mi­so?» (1920), en el que dice, en cone­xión con el sig­ni­fi­ca­do de la fra­se, lo siguien­te:

El capi­ta­lis­mo deja­ría de ser capi­ta­lis­mo si el pro­le­ta­ria­do «puro» no estu­vie­se rodea­do de una masa abi­ga­rra­dí­si­ma de ele­men­tos que per­so­ni­fi­can la tran­si­ción del pro­le­ta­rio al semi­pro­le­ta­rio –el que obtie­ne la mitad de sus medios de exis­ten­cia ven­dien­do su fuer­za de tra­ba­jo–, del semi­pro­le­ta­rio al peque­ño cam­pe­sino –y al peque­ño arte­sano, al obre­ro a domi­ci­lio y al peque­ño patrono en gene­ral–, del peque­ño cam­pe­sino al cam­pe­sino medio, etc., y si en el seno mis­mo del pro­le­ta­ria­do no hubie­ra sec­to­res de un desa­rro­llo mayor o menor, divi­sio­nes de carác­ter terri­to­rial, pro­fe­sio­nal, a veces reli­gio­so, etc. De todo eso se dedu­ce la nece­si­dad –una nece­si­dad impe­rio­sa para la van­guar­dia del pro­le­ta­ria­do, para su par­te cons­cien­te, para el par­ti­do comu­nis­ta– de recu­rrir a la manio­bra, a los acuer­dos, a los com­pro­mi­sos con los diver­sos gru­pos pro­le­ta­rios y con los diver­sos par­ti­dos de obre­ros y de peque­ños patro­nos. El quid de la cues­tión está en saber apli­car esta tác­ti­ca para ele­var, y no para reba­jar, el nivel gene­ral de con­cien­cia del pro­le­ta­ria­do, su espí­ri­tu revo­lu­cio­na­rio y su capa­ci­dad de lucha y de vic­to­ria.

Es decir, que la manio­bra cen­tral de los acuer­dos es la orga­ni­za­ción inde­pen­dien­te del pro­le­ta­ria­do, el Par­ti­do Comu­nis­ta, y los acuer­dos en ausen­cia de Par­ti­do Comu­nis­ta, la diso­lu­ción orga­ni­za­ti­va del pro­le­ta­ria­do en par­ti­dos con­tro­la­dos por la cla­se media, con un pro­gra­ma hecho a medi­da de los intere­ses de la cla­se media, es abso­lu­ta­men­te con­tra­rio a las ideas de Lenin. Pero el pro­fe­sor Com­pains, el pri­mer leni­nis­ta sin nece­si­dad de par­ti­do comu­nis­ta, pare­ce más bien tra­ba­jar por humi­llar la con­cien­cia revo­lu­cio­na­ria y refor­zar la con­fian­za de las masas en las ins­ti­tu­cio­nes bur­gue­sas exis­ten­tes, más que por gene­rar adhe­sión a la con­cien­cia revo­lu­cio­na­ria, a la con­fian­za en la orga­ni­za­ción pro­le­ta­ria y a la con­cien­cia de cla­se.

Nadie se opo­ne a los acuer­dos tác­ti­cos, Eneko Com­pains, pero para ello tie­ne que exis­tir el par­ti­do neta­men­te pro­le­ta­rio (Engels), el Par­ti­do Comu­nis­ta (Lenin) que los diri­ja, y en su defec­to, pro­mo­ver los acuer­dos, o más bien pro­mo­ver la subor­di­na­ción orga­ni­za­ti­va del pro­le­ta­ria­do dis­per­so y deses­truc­tu­ra­do en un par­ti­do con­tro­la­do por las cla­ses medias como hacéis voso­tros es abso­lu­ta­men­te con­tra­rio a la doc­tri­na mar­xis­ta, y en gene­ral, a los intere­ses del pro­le­ta­ria­do. Hacer esto es liqui­dar toda la capa­ci­dad polí­ti­ca del pro­le­ta­ria­do, es la trai­ción de cla­se con­su­ma­da. Y eso nos ha lle­va­do a la derro­ta social y nacio­nal en Eus­kal Herria, a la clau­di­ca­ción social, cul­tu­ral, eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca del pro­le­ta­ria­do vas­co.

Ade­más, citar a Lenin para defen­der lo con­tra­rio que defen­día es una infa­mia cien­tí­fi­ca. La inde­pen­den­cia orga­ni­za­ti­va del pro­le­ta­ria­do, su arti­cu­la­ción orga­ni­za­ti­va bajo un pro­gra­ma pro­le­ta­rio, ante­ce­de como pre­su­pues­to estra­té­gi­co en todas las cues­tio­nes tác­ti­cas que gran­des comu­nis­tas como Lenin o Grams­ci plan­tea­ban, y lo que hacéis voso­tros con Lenin y Grams­ci se lla­ma pros­ti­tu­ción de cadá­ve­res. Y ya bas­ta de lle­nar de serrín la cabe­za a la gen­te.

Por últi­mo con este tema, una cosa: los acuer­dos ni son, ni serán en nin­gún caso con los par­ti­dos reac­cio­na­rios de la oli­gar­quía como el PNV. Eso es total­men­te incon­ce­bi­ble, y una abe­rra­ción post­mo­der­na des­de el pun­to de vis­ta comu­nis­ta.

En defi­ni­ti­va, la cues­tión es que el mar­xis­mo como cien­cia es una guía para la acción del pro­le­ta­ria­do, a dife­ren­cia de lo que es para voso­tros: un dog­mao­bre­ris­ta, ancla­do en los seten­ta, sin nin­gu­na vali­dez para la reali­dad actual, ni siquie­ra para la lucha sin­di­cal, que no lo empleáis para nada, que ni siquie­ra lo estu­diáis, y que sólo os sir­ve para ador­na­ros de pro­pa­gan­da cuan­do apa­re­cen los comu­nis­tas de ver­dad rebus­can­do unas cuan­tas citas de libros que o bien no habéis lei­do, o no habéis que­ri­do enten­der, con el obje­ti­vo de poner tra­bas a la orga­ni­za­ción inde­pen­dien­te del pro­le­ta­ria­do vas­co. Por­que al fin y al cabo, voso­tros estáis cómo­dos sus­ti­tu­yen­do al pro­le­ta­ria­do auto­or­ga­ni­za­do, voso­tros estáis cómo­dos siem­pre que no apa­rez­ca en esce­na un Par­ti­do Comu­nis­ta que sea la expre­sión cen­tra­li­za­da del pro­le­ta­ria­do orga­ni­za­do.

SOBRE TRANSFORMACIONES SOCIALES Y EL RÉGIMEN DEL 78

Vamos a pasar al siguien­te tema: Decir que una orga­ni­za­ción crea­da hace medio mes es inefi­caz para gene­rar trans­for­ma­cio­nes socia­les ape­nas mere­ce comen­ta­rio, ya que es un dog­ma de fe abso­lu­ta­men­te inde­mos­tra­ble por­que no ha habi­do tiem­po para que poda­mos com­pro­bar su efec­ti­vi­dad. Pero sobre las «trans­for­ma­cio­nes socia­les», y su uso indis­cri­mi­na­do y repe­ti­ti­vo en tu doc­tri­na, qui­sie­ra hacer algu­nas obser­va­cio­nes:;

  1. El capi­ta­lis­mo gene­ra trans­for­ma­cio­nes socia­les de for­ma per­ma­nen­te, para eso no hace fal­ta nin­gún par­ti­do de «izquier­das», o más bien: el capi­ta­lis­mo uti­li­za a la izquier­da social­de­mó­cra­ta para impul­sar las trans­for­ma­cio­nes socia­les que nece­si­ta en perio­dos de auge de nego­cios y en la fase de moder­ni­za­ción de las colo­nias. Lamen­ta­ble­men­te en perio­dos de replie­gue como el actual la izquier­da social­de­mó­cra­ta no sir­ve para nada ni a la bur­gue­sía ni a nadie, las trans­for­ma­cio­nes socia­les las lide­ran los par­ti­dos reac­cio­na­rios, esa es la razón por la que resul­táis abu­rri­dos y care­céis de per­so­na­li­dad polí­ti­ca, a remol­que de la direc­ción reac­cio­na­ria. Esto vale igual­men­te para Pode­mos.
  2. Las úni­cas «trans­for­ma­cio­nes socia­les» que nos intere­san a los comu­nis­tas son las que intere­san al pro­le­ta­ria­do: el aumen­to de con­trol del pro­le­ta­ria­do sobre la estruc­tu­ra social y de pro­duc­ción, la mejo­ra de las con­di­cio­nes de vida del pro­le­ta­ria­do y siem­pre la orien­ta­ción de todo ello a la toma del poder­por par­te del pro­le­ta­ria­do para desa­rro­llar la for­ma de la nue­va socie­dad, que ya está en esta como poten­cia. Toda otra trans­for­ma­ción social no nos intere­sa por­que o no nos afec­ta o nos afec­ta nega­ti­va­men­te. Sor­tu no plan­tea en el sen­ti­do pro­le­ta­rio el con­cep­to de trans­for­ma­ción social, y la mayor prue­ba de ello es que su alia­do fun­da­men­tal para la «trans­for­ma­ción social» es el PNV en Hego Eus­kal Herria y el PSOE en Madrid. No son cosas abs­trac­tas, son hechos. Os habéis ali­nea­do con el enemi­go y des­de esa posi­ción: ¿De qué tran­for­ma­ción social nos habláis? Es de una evi­den­cia aplas­tan­te que PNV y PSOE son par­ti­dos reac­cio­na­rios que nun­ca pac­ta­rían por trans­for­ma­ción social algu­na que bene­fi­cie al pro­le­ta­ria­do: mien­tras que en Ipa­rral­de vais impro­vi­san­do pues no tenéis nada que hacer, sois una fuer­za irre­le­van­te, y en tu escri­to demues­tras, dicho sea de paso, lo irre­le­van­te que es para voso­tros ipa­rral­de, ya que ni lo men­cio­nas. En cual­quier caso, la estra­te­gia de arti­cu­lar mayo­rías ins­ti­tu­cio­na­les, de poner en el cen­tro las ins­ti­tu­cio­nes, es lo que os inva­li­da total­men­te para ejer­cer como una fuer­za real para la trans­for­ma­ción social que bene­fi­cie a la inmen­sa mayo­ría del país, por­que depen­déis de mayo­rías ins­ti­tu­cio­na­les y para eso nece­si­táis a los par­ti­dos reac­cio­na­rios.
  3. Voso­tros mis­mos, como par­ti­do sois total­men­te inca­pa­ces de gene­rar trans­for­ma­ción social algu­na en sen­ti­do pro­le­ta­rio (y cada vez es más evi­den­te que os opo­néis a la cons­ti­tu­ción de fuer­zas que si ten­gan esa capa­ci­dad). Es decir, o más bien al con­tra­rio: ata­cáis con fero­ci­dad cual­quier expre­sión polí­ti­ca inde­pen­dien­te del pro­le­ta­ria­do, os opo­néis como par­ti­do, por ejem­plo, a la solu­ción pro­le­ta­ria al pro­ble­ma de la vivien­da median­te la ocu­pa­ción (úni­ca solu­ción posi­ble para dece­nas de miles de per­so­nas sin ingre­sos hoy por hoy); en vues­tros pro­gra­mas los mayo­res paque­tes de medi­das y vues­tra prio­ri­dad de inver­sio­nes se las lle­va la indus­tria con pro­pues­tas jugo­sí­si­mas de esti­mu­la­ción empre­sa­rial, y en menor par­te el fun­cio­na­ria­do; negáis la posi­bi­li­dad de que el pro­le­ta­ria­do se orga­ni­ce para la toma del poder polí­ti­co, inclu­so negan­do la nece­si­dad de un par­ti­do pro­le­ta­rio…

Pro­si­ga­mos con otras obser­va­cio­nes tuyas: «Estoy con­ven­ci­do de que la uni­dad de Espa­ña es la cla­ve de bóve­da del sis­te­ma de domi­na­ción con­cre­to que se nos impo­ne.» Y des­pués: «no se tra­ta de nin­gu­na opción capri­cho­sa, sino de una opción impues­ta por la reali­dad». Sobre estos «con­ven­ci­mien­tos» tuyos, que olvi­das argu­men­tar lo más míni­mo, pre­ten­des impo­ner­nos a los demás tu «hoja de ruta». Pero es que el con­ven­ci­mien­to del pro­fe­sor Com­pains, del por­ta­voz Ote­gi o de nin­gún pro­fe­ta no pue­de ser la guía para la acción, sino como decía­mos más arri­ba, en una cita de Engels que tú mis­mo empleas, el mar­xis­mo, o más espe­cí­fi­ca­men­te: la cien­cia, colec­ti­va­men­te arti­cu­la­da y fusio­na­da con los dis­tin­tos sec­to­res pro­le­ta­rios, es y debe ser la guía para la acción.

Ana­li­ce­mos la afir­ma­ción en sí: «La uni­dad de espa­ña es la cla­ve de bóve­da del sis­te­ma de domi­na­ción con­cre­to que se nos impo­ne.» Es decir, que ni siquie­ra el esta­do espa­ñol (¿y el fran­cés por cier­to?), sino la uni­dad de espa­ña. Dejan­do de lado tu olvi­do de la par­te nor­te de nues­tro terri­to­rio nacio­nal, estoy real­men­te intere­sa­do en escu­char como fun­da­men­tas una afir­ma­ción tan impor­tan­te, apar­te de las citas de hace un siglo de gen­te que entien­do que es una auto­ri­dad inte­lec­tual para tí (Cal­vo Sote­lo, etc.) pero que sin­ce­ra­men­te, para mí no lo es en abso­lu­to, y lo que afir­ma­se coyun­tu­ral­men­te ese señor no me pare­ce prue­ba sis­te­má­ti­ca de nin­gún tipo, y menos para defen­der un jui­cio sobre la «actual cla­ve de bóve­da de la domi­na­ción con­cre­ta». En cual­quier caso, yo de entra­da ten­go algu­nas obje­cio­nes impor­tan­tes a tu for­mu­la­ción que por otra par­te me pare­ce de lo más idea­lis­ta y con­tra­ria a la reali­dad, y que fun­da­men­ta la doc­tri­na estra­té­gi­ca revi­sio­nis­ta de tu par­ti­do.

  1. El sis­te­ma de domi­na­ción con­cre­to que se nos impo­ne es la domi­na­ción capi­ta­lis­ta, que se dife­ren­cia de la domi­na­ción feu­dal, o de la domi­na­ción patriar­cal (como modo de pro­duc­ción, no hege­mo­nía social y cul­tu­ral del hom­bre sobre la mujer, que coexis­te con el capi­ta­lis­mo), o de la domi­na­ción escla­vis­ta. Este sis­te­ma capi­ta­lis­ta ope­ra a tra­vés de la fuer­za orga­ni­za­da del capi­tal, enfren­tan­do a los posee­do­res de dine­ro con­tra los que no tie­nen nada, o no tie­nen sufi­cien­te para sobre­vi­vir sin tra­ba­jar. Esto no tie­ne nada de abs­trac­to, y lo sabe­mos per­fec­ta­men­te quie­nes nos pasa­mos el día bus­can­do tra­ba­jo y aguan­tan­do todo tipo de auto­ri­ta­ris­mo buro­crá­ti­co, para con­se­guir titu­la­cio­nes, para con­se­guir tra­ba­jo, para man­te­ner el tra­ba­jo, etc. Esto es así en Eus­kal Herria, en Cara­cas y en Mos­cu; pre­ci­sa­men­te por­que es un sis­te­ma de carác­ter mun­dial, una socie­dad eco­nó­mi­ca mun­dial. Para que tu y yo nos vis­ta­mos más bara­to o ten­gas col­tán para tu móvil hay 168 millo­nes de niños tra­ba­jan­do, crean­do poder eco­nó­mi­co, ese mis­mo poder eco­nó­mi­co está en los cen­tros de poder impe­ria­lis­tas, como Eus­kal Herria. El poder fun­da­men­tal de la socie­dad actual, tam­bién de la socie­dad vas­ca, es el Capi­tal, no el par­la­men­to esta­tal, el gobierno de la nación, o el ejér­ci­to, sino quién tie­ne dine­ro para pagar el par­la­men­to, el gobierno o el ejér­ci­to. El poder lo osten­ta una oli­gar­quía inter­na­cio­nal, que for­ma blo­ques de com­pe­ten­cia inter­na­cio­nal de capi­ta­les, y su for­ma más con­cre­ta son los fon­dos de inver­sión y las cor­po­ra­cio­nes finan­cie­ras (aso­cia­cio­nes de empre­sa­rios), que se arti­cu­lan en gran­des blo­ques terri­to­ria­les de estra­te­gia finan­cie­ra impe­ria­lis­ta. Noso­tros per­te­ne­ce­mos al Euro­peo, hoy subor­di­na­do al Esta­dou­ni­den­se pero en per­ma­nen­te ten­sión con el mis­mo, no a un supues­to ´regi­men del 78» pro­vin­ciano y espa­ñol. Ese régi­men sólo es una pan­ta­lla terri­to­ria­li­za­da del impe­ria­lis­mo de Washing­ton y Ber­lín.
  2. La for­ma con­cre­ta en la que se nos impo­ne esa domi­na­ción Capi­ta­lis­ta, de Cla­se, no es sólo median­te la uni­dad de espa­ña, sino median­te un com­ple­jo entra­ma­do de for­mas de opre­sión, des­de la cues­tión patriar­cal, has­ta la cues­tión juve­nil, de ahí que exis­tan dis­tin­tas pro­ble­má­ti­cas (tal como apa­re­cen para los jóve­nes, las muje­res, las nacio­nes opri­mi­das como la nues­tra, etc… en sus con­di­cio­nes reales de vida) pero esas con­di­cio­nes de vida, opre­si­vas en espe­cial para el pro­le­ta­ria­do pero en gene­ral para toda la cla­se obre­ra, están total­men­te con­di­cio­na­das por el capi­tal, por la fun­ción que cum­plen en su for­ma de orga­ni­zar la socie­dad, y sir­ven a la domi­na­ción fun­da­men­tal, que es una domi­na­ción eco­nó­mi­ca de cla­se. La for­ma con­cre­ta como apa­re­ce esta domi­na­ción es por ejem­plo: a tra­vés de la infan­ti­li­za­ción, aplas­ta­mien­to y eva­lua­ción per­ma­nen­te y dis­ci­pli­na­ria del estu­dian­ta­do (o fuer­za de tra­ba­jo en for­ma­ción), a tra­vés de las gigan­tes­cas téc­ni­cas de con­trol social (cáma­ras, redes socia­les, etc…), de la repre­sión ful­mi­nan­te de toda expre­sión de comu­nis­mo a nivel inter­na­cio­nal, de la deva­lua­ción sis­te­má­ti­ca del tra­ba­jo feme­nino, del exter­mi­nio en los pues­tos de tra­ba­jo de dos millo­nes de per­so­nas al año, del exter­mi­nio de millo­nes de muje­res pobres a manos de la vio­len­cia machis­ta, etc… y todo esto se sin­te­ti­za en los blo­ques de gobierno geo­es­tra­té­gi­cos que en nues­tra zona repre­sen­ta la Unión Euro­pea y su entra­ma­do ins­ti­tu­cio­nal, y no las cáma­ras y las ins­ti­tu­cio­nes del Esta­do Espa­ñol, que son una dele­ga­ción del blo­que impe­ria­lis­ta occi­den­tal, yan­qui-euro­peo. Así que Eneko, si estas y otras for­mas con­cre­tas de la domi­na­ción del capi­ta­lis­mo tie­nen su sín­te­sis en la idea de la Uni­dad de Espa­ña, y no en la reali­dad de la Socie­dad de Cla­ses como un todo de opre­sio­nes orga­ni­za­do en torno a la domi­na­ción eco­nó­mi­ca del pro­le­ta­ria­do, ten­drás que pro­bar­lo con pelos y seña­les, por­que lo vamos a mirar con lupa. De momen­to las prue­bas que tu y tus com­pa­ñe­ros de par­ti­do habéis pre­sen­ta­do para defen­der este dog­ma nacio­na­lis­ta son igua­les a 0.
  3. Com­ba­tir jurí­di­ca­men­te y por vías lega­les a un Esta­do sin tener posi­cio­nes de lucha real y efec­ti­va en todos los fren­tes reales de la domi­na­ción con­cre­ta es un acto de idea­lis­mo jurí­di­co que no lle­va más que a la ilu­sión de que se pro­gre­sa cuan­do en reali­dad el enemi­go de cla­se es quien está pro­gre­san­do, inclu­so ideo­ló­gi­ca­men­te en eso que lla­mas «izquier­da», des­or­ga­ni­zán­do­la y des­mo­vi­li­zán­do­la como blo­que de cla­se, y reor­ga­ni­zán­do­la y remo­vi­li­zán­do­la bajo fal­sas ban­de­ras y con la ideo­lo­gía bur­gue­sa como hori­zon­te y cam­po de visión, ponien­do­la en la calle masi­va­men­te, en torno a gran­des sig­ni­fi­can­tes, movi­li­zán­do­se por nada con­cre­to sino por pro­cla­mas cul­tu­ra­les, legi­ti­man­do el orden social bur­gués sin mover ni un milí­me­tro la estruc­tu­ra real del poder.
  4. Si por for­ma con­cre­ta median­te la que se nos impo­ne la domi­na­ción, te refie­res a la sín­te­sis esta­tal, polí­ti­ca, a tra­vés de la que ejer­ce la dic­ta­du­ra la bur­gue­sía en nues­tro terri­to­rio, enton­ces estás tam­bién dia­me­tral­men­te equi­vo­ca­do. Pro­fun­di­zo en la idea: La for­ma polí­ti­co-esta­tal de esta domi­na­ción no está en el Esta­do Espa­ñol, mucho menos en la «uni­dad de Espa­ña», sino en Euro­pa, de ahí que toda uti­li­za­ción de refe­ren­cias polí­ti­cas de la fase emer­gen­te del impe­ria­lis­mo esté his­tó­ri­ca­men­te des­fa­sa­da cuan­do hablan de la cen­tra­li­dad del esta­do nacio­nal (por ejem­plo el leni­nis­mo como doc­tri­na tác­ti­ca). La Unión Euro­pea, las cáma­ras euro­peas y las ins­ti­tu­cio­nes euro­peas, las ofi­cia­les y las ocul­tas (espe­cial­men­te la Comi­sión Euro­pea y el BCE), tie­nen todas las com­pen­ten­cias fun­da­men­ta­les de la polí­ti­ca que a prin­ci­pios del siglo XX per­te­ne­cía a los esta­dos nacio­na­les; y sólo por dele­ga­ción los esta­dos nacio­na­les ejer­cen com­pe­ten­cias hoy. Te enume­ro las más impor­tan­tes: entre las com­pe­ten­cias exclu­si­vas, unión adua­ne­ra, nor­mas de com­pe­ten­cia inte­rior, polí­ti­ca mone­ta­ria, polí­ti­ca comer­cial; entre las com­pe­ten­cias com­par­ti­das (pero que sólo es efec­ti­va si la unión se abs­tie­ne de inter­ve­nir); mer­ca­do inte­rior, polí­ti­ca social, trans­por­tes y ener­gía, segu­ri­dad, jus­ti­cia, inves­ti­ga­ción y desa­rro­llo…; com­pe­ten­cias para com­ple­men­tar a los esta­dos miem­bros (simi­lar sta­tus de supe­rio­ri­dad al ante­rior); indus­tria, cul­tu­ra, turis­mo, etc…; com­pe­ten­cias de coor­di­na­ción de los esta­dos miem­bros (la Comi­sión dic­ta y los esta­dos aca­tan): polí­ti­cas eco­nó­mi­cas, empleo, polí­ti­cas socia­les. La cosa está cla­ra y dis­tin­ta. El apa­ra­to polí­ti­co, el «régi­men» esta­tal ope­ra­ti­vo en Eus­kal Herria es Euro­pa.

