Emerge a la luz pública el papel creciente de la compañía DP World (Dubai Ports World), propiedad de los emiratos de Dubái y Abu Dabi, la cual se erigió en una de las mayores operadoras portuarias a nivel global, gestionando actualmente cerca de 80 puertos y terminales en más de cuarenta naciones distintas.
Ello conllevó una transformación en el papel geopolítico de los Emiratos Árabes Unidos, que pasó de ser un Estado bajo la égida del Reino de Arabia Saudita a un actor que aspira a ocupar un papel regional, particularmente en la cuenca occidental del Océano Índico y el mar Rojo.
La coperación emiratí-israelí post-2020
La relevancia de estos países se duplicó tras los Acuerdos de Normalización con «Israel» en el año 2020, lo que suscitó interrogantes entre los observadores acerca del papel indirecto de DP World al facilitar a «Israel» la penetración económica y de seguridad en los países donde la compañía emiratí administra puertos e instalaciones.
Esto se debe a que los acuerdos de normalización vinieron acompañados de una expansión de las alianzas logísticas y de seguridad entre los Emiratos Árabes Unidos e «Israel», especialmente en la gestión portuaria, la seguridad del transporte marítimo y las tecnologías de vigilancia y análisis de datos logísticos.
Tras el año 2020, compañías israelíes activas en el transporte marítimo, como Dover Tower, Shipin y Zim, suscribieron acuerdos con filiales emiratíes de DP World dedicadas al transporte y la navegación marítima.
Estos abarcaron:
- la operación de líneas de transporte marítimo conjuntas emiratí-israelíes,
- el desarrollo de tecnologías de vigilancia portuaria basadas en inteligencia artificial,
- el intercambio de datos sobre el movimiento de buques y mercancías,
- y la cooperación no declarada en el ámbito de la seguridad marítima.
Centros de investigación occidentales como RAND e INSS consideran que «Israel» utiliza a los Emiratos como una fachada y un punto de tránsito seguro para expandir su influencia en puertos sensibles del Cuerno de África y el mar Rojo, tales como los de Yibuti, Eritrea y Somalia, además de los cercanos al estrecho de Bab el-Mandeb y otros en el Mediterráneo Oriental.
El Acceso a los puertos de la India, el mar Rojo y Yemen
De este modo, «Israel» emplea a los Emiratos para acceder a puertos a los que no puede llegar directamente por múltiples razones, entre ellas el hecho de que los países africanos o árabes no se sienten tan sensibles hacia los Emiratos, como hacia «Israel», además de las ingentes capacidades financieras de los Emiratos, de las que «Tel Aviv» carece, sin olvidar los atractivos lemas que DP World enarbola, como el desarrollo y la inversión, en ausencia de un proyecto político emiratí declarado, a diferencia de la estrategia de hegemonía que «Israel» profesa.
DP World se ha convertido en una fachada para que las compañías israelíes accedan a un gran número de puertos indios que gestiona, como el de Nhava Sheva, el más grande de la India, y el de Mundra. Cabe destacar que la compañía india Adani mantiene alianzas estratégicas con «Israel» y opera el puerto de Haifa tras su privatización.
Por consiguiente, una alianza tripartita entre «Israel», los Emiratos y la India está consolidando una relación integral, donde los Emiratos aportan el capital y las redes portuarias, «Israel» suministra la tecnología y la seguridad portuaria, y la India ofrece la posición geopolítica dominante en el corazón del Océano Índico, que constituye uno de los ejes más cruciales del transporte marítimo global. Por ende, la expansión emiratí en los puertos indios se ha transformado en un puente para la ampliación de la influencia marítima de «Israel» en el Océano Índico.
Desde hace tiempo, «Israel» ha puesto sus miras en el control de Bab el-Mandeb. Desde el año 2015, los Emiratos se han erigido en el actor más influyente en los puertos yemeníes, especialmente los de Mukalla, Mocha, Balhaf, Socotra y Mayyun, e incluso Adén antes de su expulsión.
Como resultado de la alianza estratégica entre «Israel» y DP World, «Tel Aviv» se asegura una presencia logística y de inteligencia en Bab el-Mandeb que le permite monitorear el tráfico marítimo, en particular la vigilancia de los buques iraníes, y le facilita la formación de una línea estratégica avanzada hacia Asia.
La revista estadounidense Foreign Policy publicó informes sobre la existencia de cooperación de inteligencia emiratí-israelí, especialmente en la isla yemení de Socotra y en Mayyun.
El foco de «Israel» en Egipto y África
Los puertos africanos son objeto de interés para «Israel», que busca acceder a ellos, especialmente en la región de África Oriental, a través de DP World, que gestiona un gran número de estos puertos africanos.
La compañía emiratí administró el puerto de Yibuti, el de Assab en Eritrea, que utilizó como base logística para sus operaciones militares contra Yemen, y el puerto de Berbera en la región de Somalilandia, además de gestionar varios en Kenia, Tanzania, Mozambique e incluso Senegal en África Occidental.
Estos países forman parte de la estrategia de «Israel» para contrarrestar los intentos de Irán de expandir sus alianzas en África y monitorear el tráfico marítimo en el mar Rojo.