La Uni­dad de Espa­ña, por otra par­te, es fun­cio­nal a Euro­pa y Esta­dos Uni­dos como for­mas reales «esta­ta­les», «polí­ti­cas» del con­jun­to de com­pen­ten­cias fun­da­men­ta­les de la dic­ta­du­ra bur­gue­sa. La Repú­bli­ca Bur­gue­sa Vas­ca que sólo exis­te y exis­ti­rá en vues­tras cabe­zas no es fun­cio­nal ni a nin­gún blo­que de capi­tal inter­na­cio­nal, ni al super­es­ta­do euro­peo, ni al pro­le­ta­ria­do interno, ni a la oli­gar­quía inter­na, ni tie­ne la menor posi­bi­li­dad de ser­lo, por lo que vues­tra for­mu­la­ción del pro­ble­ma estra­té­gi­co es total­men­te idea­lis­ta, una mera ilu­sión de la cla­se media vas­ca en des­com­po­si­ción, sin fun­da­men­to real en las fuer­zas del pre­sen­te.

El pro­vin­cia­nis­mo de Sor­tu es simi­lar, aun­que algo más gra­ve que el de Pode­mos, pre­ten­dien­do desa­rro­llar una estra­te­gia en cla­ve nacio­nal, con el agra­van­te de que Sor­tu con­fun­de la cues­tión nacio­nal, el dere­cho a la auto­de­ter­mi­na­ción y a crear un esta­do, que hoy ya no tie­ne el peso que tenía en la épo­ca de Lenin, con el pro­ce­so de toma del poder, que hoy ya no está en los esta­dos. Al menos Pode­mos redu­ce su pro­vin­cia­nis­mo revi­sio­nis­ta a un esta­do real. La vía jurí­di­co bur­gue­sa, demó­cra­ta, para solu­cio­nar la opre­sión nacio­nal en Eus­kal Herria o Cata­lu­ña es una qui­me­ra idea­lis­ta ale­ja­da de las fuer­zas reales que cons­ti­tu­yen el poder fun­da­men­tal de la socie­dad: el Capi­tal inter­na­cio­nal y sus intere­ses terri­to­ria­les. En el esta­do real, el super­es­ta­do euro­peo, no hay demo­cra­cia. El par­la­men­to euro­peo, úni­ca ins­ti­tu­ción ele­gi­da por sufra­gio uni­ver­sal, no tie­ne nin­gu­na fun­ción efec­ti­va.

El «régi­men del 78» fue y es un pro­duc­to del cho­que de intere­ses entre Esta­dos Uni­dos y la nacien­te Comu­ni­dad Eco­nó­mi­ca y Polí­ti­ca Euro­pea, rela­ción que vie­ne sien­do diná­mi­ca y ten­sa como blo­que impe­ria­lis­ta uni­ta­rio y a veces no tan uni­ta­rio, pero en nin­gún caso se pue­de expli­car el «final» del fran­quis­mo excep­to por la nece­sa­ria ade­cua­ción a una nue­va divi­sión inter­na­cio­nal del tra­ba­jo y del Capi­tal del Esta­do Espa­ñol y su estruc­tu­ra pro­duc­ti­va. Nos gus­te o no, Eneko, el mar­co míni­mo de lucha de cla­ses para el pro­le­ta­ria­do vas­co, tan­to de Ipa­rral­de como de Hegoal­de, es Euro­pa. Vues­tra estra­te­gia está his­tó­ri­ca­men­te des­fa­sa­da y basa­da en el ima­gi­na­rio nacio­nal espa­ñol (¡qué iro­nía!). El «régi­men del 78» es una pan­ta­lla jurí­di­ca del cho­que inter­na­cio­nal de capi­ta­les, TODOS los par­ti­dos polí­ti­cos espa­ño­les están con­tro­la­dos y finan­cia­dos por agen­tes del capi­tal inter­na­cio­nal. O no lo sabéis, o for­máis par­te de eso y nos men­tís a la cara. Pero ya bas­ta de lle­nar de serrín la cabe­za a la gen­te y de pelí­cu­las sobre el todo­po­de­ro­so régi­men. La cues­tión vas­ca, el apa­lea­mien­to de vas­cos y de todo lo vas­co, es un entre­te­ni­mien­to de fin de sema­na para oli­gar­cas nacio­na­lis­tas espa­ño­les, como dar­se un paseo en yate, es un coto de caza para los rica­cho­nes car­pe­to­be­tó­ni­cos. Lo que impor­ta a la bur­gue­sía espa­ño­la (y vas­ca y nava­rra) y a la bur­gue­sía de Bayo­na o de Bia­rritz, es la polí­ti­ca inter­na­cio­nal y subor­dinr­se a todas las polí­ti­cas fun­da­men­ta­les mar­ca­das des­de la Comi­sión Euro­pea y sus ins­ti­tu­cio­nes ocul­tas de cla­se para for­mar par­te del repar­to del pas­tel impe­ria­lis­ta.

  1. La inde­pen­den­cia nacio­nal de Eus­kal Herria es abso­lu­ta­men­te impo­si­ble en el mar­co jurí­di­co bur­gués inter­na­cio­nal, y par­ti­cu­lar­men­te en Euro­pa como super­es­ta­do en vigor: Espa­ña y no diga­mos Fran­cia son las reali­da­des de refe­ren­cia nacio­na­les y esta­ta­les para el blo­que geo­po­lí­ti­co domi­nan­te de la zona Euro­pea, para el orde­na­mien­to bur­gués inter­na­cio­nal, y lo va a seguir sien­do si Chi­na en un futu­ro se con­vier­te en el refe­ren­te impe­ria­lis­ta hege­mó­ni­co de la zona, por­que el entra­ma­do de empre­sas espa­ñol exis­te, es pode­ro­so y es un agen­te con quien nego­ciar, y el entra­ma­do de peque­ñas empre­sas nacio­na­lis­tas vas­cas o cata­la­nas es un frau­de peque­ño bur­gués sin nin­gu­na pro­yec­ción ni reali­dad subs­tan­ti­va en el orden social bur­gués inter­na­cio­nal. Sin un orden socia­lis­ta inter­na­cio­nal no hay posi­bi­li­dad nin­gu­na de una Eus­kal Herria inde­pen­dien­te ni de ejer­cer dere­cho de auto­de­ter­mi­na­ción nin­guno. La úni­ca posi­bi­li­dad para la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria pasa por un pro­ce­so revo­lu­cio­na­rio pro­le­ta­rio a esca­la euro­pea que hoy está muy lejos. Pero des­de lue­go la inde­pen­den­cia bur­gue­sa de Eus­kal Herria no es más que un frau­de idea­lis­ta sin nin­gu­na base real que lo sus­ten­te, es un pro­duc­to de mar­ke­ting para vues­tra pro­pa­gan­da elec­to­ral. Cien­tí­fi­cos como tú tenéis cul­pa doble, por­que tenéis el deber de como cien­tí­fi­cos no enga­ñar a la gen­te y decir­les siem­pre la ver­dad, por dura que sea. Los reyes son los padres.

Obvia­men­te, que no sea posi­ble un esta­do vas­co a cor­to pla­zo (que sólo pue­de ser si es socia­lis­ta, en el con­tex­to de rear­ti­cu­la­ción de Euro­pa en un pro­ce­so socia­lis­ta inter­na­cio­nal), no quie­re decir que no sea posi­ble la cons­truc­ción nacio­nal des­de ya, y ahí tam­bién esta­mos en desacuer­do, pues no es lo mis­mo cons­truir ins­ti­tu­cio­nes nacio­na­les pro­le­ta­rias, que cons­truir una nación empre­sa­rial, cla­sis­ta e impe­ria­lis­ta, divi­di­da terri­to­rial­men­te y en la que el pro­le­ta­ria­do es mino­ri­ta­rio y está des­ar­ti­cu­la­do, por muchos ador­nos demo­crá­ti­cos que le pon­gas.

Pro­si­ga­mos: otro supues­to argu­men­to que uti­li­zas con­sis­te en afir­mar que el mayor desafío que tie­ne hoy el régi­men del 78 es Cata­lu­ña. En pri­mer lugar eso es noto­ria­men­te fal­so, el Esta­do ha ven­ci­do y ha sali­do refor­za­do, en Euro­pa los cata­la­nes son el haz­me­reir, el esta­do espa­ñol tie­ne todos los medios vio­len­tos, eco­nó­mi­cos, inter­na­cio­na­les y mediá­ti­cos para inclu­so repre­sen­tar ante el mun­do su ver­dad. Para que me entien­das con mayor plas­ti­ci­dad: algo así como lo que voso­tros inten­táis hacer con noso­tros, pero en mucha mayor esca­la. En segun­do lugar no prue­ba la pre­mi­sa mayor tuya: que el régi­men del 78 «sea» la ¡cla­ve de bóve­da! del sis­te­ma de domi­na­ción con­cre­to actual. De hecho por mucha fal­ta de nor­ma­li­dad que haya habi­do en Cata­lu­ña en momen­tos pun­tua­les, el régi­men de domi­na­ción real no se ha pues­to en entre­di­cho en nin­gún momen­to, sino el bar­niz nacio­nal de la domi­na­ción. La socie­dad cata­la­na, su for­ma, su con­te­ni­do, y su sis­te­ma de par­ti­dos, sus corre­la­cio­nes de fuer­zas, no esta­ban en jue­go.

Por eso pasas de pun­ti­llas y vas direc­ta­men­te a demos­trar que el régi­men del 78 corre ries­go en Cata­lu­ña. Pero como digo eso tam­bién es noto­ria­men­te fal­so, ya que el régi­men del 78 ha sali­do has­ta tal pun­to refor­za­do que la cha­pu­za cata­la­na es uno de los ele­men­tos cla­ves para el resur­gi­mien­to del nacio­nal fas­cis­mo en Espa­ña, de la cohe­sión social reac­cio­na­ria de gran­des sec­to­res depau­pe­ra­dos en Espa­ña, que aho­ra cie­rran filas con la ultra­de­re­cha gra­cias a la far­sa del pro­cés. El pro­cés, basa­do en la mis­ma doc­tri­na tác­ti­ca fal­sa del dere­cho a deci­dir que mane­jáis voso­tros, es la cau­sa de un blo­que más amplio, cohe­sio­na­do y ple­bis­ci­ta­rio a esca­la esta­tal de la dere­cha más ran­cia, anti­co­mu­nis­ta y reac­cio­na­ria, que de hecho está lla­ma­da a desa­rro­llar efec­ti­va­men­te gran­des cam­bios socia­les y polí­ti­cos, lle­ván­doos a los par­ti­da­rios de la refor­ma demo­crá­ti­ca a rebu­fo. Hoy Cata­lu­ña es más vul­ne­ra­ble que antes, y quie­nes más vul­ne­ra­bles van a ser a la vio­len­cia de esta­do son los comi­tés pro­le­ta­rios, la gen­te de base, las orga­ni­za­cio­nes socia­lis­tas e inde­pen­den­tis­tas, etc. En lo que res­pec­ta a refor­ma jurí­di­co bur­gue­sa, exis­ten las mis­mas dos posi­bi­li­da­des que hace diez años en Cata­lu­ña, aun­que con una corre­la­ción de fuer­zas mucho peor para los intere­ses cata­la­nis­tas: o un pro­ce­so de recen­tra­li­za­ción de com­pen­ten­cias, o un pro­ce­so de des­cen­tra­li­za­ción de com­pe­ten­cias, pero aho­ra lo segun­do está más cues­ta arri­ba que antes. En nin­gún caso exis­te la posi­bi­li­dad de un pro­ce­so de inde­pen­den­cia o de rup­tu­ra de la uni­dad de Espa­ña (que era la cla­ve de bóve­da del sis­te­ma de domi­na­ción actual, según nos seña­la­bas, aun­que sin argu­men­tos). No sabe­mos cuál va a ser el desen­la­ce final, pero lo que es evi­den­te es que con cen­tra­li­za­ción o des­cen­tra­li­za­ción de com­pe­ten­cias, el sis­te­ma de domi­na­ción actual no se verá en abso­lu­to cues­tio­na­do, ni tam­po­co la Uni­dad de Espa­ña: más bien es el sis­te­ma de domi­na­cióin bur­gués actual quien deci­di­rá, en últi­ma ins­tan­cia, por la corre­la­ción de fuer­zas de capi­ta­les, si la pan­to­mi­ma aca­ba en un pro­ce­so de cen­tra­li­za­ción o des­cen­tra­li­za­ción de com­pe­ten­cias en el Esta­do Espa­ñol. Exac­ta­men­te igual suce­de­rá con el pro­ce­so esta­tu­ta­rio espa­ñol que tenéis entre manos con el PNV.

Lo que dices de que una supues­ta izquier­da «ver­da­de­ra», en su deja­dez, es la cau­san­te de que no haya habi­do sufi­cien­te fuer­za para un pro­ce­so de inde­pen­den­cia real en cata­lu­ña igno­ra has­ta tal pun­to las fuer­zas reales de la socie­dad bur­gue­sa que no mere­ce más comen­ta­rio que éste: la cha­pu­za idea­lis­ta del dere­cho a deci­dir y sus con­se­cuen­cias nega­ti­vas son res­pon­sa­bi­li­dad de los peque­ños empre­sa­rios demó­cra­tas y sus repre­sen­tan­tes polí­ti­cos, ¡y no de la joven orga­ni­za­ción GKS! Un poco de auto­crí­ti­ca no ven­dría mal, pero de la de ver­dad.

En un pro­ce­so de com­pe­ten­cia entre capi­ta­les como el cata­lán los empre­sa­rios nacio­na­lis­tas, o mejor dicho, sus emo­cio­na­dos repre­sen­tan­tes polí­ti­cos y cul­tu­ra­les, pue­den ir a la cár­cel. En toda gue­rra de capi­ta­les pasan cosas de éstas: tam­bién hay polí­ti­cos y empre­sa­rios espa­ño­les en la cár­cel, inclu­so del PP. A veces cuan­do jue­gas a los nego­cios pier­des, en la socie­dad bur­gue­sa el pez gran­de se come al pez peque­ño. Es una socie­dad bes­tial, pre­his­tó­ri­ca. Pero eso no jus­ti­fi­ca el empleo de la pala­bra «opre­sión». Con­fun­dir un fenó­meno de opre­sión nacio­nal, como el que sufre la cla­se tra­ba­ja­do­ra cata­la­na, con un fenó­meno de com­pen­ten­cia entre capi­ta­les, lide­ra­do por un sec­tor empre­sa­rial cata­lán, nos lle­va a deno­mi­nar opre­sión al hecho de que un con­glo­me­ra­do de capi­ta­les cata­lán ha echa­do un órda­go para con­se­guir una estruc­tu­ra de esta­do pro­pia y poder cre­cer como blo­que de Capi­tal, y que ha per­di­do. Los comu­nis­tas esta­mos a favor del dere­cho de auto­de­ter­mi­na­ción, y no nos opu­si­mos al pro­cés, al con­tra­rio, por muy cha­pu­ce­ro que fue­ra, le dimos nues­tro apo­yo, no hay más que ver la cam­pa­ña de Ikas­le Aber­tza­leak en apo­yo del pue­blo tra­ba­ja­dor cata­lán y el dere­cho de auto­de­ter­mi­na­ción en el momen­to crí­ti­co y sin dudar ni un ins­tan­te. ¡Aho­ra se nos acha­ca a noso­tros la derro­ta ful­mi­nan­te de vues­tra tác­ti­ca erró­nea y sui­ci­da! Pues bien: ¿Que­réis saber cómo no se libe­ra a una nación? Apren­ded de Cata­lu­ña, o estáis con­de­na­dos a repe­tir esa catas­tro­fe.

SOBRE EL MAZO DE LA CLASE OBRERA, LAS CUESTIONES TÁCTICAS Y ESTRATÉGICAS, SOBRE BARRO Y OTRAS METÁFORAS

En otro orden de cosas: hablas Eneko de diri­gir el «mazo» de la cla­se obre­ra al esla­bón más débil. Para eso pri­me­ro tie­ne que cons­ti­tuir­se ese mazo. Pero el «mazo» de la cla­se obre­ra son las orga­ni­za­cio­nes comu­nis­tas pro­le­ta­rias, esas que hoy están resur­gien­do en Eus­kal Herria, y que tan­tos que­bra­de­ros de cabe­za pare­cen pro­vo­ca­ros. Mien­tras tan­to el úni­co mazo polí­ti­co arti­cu­la­do de que dis­po­néis los gran­des estra­te­gas de la gene­ra­ción de la derro­ta con­sis­te en el fun­cio­na­ria­do y sus idea­les de jus­ti­cia, igual­dad de empre­sa, demo­cra­cia y liber­tad, idea­les por los que no están dis­pues­tos a sacri­fi­car prac­ti­ca­men­te nada, lle­gan­do a jus­ti­fi­car la colo­ca­ción de ban­de­ras espa­ño­las en las ins­ti­tu­cio­nes lide­ra­das por ellos/​vosotros.