Por lo tanto, la ampliación de la presencia de los Emiratos en estos puertos otorga a «Israel» una base de influencia logística a largo plazo y la oportunidad de establecer centros de inteligencia marítima que le permitan monitorear el flujo de mercancías desde Asia hacia África.
El peligro se acentúa al hablar de Egipto, que sigue siendo el principal enemigo estratégico de «Israel», a pesar de haber transcurrido cinco décadas desde la firma del acuerdo de paz entre ambos países.
«Israel» busca expandir su influencia en los puertos egipcios, especialmente los de la zona de Suez, a través de DP World. Es digno de mención que DP World ha intentado desde el año 2006 ampliar sus inversiones en los puertos de la zona de Suez, adquiriendo la gestión del de Ain Sokhna y estableció alianzas estratégicas con la Zona Económica del Canal de Suez.
Tras la normalización de las relaciones emiratí-israelíes, las aprensiones egipcias se han intensificado hacia los Emiratos como resultado de la vinculación de DP World con acuerdos de seguridad con «Israel».
Egipto teme las intenciones de «Israel» de encontrar alternativas al Canal de Suez, como la línea ferroviaria Haifa-Golfo, y considera que los Emiratos se convirtieron en un Caballo de Troya mediante la cual la influencia israelí puede penetrar para controlar las cadenas de suministro egipcias, lo que constituye una grave amenaza para la seguridad nacional egipcia.
Puertos del Mediterráneo Oriental
«Israel» no se conforma con sus intentos de explotar DP World para penetrar en los puertos de la India, África, Yemen y Egipto, sino que también dirige su mirada al control de los puertos del Mediterráneo Oriental, especialmente en Líbano y Siria.
Dado que resulta imposible para las compañías israelíes invertir directamente en los puertos de Líbano y Siria, ya que hasta ahora se encuentran en estado de guerra con estos dos países, busca controlar los puertos de Beirut, Tartus y Latakia a través de DP World, que propuso proyectos para la rehabilitación de estos puertos, dañados por las prolongadas guerras que sufrieron ambos países y por los graves daños acaecidos en el puerto de Beirut tras la explosión del 4 de agosto de 2020.
DP World busca obtener la concesión para la rehabilitación de estas instalaciones, mientras que «Israel» aspira a explotar esto para asegurar su penetración en seguridad en estos puertos con el fin de monitorear el movimiento de mercancías y garantizar que no lleguen suministros logísticos de Irán a Hizbullah en Líbano, además de controlar la seguridad de las cadenas de suministro de dos países que han sido los más destacados en la confrontación con «Israel» durante las últimas seis décadas.
Es pertinente señalar que DP World intentó ingresar a Líbano a partir del año 2018 meddiante contratos de gestión para los puertos de Beirut y Trípoli.
Tras la explosión del puerto de Beirut en 2020, surgieron demandas de privatización del puerto, y DP World fue la primera compañía en presentar una solicitud para comprar acciones en el puerto.
Sin embargo, esto encontró oposición por parte de algunas fuerzas aliadas de Hizbullah, que temieron las relaciones que unen a los Emiratos con «Israel», lo que abriría la puerta a la transferencia de datos de los puertos de Beirut y Trípoli a «Israel», datos que podrían revelar el movimiento de personas y mercancías vinculadas a Hizbullah y utilizar esta información contra Hizbullah.
¿Fachada para «Israel»?
DP World es considerada una fachada ideal para «Israel» porque la compañía posee una red de relaciones globales que resulta difícil para «Israel» adquirir directamente debido a la sensibilidad diplomática de muchos países hacia la entidad.
Asimismo, la posición de los Emiratos como un centro financiero-logístico neutral facilita la penetración de la influencia israelí sin que ello suscite sospechas en los países donde «Tel Aviv» busca desplegar su influencia de inteligencia.
Además, la cooperación entre «Israel» y DP World podría facilitar las labores de espionaje israelí a través de la inteligencia artificial en un gran número de países, además de aprovechar la participación de los Emiratos en conflictos regionales como Yemen y el Cuerno de África, lo que sirve a los intereses estratégicos israelíes.
Es relevante destacar que existe una convergencia estratégica entre los objetivos de «Israel» y los de los Emiratos. Abu Dabi anhela establecer un imperio portuario, especialmente en la cuenca occidental del Océano Índico, mientras que «Israel» busca controlar las cadenas de suministro desde Asia hasta el Mediterráneo.
Se puede aseverar que DP World se ha transformado, tras la normalización, en una plataforma regional-internacional para la influencia indirecta israelí en puertos de alta sensibilidad geopolítica.
Esta influencia no se ejerce mediante el izado de la bandera de «Israel» o la presencia directa de compañías israelíes, sino mediante la adquisición de puertos, la gestión de las cadenas de suministro, el despliegue de tecnologías de seguridad israelíes y el intercambio de datos marítimos.
Estos elementos, en conjunto, otorgan a «Israel», por primera vez en su historia, una expansión geopolítica marítima que se extiende desde el estrecho de Ormuz al este hasta África Oriental y el Mediterráneo Oriental al oeste.
Jamal Wakim, profesor de Historia y de Relaciones Internacionales de la Universidad Libanesa.
12 de diciembre de 2025