Des­pués afir­mas que ese esla­bón más débil es la cues­tión nacio­nal. ¿No había­mos dicho que los dog­mas no pro­ce­den? Con razón se ha dicho tan­tas veces que el nacio­na­lis­mo es un sen­ti­mien­to. Y un sen­ti­mien­to que cuan­to inter­fie­re en el aná­li­sis tác­ti­co, es peli­gro­so. Una cosa es ser vas­co, y como vas­co tener dere­cho legí­ti­mo a un esta­do pro­pio, a una orga­ni­za­ción terri­to­rial pro­pia, a la res­ti­tu­ción del eus­ke­ra y la cul­tu­ra vas­cas, a con­for­mar la uni­dad social de Eus­kal Herria. Una cosa es que esos sean nues­tros obje­ti­vos. En esto coin­ci­di­mos todos los que nos sen­ti­mos vas­cos en tér­mi­nos nacio­na­les. Pero otra cosa es con­fun­dir ese deseo con la reali­dad, y con­ver­tir ese deseo, esos obje­ti­vos, en la prio­ri­dad polí­ti­ca para com­ba­tir al poder real, en la tác­ti­ca inme­dia­ta. Por­que el poder real es el dine­ro y el capi­tal, y no la nación. Somos obli­ga­dos a ser espa­ño­les y fran­ce­ses por­que es la apues­ta «nacio­nal» del Capi­tal: no es que sea­mos capi­ta­lis­tas por­que sea la apues­ta «social» de Espa­ña y Fran­cia. Las fuer­zas inter­nas nacio­nal reac­cio­na­rias de estos pai­ses que en el pro­ce­so his­tó­ri­co se opu­sie­ron a la moder­ni­za­ción capi­ta­lis­ta fue­ron aplas­ta­das impla­ca­ble­men­te. Las nacio­nes podrían haber sido otras, el mode­lo de domi­na­ción capi­ta­lis­ta no, es un mode­lo his­tó­ri­co uni­ver­sal del desa­rro­llo de la huma­ni­dad, de su for­ma social, que con­di­cio­na aplas­tan­te­men­te toda la for­ma­ción social. Si no com­ba­tes la cau­sa la con­se­cuen­cia per­sis­te, es tan fácil como enten­der eso. ¡Y voso­tros que­réis cons­truir una Repú­bli­ca Vas­ca con quie­nes ya han hecho su apues­ta por Espa­ña y Fran­cia! De ver­dad que agra­de­ce­mos vues­tro esfuer­zo por impar­tir­nos lec­cio­nes de tác­ti­ca, estra­te­gia, y ópti­ca ana­lí­ti­ca… pero creo que no estáis en con­di­cio­nes de dar­las.

Ade­más, la volun­tad inde­pen­den­tis­ta es mino­ri­ta­ria en la CAV, muy mino­ri­ta­ria en Nava­rra, y prác­ti­ca­men­te inexis­ten­te en Ipa­rral­de. Hay cues­tio­nes que gene­ran una adhe­sión social muchí­si­mo mayor: A la gen­te lo que le preo­cu­pa es la luz, la vivien­da, la comi­da, el trans­por­te, la liber­tad de movi­mien­tos, la edu­ca­ción de sus hijos, no ser exclui­da social­men­te, la feli­ci­dad. Ese es el esla­bón más débil para más de un millón de pro­le­ta­rios en Eus­kal Herria, y de la mano de ren­tis­tas, fun­cio­na­rios y empre­sa­rios es impo­si­ble que vues­tro par­ti­do sea la herra­mien­ta para abor­dar el esla­bón más débil de esta socie­dad: el pro­le­ta­ria­do y su situa­ción real, el pro­le­ta­ria­do y sus con­di­cio­nes de vida. Un pro­le­ta­ria­do que des­de la últi­ma cri­sis cre­ce inexo­ra­ble­men­te en núme­ro inclu­so en el cen­tro impe­ria­lis­ta. Por eso hace fal­ta un par­ti­do pro­le­ta­rio, en todas las nacio­nes de Euro­pa, y una unión inter­na­cio­nal de par­ti­dos pro­le­ta­rios. Par­ti­dos pro­le­ta­rios inde­pen­dien­tes de las enso­ña­cio­nes fabri­ca­das por fun­cio­na­rios de par­ti­do o por gen­te que no tie­ne pro­ble­mas para lle­gar a fin de mes. Aho­ra explí­ca­nos a todos eneko, ¿Vaís a bus­car la alian­za con el PNV y a seguir ato­si­gan­do al pro­le­ta­ria­do orga­ni­za­do, o vais a per­mi­tir la estruc­tu­ra­ción de un alia­do real, del Par­ti­do Comu­nis­ta? Por­que la res­pues­ta es obvia: pri­me­ro tenéis que depu­rar vues­tro par­ti­do, y des­pués tenéis que dejar de com­ba­tir la posi­bi­li­dad de cons­truc­ción de la fuer­za real que pue­de lide­rar ese pro­ce­so en Eus­kal Herria, vues­tro úni­co alia­do inde­pen­den­tis­ta posi­ble en el futu­ro. Lo con­tra­rio es una trai­ción a la cla­se obre­ra, y una trai­ción a Eus­kal Herria y sus aspi­ra­cio­nes nacio­na­les. Refle­xio­nad bien estas pala­bras.

Pro­si­ga­mos:

Txa­bi, Arga­la, etc… os sir­ven mucho para ador­nar el dis­cur­so. Apro­piar­se del pasa­do siem­pre es un acto ines­cru­pu­lo­so, típi­co de la polí­ti­ca elec­to­ral. Para noso­tros son refe­ren­cias que estu­diar, como otras miles en el mun­do y en la his­to­ria del movi­mien­to socia­lis­ta. Sobre todo a nivel polí­ti­co, ya que a nivel teó­ri­co estas en con­cre­to no eran gran­des figu­ras. En el caso de Txa­bi ni siquie­ra a nivel polí­ti­co, pues la figu­ra cen­tral fue su her­mano; pero entien­do que para la polí­ti­ca basa­da en mitos y cuen­tos tie­ne mayor poten­cia­li­dad el joven Txa­bi Etxe­ba­rrie­ta, como már­tir. En cual­quier caso, ya digo que tan­to ellos como todo el pro­ce­so inter­na­cio­nal del socia­lis­mo, su His­to­ria, y sus figu­ras prin­ci­pa­les a nivel polí­ti­co y teó­ri­co son mate­rial de estu­dio para la jóven gene­ra­ción, algo que la gene­ra­ción de la derro­ta jamás hizo: estu­diar en serio. Para noso­tros no son un adorno, Eneko. Si nos pare­cen razo­na­bles, apren­de­mos de ellos. Si nos pare­cen dis­cu­ti­bles, los dis­cu­ti­mos. Si nos pare­cen recha­za­bles, los recha­za­mos.

Otra de tus obser­va­cio­nes: «Se tra­ta de gene­rar mayo­rías rup­tu­ris­tas; y como digo, con nues­tras con­tra­dic­cio­nes, en esas esta­mos». Y yo te pre­gun­to: ¿mayo­rías rup­tu­ris­tas con el PNV? Eso no es una con­tra­dic­ción, eso es una inge­nui­dad. Si no hay con­di­cio­nes para cons­ti­tuir una mayo­ría no se cons­ti­tu­ye nin­gu­na mayo­ría de for­ma cor­to­pla­cis­ta, se tra­ba­ja a medio o lar­go pla­zo para cons­ti­tuir las fuer­zas reales que pue­dan con­ver­ger en una mayo­ría. El PNV hoy es indis­pen­sa­ble para una mayo­ría polí­ti­ca ins­ti­tu­cio­nal en la CAV, en Nava­rra ni siquie­ra lle­ga (sólo esta vez por caram­bo­la) y no diga­mos en Ipa­rral­de. En cual­quier caso por enci­ma de las pala­bras, del inde­pen­den­tis­mo de pala­bra y del adorno pro­gre­sis­ta, esa es la apues­ta real de vues­tro cor­to­pla­cis­mo tac­ti­cis­ta: el PNV. Y con un par­ti­do como el PNV la rup­tu­ra es impo­si­ble. Pero algu­nos no apren­déis nun­ca, por eso fuis­teis, sois, y seréis la gene­ra­ción de la derro­ta, del post-liza­rra gara­zi, que pre­ten­de arras­trar­nos a todas al mis­mo pozo.

Pase­mos a la hoja de ruta que propones/​proponéis: «rup­tu­ra demo­crá­ti­ca con el régi­men del 78, inde­pen­den­cia y pro­ce­so cons­ti­tu­yen­te para cam­biar­lo todo. ¿refor­mis­mo? Yo no lo veo por nin­gu­na par­te». Efec­ti­va­men­te Eneko, el refor­mis­mo pre­su­po­ne la capa­ci­dad de cam­biar las cosas por vías ins­ti­tu­cio­na­les y lega­les, capa­ci­dad que voso­tros ni tenéis ni vais a tener. En la medi­da en que sois un mero par­ti­do visa­gra para la gober­na­bi­li­dad del país diri­gi­da por el PNV, jamás seréis un par­ti­do de gobierno, a no ser que direc­ta­men­te subs­ti­tu­yáis u os fusio­néis con el PNV. Y sin gobierno no hay refor­mas. Por lo que no, yo tam­po­co veo refor­mis­mo por nin­gu­na par­te. Como mucho lle­gáis a un timi­dí­si­mo refor­mis­mo muni­ci­pal… ¡Ni siquie­ra refor­mis­mo…! El PNV os echa­rá mano cuan­do os nece­si­te, y os deja­rá en la opo­si­ción cuan­do no os nece­si­te. Sobre la hoja de ruta idea­lis­ta que pro­po­nes, que no intere­sa a nadie en la socie­dad vas­ca más que a los mili­tan­tes de tu par­ti­do y a su ejér­ci­to de potea­do­res (aun­que con un entu­sias­mo muy dis­cu­ti­ble), no la comen­to, por­que es impo­si­ble que se con­vier­ta en mayo­ri­ta­ria social y polí­ti­ca­men­te, y ade­más es impo­si­ble rea­li­zar una corre­la­ción de fuer­zas inter­na­cio­nal que la apo­ye en el orden jurí­di­co bur­gués, como ya he dicho ante­rior­men­te, y como demues­tran los hechos his­tó­ri­cos.

La extra­po­li­ción de los pro­ce­sos cons­ti­tu­yen­tes de lati­noa­mé­ri­ca es absur­da y difí­cil­men­te jus­ti­fi­ca­ble para obje­ti­vos dis­tin­tos (con­for­ma­ción de un nue­vo esta­do nacio­nal bur­gués en for­ma de repú­bli­ca en el cen­tro impe­ria­lis­ta y en el con­tex­to de la Unión Euro­pea). Aná­li­sis con­cre­to de la reali­dad con­cre­ta Eneko, extra­po­la­cio­nes abs­trac­tas están fue­ra de lugar. Y mira que no entro ni a valo­rar los pro­ce­sos mis­mos de cam­bio en lati­noa­mé­ri­ca, por­que es que no tie­nen nin­gu­na apli­ca­bi­li­dad en Euro­pa, ni siquie­ra en mar­cos esta­ta­les ya exis­ten­tes, y no hay ni un sólo caso que lo demues­tre, más bien es evi­den­te lo con­tra­rio. Los par­ti­dos afi­nes a esos cam­bios, y finan­cia­dos o apo­ya­dos por ese blo­que geo­po­lí­ti­co no han con­se­gui­do nada, o como mucho hacer el ridícu­lo y defrau­dar a sus bases (Gre­cia). Te pido por favor que jus­ti­fi­ques tus ideas con más rigor, por­que me da la impre­sión de que dise­ñáis polí­ti­cas gene­ra­les, que afec­tan a cien­tos de mili­tan­tes y a toda la base social, par­tien­do de meros deseos e intui­cio­nes que aca­ban en nada.

Vues­tra hoja de ruta es total­men­te invia­ble, y real­men­te en lo que con­sis­te es en un inten­to de trans­fe­ren­cia de com­pe­ten­cias inter­bur­gue­sas, que en reali­dad escon­de un nacio­na­lis­mo idea­lis­ta de cla­ses medias, reac­cio­na­rio y en reti­ra­da, que se corres­pon­de con la des­com­po­si­ción de la cla­se media vas­ca y de su ima­gi­na­rio social idea­lis­ta y demó­cra­ta. Hoy sois fuer­tes y úti­les al poder pero vues­tra inevi­ta­ble derro­ta os lle­va­rá a la per­di­ción cuan­do la reali­dad se impon­ga por enci­ma de vues­tro dis­cur­so.

Sobre el tema de «echar­se al barro» y «cam­biar la reali­dad des­de ya»: el barro son los estu­dian­tes de secun­da­ria que luchan y luchan por sus con­di­cio­nes de estu­dio, con­tra el sis­te­ma de domi­na­ción cla­sis­ta, con­tra su ros­tro auto­ri­ta­rio en la edu­ca­ción, con­tra la mani­pu­la­ción de su lucha que hace el gara des­in­for­man­do, y tenien­do en con­tra a todos los par­ti­dos polí­ti­cos (inclui­dos por supues­to voso­tros), a sus padres, al gobierno vas­co, al gobierno nava­rro y a la opi­nión públi­ca gene­ral y des­po­li­ti­za­da. El barro son las cha­va­las y cha­va­les que se enfren­tan a miles de euros de mul­ta en Ger­ni­ka, en Iru­ñea, a peti­cio­nes de cár­cel por defen­der sus espa­cios auto­ges­tio­na­dos, tenien­do en con­tra a todos los par­ti­dos polí­ti­cos (inclui­dos por supues­to voso­tros). El barro son las fami­lias que oku­pan para salir ade­lan­te, o que resis­ten a los desahu­cios, el barro son las pala­ta­for­mas anti­des­hau­cios, la soli­da­ri­dad pro­le­ta­ria; el barro es la mili­tan­cia comu­nis­ta aun­que te pue­da cos­tar la repre­sión, aun­que te cos­te una escol­ta inde­sea­da per­ma­nen­te­men­te; el barro es defen­der lo correc­to aun­que todo el mun­do pien­se lo con­tra­rio, con per­se­ve­ran­cia y pacien­cia, aun­que tu pro­pia fami­lia te reti­re el salu­do; el barro es rallar­te por­que no lle­gas a fin de mes y no encuen­tras la mane­ra de esta­bi­li­zar tu vida; el barro es decir lo que con­si­de­ras que es inco­rrec­to aun­que pier­das amis­ta­des; el barro es pudrir­se en cel­das oscu­ras, en ais­la­mien­to mien­tras tu gen­te, por la que lo has dado todo, te da la espal­da por no decir amén a lo que una buro­cra­cia orde­ne. El barro son muchas cosas que voso­tros habéis olvi­da­do hace tiem­po.

«Cam­biar la reali­dad des­de ya» es con­se­guir mejo­ras por medio de la lucha, el dere­cho a huel­ga de las estu­dian­tes, la rela­ja­ción de la soga de la eva­lua­ción, ins­ti­tuir la lucha orga­ni­za­da como herra­mien­ta para las mejo­ras, como hace el movi­mien­to estu­dian­til al que tan­to odiáis los buró­cra­tas; cam­biar la reali­dad des­de ya es abrir todo un ámbi­to de poten­cia­li­da­des median­te una olea­da de oku­pa­ción de cen­tros socia­les y gaz­tetxes; cam­biar la reali­dad es trans­for­mar la men­ta­li­dad de miles de pro­le­ta­rios que creen en ideas fal­sas, que están des­mo­ra­li­za­dos, y orga­ni­zar­se para ello; cam­biar la reali­dad es la auto­for­ma­ción teó­ri­ca que cien­tos de jóve­nes desa­rro­llan colec­ti­va­men­te hoy en Eus­kal Herria; cam­biar la reali­dad es plan­tear con­ver­tir el 8 de mar­zo en huel­ga femi­nis­ta con obje­ti­vos con­cre­tos a con­se­guir, fren­te al inten­to de los par­ti­dos bur­gue­ses y la monar­quía de con­ver­tir­lo en día de fies­ta; cam­biar la reali­dad es ir crean­do poco a poco redes de auto­de­fen­sa que con­si­guen que a los curre­las que no cubren los sin­di­ca­tos se les pague y no se les chu­lee; cam­biar la reali­dad es orga­ni­zar­se para ello, sobre todo: cam­biar la reali­dad es recons­ti­tuir las con­di­cio­nes de lucha de la cla­se tra­ba­ja­do­ra, esas que voso­tros habéis dila­pi­da­do.

Pero para cam­biar real­men­te la reali­dad, Eneko, es nece­sa­ria la uni­dad de acción estra­té­gi­ca del pro­le­ta­ria­do, y recon­si­tu­tir al pro­le­ta­ria­do social, cul­tu­ral y polí­ti­ca­men­te. Para cam­biar la reali­dad es impor­tan­te decir siem­pre la ver­dad, aun­que sea durí­si­ma, aun­que des­mo­ra­li­ce, para fun­da­men­tar las cosas con una base obje­ti­va, ale­ja­da del idea­lis­mo y el sen­ti­mien­to, para tener una amplia base mili­tan­te cons­cien­te y men­ta­li­za­da de su tarea. Por­que la cali­dad de la base mili­tan­te lo es todo, la direc­ción sólo es una herra­mien­ta. Para cam­biar la reali­dad es nece­sa­ria la toma del poder del pro­le­ta­ria­do, y para eso su orga­ni­za­ción inde­pen­dien­te des­de ya, las orga­ni­za­cio­nes pro­le­ta­rias, y cons­truir las con­di­cio­nes del par­ti­do. Infan­ti­li­zar al pro­le­ta­ria­do que se expre­sa polí­ti­ca­men­te como algu­nos hacéis, nin­gu­near sus vic­to­rias reales, con los esca­sos medios que hoy tie­ne, es todo lo con­tra­rio a cam­biar la reali­dad, o al menos a cam­biar­la en el sen­ti­do y orien­ta­ción ade­cua­das. Por­que se tra­ta de cam­biar la reali­dad en la direc­ción correc­ta.

Care­ce de fun­da­men­to alguno decir que la inde­pen­den­cia que defen­de­mos es bur­gue­sa

En eso tam­bién tie­nes toda la razón Eneko. De hecho, voso­tros no defen­déis nin­gu­na inde­pen­den­cia en la reali­dad. Qui­zá sea ese el moti­vo por el que habláis tan­to de ella. En la prác­ti­ca, todos sabe­mos que habéis acep­ta­do la divi­sión terri­to­rial de Eus­kal Herria, que defen­déis un pac­to por un «nue­vo mode­lo de rela­cio­nes» (Rafa Díez dixit) con Espa­ña, un nue­vo pac­to esta­tu­ta­rio que nego­ciáis con el PNV y el PSOE, y ya nos gus­ta­ría a algu­nos saber qué les ofre­céis a cam­bio. En todo caso, al final os con­for­ma­réis para lar­gas déca­das con una mejo­ra del auto­go­bierno y sin dere­cho a deci­dir, inde­pen­dien­te­men­te de si este pro­ce­so dura 2 o 10 años. Y lo mis­mo en Cata­lu­ña. El esta­do es fuer­te, y voso­tros débi­les.

Menos lec­cio­nes de inde­pen­den­tis­mo de quie­nes acep­tan la lega­li­dad de los esta­dos nacio­na­les cons­ti­tui­dos, colo­can sus emble­mas nacio­na­les, y nego­cian con ellos esta­tu­tos de auto­no­mía, acep­tan­do la par­ti­ción terri­to­rial de nues­tra nación y la subor­di­na­ción pac­ta­da. Jamás os lo per­do­na­re­mos.

Sobre la cons­ti­tu­ción, no es como afir­mas «la expre­sión de la corre­la­ción de fuer­zas exis­ten­te al inte­rior de un esta­do». La cons­ti­tu­ción es pri­me­ro la expre­sión de la dic­ta­du­ra de cla­se, de quién está al man­do; des­pués de qué fac­ción de cla­se está al man­do, qué blo­que de poder, y sólo des­pués y en ter­cer lugar reco­ge la corre­la­ción de fuer­zas con los sec­to­res subor­di­na­dos. Y ade­más, en nin­gún caso la cons­ti­tu­ción es la expre­sión de las fuer­zas inter­nas, sino sobre todo, y como he defen­di­do y es nece­sa­rio defen­der des­de el pun­to de vis­ta mar­xis­ta, de las fuer­zas inter­na­cio­na­les y su pro­yec­to para un espa­cio terri­to­rial defi­ni­do. En nin­gún caso se pue­de expli­car el poder cons­ti­tu­yen­te con una ópti­ca polí­ti­ca tan hori­zon­tal y abs­trac­ta, casi diría que cuan­ti­ta­ti­va. Es una pena que un exper­to en dere­cho cons­ti­tu­cio­nal como tú defien­da un enten­di­mien­to tan des­cla­sa­do de los fun­da­men­tos del dere­cho bur­gués y del poder cons­ti­tu­yen­te, enten­dién­do­lo como mera corre­la­ción de fuer­zas, sin com­pren­der el papel deter­mi­nan­te de la fuer­za domi­nan­te. Dice mucho tam­bién de la for­ma demó­cra­ta e idea­lis­ta en la que com­pren­déis la natu­ra­le­za del esta­do. Es que inclu­so la filo­so­fía del dere­cho bur­gue­sa median­te la escue­la sch­mit­tia­na hoy tan valo­ra­da com­pren­de esta ver­dad evi­den­te sobre el poder cons­ti­tu­yen­te. Des­de lue­go estás muy lejos del mar­xis­mo en tu for­ma de enten­der el dere­cho.

Total, que esto pro­vo­ca que vues­tra estra­te­gia no sea más que un frau­de, por­que está basa­da en la incom­pren­sión del poder real, de la dic­ta­du­ra del capi­tal que encie­rra la cons­ti­tu­ción, y de la corre­la­ción inter­na­cio­nal de fuer­zas reales, de fuer­zas del capi­tal, de la que es pro­duc­to. Y ade­más, se basa en el pro­vin­cia­nis­mo que cree que Espa­ña es el cam­po de poder real, en el que se daría una espe­cie de mera corre­la­ción de fuer­zas en la que legal-ins­ti­tu­cio­nal­men­te es posi­ble cam­biar esa corre­la­ción de fuer­zas. Pero el úni­co moti­vo por el que sois un par­ti­do legal «for­mal­men­te inde­pen­den­tis­ta» es que vues­tro pro­gra­ma es impo­si­ble.

SOBRE EL CAMBIO EN NAFARROA, EL ANTAGONISMO CENTRAL, Y LA VERBORREA SOBRE LAS CONTRADICCIONES

Sobre el cam­bio en Nafa­rroa unos bre­ves apun­tes: pen­sar que eso que lla­máis mayo­ría del cam­bio va a des­pla­zar­se a posi­cio­nes de rup­tu­ra es de lo más inocen­te, tenien­do en cuen­ta que la par­te hege­mó­ni­ca de ese blo­que del «cam­bio», que ya de por sí no es un blo­que mayo­ri­ta­rio social­men­te en Nafa­rroa, es el PNV.

  1. El PNV es a la vez régi­men y cam­bio, con lo que vues­tra dico­to­mía es fal­sa y care­ce de capa­ci­dad para expli­car la reali­dad.
  2. El PNV pre­fie­re gober­nar con PSN que con Bil­du. Con lo que es más régi­men que cam­bio.
  3. El PNV es un par­ti­do de cune­te­ros. Los pocos que se libra­ban los fusi­la­ron en la gue­rra civil. El PNV Nava­rro es el par­ti­do del abue­lo de Aznar, es un par­ti­do reac­cio­na­rio que apo­yó el alza­mien­to nacio­nal fran­quis­ta y con­vi­vió con el fran­quis­mo, inclu­so par­ti­ci­pó de su red clien­te­lar.
  4. Par­ti­ci­páis en un gobierno de cam­bio diri­gi­do por un par­ti­do auto­no­mis­ta espa­ñol, fas­cis­ta en los méto­dos repre­si­vos en la calle, patriar­cal, here­de­ro del alza­mien­to nacio­nal, capi­ta­lis­ta, y gol­pis­ta en Vene­zue­la.
  5. El con­cep­to del cam­bio no expli­ca la reali­dad nava­rra en abso­lu­to. Y no sólo por­que real­men­te no haya cam­bia­do gran cosa para el pro­le­ta­ria­do del gobierno ante­rior a este. Es que la supues­ta con­tra­dic­ción cam­bio -vs- cune­te­ros no está en la calle, no tie­ne enti­dad social nin­gu­na. Se fun­da­men­ta total­men­te en un resul­ta­do elec­to­ral, y ese resul­ta­do elec­to­ral aca­ba en mayo. No sabe­mos lo que va a pasar, pero lo que está cla­ro es que el fun­da­men­to de tu con­tra­dic­ción prin­ci­pal ima­gi­na­ria, un resul­ta­do elec­to­ral, des­apa­re­ce, y con él la corre­la­ción de fuer­zas mera­men­te ins­ti­tu­cio­nal. Es posi­ble que ya no seáis nece­sa­rios para nadie. El PNV des­apa­re­ce de vues­tra ecua­ción, has­ta tal pun­to que ni tu mis­mo te atre­ves a meter­lo en la con­ca­te­na­ción «cam­bio». Aun­que tam­po­co lo metes en la con­ca­te­na­ción «régi­men» (upn-psn-ccoo-ugt-cen-opus dei) cuan­do es evi­den­te que el PNV es el ele­men­to cla­ve del «régi­men del 78» en Eus­kal Herria. Mien­tes, y te mien­tes a tí mis­mo, lo que es más gra­ve. Mien­tes por­que sacas de la cla­si­fi­ca­ción al ele­men­to cen­tral de vues­tra estra­te­gia y hoja de ruta: el PNV, que es a la vez el ele­men­to cen­tral del régi­men del 78. Con lo que vues­tra estra­te­gia de acu­mu­la­ción de fuer­zas con­tra el régi­men es absur­da.

Voso­tros sois res­pon­sa­bles jun­to con el PNV de una serie de medi­das de des­alo­jo, de fas­cis­mo poli­cial en las calles del cas­co vie­jo, de mirar hacia otro lado cuan­do la poli­cía nacio­nal ato­si­ga y ame­na­za con fur­go­nes blin­da­dos a los estu­dian­tes en los cen­tros edu­ca­ti­vos de Iru­ñe­rria día si y día tam­bién, de la prohi­bi­ción de actos publi­cos en cen­tros oku­pa­dos fir­ma­da por vues­tro alcal­de, de ame­na­zas a ber­tso­la­ris y a gru­pos de músi­ca con cuan­tio­sas mul­tas, de chan­ta­jear al pro­le­ta­ria­do y apa­lear­lo con la poli­cía que cum­ple vues­tras órde­nes en dis­tin­tos des­alo­jos, de chan­ta­jear en momen­tos crí­ti­cos al movi­mien­to popu­lar con divi­dir sus fuer­zas entre quie­nes os obe­de­cen y quie­nes no, de tener la cara­du­ra de con­de­nar publi­ca­men­te vues­tra pro­pia polí­ti­ca repre­si­va, y de muchas otras cosas. La con­se­je­ra Beau­mont diri­gió el ope­ra­ti­vo poli­cial fas­cis­ta en el cas­co vie­jo de Iru­ñea, en con­tra del Gaz­tetxe Mara­vi­llas. Esa es vues­tra con­se­je­ra, colo­ca­da a dedo por voso­tros. Sin embar­go, tu has pedi­do públi­ca­men­te su dimi­sión tras estos actos, y yo te pre­gun­to: ¿pedis­te esa dimi­sión en el con­se­jo nacio­nal de EH Bil­du? Por­que hay dos posi­bi­li­da­des: o habéis per­di­do el con­trol de la con­se­je­ra, con lo cual sois un par­ti­do de pan­de­re­ta que pone en car­gos de máxi­ma impor­tan­cia a cual­quie­ra, de modo que no sois de fiar; o la con­se­je­ra sigue obe­de­cien­do vues­tras órdenes,con lo cual hace fal­ta tener la cara de cemen­to para pedir en públi­co su dimi­sión, cuan­do está en tus manos cesar­la. ¿Cuál de las opcio­nes es la correc­ta, Eneko?

Sobre las con­tra­dic­cio­nes prin­ci­pa­les y el mar­xis­mo una acla­ra­ción: esa ver­bo­rrea de las con­tra­dic­cio­nes que usas para legi­ti­mar vues­tro ser­vi­lis­mo al PNV no tie­ne nada que ver con el mar­xis­mo, des­de lue­go nada que ver con Marx ni tam­po­co con la tra­di­ción mar­xis­ta pro­le­ta­ria y revo­lu­cio­na­ria que tuvo su auge en los años 10 y 20 del XX (fechas de las que extraes siem­pre tus citas des­con­tex­tua­li­za­das). Quien paten­tó esa meta­fí­si­ca bara­ta de las con­tra­dic­cio­nes, que no es más que una for­mu­la­ción de la polí­ti­ca de cola­bo­ra­ción de cla­se del sta­li­nis­mo, fue Mao. En cual­quier caso, esa doc­tri­na fal­sa y anti­pro­le­ta­ria se refe­ría a la cola­bo­ra­ción de cla­se en con­di­cio­nes de opre­sión impe­ria­lis­ta, en peri­fe­ria y semi­pe­ri­fe­ria, en nin­gún caso en el cen­tro impe­ria­lis­ta, y sólo tie­ne sen­ti­do en el maois­mo en cone­xión con la lucha de dos líneas (requi­si­to que para nada cum­ples, es más, si tu par­ti­do lo cum­pli­ría seríais expul­sa­dos toda la direc­ción). Pero ni siquie­ra a Mao se le pasó por la cabe­za tal dis­pa­ra­te de usar ese esque­ma de con­tra­dic­cio­nes en el cen­tro impe­ria­lis­ta, e insis­to que no tie­ne nada que ver con el mar­xis­mo.

Para el mar­xis­mo no hay «con­tra­dic­cio­nes» prin­ci­pa­les y secun­da­rias deter­mi­na­das por la coyun­tu­ra más inme­dia­ta. Y lo que es más impor­tan­te, si las hubie­ra el mar­xis­mo deja­ría de ser una herra­mien­ta comu­nis­ta, una herra­mien­ta del pro­le­ta­ria­do.

Dicho esto, el anta­go­nis­mo fun­da­men­tal en la socie­dad Nava­rra es entre la cla­se tra­ba­ja­do­ra y la bur­gue­sía, entre una Nava­rra a medi­da de los tra­ba­ja­do­res y las tra­ba­ja­do­ras, o una Nava­rra a medi­da de pro­pie­ta­rios, ren­tis­tas, empre­sa­rios, ban­que­ros y fas­cis­tas. Que este anta­go­nis­mo cen­tral, deci­si­vo, se ocul­te sis­te­má­ti­ca­men­te por par­te de los par­ti­dos polí­ti­cos ofi­cia­les, finan­cia­dos por esa capa bur­gue­sa, no lo nie­ga en abso­lu­to. La supues­ta opo­si­ción cam­bio -vs- cune­te­ros no cum­ple para nada con el anta­go­nis­mo social fun­da­men­tal, no res­pon­de a los intere­ses de la gen­te, sólo res­pon­de, como ya he dicho, a las nece­si­da­des opor­tu­nis­tas de unos par­ti­dos a raíz de un resul­ta­do elec­to­ral.

Lo mis­mo vale para toda Eus­kal Herria. La cues­tión con­sis­te en acer­tar con la for­ma polí­ti­ca de orga­ni­zar ese des­con­ten­to de cla­se, que es mucho más mayo­ri­ta­rio que el apo­yo que pue­da reci­bir tal o cual gobierno inter­cla­sis­ta, tal o cual coa­li­ción de par­ti­dos caren­te de per­so­na­li­dad polí­ti­ca algu­na. En acer­tar con la for­ma polí­ti­ca de orga­ni­zar­lo social­men­te, y no sólo en una pan­ta­lla ins­ti­tu­cio­nal des­co­nec­ta­da de la calle, nadie ha acer­ta­do toda­vía, es un pro­ble­ma gene­ra­li­za­do de nues­tra épo­ca, pero es una des­via­ción con­fun­dir difi­cul­tad con impo­si­bi­li­dad, y dedi­car­se a otra cosa, como a reunir las ilu­sio­nes de la gen­te en torno a una dico­to­mía fal­sa «cam­bio -vs- cune­te­ros». Eso es pura y sim­ple­men­te blan­quear al PNV y mul­ti­pli­car tus enemi­gos y sus fuer­zas, mien­tras des­cui­das las tuyas. Cuan­do hablas de «evi­tar que en Nava­rra vuel­va la dere­cha» me hace pen­sar que lle­váis tan­to tiem­po dorán­do­le la píl­do­ra al PNV que os habéis tra­ga­do vues­tro pro­pio cuen­to, has­ta tal pun­to que con­si­de­ráis que el par­ti­do que hoy gobier­na Nava­rra es de izquier­das. Pero eso es evi­den­te­men­te erró­neo con el máxi­mo gra­do de obje­ti­vi­dad. La dere­cha no pue­de vol­ver por­que ya está gober­nan­do Nava­rra.

Sobre el tema de la dimen­sión nacio­nal, eso es pre­ci­sa­men­te lo que cri­ti­ca­mos del nacio­na­lis­mo de las cla­ses medias, el con­cep­to ese del aquí que empleas, como si fue­ra garan­tía de pro­gre­so. Exis­ten, sí, gran­des movi­li­za­cio­nes de la cla­se media, pero cada vez más des­po­li­ti­za­das y que podrían deri­var en cual­quier cosa. La supe­rio­ri­dad con la que hablas sobre otros terri­to­rios del esta­do espa­ñol, como si Eus­kal Herria estu­vie­se más avan­za­da… Eus­kal herria está pla­ga­da de mafia, todas las metró­po­lis vas­cas son estruc­tu­ras mafio­sas, entra­ma­dos empre­sa­ria­les lle­nos de clien­te­lis­mo polí­ti­co, de vis­ta gor­da, de nego­cios tur­bios,.. la pla­ta­for­ma polí­ti­ca de todo esto es el PNV pero tam­bién otros par­ti­dos, el con­trol fis­cal y de frau­de en Eus­kal Herria es irri­so­rio o prác­ti­ca­men­te inexis­ten­te, ni siquie­ra hay según creo fis­cal anti­co­rrup­ción, y no hay nin­gún movi­mien­to social y polí­ti­co que haga nada. El blo­que polí­ti­co domi­nan­te está en con­tra de los con­ve­nios labo­ra­les, del aumen­to de las pen­sio­nes, etc… que estas sean com­pe­ten­cias vas­cas no garan­ti­za una mejor corre­la­ción de fuer­zas, y ade­más EH Bil­du no es un par­ti­do de fiar para desa­rro­llar esas polí­ti­cas y esos pac­tos, por­que está pla­ga­do de bur­gue­si­tos y anti­obre­ros. En cual­quier caso nadie se opo­ne a un mar­co de rela­cio­nes labo­ra­les pro­pio ni a que la com­pe­ten­cia de las pen­sio­nes se trans­fie­ra, no al menos entre el sec­tor comu­nis­ta. El hecho es que gas­tar las ener­gías en eso, como ya se hizo con las reivin­di­ca­cio­nes vacías en el ciclo de huel­gas de la cri­sis impul­sa­do por ELA, LAB, etc. en vez de orga­ni­zar (que no sólo movi­li­zar) al pro­le­ta­ria­do para con­di­cio­nar por la fuer­za real­men­te lo que son las pen­sio­nes y lo que son los con­ve­nios, para vic­to­rias con­cre­tas reales, lo des­or­ga­ni­za y lo des­mo­ra­li­za por­que no con­si­gue nin­gu­na vic­to­ria mate­rial a cor­to pla­zo con esa pelí­cu­la del día D» del mar­co de rela­cio­nes labo­ra­les pro­pias y la caja de pen­sio­nes pro­pia (esto si que enca­ja en ese con­cep­to). Esa es una tác­ti­ca total­men­te erró­nea, que peca de idea­lis­mo nacio­na­lis­ta, y que se que­da en el cas­ca­rón jurí­di­co, en vez de poner en el cen­tro de la tác­ti­ca inme­dia­ta la orga­ni­za­ción de la fuer­za real para la trans­for­ma­ción social, que son las orga­ni­za­cio­nes pro­le­ta­rias, úni­co motor posi­ble de la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria.

La prio­ri­dad es orga­ni­zar la fuer­za real, la fuer­za social de nues­tra cla­se, no edu­car al pro­le­ta­ria­do en que con una trans­fe­ren­cia jurí­di­ca ins­ti­tu­cio­nal entre par­ti­dos mejo­ra­rá sus pro­ble­mas. Por cier­to, una trans­fe­ren­cia de com­pe­ten­cias no tie­ne nada de inde­pen­den­tis­ta. Por muy cen­tra­li­za­da o des­cen­tra­li­za­da que sea, Espa­ña sigue sien­do Espa­ña.

En todo caso, si la com­pe­ten­cia en pen­sio­nes y con­ve­nios se bus­ca para ase­gu­rar una mejor posi­ción en el repar­to del pas­tel impe­ria­lis­ta para la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca, no nos intere­sa. Eso es lo que el PNV tie­ne en men­te, paci­fi­car lo máxi­mo posi­ble su terri­to­rio. La polí­ti­ca de con­ve­nios y de pen­sio­nes debe des­car­gar­se total­men­te sobre la impo­si­ción fis­cal a la bur­gue­sía, y no sobre las espal­das de los tra­ba­ja­do­res de la peri­fe­ria impe­ria­lis­ta. Y para doble­gar a la bur­gue­sía y a sus par­ti­dos a seme­jan­te polí­ti­ca de cla­se hace fal­ta un poder pro­le­ta­rio orga­ni­za­do, un Par­ti­do Comu­nis­ta, no un ecléc­ti­co par­ti­do de cla­ses medias total­men­te depen­dien­te del impe­ria­lis­mo y de su situa­ción nacio­nal pri­vi­le­gia­da en el mapa mun­dial. Voso­tros ni tenéis ni ten­dréis fuer­za social para deter­mi­nar cómo se va a uti­li­zar esa com­pe­ten­cia, por­que lo que quie­re vues­tra base son sala­rios más altos y pen­sio­nes más altas sin impor­tar­le cómo se pagan, y eso en el muy dudo­so esce­na­rio de que el esta­do se des­cen­tra­li­ce en esa direc­ción, a menos que ten­gáis a vues­tro lado un par­ti­do pro­le­ta­rio diri­gien­do el pro­ce­so socia­lis­ta, úni­co esce­na­rio en el que el mar­co de rela­cio­nes labo­ra­les pro­pio ser­vi­ría al pro­le­ta­ria­do para algo, que no pue­de ser más que para abo­lir las rela­cio­nes labo­ra­les, la rela­ción de Capi­tal, que son una indig­ni­dad, una humi­lla­ción y una bar­ba­ri­dad, la escla­vi­tud en su for­ma capi­ta­lis­ta.

La dis­yun­ti­va está en gene­ral entre un impo­si­ble pro­ce­so demo­crá­ti­co (que inclu­ye el dere­cho a deci­dir bur­gués) en todo el esta­do espa­ñol y un pro­ce­so socia­lis­ta en el super­es­ta­do Euro­peo (que inclu­ye la rea­li­za­ción de la auto­de­ter­mi­na­ción nacio­nal de las nacio­nes opri­mi­das), muy difí­cil pero indis­pen­sa­ble para la cla­se tra­ba­ja­do­ra. El pro­ce­so socia­lis­ta, de orga­ni­za­ción pro­le­ta­ria en la direc­ción a la toma del poder, no es un pro­ce­so subor­di­na­do a un día d», es un pro­ce­so de vic­to­rias per­ma­nen­tes, gota a gota. Par­cia­les pri­me­ro, de carác­ter cada vez más­glo­bal y gene­ral des­pués, como lo han demos­tra­do todos los pro­ce­sos revo­lu­cio­na­rios, y defen­der lo con­tra­rio, mofar­se hablan­do de un día D», nin­gu­near el carác­ter dia­léc­ti­co y la poten­cia­li­dad real del poder pro­le­ta­rio no es más que un acto de fe con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio, no es más que revi­sio­nis­mo anti­co­mu­nis­ta. Es en reali­dad una cla­ra mues­tra de nin­gu­neo y des­pre­cio sobre las capa­ci­da­des del pro­le­ta­ria­do como cla­se explo­ta­da, opri­mi­da y sis­te­má­ti­ca­men­te veja­da.

Es por ahí por don­de hay que enten­der tu fal­ta de res­pe­to hacia el comu­nis­mo cuan­do nos lla­mas anar­quis­tas, utó­pi­cos, etc… des­de una posi­ción de supues­ta obje­ti­vi­dad, cuan­do como he demos­tra­do toda tu polí­ti­ca se cons­tru­ye sobre un océano de opi­nio­nes, de idea­lis­mo aca­dé­mi­co y deseos sin nin­gún sus­ten­to real en las fuer­zas obje­ti­vas que se escon­den tras la polí­ti­ca de par­ti­dos bur­gue­sa, finan­cia­da por las empre­sas y blin­da­da con los medios de comu­ni­ca­ción, los jue­ces y la poli­cía.

Hablas de que GKS pone en el cen­tro a los gaz­tetxes y cen­tros de estu­dio. Esto es total­men­te fal­so y no hay más que escu­char­les a ellas. Los gaz­tetxes, en cual­quier caso, al igual que todos los cen­tros socia­les expro­pia­dos, ins­ti­tui­dos median­te la orga­ni­za­ción pura­men­te pro­le­ta­ria, son un ele­men­to impor­tan­te de la estra­te­gia socia­lis­ta. ¿Te recuer­do la impor­tan­cia de las expro­pia­cio­nes de edi­fi­cios y loca­les en la revo­lu­ción sovié­ti­ca, no sólo des­pués de la toma del poder, sino tam­bién antes, y duran­te? Lo más impor­tan­te de los gaz­tetxes, de erre­ka­leor, o de cual­quier otro espa­cio expro­pia­do por pro­le­ta­rias, es pre­ci­sa­men­te su carác­ter de con­trol pro­le­ta­rio fue­ra de la ley bur­gue­sa y de la pro­pie­dad pri­va­da esta­ble­ci­da, su carác­ter de edu­ca­ción polí­ti­ca para el proletariado.Justamente el ele­men­to que tu par­ti­do no tole­ra.

En lo que res­pec­ta a los cen­tros de estu­dio, por ahí pasan todas las nue­vas gene­ra­cio­nes de la cla­se tra­ba­ja­do­ra a ser mol­dea­das, idio­ti­za­das, for­ma­tea­das y des­pro­vis­tas de toda huma­ni­dad. Es lógi­co, por lo tan­to, que los cen­tros edu­ca­ti­vos y la lucha en ellos sean de vital impor­tan­cia para una estra­te­gia socia­lis­ta del pro­le­ta­ria­do (por supues­to jun­to con los cen­tros de tra­ba­jo, los barrios, las calles, lo espa­cios de ocio, las cár­ce­les, y todos los espa­cios de vida). Sólo un obre­ris­ta pue­de negar­se a seme­jan­te obvie­dad. En todo caso, GKS no dice nada de eso, sino que más bien cita estos casos como ejem­plos del inci­pien­te inte­rés de dis­tin­tos sec­to­res por el socia­lis­mo. Y de nin­gu­na mane­ra se pue­de acha­car a la jóven gene­ra­ción la reti­ra­da de la lucha por el socia­lis­mo que la gene­ra­ción de la derro­ta ha efec­tua­do en los pues­tos de tra­ba­jo, en las calles y en todos los espa­cios en los que le corres­pon­día dar la cara.

De cual­quier mane­ra muy lejos de «pre­ten­der que esos dos ámbi­tos de lucha (gaz­tetxes y cen­tros edu­ca­ti­vos) sean el cen­tro de la lucha de cla­ses». Des­de lue­go la expro­pia­ción en gene­ral, que no su for­ma par­ti­cu­lar de «gaz­tetxe», si que lo es, como tác­ti­ca de cons­ti­tu­ción de un poder pro­le­ta­rio, de reapro­pia­ción del poder social por par­te del pro­le­ta­ria­do. De hecho la toma del poder es ante todo la toma de con­trol, la expro­pia­ción del terri­to­rio y los medios de pro­duc­ción a la bur­gue­sía. Pero antes que eso hay muchas fases que com­ple­tar, y la polí­ti­ca gene­ral y fun­da­men­tal de prin­ci­pio a fin es reapro­piar­se de lo que nues­tro enemi­go de cla­se ha acu­mu­la­do en for­ma pri­va­da.

De modo que tu fra­se: «es, ade­más, una cues­tión pura­men­te mate­má­ti­ca: la inmen­sa mayo­ría de la cla­se obre­ra jamás ha pisa­do ni va a pisar un gaz­tetxe» nos dice TODO lo que nece­si­ta­mos saber sobre las ver­da­de­ras inten­cio­nes de vues­tro par­ti­do:

  1. No con­fiáis en la posi­bi­li­dad real de la revo­lu­ción socia­lis­ta.
  2. La inmen­sa mayo­ría de la cla­se obre­ra jamás ha pisa­do ni pisa­rá un par­la­men­to pero eso no os preo­cu­pa tan­to cuan­do ponéis a las ins­ti­tu­cio­nes bur­gue­sas en el «cen­tro de vues­tra prá­ti­ca». Lo que os preo­cu­pa es que se haga eso con los cen­tros expro­pia­dos por el pro­le­ta­ria­do. MENSAJE CAPTADO.

El bar­niz de auto­crí­ti­ca, que se pue­de resu­mir en tus lamen­tos de que no habéis acer­ta­do con el mar­ke­ting a la hora enga­ñar a la gen­te para que siga vues­tras órde­nes buro­crá­ti­cas, no te sal­va, pro­fe­sor Com­pains. Refle­xio­nad bien sobre las obje­cio­nes que se os seña­lan, y empe­zad a res­pe­tar a la gen­te.

Por noso­tros podéis estar tran­qui­los, la auto­crí­ti­ca nos la hace­mos per­ma­nen­te­men­te don­de corre­pon­de, que no es en públi­co, lo mejor que pode­mos, y reco­ge­mos las ense­ñan­zas de nues­tros inter­lo­cu­to­res, siem­pre que no sean mera pro­pa­gan­da para su pro­pia gen­te.

La Cons­truc­ción del Socia­lis­mo a todos los nive­les, la cons­truc­ción de ins­ti­tu­cio­nes nacio­na­les pro­le­ta­rias y la estruc­tu­ra­ción orga­ni­za­ti­va de todos los sec­to­res pro­le­ta­rios opri­mi­dos en torno a un Par­ti­do con un pro­gra­ma real, de cla­se, es la prio­ri­dad inme­dia­ta para la cla­se obre­ra vas­ca si no que­re­mos seguir en la más abso­lu­ta de las inca­pa­ci­da­des polí­ti­cas, por mucha gen­te que se jun­te para foto en dis­tin­tas mani­fes­ta­cio­nes y con­cen­tra­cio­nes y poteos polí­ti­cos de fin de sema­na, por muchos votos que se jun­ten en las urnas. Y en segun­do lugar, aban­do­nar el pro­vin­cia­nis­mo que sitúa el cen­tro de nues­tra prác­ti­ca polí­ti­ca en Espa­ña y sal­tar a la are­na Euro­pea, tejien­do alian­zas de cla­se con todas las orga­ni­za­cio­nes con un carác­ter pro­le­ta­rio míni­mo.

Espe­re­mos que GKS pue­da supo­ner una peque­ña apor­ta­ción de la juven­tud tra­ba­ja­do­ra vas­ca en esa direc­ción, en la cons­truc­ción de una Eus­kal Herria y un mun­do en el que la men­ti­ra, el dis­fraz, las agre­sio­nes y la domi­na­ción de cla­se no sean el com­bus­ti­ble de la socie­dad.

Por mi par­te sim­pa­ti­zo enor­me­men­te con ellas y con­si­de­ro que son una razón para la espe­ran­za en que no todo está per­di­do.

Kolitza

Yo también he leído tu (vuestro) texto Eneko

Aupa Eneko, no te conoz­co pero creo que hemos com­par­ti­do en el pasa­do algu­nos luga­res comu­nes aun­que en otros tiem­pos y espa­cios dife­ren­tes. Lo pri­me­ro que que­ría decir­te es que me pare­ce extra­ño y sig­ni­fi­ca­ti­vo que escri­bas un artícu­lo diri­gi­do a GKS en un medio de noti­cias (Gara) en el que son invi­si­bles y ni siquie­ra infor­ma­ron de su naci­mien­to (al con­tra­rio que el res­to de medios gene­ra­lis­tas vas­cos como Berria o Argia) y la pri­me­ra noti­cia que han teni­do de ello sus lec­to­res sea fil­tra­da a tra­vés de ti. Por lo que sin nin­gún pre­jui­cio y dan­do por des­con­ta­do que eres un tipo inte­li­gen­te se ha de extraer de ello que no te diri­gías a GKS sino a los sim­pa­ti­zan­tes de tu par­ti­do para cerrar filas ante la des­orien­ta­ción y pér­di­da de ilu­sión cre­cien­te. Ya que de lo con­tra­río, sería idio­ta inten­tar «apar­tar dife­ren­cias» des­de un cen­tro mar­gi­na­dor (y en mi opi­nión hos­til, aun­que todo el mun­do tie­ne el dere­cho a ser hos­til con los plan­tea­mien­tos que desee, a cual­quier posi­cio­na­mien­to que esté al mar­gen del sec­tor mas con­ser­va­dor de tu par­ti­do). Y como no creo que seas idio­ta pien­so que lo escri­bis­te no por lo que pue­das pen­sar o dejar de pen­sar de GKS aun­que hayas escri­to una tesis doc­to­ral de una orga­ni­za­ción que aca­ba de pre­sen­tar­se, es decir sin base, sino por­que el con­tras­te de la reali­dad con las pro­pues­tas y accio­nes de tu pro­pio par­ti­do hace tiem­po que está inmer­so en una pér­di­da de adhe­sión y refe­ren­cia apre­cia­ble. Y ade­más gana­da a pul­so, entre otros fac­to­res por la diná­mi­ca tóxi­ca, mar­gi­na­do­ra y de seña­la­mien­to con quien no comul­ga con posi­cio­na­mien­tos par­ti­dis­tas deter­mi­na­dos y por haber expul­sa­do, silen­cia­do y apar­ta­do con éxi­to de una for­ma u otra al ala izquier­da revo­lu­cio­na­ria de lo que fue la izquier­da aber­tza­le tras la liqui­da­ción del MLNV.

Y es que al con­tra­rio de lo que das a enten­der, la izquier­da aber­tza­le como movi­mien­to nun­ca fue un gru­po mono­lí­ti­co ni mucho menos «leninista«ni nada pare­ci­do, sino un movi­mien­to que agru­pa­ba des­de el comu­nis­mo y el socia­lis­mo revo­lu­cio­na­rio has­ta sec­to­res de la social­de­mo­cra­cia, y hoy lo que repre­sen­ta Sor­tu es a estos últi­mos en exclu­si­va inde­pen­dien­te­men­te de que aún que­den mili­tan­tes de pacien­cia infi­ni­ta no alie­na­dos con la social­de­mo­cra­cia, pues todo el pro­gra­ma e ideo­lo­gía es prác­ti­ca­men­te cal­ca­da a la que anta­ño tuvo Ara­lar. Por eso entre otros moti­vos la deci­sión de aca­bar con orga­ni­za­cio­nes des­de fue­ra y a tra­vés de mili­tan­tes con res­pon­sa­bi­li­dad des­do­bla­dos en otras estruc­tu­ras no cono­ci­das y aje­nas a ellas median­te gru­pos crea­dos sin infor­ma­ción a la pro­pia mili­tan­cia. Algo que tam­bién ocu­rrió de igua­les o dife­ren­tes for­mas con unas cuan­tas orga­ni­za­cio­nes y movi­mien­tos hoy des­apa­re­ci­dos. El obje­ti­vo era crear un par­ti­do cen­tra­li­za­do clá­si­co y pro­to­ti­po de la social­de­mo­cra­cia anu­lan­do la for­ma de movi­mien­to y de uni­dad popu­lar. Y en torno a la figu­ra de un líder y su gru­po cer­cano de afi­ni­dad para una estra­te­gia ins­ti­tu­cio­na­lis­ta prio­ri­ta­ria (las deri­vas ins­ti­tu­cio­na­lis­tas no caen del cie­lo). Por eso creo que resul­ta­rá impor­tan­te para la social­de­mo­cra­cia aber­tza­le que per­so­nas rela­cio­na­das de algu­na mane­ra con los anti­guos refe­ren­tes y sec­to­res revo­lu­cio­na­rios sean voca­les en defen­sa de sus pos­tu­la­dos a par­te de poner­los y man­te­ner­los cer­ca.

Y ante esa pér­di­da de adhe­sión y refe­ren­cia, a veces en vez de dar solu­ción a las pro­ble­má­ti­cas que le impi­den avan­zar se tien­de a crear un «enemigo«que sir­va de cohe­sio­na­dor interno. De esta ,mane­ra, se cons­tru­ye un muñe­co de paja hecho a medi­da al que se le adju­di­ca todo tipo de epí­te­tos, mie­dos atá­vi­cos, luga­res comu­nes con la inten­ción de poner una pan­ta­lla ante la reali­dad cual aves­truz escon­dien­do la cabe­za en un hoyo: espa­ño­lis­tas, obre­ris­tas, izquier­dis­tas, ultra­iz­quier­dis­tas, puris­tas, que pasan de los pre­sos… y todo ello rodea­do con un com­pen­dio de citas y refe­ren­cias como si el pobre de Lenin en un par de párra­fos pudie­ra vol­ver de la tum­ba y ser­vir de para­pe­to y jus­ti­fi­ca­ción a la fal­ta de hechos y prue­bas. No es la pri­me­ra vez que des­gra­cia­da­men­te algu­nos sec­to­res de la izquier­da aber­tza­le lo han hecho. Algu­nas oca­sio­nes con con­se­cuen­cias trá­gi­cas de hon­do cala­do como acu­sar y difa­mar a guda­ris ase­si­na­dos en embos­ca­das aun con su san­gre calien­te derra­ma­da por el sue­lo de para-poli­cia­les, solo por dispu­tas ideo­ló­gi­cas, y han teni­do que pasar déca­das y el peso abru­ma­dor de la reali­dad para que que­de des­men­ti­do. Si de algo sir­ve la memo­ria his­tó­ri­ca es para no come­ter erro­res en el pre­sen­te, y el enga­ño es uno de ellos. No pode­mos per­der más déca­das.

Eneko, yo no he ido a la uni­ver­si­dad y no soy aca­dé­mi­co, pero creo que el «obrerismo«es un con­cep­to que ini­cial­men­te esta­ba rela­cio­na­do con una eta­pa ya hoy aca­ba­da del capi­ta­lis­mo. Hoy «el obrerismo«solo es una dege­ne­ra­ción que se sue­le pro­du­cir al inte­rior de algu­nos sin­di­ca­tos que tie­nen una visión cor­ta de lo que supo­ne la cla­se tra­ba­ja­do­ra en su con­jun­to. Gene­ral­men­te se pro­du­ce en la aris­to­cra­cia obre­ra que para inten­tar sal­va­guar­dar sus pro­pios intere­ses mime­ti­za a toda la cla­se tra­ba­ja­do­ra con su pro­pia y exclu­si­va con­di­ción, res­tan­do y exclu­yen­do de la cla­se tra­ba­ja­do­ra a la mayo­ría del con­jun­to de la cla­se. Uno de los arque­ti­pos del «obrerismo«sería el tra­ba­ja­dor de mar­ti­llo al cin­to como suje­to exclu­si­vo de la cla­se y ade­más de for­ma iden­ti­ta­ria. Pero la cla­se tra­ba­ja­do­ra tam­bién lle­va una plan­cha en mano en el hogar, un bolí­gra­fo en el cen­tro de estu­dios, un tecla­do, o no lle­va nada por­que está en el paro o com­ple­ta­men­te exclui­da. El obre­ris­mo hoy en día prin­ci­pal­men­te está repre­sen­ta­do por los sin­di­ca­tos social­de­mó­cra­tas que se cir­cuns­cri­ben a las mejo­ras sala­ria­les sin una estra­te­gia de toma de poder para la cla­se tra­ba­ja­do­ra en su con­jun­to. Creo que esto no tie­ne nada que ver con GKS (más bien lo que se des­pren­de de GKS es ter­mi­nar con el «obrerismo«a tra­vés de la uni­dad e inde­pen­den­cia de cla­se), y en los actua­les sin­di­ca­tos vas­cos si que habría que echar un ojo has­ta que pun­to está inte­rio­ri­za­da la ten­den­cia «obre­ris­ta«. Tenien­do en cuen­ta que hay unos vacíos estan­cos inmen­sos entre juven­tud tra­ba­ja­do­ra – estu­dian­ta­do – mujer tra­ba­ja­do­ra no asa­la­ria­da y sin­di­ca­lis­mo de asa­la­ria­dos. Es una pis­ta muy gran­de de que «el obrerismo«es un pro­ble­ma actual del sin­di­ca­lis­mo vas­co, y no pre­ci­sa­men­te de la juven­tud tra­ba­ja­do­ra que inten­ta tra­tar de rever­tir­lo glo­ba­li­zan­do al com­ple­to la cla­se y no «sectorializandola«como es cos­tum­bre en la social­de­mó­cra­cia para que la peque­ña y la media­na bur­gue­sía con­tro­le a los «sec­to­res«.

Tan­to izquier­dis­mo como ultra­iz­quier­dis­mo en sí mis­mo son pala­bras bas­tan­te vacías. Gene­ral­men­te emplea­das a modo de auto-jus­ti­fi­ca­ción. El «izquierdismo«no supo­ne una teo­ría polí­ti­ca ni estra­té­gi­ca sino de eje­cu­ción de la tác­ti­ca y prác­ti­ca­men­te todos los movi­mien­tos polí­ti­cos revo­lu­cio­na­rios fue­ron acu­sa­dos de «izquierdismo«y «ultraizquierdismo«en algún momen­to de su his­to­ria. Inclui­do Lenin pre­via­men­te a la revo­lu­ción de octu­bre por los que decían que no exis­tían con­di­cio­nes para ello. Es más, Lenin tuvo que hacer las tesis de Abril por­que el movi­mien­to bol­che­vi­que al com­ple­to esta­ba incrus­ta­do en la otra cara del izquier­dis­mo, en la demo­ra, e inclu­so cuan­do se empe­zó a supe­rar no pocas veces el movi­mien­to fue a su vez supe­ra­do por las masas con lo que tra­jo rápi­das reor­ga­ni­za­cio­nes para remar a favor de ello y en otras oca­sio­nes al con­tra­rio las masas pusie­ron el freno ante cier­tas diná­mi­cas.

El «izquierdismo«en esen­cia sería el sub­je­ti­vis­mo fren­te al mate­ria­lis­mo his­tó­ri­co. Es decir, la no labor pre­via de pre­pa­ra­ción y for­ma­ción para empren­der luchas deci­si­vas hacien­do pla­nes pre­ci­pi­ta­dos. En honor a la ver­dad hay que decir que todo movi­mien­to de izquier­da es «izquierdista«hasta que no demues­tra lo con­tra­rio, es decir, has­ta que ven­ce y por tan­to demues­tra que esta­ban dadas las con­di­cio­nes. Por lo que es común que los movi­mien­tos se pre­ci­pi­ten o al con­tra­rio que se demo­ren y pier­dan opor­tu­ni­da­des. Por lo tan­to nin­gún movi­mien­to que no haya ven­ci­do y con­se­gui­do sus obje­ti­vos pue­de dar dema­sia­das lec­cio­nes de «izquier­dis­mo«. Y por supues­to, a una orga­ni­za­ción que aca­ba de nacer como GKS, que toda­vía esta­rá apun­to de des­ple­gar su tác­ti­ca y estra­te­gia orga­ni­za­da rea­li­zar una crí­ti­ca de «izquierdismo«está ple­na­men­te fue­ra de lugar. Ya que se nece­si­ta una prác­ti­ca orga­ni­za­da y exten­di­da en el tiem­po que pue­da pro­bar tal acu­sa­ción. La cri­ti­ca al «izquierdismo«en los tiem­pos que hoy corren no sue­le ser más que una vul­gar pala­bra usa­da por la social­de­mo­cra­cia, pero no en el sen­ti­do real de su sig­ni­fi­ca­do sino como crí­ti­ca al pro­yec­to estra­té­gi­co revo­lu­cio­na­rio que es dife­ren­te al social­de­mó­cra­ta y eso es lo que se inten­ta crí­ti­car.

Des­afor­tu­na­da­men­te no va bas­tar con mover unas iku­rri­ñas o arra­nos al aire para con­se­guir la libe­ra­ción nacio­nal. En Eus­kal Herria tene­mos un pro­ble­ma gra­ve de cara a crear a eso que lla­mas «mayo­rías«. Y uno de los fallos his­tó­ri­cos de la izquier­da aber­tza­le ha sido el no poder uni­fi­car a la cla­se tra­ba­ja­do­ra que no es nada mas y nada menos que la mayo­ría. Una de las razo­nes prin­ci­pa­les ha sido el no des­ple­gar una estra­te­gia con todas sus con­se­cuen­cias que deje atrás el iden­ti­ta­ris­mo, lo cual ha sido apro­ve­cha­do por los esta­dos para inten­tar tras­la­dar el con­flic­to nacio­nal y social a uno iden­ti­ta­rio «vas­cos con­tra españoles««abertzales con­tra nacio­na­lis­tas españoles««nacionalistas con­tra no nacionalistas««terroristas con­tra demó­cra­tas«. Y noso­tros aca­ba­mos siguién­do­les el jue­go. En la épo­ca de Arga­la y un poco antes se hicie­ron muchos esfuer­zos para sol­ven­tar este dile­ma (De ahí las for­mu­la­cio­nes de PTV que con el tiem­po se aban­do­na­ron sin expli­ca­ción). Esa bata­lla nos la gana­ron por incom­pe­ten­cia (y por­qué mata­ron a Arga­la con todo lo que supo­nía y ahí empe­zó el len­to decli­ve teó­ri­co que pasa­ría fac­tu­ra). Lo cier­to es que 1 de cada 3 vas­cos y vas­cas vive en el «gran bilbao«y si le uni­mos las zonas macro-indus­tria­les del res­to de Eus­kal Herria ahí encon­tra­mos nues­tra impo­si­bi­li­dad que para­dó­ji­ca­men­te ten­dría que ser nues­tro baluar­te.

Fusio­nar defi­ni­ti­va­men­te a las capas tra­ba­ja­do­ras vas­cas que has­ta aho­ra han esta­do bajo la mani­pu­la­ción espa­ño­lis­ta o la regio­na­lis­ta de la bur­gue­sía en un pro­yec­to atrac­ti­vo y pal­pa­ble de libe­ra­ción nacio­nal con alter­na­ti­vas más que cla­ras y con­tun­den­tes en lo social. Úni­ca for­ma de aca­bar con la divi­sión de la cla­se tra­ba­ja­do­ra. Crée­me que eso muy difí­cil se hará elo­gian­do a Arza­lluz, defen­dien­do el fora­lis­mo o el con­cier­to y chu­pan­do rue­da del jel­tza­lis­mo sino que nos ale­ja de esa uni­dad de cla­se nacio­nal. Con­fir­ma al regio­na­lis­mo bur­gués en la cen­tra­li­dad por­que exis­ten cien­tos de miles de per­so­nas que en sus pro­pias car­nes han sufri­do y sufren las con­se­cuen­cias de la dere­cha vas­ca, la reac­ción y la mise­ria, esa dere­cha vas­ca nun­ca ha sido anti-fas­cis­ta por­que no exis­te anti-fas­cis­mo sin anti-capi­ta­lis­mo, y si nun­ca se han acer­ca­do a un pro­yec­to nacio­nal vas­co no lo van a hacer con otra ver­sión del PNV a modo de su sec­tor crí­ti­co y cada vez menos crí­ti­co. Lo úni­co que pro­du­ce son mayo­rías, pero elec­to­ra­les para el PNV. Hay que rom­per los muros cons­trui­dos que con tan­to ardor la bur­gue­sía vas­ca en sus dife­ren­tes varian­tes levan­tó des­de lo de los «maketos«hasta la gue­ti­za­ción espa­ño­lis­ta como for­ma que se retro­ali­men­ta para man­te­ner divi­di­da a la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca. Y eso no se pue­de hacer des­de el hotel carl­ton.

Si eso ocu­rre, Eus­kal Herria esta­rá muy cer­ca de la rup­tu­ra. Esta bata­lla no par­ti­dis­ta se va a deci­dir prin­ci­pal­men­te en las már­ge­nes del Ner­bion y Bil­bo (pre­ci­sa­men­te don­de sur­gió el nacio­na­lis­mo vas­co y el nacio­na­lis­mo revo­lu­cio­na­rio) así como en las macro­zo­nas indus­tria­les y de mayor den­si­dad obre­ra de Eus­kal Herria. La tran­si­ción de movi­mien­to aber­tza­le a movi­mien­to nacio­nal cons­ti­tu­yen­te y el sur­gi­mien­to de la cla­se nacio­nal cons­ti­tu­yen­te van de la mano. Y para esa rup­tu­ra es acu­cian­te que exis­ta una uni­dad de cla­se lo más amplia posi­ble con todas sus luchas que pue­dan diri­gir­se a la rup­tu­ra y que eso sea trac­tor y gaso­li­na de los pasos a dar. Es el no bas­ta con una con­cien­cia nacio­nal, sino con una con­cien­cia nacio­nal de cla­se.

En un pue­blo don­de haya opre­sión nacio­nal, la lucha de cla­ses adquie­re for­ma de lucha nacio­nal

Es bas­tan­te pro­ba­ble que algu­nos sim­pa­ti­zan­tes y mili­tan­tes de la izquier­da aber­tza­le que lean esta fra­se pien­sen que corres­pon­de a la genui­na apor­ta­ción teó­ri­ca de la izquier­da aber­tza­le, inclu­so pue­de que algu­nos pien­sen que fue con­cre­ta­men­te ETA la que sen­ten­ció seme­jan­te afir­ma­ción. Lo cier­to es que ni una cosa ni la otra. Esa fra­se corres­pon­de al chino Mao Tse­tung déca­das antes de que nacie­ra ETA y la izquier­da aber­tza­le moder­na. No se ni cuan­tas veces la habre­mos repe­ti­do como loros pese a que en reali­dad cuan­do Arga­la habla­ba de las dos caras de la mone­da o cuan­do Txa­bi y su her­mano teo­ri­za­ban el PTV esta­ban dejan­do atrás el para­dig­ma maoís­ta de los pri­me­ros escar­ceos teó­ri­cos de la V asam­blea diri­gi­dos a asen­tar el con­cep­to de mar­co autó­no­mo de la lucha de cla­ses fren­te a otros posi­cio­na­mien­tos. Y con el tiem­po se con­vir­tió en un lema vacío para los que pien­san que la lucha de cla­ses no es rele­van­te para la con­for­ma­ción fun­da­cio­nal de nues­tra inde­pen­den­cia.

Y es que la reali­dad es la que es. Hoy por hoy si tu te diri­ges por ejem­plo al movi­mien­to femi­nis­ta y les dices que hagan prio­ri­dad de la lucha nacio­nal y guar­den sus ban­de­ras mora­das para tiem­pos mejo­res lo mas pro­ba­ble es que se rían de ti. Lo mis­mo fren­te a ban­de­ras rojas o cual­quier otro tipo de acti­vi­dad del pro­le­ta­ria­do vas­co. Y es que eso de las dos caras sig­ni­fi­ca que no exis­te una patria en el aire por un lado, en un mapa o en una ban­de­ra y la cla­se tra­ba­ja­do­ra por el otro. La nación tra­ba­ja­do­ra es una sola, no dos mone­das dife­ren­tes y de lo que se com­po­ne mate­rial­men­te esa nación no es nin­gu­na otra cosa que el pue­blo tra­ba­ja­dor vas­co que levan­ta sus ban­de­ras por lo que nin­gu­na opre­sión es secun­da­ria ni prio­ri­ta­ria sino una mis­ma cosa que tie­ne que com­ba­tir­se al com­ple­to y rom­per todos sus topes sin nin­gu­na pau­sa. Res­pon­sa­bi­li­dad de los y las que toma­mos a Eus­kal Herria como mar­co autó­no­mo y nues­tra nación, que la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca aca­be optan­do radi­cal y deci­di­da­men­te por su com­ple­ta sobe­ra­nía y liber­tad con deci­sión para enfren­tar­se a los esta­dos. Y es muy difí­cil de visua­li­zar tal cosa a tra­vés de acuer­dos en des­pa­chos entre par­ti­dos median­te vías ins­ti­tu­cio­na­lis­tas ponien­do en depen­den­cia a todo lo demás, y es del todo fac­ti­ble aun­que al mis­mo tiem­po rigu­ro­sa­men­te difí­cil que el pue­blo se orga­ni­ce y sea la cata­pul­ta y pun­ta de lan­za de su pro­pia libe­ra­ción estan­do en depen­den­cia todo lo demás. Sin embar­go ese es el úni­co camino.

La fra­se de Mao es com­ple­ja de expli­car, ni el pro­pio Mao supo expli­car­la bien por­que para empe­zar no exis­te lucha de cla­ses sin for­ma nacio­nal (toda lucha de cla­ses ope­ra en una reali­dad nacio­nal con­cre­ta) y la lucha nacio­nal pue­de ser con­tra­ria a los intere­ses de la cla­se tra­ba­ja­do­ra, si la lucha nacio­nal no es real y es direc­cio­na­da a modo de excu­sa para for­ta­le­cer a la bur­gue­sía. En cual­quier caso habría que hacer un aná­li­sis con­ci­so de que se entien­de por lucha nacio­nal y por lucha de cla­ses para poder enten­der la fra­se mis­te­rio­sa de Mao y hay que cono­cer el con­tex­to don­de fue dicha. Que no fue otro que en la inmi­nen­te inva­sión mili­tar por tie­rra, mar y aire de las fuer­zas arma­das impe­ria­les japo­ne­sas. Debi­do a ello Mao optó por la nece­si­dad de una alian­za mili­tar entre el par­ti­do comu­nis­ta y patrio­tas de dere­cha. Una nece­si­dad coyun­tu­ral tác­ti­ca nece­sa­ria para repe­ler la inva­sión, (algo que intere­sa­ba obje­ti­va­men­te a bur­gue­sía como a cla­se tra­ba­ja­do­ra), pero no des­de lue­go sufi­cien­te como para que alguien lo sen­ten­cie teó­ri­ca­men­te de tal mane­ra hacien­do de ello un para­dig­ma estra­té­gi­co saca­do de con­tex­to cuan­do no pasa­ba de nece­si­dad opor­tu­nis­ta (aun­que acu­cian­te debi­do a la situa­ción). Entre otras cosas, esa alian­za aca­bó en gue­rra civil y con la expul­sión de los nacio­na­lis­tas bur­gue­ses a Tai­wan de una pata­da. Por lo que en este caso la cla­se tra­ba­ja­do­ra se pudo valer de la bur­gue­sía para des­pués patear­la. Algo que des­gra­cia­da­men­te han sido excep­cio­nes en la his­to­ria de la huma­ni­dad en las que sobran dedos de una mano.

Este tipo de alian­za coyun­tu­ral en paí­ses ocu­pa­dos nacio­nal­men­te solo es pro­ba­ble o fac­ti­ble cuan­do par­tes de esa bur­gue­sía real­men­te tie­nen mucho que per­der ante la lógi­ca de la ocu­pa­ción o de ser des­trui­das y absor­bi­das por la otra bur­gue­sía ocu­pan­te. Es decir , en una situa­ción prác­ti­ca­men­te de vida o muer­te o en un abis­mo de pér­di­da cons­tan­te de poder mone­ta­rio.

En reali­dad el ori­gen real de este plan­tea­mien­to teó­ri­co pre­ce­de a Mao y vie­ne de los pro­ce­sos his­tó­ri­cos inde­pen­den­tis­tas fren­te a Espa­ña prin­ci­pal­men­te en Amé­ri­ca. La metró­po­li de las colo­nias espa­ño­las en Amé­ri­ca ejer­cían una fuer­te pre­sión sobre las bur­gue­sías nacio­na­les a las cua­les no les salía ren­ta­ble su situa­ción y en muchos casos se pro­du­cían pro­ce­sos de radi­ca­li­za­ción o inclu­so des­cla­sa­mien­to ponién­do­se al ser­vi­cio de la cla­se tra­ba­ja­do­ra y sus intere­ses obje­ti­vos tan­to nacio­na­les como socia­les dan­do paso a pro­ce­sos de libe­ra­ción nacio­nal.

Pero este no es el caso de Eus­kal Herria, ni por con­tex­to ni por situa­ción geo-polí­ti­ca. De haber sido el caso el momen­to qui­zás lo fue «la era de las carlistadas«pero nun­ca fue una gue­rra nacio­nal de libe­ra­ción por­que la bur­gue­sía vas­ca optó por hacer­se par­te intrín­se­ca del pro­ce­so que lle­va­ría al capi­ta­lis­mo espa­ñol y al hecho fun­da­cio­nal esta­tal espa­ñol (a par­tir del libe­ra­lis­mo) y las cla­ses humil­des vas­cas no tenían desa­rro­lla­da aun la con­cien­cia nacio­nal de cla­se. Sino que esta­ban enve­ne­na­das por la reac­ción cris­tia­na y el fora­lis­mo. Así que sufri­mos unas gue­rras impe­ria­lis­tas (entre otras cosas por el hie­rro, o petró­leo de la épo­ca) que tenían por obje­ti­vo la crea­ción del mer­ca­do y esta­do espa­ñol moderno sin la con­cien­cia anti-impe­ria­lis­ta reque­ri­da para una sali­da favo­ra­ble por la libe­ra­ción nacio­nal.

Muy espe­cial­men­te hoy en día la bur­gue­sía vas­ca y sus intere­ses corren de la mano del inte­rés del capi­ta­lis­mo espa­ñol del cual son par­tí­ci­pes y bene­fi­cia­rios. Tan­to la bur­gue­sía clá­si­ca espa­ño­lis­ta como la vin­cu­la­da al PNV. Esta es la razón por la que el PNV está inca­pa­ci­ta­do para desa­rro­llar cual­quier pro­ce­so de inde­pen­den­cia. Estan­do cubier­tos sus obje­ti­vos estra­té­gi­cos con auto­no­mía, UE, con­cier­tos y con­ve­nios (con «fora­lis­mo«). Por lo que una estra­te­gia inter­cla­sis­ta foca­li­za­da de cara a la bur­gue­sía vas­ca por la social­de­mo­cra­cia aber­tza­le ha deses­truc­tu­ra­do el pro­ce­so de libe­ra­ción nacio­nal y social en los últi­mos años, mien­tras que el pro­pio socia­lis­mo revo­lu­cio­na­rio aber­tza­le ha sido deses­truc­tu­ra­do a con­cien­cia para tal labor.

Para la crea­ción de una cla­se nacio­nal cons­ti­tu­yen­te habría que decir que todos los esta­dos se cons­ti­tu­yen con una, pues un esta­do es el mono­po­lio de la vio­len­cia en un terri­to­rio por una cla­se con­cre­ta diri­gen­te (eso es lo que sig­ni­fi­ca que un esta­do no es neu­tral), pese a ser aber­tza­le pien­so que la con­cep­ción del nacio­na­lis­mo vas­co como feti­che que ha usa­do la social­de­mo­cra­cia aber­tza­le está ple­na­men­te ago­ta­da y no así el de la nación tra­ba­ja­do­ra que ape­nas está explo­ra­do en pro­fun­di­dad aun­que ya lo fue­ra expli­ci­ta­do por nues­tros ante­ce­so­res. Por lo que no por mas gri­tar inde­pen­den­cia y mover iku­rri­ñas se va avan­zar un ápi­ce, mas bien des­de la cri­sis se está retro­ce­dien­do y no es casual, como no es casual que hoy por hoy el inde­pen­den­tis­mo pue­de que esté en su bajo más his­tó­ri­co de adhe­sión.

Des­de esa pers­pec­ti­va entien­do que se debe de ope­rar un mar­co teo­rí­co-polí­ti­co reno­va­do que de una nue­va pra­xis para dar una solu­ción a una fase com­ple­ta­men­te nue­va que es la que se ha ope­ra­do tras los cam­bios trans­cen­den­ta­les del capi­ta­lis­mo y hoy por hoy rece­tas del pasa­do tan­to social­de­mó­cra­tas como revo­lu­cio­na­rias no van a ser sufi­cien­tes para la con­se­cu­ción de los obje­ti­vos. Por lo que se debe­ría pres­tar mucha aten­ción y res­pe­to a los inten­tos de la juven­tud vas­ca que abo­ga por un esta­do socia­lis­ta inde­pen­dien­te por coger las rien­das de su pre­sen­te y no desatar cier­tas cam­pa­ñas cri­mi­na­li­za­do­ras, robar sedes, mar­gi­nar, men­tir etc.. algo que está muy lejos de un deba­te e inter­cam­bio de ideas.

Hoy Sor­tu, tu par­ti­do, en mi opi­nión está momi­fi­ca­do en el pasa­do, para­li­za­do en Txi­ber­ta o Liza­rra. Cosa que lle­va has­ta idea­li­zar a Iba­rretxe (que no tie­ne nada que ver con Teles­fo­ro Monzón).Con la creen­cia de que «la vía mal­tza­ga«, es decir, la uni­dad «abertzale«plana con el PNV-Geroa Bai es paso fun­da­men­tal e inelu­di­ble para una estra­te­gia de libe­ra­ción nacio­nal que ade­más debe ser con el bene­plá­ci­to de la peque­ña y media­na bur­gue­sía en igual­dad de con­di­cio­nes. Pero el tiem­po pasa, y a algu­nos les pasa por delan­te, las frus­tra­cio­nes de gene­ra­cio­nes vie­jas que no pudie­ron lograr cier­tas cosas no pue­den hipo­te­car el pre­sen­te ni el futu­ro, solo recrea el colap­so.

De ahí que se haya pasa­do a una estra­te­gia esta­tu­tis­ta que no sería otra cosa que refor­mis­mo nacio­nal (la otra cara de la mone­da del refor­mis­mo social) que no avan­za en la rup­tu­ra sino que la hace retro­ce­der y asien­ta y legi­ti­ma el sta­tus-quo inde­pen­dien­te­men­te de que haya mas o menos votos. Creer en defi­ni­ti­va que a tra­vés del esta­tu­to, a tra­vés de la uni­dad con el regio­na­lis­mo bur­gués vas­co se crea­rán con­di­cio­nes hacia la inde­pen­den­cia o de nego­cia­ción con el esta­do Cosa que ocu­rre al revés, se están per­dien­do y para el esta­do en estos momen­tos Eus­kal Herria no es nin­gún pro­ble­ma, sino que un ejem­plo de la vic­to­ria que adu­cen.

La tác­ti­ca y estra­te­gia del nue­vo socia­lis­mo revo­lu­cio­na­rio vas­co que abo­gue por la libe­ra­ción nacio­nal y social en todas sus ver­tien­tes es algo que en estos momen­tos está en cons­truc­ción y que inelu­di­ble­men­te irá toman­do diver­sas for­mas estruc­tu­ra­das. Ya que para tener estra­te­gia pri­me­ro hay que tener orga­ni­za­ción. Y ante esos dife­ren­tes espa­cios que se están e irán abrien­do, obvia­men­te aje­nos al apa­ra­to de Sor­tu (por­que no fue lo sufi­cien­te­men­te inte­li­gen­te para inten­tar agru­par sino que pre­fi­rió la des­truc­ción de puen­tes rom­pien­do así una comu­ni­dad) inten­tar poner puer­tas al mar o median­te la difa­ma­ción inten­tar crear espa­cios estan­cos, aun­que le die­ra resul­ta­dos en el pasa­do ya no los está dan­do, ni los pue­de dar para la social­de­mo­cra­cia aber­tza­le. Por lo que lo más sen­sa­to sería hacer fuer­za allá don­de exis­ta con­cor­dan­cia y no hacer­la en nin­gún sen­ti­do don­de no exis­ta. Es enton­ces cuan­do los deba­tes cobran sen­ti­do, no redu­cién­do­se a meros actos de pro­pa­gan­da.

No creo que nadie en su sano jui­cio pien­se que con los gaz­tetxes exclu­si­va­men­te se pue­de dar la vuel­ta a todo, pero cada vez somos más los y las que pen­sa­mos que la base reque­ri­da para ello se encuen­tra en estos momen­tos en des­ple­gar el poder obre­ro y popu­lar dan­do una nue­va vuel­ta de tuer­ca a la cons­truc­ción nacio­nal y social a tra­vés de los movi­mien­tos popu­la­res de base (sien­do las diná­mi­cas que pue­dan des­ple­gar los gaz­tetxes una par­te impor­tan­te de ello, al fin y al cabo los gaz­tetxes oku­pa­dos son la úni­ca Eus­kal Herria ya inde­pen­dien­te que cono­ce­mos aun­que a mucha social­de­mo­cra­cia no le impor­te sacri­fi­car­los, co-optar­los para la lega­li­dad espa­ño­la o que se hun­dan en la repre­sión mien­tras al mis­mo tiem­po nos dicen que eso ocu­rre caí­do del cie­lo y que no tie­nen res­pon­sa­bi­li­dad en los cuer­pos poli­cia­les que ges­tio­nan, en las deci­sio­nes muni­ci­pa­les de prohi­bi­ción que toman o en los gobier­nos en los que par­ti­ci­pan.

Esos pasos y la glo­ba­li­za­ción de las luchas des­de el aba­jo y con los y las de aba­jo va a reque­rir un esfuer­zo bru­tal para la cons­ti­tu­ción de una nue­va Eus­kal Herria ple­na­men­te libre, y los pasos a dar si bien en estos mis­mos momen­tos se pue­den empe­zar a con­fi­gu­rar (y de hecho se está hacien­do en múl­ti­ples deba­tes que se están rea­li­zan­do por toda Eus­kal Herria), se está en una fase de cons­truc­ción de las herra­mien­tas nue­vas nece­sa­rias para ese nue­vo futu­ro. Y como bien decía uno, que­dan cosas por des­cu­brir, y para ello da más resul­ta­dos jóve­nes con ilu­sión que algu­nos vie­jos con ambi­ción o frus­tra­ción.

De joven me pro­me­tí que no segui­ría la cos­tum­bre de aquellos,algunos con meda­llas inclu­so, que apro­ve­chán­do­se del poder mediá­ti­co y fác­ti­co que noso­tros y noso­tras (las bases) les ayu­da­mos y les pro­por­cio­na­mos con tra­ba­jo (a par­te de pegar­les todos sus car­te­les por si con los nues­tros no fue­ra sufi­cien­te), que des­de la gra­da se dedi­ca­ban un día si y otro tal vez a mal­me­ter y enre­dar con­tra la juven­tud vas­ca com­ba­ti­va. Es por ello que difí­cil­men­te alguien habrá leí­do aquí en mis letras nun­ca algu­na mues­tra de des­pre­cio a las diná­mi­cas polí­ti­cas de la juven­tud vas­ca que pre­ten­de cam­biar las cosas. Yo creo que la juven­tud si tie­ne algún dere­cho cla­ro es a equi­vo­car­se o a acer­tar, a expe­ri­men­tar y a vivir con liber­tad. Y que es ella mis­ma la que debe solu­cio­nar sus pro­ble­mas y sus dife­ren­cias de haber­las. De esta mane­ra yo aho­ra con 43 años apo­yo a Ikas­le Aber­tza­leak, a todas las gaz­te asan­bla­das, a Ernai, a GKS.. y a cual­quier for­ma orga­ni­za­ti­va que se dote la juven­tud tra­ba­ja­do­ra vas­ca.. y las cosas que no me resul­ten cla­ras o ten­ga dudas, creo que a par­tir de cier­ta edad es bueno reco­no­cer las lucha juve­ni­les y dar el apo­yo don­de se crea con­ve­nien­te y mejor callar­se ante dudas que pue­dan sur­gir que la juven­tud vas­ca se encar­ga­rá si la dejan de solu­cio­nar­las. Es decir, creo en la auto­no­mía orga­ni­za­ti­va de la juven­tud, has­ta cuan­do ésta no esté al 100% con lo que pue­da pen­sar, sino no tie­ne gra­cia el asun­to. De hecho, soy de los que pien­sa que es mas lo que se pue­de apren­der de ella que lo que la supues­ta expe­rien­cia te pue­da dar para ofre­cér­se­la. Pero esta es una opción per­so­nal. Una opción que no se la ofrez­co a nadie que ten­ga más de 30 años o que pei­ne canas.

Las for­mas pero sobre todo el camino que quie­re ope­rar Sor­tu resul­tan ya intran­si­ta­bles, pro­ba­ble­men­te des­de hace ya bas­tan­te tiem­po, aun­que mucha gen­te haya pen­sa­do que podría haber algu­na posi­bi­li­dad de inten­tar arri­mar opcio­nes y tejer lazos, yo fui una de esas per­so­nas, pero la reali­dad que habéis impues­to y vues­tras tije­ras dedi­ca­das exclu­si­va­men­te a rom­per lazos no da nin­gu­na otra opción que a la cons­ti­tu­ción del nue­vo movi­mien­to revo­lu­cio­na­rio vas­co, de la nue­va izquier­da aber­tza­le revo­lu­cio­na­ria. Lo úni­co que espe­ro en ese sen­ti­do es que anti­guos com­pa­ñe­ros no tomen las armas de la repre­sión o de las cár­ce­les, no por­que no nos vaya­mos a des­ha­cer de ellas, que lo haría­mos, sino por­que retra­sa­ría en el tiem­po lo inapla­za­ble. Y los ejem­plos que habéis dado en rela­ción al ata­que al gaz­tetxe Mara­vi­llas no augu­ra un futu­ro pro­me­te­dor, sino que recuer­da a los pri­me­ros pasos del PNV en la repre­sión de esta­do y sus pri­me­ras jus­ti­fi­ca­cio­nes como si no tuvie­ra que ver con ellos. Espe­ro que cuan­do empie­cen a eclo­sio­nar los dife­ren­tes focos de poder popu­lar la mili­tan­cia hones­ta que aun que­de no solo sean par­ti­ci­pes de ellos sino que se opon­gan con deter­mi­na­ción a las deri­vas ins­ti­tu­cio­na­lis­tas y a las repre­sio­nes que estas siem­pre gene­ran. No ten­go duda de que exis­ti­rán y os deseo toda la suer­te del mun­do para recon­du­cir­lo.

He leí­do el tex­to de Kolitza que lo ha man­da­do poco antes de que ter­mi­na­ra éste y para aca­bar este tex­to que se me ha alar­ga­do bas­tan­te solo decir un par de cosas.

Es total­men­te cier­to de que no exis­ten ape­nas opcio­nes obje­ti­vas para la inde­pen­den­cia nacio­nal en nues­tra con­tex­to que no sean a tra­vés de la cla­se tra­ba­ja­do­ra diri­gen­te y que nues­tra situa­ción con­cre­ta en el cen­tro impe­ria­lis­ta no va a abrir espa­cio a tal opción. Es decir, que el inde­pen­den­tis­mo socia­lis­ta en su sen­ti­do amplio es el eje anta­gó­ni­co a todo lo que nos tie­nen mon­ta­do, Y que de no exis­tir pro­ce­sos de des­es­ta­bi­li­za­ción del esta­tus-quo por toda Euro­pa a los que ade­más poda­mos aliar­nos y beber de ellos mien­tras ellos hacen lo pro­pio con lo nues­tro, la impo­si­bi­li­dad es gran­de.

Una impo­si­bi­li­dad que tam­bién es simi­lar al pro­pio con­tex­to euro­peo para que se pro­duz­can pro­ce­sos socia­lis­tas. Pero a pesar de ello, está demos­tra­do que aun en el cen­tro de la impo­si­bi­li­dad y de una mul­ti­pli­ca­ción de fac­to­res en con­tra has­ta el infi­ni­to se han podi­do abrir espa­cios de resis­ten­cia que han dado cier­tos fru­tos. Y se han hecho de impo­si­bi­li­da­des reali­da­des por todo el mun­do en las peo­res cir­cuns­tan­cias. Creo que la apor­ta­ción que corres­pon­de a la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca ,esa mis­ma que fue ejem­plo y refe­ren­cia de mul­ti­tud de luchas por toda Euro­pa, pre­ci­sa­men­te con­sis­te en poner­se a la cabe­za de nue­vo y ser­vir otra vez de ejem­plo, pero esta vez ya con las ense­ñan­zas reco­gi­das y dis­pues­tos para ven­cer. No pode­mos espe­rar a que triun­fe nadie, sino que nues­tra pro­pia acción sea un ele­men­to que ayu­de al triun­fo en nues­tro con­tex­to cer­cano (o lejano) mien­tras que al mis­mo tiem­po ofrez­ca­mos la máxi­ma ayu­da posi­ble a todo aquel o aque­lla que luche. En estos tiem­pos de posi­bi­lis­mo que con­vier­te pre­ci­sa­men­te la polí­ti­ca en el arte de lo posi­ble hacién­do­la inú­til… nece­si­ta­mos aga­rrar­nos fuer­te­men­te a la afir­ma­ción del argen­tino Ernes­to de que la polí­ti­ca es el arte de hacer posi­ble lo impo­si­ble. Una Eus­kal Herria socia­lis­ta fue­ra de la UE y de los esta­dos espa­ñol y fran­cés como arie­te para que mue­ra la Euro­pa del capi­tal e inter­co­nec­ta­dos con todos y todas las opri­mi­das del pla­ne­ta.

En cuan­to al pro­ce­so cata­lán, si bien es cier­to que el «procesismo«y gran par­te de la cla­se polí­ti­ca jun­to a la repre­sión de esta­do lo ha para­li­za­do y deja­do KO, no hay que olvi­dar que cuan­do este se ini­ció lo hizo con una CiU en ban­ca­rro­ta y en su míni­mo de influen­cia his­tó­ri­ca, con una ERC des­nor­ta­da y en cri­sis y con un asquea­mien­to gene­ra­li­za­do con la cla­se polí­ti­ca apre­cia­ble. Fue­ron las cla­ses popu­la­res sin apo­yo par­ti­dis­ta ni de las frac­cio­nes de la bur­gue­sía las que pren­die­ron la chis­pa y empe­za­ron a dar sal­tos, fue más tar­de cuan­do par­tes de la cla­se polí­ti­ca y cier­ta frac­ción bur­gue­sa (es decir el pro­ce­sis­mo) se arri­ma­ron y se ini­ció una bata­lla por el con­trol entre el inde­pen­den­tis­mo popu­lar y los que que­rían y quie­ren rene­go­ciar con el esta­do una nue­va ubi­ca­ción para sus intere­ses (pro­ce­sis­mo). Es decir, se pro­du­jo una lucha por y con­tra la inde­pen­den­cia de cla­se. Que des­gra­cia­da­men­te per­die­ron los sec­to­res popu­la­res, pero por algu­nos momen­tos gana­ron. Hoy ya ERC y los res­tos de CiU están a otras cosas, mien­tras que las cla­ses popu­la­res algo des­mo­ra­li­za­das se curan sus heri­das, sacan con­clu­sio­nes del pasa­do recien­te y tra­tan de reto­mar un camino de rup­tu­ra con las lec­cio­nes apren­di­das. El ascen­so «ultraderechista«al inte­rior del esta­do es una res­pues­ta a tres fra­ca­sos, un avan­ce y una situa­ción obje­ti­va: los fra­ca­sos son el pro­ce­so de libe­ra­ción nacio­nal y social vas­co que ha colap­sa­do, el fra­ca­so del ascen­so de la lucha de cla­ses en el esta­do que ocu­rrió en el pasa­do recien­te (15m, y mas ele­men­tos), y el fra­ca­so de la eje­cu­ción del dere­cho de auto­de­ter­mi­na­ción en Cata­lun­ya (los tres por cier­to con el com­po­nen­te común de la vehi­cu­li­za­ción y absor­ción ins­ti­tu­cio­na­lis­ta), el avan­ce corres­pon­de al movi­mien­to femi­nis­ta. Y la situa­ción obje­ti­va está rela­cio­na­da con las nece­si­da­des del capi­ta­lis­mo espa­ñol.

Borro­ka Garaia da

2019/​03/​10


GAZTETXES Y LUCHA OBRERA. SOBRE EL NACIENTE IZQUIERDISMO EN LA EUSKAL HERRIA DE HOY

Para lle­var a cabo la rup­tu­ra demo­crá­ti­ca es impres­cin­di­ble gene­rar mayo­rías en todos los ámbi­tos: en el social, en el sin­di­cal, en el polí­ti­co y en el ins­ti­tu­cio­nal. No se tra­ta aho­ra de hacer un ejer­ci­cio de esen­cia­lis­mo pro­le­ta­rio sino de gene­rar mayo­rías rup­tu­ris­tas.

«La tra­di­ción de todas las gene­ra­cio­nes pasa­das pesa como una pesa­di­lla sobre el cere­bro de los vivien­tes. En el momen­to pre­ci­so en que pare­cen ocu­pa­dos en trans­for­mar­se a sí mis­mos, en tras­tor­nar todas las cosas, en rea­li­zar las crea­cio­nes nue­vas, lla­man ansio­sa­men­te en su ayu­da a los espí­ri­tus del pasa­do, reci­bien­do de sus ante­ce­so­res, jus­ta­men­te en estos tiem­pos de cri­sis revo­lu­cio­na­ria, su nom­bre, su gri­to de gue­rra, su cos­tum­bre, para repre­sen­tar con este anti­guo y vene­ra­ble dis­fraz y con un len­gua­je que no es de ellos, la esce­na nue­va de la His­to­ria uni­ver­sal». Karl Marx, "El XVIII de Bru­ma­rio de Luis Bona­par­te".

  1. Intro­duc­ción:

    El pasa­do día 16 de febre­ro, un nutri­do gru­po de jóve­nes lle­ga­dos de dis­tin­tas par­tes de Eus­kal Herria pre­sen­tó en Gas­teiz la nue­va Gaz­te Koor­di­na­do­ra Sozia­lis­ta (GKS). Toma­ba así cuer­po un movi­mien­to obre­ris­ta que vie­ne ges­tán­do­se des­de hace años en dis­tin­tos gaz­tetxes y cen­tros edu­ca­ti­vos de nues­tro pue­blo, y que, por lo menos en teo­ría, reivin­di­ca la cen­tra­li­dad polí­ti­ca de la lucha de cla­ses.

    Ante eso, nada que obje­tar. Que dece­nas de jóve­nes se reúnan para reivin­di­car la lucha obre­ra fren­te al indi­vi­dua­lis­mo y la desideo­lo­gi­za­ción ram­pan­tes debie­ra ser moti­vo de ale­gría para cual­quier mili­tan­te de la izquier­da vas­ca. Sin embar­go, leí el comu­ni­ca­do con aten­ción y la lec­tu­ra me dejó per­ple­jo, sobre todo, por dos omi­sio­nes.

    La pri­me­ra: no se rea­li­za­ba men­ción algu­na a las pre­sas y pre­sos polí­ti­cos vas­cos. Que un movi­mien­to que aspi­ra a cam­biar el sta­tu quo se pre­sen­te ante la opi­nión públi­ca olvi­dan­do (cons­cien­te o incons­cien­te­men­te) la exis­ten­cia de cien­tos de per­so­nas pre­sas y exi­lia­das mues­tra, por lo menos en par­te, que exis­te una des­co­ne­xión con la lucha de su gene­ra­ción pre­ce­den­te.

    La segun­da: el docu­men­to no men­cio­na­ba la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria entre los obje­ti­vos polí­ti­cos de la nue­va coor­di­na­do­ra. No me pare­ce un olvi­do menor, y como tal, así lo hice saber vía Twit­ter en eus­ke­ra: «Me pare­ce sig­ni­fi­ca­ti­vo (y lamen­ta­ble) que GKS ni tan siquie­ra men­cio­ne como obje­ti­vo la Repú­bli­ca vas­ca; como si fue­se posi­ble solu­cio­nar los pro­ble­mas de la juven­tud y la cla­se obre­ra vas­ca sin un Esta­do pro­pio. Mucha retó­ri­ca obre­ris­ta pero poca prác­ti­ca leni­nis­ta. Según pare­ce, una vez más, izquier­dis­mo».

  2. Las reac­cio­nes a mi crí­ti­ca

    La pri­me­ra sor­pre­sa que me lle­vé fue la reac­ción de algu­nos y algu­nas, que gus­tan mucho de cri­ti­car a los demás pero que tie­nen la piel muy fina a la hora de reci­bir crí­ti­cas. Uno está har­to de ver cómo día sí y día tam­bién lo lla­man refor­mis­ta, revi­sio­nis­ta e inclu­so men­che­vi­que a tra­vés de las redes socia­les (las últi­mas «per­las»: que soy el nue­vo «Kautsky» de Eus­kal Herria y el Jose­ba Egi­bar de Sor­tu) y oye, no pasa nada; se enca­ja con depor­ti­vi­dad y pun­to. Por­que la crí­ti­ca, como bien diría el rene­ga­do Gor­ba­chov, «es una amar­ga medi­ci­na; uno tuer­ce la cara, pero se la tra­ga»; y se la tra­ga por­que gene­ral­men­te hace bien.

    Es por ello que siem­pre escu­cho y leo dete­ni­da­men­te las crí­ti­cas que se nos hacen, sobre todo, des­de la izquier­da. De hecho, soy el pri­me­ro en ver algu­nas caren­cias en la lucha anti­ca­pi­ta­lis­ta de la izquier­da aber­tza­le y Sor­tu. Cual­quie­ra que conoz­ca mi vida mili­tan­te sabe que crí­ti­co soy un rato. Pero dicho esto, estoy ple­na­men­te con­ven­ci­do de que muchas de las crí­ti­cas que hoy se nos rea­li­zan con base en tex­tos clá­si­cos del mar­xis­mo son un cla­ro ejer­ci­cio de dog­ma­tis­mo, y se resu­men, ade­más, muy bien, en esto que Lenin decía:

    «"Nues­tra doc­tri­na no es un dog­ma, sino una guía para la acción" decían siem­pre Marx y Engels, bur­lán­do­se con jus­ti­fi­ca­ción de quie­nes apren­dían de memo­ria y repe­tían, sin haber­las dige­ri­do, «fór­mu­las» que en el mejor de los casos, solo podían tra­zar las ideas gene­ra­les, que nece­sa­ria­men­te cam­bian en corres­pon­den­cia con la situa­ción eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca con­cre­ta de cada perio­do par­ti­cu­lar del pro­ce­so his­tó­ri­co».

    Ser puro y care­cer de con­tra­dic­cio­nes es lo más fácil que hay en el mun­do, como fácil es que­dar­se, sin mover­se un milí­me­tro, en el cór­ner izquier­do del cam­po polí­ti­co. Puro y «ver­da­de­ro», sí, pero abso­lu­ta­men­te inefi­caz para gene­rar trans­for­ma­cio­nes socia­les (no diga­mos ya para des­en­ca­de­nar una revo­lu­ción). No hay más que ver lo des­co­nec­ta­dos que viven de la socie­dad gru­pos como Recons­truc­ción Comu­nis­ta y simi­la­res.

    Lo difí­cil, pues, no es eso. Lo difí­cil es trans­for­mar la socie­dad hacien­do que la izquier­da se haga con todo el cen­tro del cam­po, que es des­de don­de se ganan los par­ti­dos. Y gus­te o no a algu­nos, con nues­tros acier­tos y nues­tros erro­res, en esas esta­mos en la izquier­da aber­tza­le.

    ¿Alguien cree que hoy en Euro­pa occi­den­tal se pue­de trans­for­mar la socie­dad si no es gene­ran­do mayo­rías en el terreno polí­ti­co, social, sin­di­cal e ins­ti­tu­cio­nal? ¿Y alguien cree que eso se pue­de hacer des­de el puris­mo, sin asu­mir con­tra­dic­ción algu­na, sin emba­rrar­se has­ta las tran­cas en todos (y repi­to, todos) los espa­cios de lucha?

    Cuan­do tras su pre­sen­ta­ción en socie­dad cri­ti­qué el comu­ni­ca­do inau­gu­ral de Gaz­te Koor­di­na­do­ra Sozia­lis­ta no fue de mala fe, por ner­vio­sis­mo o por enfan­gar el terreno (tal y como se afir­mó en varias crí­ti­cas a mis pala­bras). Nada más lejos de mi volun­tad que gene­rar divi­sión o poner obs­tácu­los a la cola­bo­ra­ción entre dis­tin­tas izquier­das, pero el tra­ba­jo en común no pue­de ser al pre­cio de eli­mi­nar la crí­ti­ca legí­ti­ma. Somos todos sufi­cien­te­men­te adul­tos y hemos de estar por enci­ma de ello, como creo gene­ral­men­te ha esta­do la izquier­da aber­tza­le.

    Para mí, en este caso el pro­ble­ma es el siguien­te: no se tra­ta sim­ple­men­te de que la nue­va coor­di­na­do­ra juve­nil no mar­ca­se como obje­ti­vo prio­ri­ta­rio la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria; es que ni siquie­ra lo men­cio­na­ba entre sus obje­ti­vos polí­ti­cos. Eso, en el país que vivi­mos, no es un olvi­do cual­quie­ra, y vie­ne a poner blan­co sobre negro, en mi opi­nión, una des­orien­ta­ción ideo­ló­gi­ca gran­dí­si­ma.

    ¿Por qué afir­mo esto? Por­que estoy con­ven­ci­do de que la uni­dad de Espa­ña es la cla­ve de bóve­da del sis­te­ma de domi­na­ción con­cre­to que se nos impo­ne (el Régi­men del 78), y en con­se­cuen­cia, la inde­pen­den­cia resul­ta no sólo impor­tan­te sino vital. El día que rom­pa­mos esta uni­dad que se nos impo­ne por la fuer­za, a la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca (y por exten­sión a la de los demás pue­blos del Esta­do) se nos va a abrir un cam­po lleno de opor­tu­ni­da­des, por­que habre­mos demos­tra­do que el Régi­men ya no es into­ca­ble y que se le pue­de ganar. Es la razón prin­ci­pal que ten­go para ser inde­pen­den­tis­ta ade­más de aber­tza­le.

    Hacien­do un poco de memo­ria, no hay más que recor­dar lo que afir­ma­ba el cono­ci­do dipu­tado dere­chis­ta José Cal­vo Sote­lo allá por la déca­da de los 30: «Antes una Espa­ña roja que rota». O las sabias pala­bras de Cas­te­lao, padre del nacio­na­lis­mo galle­go: «Para que Espa­ña pue­da ser roja, antes ten­drá que ser rota».

    Pero no se tra­ta de hacer memo­ria. Bas­ta con mirar a la reali­dad hoy día y pre­gun­tar­se: ¿Cuál es, sin nin­gún géne­ro de dudas, el mayor desafío que tie­ne hoy el Régi­men del 78? La res­pues­ta es obvia: Cata­lun­ya. Es cier­to que el pro­cés es inter­cla­sis­ta y nos gus­ta­ría que fue­se emi­nen­te­men­te obre­ro, pero… dejan­do de lado que los pro­ce­sos de inde­pen­den­cia así han sido his­tó­ri­ca­men­te, ¿nos hemos pre­gun­ta­do quié­nes son los mayo­res enemi­gos del pro­cés? La Cai­xa, Ban­co Saba­dell, la gran bur­gue­sía espa­ño­lis­ta y todos sus laca­yos: medios, polí­ti­cos de diver­so signo, poli­cías de todos los colo­res… En serio, ¿de todo esto la izquier­da anti­ca­pi­ta­lis­ta crí­ti­ca o dis­tan­te con el pro­cés no saca una sola lec­ción? Nadie me nega­rá que como míni­mo es des­con­cer­tan­te: mien­tras los de la izquier­da «ver­da­de­ra» cri­ti­can el pro­cés por ser «inter­cla­sis­ta», denos­tan su poten­cial rup­tu­ris­ta y miran hacia otro lado fren­te a la repre­sión actuan­do como si nada gra­ve ocu­rrie­se, los «bur­gue­ses y social­de­mó­cra­tas» cata­la­nes pagan con cár­cel y exi­lio haber pues­to en jaque al Régi­men. Por si esto fue­ra poco, des­pués de haber­se que­da­do miran­do los toros des­de la barre­ra te recuer­dan que el pro­cés ha fra­ca­sa­do y que ya te advir­tie­ron de que «esto iba a pasar», en lugar de pre­gun­tar­se qué hubie­se suce­di­do de haber­se suma­do toda la izquier­da en blo­que y con deter­mi­na­ción. Vivir para ver.

  3. Gol­pear el esla­bón más débil

    Lenin lo afir­mó con una metá­fo­ra cla­ri­fi­ca­do­ra: la cade­na que nos opri­me, que nos ata al pasa­do, se rom­pe­rá por el esla­bón más débil. Para librar­se no es nece­sa­rio des­tro­zar toda la cade­na, bas­ta con un solo esla­bón. Por ello, la tarea pri­mor­dial de toda izquier­da ha de ser detec­tar cuál es ese esla­bón y diri­gir el «mazo» de la cla­se obre­ra con­tra el mis­mo.

    ¿Y cuál es ese esla­bón? Hoy y aquí, en 2019, ese esla­bón es la cues­tión nacio­nal. Esa es la razón por la cual deci­mos que en Eus­kal Herria la lucha de cla­ses adop­ta la for­ma con­cre­ta de pro­ce­so de libe­ra­ción nacio­nal. No se tra­ta de nin­gu­na opción capri­cho­sa, sino de una opción impues­ta por la reali­dad. Sólo por ahí podrá solu­cio­nar­se de for­ma com­ple­ta la cues­tión de la cla­se obre­ra en Eus­kal Herria, ya que, de lo con­tra­rio, segui­re­mos care­cien­do de herra­mien­tas polí­ti­cas para hacer valer nues­tra volun­tad y resol­ver la cues­tión de cla­se. Así lo afir­ma­ban los des­ta­ca­dos líde­res del inde­pen­den­tis­mo vas­co, Txa­bi Etxe­ba­rrie­ta y Jose Miguel Beña­ran Orde­ña­na, Arga­la.

    Según algu­nos sec­to­res afi­nes a Gaz­te Koor­di­na­do­ra Sozia­lis­ta, esto que aca­bo de decir es defen­der un con­cep­to «bur­gués» de inde­pen­den­cia. Nada más lejos de la reali­dad y de mis aspi­ra­cio­nes. Lo que ocu­rre es que, gus­te o no, la prio­ri­dad hoy es cul­mi­nar la rup­tu­ra demo­crá­ti­ca que no con­se­gui­mos cul­mi­nar en 1978. Las siguien­tes pala­bras de Lenin pue­den ilus­trar lo que digo:

    «El socia­lis­mo es impo­si­ble sin la demo­cra­cia, en dos sen­ti­dos: 1) el pro­le­ta­ria­do no pue­de lle­var a cabo una revo­lu­ción socia­lis­ta si no se pre­pa­ra para ella luchan­do por la demo­cra­cia; 2) el socia­lis­mo triun­fan­te no pue­de con­so­li­dar su vic­to­ria y lle­var a la huma­ni­dad hacia la des­apa­ri­ción del Esta­do, sin la rea­li­za­ción de una demo­cra­cia com­ple­ta. Por eso, decir que la auto­de­ter­mi­na­ción está de más en el socia­lis­mo es tan absur­do e impli­ca el mis­mo embro­llo que si se dije­ra: la demo­cra­cia está de más en el socia­lis­mo».

    Para lle­var a cabo la rup­tu­ra demo­crá­ti­ca, cla­ro, es impres­cin­di­ble gene­rar mayo­rías en todos los ámbi­tos: en el social, en el sin­di­cal, en el polí­ti­co y en el ins­ti­tu­cio­nal. No se tra­ta aho­ra de hacer un ejer­ci­cio de esen­cia­lis­mo pro­le­ta­rio sino de gene­rar mayo­rías rup­tu­ris­tas; y como digo, con nues­tras con­tra­dic­cio­nes y erro­res, en esas esta­mos.

  4. Nues­tra hoja de ruta

    ¿Cuál es, pues, nues­tra hoja de ruta? Rup­tu­ra demo­crá­ti­ca con el Régi­men del 78, inde­pen­den­cia y pro­ce­so cons­ti­tu­yen­te para cam­biar­lo todo. ¿Refor­mis­mo? Yo no lo veo por nin­gu­na par­te. Y es que tene­mos bien pre­sen­tes, por ejem­plo, los pro­ce­sos cons­ti­tu­yen­tes lati­noa­me­ri­ca­nos de la pri­me­ra déca­da del siglo XXI (Vene­zue­la, Boli­via y Ecua­dor), don­de la arti­cu­la­ción de mayo­rías plu­ra­les y muy hete­ro­gé­neas per­mi­tió fra­guar pro­yec­tos de rup­tu­ra con la lar­ga noche neo­li­be­ral de los 80 y 90.

    No han sido estas revo­lu­cio­nes per­fec­tas, des­de lue­go, pero sí revo­lu­cio­nes reales; y la izquier­da ha per­di­do ya dema­sia­do tiem­po en bus­ca de una revo­lu­ción per­fec­ta sin enten­der que esta no exis­te, y que de lo que se tra­ta es de echar­se al barro y trans­for­mar la reali­dad des­de ya. Es, en cier­ta medi­da, lo que tra­ta de expli­car en su libro "Demo­cra­cia, Esta­do, Revo­lu­ción" el vice­pre­si­den­te del Esta­do Plu­ri­na­cio­nal de Boli­via Álva­ro Gar­cía Line­ra, reno­va­dor, en pleno siglo XXI, de muchas de las ideas de Lenin en torno a la demo­cra­cia, el esta­do y la revo­lu­ción.

    Por ello, care­ce de fun­da­men­to alguno decir que la inde­pen­den­cia que defen­de­mos es «bur­gue­sa». Es pre­ci­sa­men­te en ese pro­ce­so don­de se deter­mi­na­rá la for­ma con­cre­ta que adquie­ra la futu­ra repú­bli­ca vas­ca, y huel­ga decir que en opi­nión de la izquier­da aber­tza­le será una repú­bli­ca socia­lis­ta. Sin embar­go, depen­de­rá de la corre­la­ción de fuer­zas con la que mate­ria­li­ce­mos la rup­tu­ra cuán­to de izquier­das o de dere­chas ten­drá ese nue­vo Esta­do (o si gus­ta más, cuán­to de bur­gués u obre­ro). A fin de cuen­tas, ¿qué es una cons­ti­tu­ción sino la tras­la­ción al ámbi­to de lo jurí­di­co de la con­cre­ta corre­la­ción de fuer­zas exis­ten­te al inte­rior de un esta­do en un deter­mi­na­do momen­to his­tó­ri­co?

    Se ha afir­ma­do tam­bién, de mane­ra des­pec­ti­va, que cree­mos inge­nua­men­te «en la neu­tra­li­dad del Esta­do», como si no fué­se­mos cons­cien­tes de que esta­mos ante el apa­ra­to de domi­na­ción de la bur­gue­sía. Para con­tes­tar tal astra­ca­na­da no nece­si­ta­mos ni argu­men­tos, y no los nece­si­ta­mos por­que los hechos hablan por noso­tras: esa supues­ta «neu­tra­li­dad» la hemos cono­ci­do en cuar­te­les de la Guar­dia Civil y comi­sa­rías de la Poli­cía Nacio­nal duran­te déca­das, y la siguen sufrien­do cien­tos de com­pa­ñe­ras en leja­nas cel­das de Espa­ña y Fran­cia o en el exi­lio. Lo digo cla­ra­men­te; en eso no se nos pue­den dar muchas lec­cio­nes.

    Por todo lo ante­rior, nues­tra prio­ri­dad polí­ti­ca hoy es poner en mar­cha un pro­ce­so sobe­ra­nis­ta en Eus­kal Herria que per­mi­ta mate­ria­li­zar la rup­tu­ra demo­crá­ti­ca con el Esta­do; y para ello, gene­rar las mayo­rías que lo hagan posi­ble en el terreno social, sin­di­cal, polí­ti­co e ins­ti­tu­cio­nal.

  5. El cam­bio en Nafa­rroa

    La pri­me­ra esta­ción de dicha apues­ta en el lugar don­de vivo (Nava­rra) es lo que se vie­ne cono­cien­do como el «cam­bio». Un cam­bio muy plu­ral y con­tra­dic­to­rio; no exen­to de gran­des erro­res; menos radi­cal y más len­to de lo que nos gus­ta­ría a los hom­bres y muje­res de la izquier­da aber­tza­le, pero que ha deja­do tam­bién impor­tan­tes avan­ces en el terreno social y polí­ti­co, con más de 100 leyes apro­ba­das (entre ellas Ren­ta Garan­ti­za­da, Con­tra­tos Públi­cos, LGTBI, Mapa Local o dos que están por lle­gar: igual­dad y par­ti­ci­pa­ción demo­crá­ti­ca).

    Nues­tra tarea es aho­ra lle­var a esa mayo­ría social y polí­ti­ca que apues­ta por un sim­ple «cam­bio» a posi­cio­nes de rup­tu­ra con el Régi­men del 78. No pare­ce una empre­sa fácil, pero nadie dijo que lo fue­ra a ser.

    Como mar­xis­tas, ade­más, sabe­mos lo impor­tan­te de dis­tin­guir entre con­tra­dic­cio­nes pri­ma­rias y secun­da­rias, y sabe­mos que la con­tra­dic­ción pri­ma­ria en Nafa­rroa es entre Régi­men y Cam­bio, y no como algu­nos pre­ten­den, entre el cam­bio y las mino­rías ultra­iz­quier­dis­tas. O gobier­na el cam­bio o gobier­nan los cune­te­ros que nos han gober­na­do duran­te déca­das. En el terreno de lo real, no hay más.

    Por ello, la tarea de la izquier­da nava­rra en este momen­to his­tó­ri­co no es poner en ries­go el cam­bio, sino radi­ca­li­zar­lo des­de las ins­ti­tu­cio­nes, des­de la calle, des­de los movi­mien­tos socia­les. Y si no hemos sabi­do o podi­do lle­var­lo más lejos, no ha sido por fal­ta de ganas, sino por­que has­ta la fecha, no hemos sido capa­ces de gene­rar otro tipo corre­la­ción de fuer­zas. Tiem­po al tiem­po.

    Por supues­to, en ese camino hemos come­ti­do y vamos a come­ter erro­res; y han apa­re­ci­do y van a apa­re­cer con­tra­dic­cio­nes. No hay más que ver lo suce­di­do con el gaz­tetxe Mara­vi­llas o la con­tra­cam­pa­ña que nos está hacien­do par­te de la Poli­cía Muni­ci­pal de Iru­ñea repri­mien­do los gaz­tetxes un día sí y otro tam­bién (por citar dos ejem­plos rela­cio­na­dos con el movi­mien­to juve­nil).

    Sin embar­go, es en esos momen­tos pre­ci­sa­men­te don­de tene­mos que tener mira­da lar­ga y hacer pre­va­le­cer la estra­te­gia sobre la coyun­tu­ra. Lenin nos da una idea:

    «Y si los bol­che­vi­ques obtu­vie­ron este resul­ta­do, fue exclu­si­va­men­te por­que des­en­mas­ca­ra­ron y expul­sa­ron a todos los revo­lu­cio­na­rios de pala­bra, obs­ti­na­dos en no com­pren­der que hay que retro­ce­der, que hay que saber retro­ce­der, que es obli­ga­to­rio apren­der a actuar legal­men­te en los par­la­men­tos más reac­cio­na­rios, en las orga­ni­za­cio­nes sin­di­ca­les, en las coope­ra­ti­vas, en las mutua­li­da­des y otras orga­ni­za­cio­nes seme­jan­tes, por más reac­cio­na­rias que sean».

    No quie­ro decir con esto que haya que acep­tar las con­tra­dic­cio­nes sin más. Las con­tra­dic­cio­nes hay que com­ba­tir­las y tra­tar de eli­mi­nar­las (por eso denun­cia­mos el des­alo­jo de Mara­vi­llas y la ocu­pa­ción poli­cial del Cas­co Vie­jo, por ejem­plo). Sin embar­go, ello no nos pue­de lle­var a pen­sar que como exis­ten con­tra­dic­cio­nes hay que echar el cam­bio a la basu­ra y per­mi­tir que vuel­va la dere­cha. Está en nues­tras manos que el cam­bio sea más pro­fun­do y por ello vamos a tra­ba­jar.

    ¿Cómo? Pro­fun­di­zan­do en la labor de des­man­te­lar el Régi­men UPN-PSN-CCOO-UGT-CEN-Opus Dei. ¿Con quién? De la mano de todos los sec­to­res popu­la­res de Nafa­rroa (jóve­nes, tra­ba­ja­do­res, muje­res, jubi­la­dos, migran­tes etc.). ¿Con qué herra­mien­tas? Con las herra­mien­tas de lucha que nos hemos dota­do: lucha de masas (en su más amplia expre­sión), lucha ideo­ló­gi­ca y lucha ins­ti­tu­cio­nal (en esto tam­bién, siguien­do las tesis de Lenin).

    La lucha ins­ti­tu­cio­nal la quie­ro reivin­di­car espe­cial­men­te, por­que no han sido pocas las crí­ti­cas fue­ra de lugar a quie­nes tra­ba­jan en las mis­mas, metien­do a todos los repre­sen­tan­tes polí­ti­cos en un mis­mo saco, el de la «cla­se polí­ti­ca» (con­cep­to muy fun­cio­nal a la dere­cha), sim­ple­men­te por desa­rro­llar su tra­ba­jo en «ins­ti­tu­cio­nes bur­gue­sas». ¡Buen reme­dio! Las ins­ti­tu­cio­nes en las que tra­ba­jan son bur­gue­sas por­que así es el sis­te­ma que se nos impo­ne, pero en Eus­kal Herria des­de dece­nas de ayun­ta­mien­tos se ha hecho y se hace herri­gin­tza al ser­vi­cio de las cla­ses popu­la­res del que debe­mos estar orgu­llo­sas. No me can­sa­ré de recor­dar­lo. Me acuer­do de los con­ce­ja­les de mi pue­blo, Otsa­ga­bia, de los de Ezka­ro­ze, Ata­rra­bia, Bara­ñain, Iru­ñea… con o sin suel­do, pero todos ellos metien­do «peo­na­das» al ser­vi­cio del pue­blo… en fin.

  6. La lucha de cla­ses en la Eus­kal Herria de hoy

    Por supues­to, y para que que­de bien cla­ro: todo lo que ven­go dicien­do a lo lar­go de este artícu­lo no sig­ni­fi­ca que haya que dejar de lado la lucha de cla­ses (algo fun­da­men­tal para seguir avan­zan­do), sino que es nece­sa­rio dar­le a ésta una dimen­sión nacio­nal, ya que toda diná­mi­ca, gus­te o no, for­ta­le­ce un suje­to; y ese suje­to pue­de ser Espa­ña o pue­de ser Eus­kal Herria.

    Si como ya he dicho, para noso­tros la solu­ción es la Repú­bli­ca Vas­ca, tene­mos que for­ta­le­cer ese suje­to en todas nues­tras diná­mi­cas. Si no lo hicié­ra­mos así, esta­ría­mos tiran­do al tras­te las con­di­cio­nes pro­pias que hemos gene­ra­do duran­te déca­das de lucha, con­di­cio­nes que no exis­ten (por aho­ra) en bue­na par­te de los pue­blos del Esta­do: un sin­di­ca­lis­mo de cla­se y com­ba­ti­vo (al mar­gen del tán­dem CCOO-UGT); un movi­mien­to femi­nis­ta ejem­plar; un movi­mien­to juve­nil acti­vo y orga­ni­za­do, unas mayo­rías polí­ti­cas dis­tin­tas…

    ¿Y qué sig­ni­fi­ca dar­le una dimen­sión nacio­nal? Por ejem­plo: exi­gir un mar­co vas­co de rela­cio­nes labo­ra­les para que los con­ve­nios se nego­cien aquí, un sis­te­ma públi­co de pen­sio­nes vas­co para nues­tras jubi­la­das, etc. Pro­ba­ble­men­te escu­char a dece­nas de tra­ba­ja­do­res del cam­po de ori­gen magre­bí gri­tar «Jo ta ke ira­ba­zi arte» en la huel­ga de Huer­ta de Peral­ta sea la expre­sión más «poé­ti­ca» de lo que digo.

    Cla­ro está que la dimen­sión nacio­nal no pue­de borrar la dimen­sión inter­na­cio­na­lis­ta. Nin­gún repa­ro en ir de la mano del res­to de pue­blos del Esta­do o de Euro­pa, pero des­de el res­pe­to a lo que somos y a las diná­mi­cas y rit­mos que tene­mos.

    Por todo ello, en mi opi­nión, la lucha obre­ra que se vie­ne pro­mo­vien­do hoy día des­de dis­tin­tos gaz­tetxes y cen­tros de estu­dio tie­ne bas­tan­te más de socia­lis­mo utó­pi­co o anar­quis­mo (vie­nen a mi men­te los falans­te­rios de Fou­rier) que de socia­lis­mo cien­tí­fi­co. Por supues­to, me pare­ce genial pro­mo­ver ideas y prác­ti­cas socia­lis­tas entre la gen­te joven, pero si toda esa labor no va estre­cha­men­te uni­da a una estra­te­gia real de con­quis­ta del poder polí­ti­co, no es más que puro uto­pis­mo.

    Lo voy a decir más cla­ro: lo que vie­ne ocu­rrien­do en todo este espa­cio que he cali­fi­ca­do de «izquier­dis­ta» (GKS, algu­nos gaz­tetxes y otros espa­cios como Herri­tar Bata­su­na) es que bajo una radi­ca­li­dad dis­cur­si­va más o menos atrac­ti­va (des­de lue­go para una par­te de la juven­tud más com­ba­ti­va lo está sien­do) se está tra­tan­do de escon­der una des­orien­ta­ción estra­té­gi­ca total. Más allá de pala­bras gran­di­lo­cuen­tes y ape­la­cio­nes gené­ri­cas a la lucha de cla­ses, no exis­te un «nor­te» creí­ble. Nadie expli­ca ade­más cómo se quie­re des­truir el «esta­do bur­gués», el Régi­men del 78, si no es pre­pa­rán­do­se para un supues­to día D que nun­ca lle­ga, en el que se ali­nea­rán los astros y sal­ta­rá la chis­pa de la revo­lu­ción.

    Men­ción apar­te mere­ce el pre­ten­der colo­car en el cen­tro de la estra­te­gia obre­ra los gaz­tetxes y cen­tros de estu­dio, en lugar de las fábri­cas, los cen­tros del tra­ba­jo o, sim­ple­men­te, las calles. Se pre­ten­de lide­rar la lucha de las explo­ta­das pero sin las explo­ta­das. Es, ade­más, una cues­tión pura­men­te mate­má­ti­ca: la inmen­sa mayo­ría de la cla­se obre­ra jamás ha pisa­do ni va a pisar un gaz­tetxe.

  7. Para aca­bar, auto­crí­ti­ca

    Por ir ter­mi­nan­do, no qui­sie­ra publi­car este artícu­lo sin hacer auto­crí­ti­ca. Que espa­cios como GKS sur­jan al mar­gen de la izquier­da aber­tza­le sig­ni­fi­ca que exis­te una par­te de la juven­tud de nues­tro pue­blo que no ha vis­to en noso­tros un refe­ren­te anti­ca­pi­ta­lis­ta cla­ro con el que hacer fren­te a la ola neo­li­be­ral que pade­ce­mos, y ello nos debe lle­var a cues­tio­nar­nos por qué. Dejo varias pis­tas:

    1. El gran poder ins­ti­tu­cio­nal que hemos adqui­ri­do en los últi­mos años ha gene­ra­do ten­den­cias «ins­ti­tu­cio­na­lis­tas» en nues­tro movi­mien­to, con el con­si­guien­te ale­ja­mien­to de algu­nos movi­mien­tos socia­les. No ha sido algo bus­ca­do ni que­ri­do, pero ha ocu­rri­do y se ha de tra­ba­jar por solu­cio­nar­lo.

    2. Hemos acer­ta­do en pro­mo­ver (jun­to a otros sec­to­res socia­les y de for­ma hori­zon­tal) diná­mi­cas amplias capa­ces de acti­var a sec­to­res mayo­ri­ta­rios de la socie­dad cuyo com­pro­mi­so polí­ti­co es, por así decir­lo, «peque­ño» (la lucha por los jóve­nes del Altsa­su pue­de ser un buen ejem­plo). Sin embar­go, pro­ba­ble­men­te no hemos acer­ta­do en for­mu­lar una ofer­ta de lucha sufi­cien­te­men­te atrac­ti­va para los sec­to­res más com­ba­ti­vos de la socie­dad, sec­to­res dis­pues­tos a lle­var la con­fron­ta­ción demo­crá­ti­ca a esta­dios supe­rio­res. Corre­gir esto tam­bién es fun­da­men­tal para nues­tra hoja de ruta.

    3. Nos fal­ta épi­ca. Nues­tra prác­ti­ca polí­ti­ca no sólo ha de con­ven­cer, sino que ha de emo­cio­nar, algo que sí han con­se­gui­do en Cata­lun­ya. Se han de tocar las teclas ade­cua­das.

Nada más por hoy. Más pron­to que tar­de nos ten­dre­mos que encon­trar en el camino y, pese a las gran­des dife­ren­cias, así espe­ro que sea. En el cen­te­na­rio de la muer­te de Rosa Luxem­bur­go, aca­bo con su epi­ta­fio: «Opri­mi­dos, opri­mi­das, ente­rrad (aquí mis­mo) vues­tras dife­ren­cias».

ENEKO COMPAINS SILVA

2019/​03/​07

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