Economía. Robo de cerebros y de recursos humanos

Eco­no­mía. Robo de cere­bros y de recur­sos humanos

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Por Hedel­ber­to López Blanch. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 11 de diciem­bre de 2021.

La pan­de­mia de coro­na­vi­rus ha resul­ta­do desas­tro­sa para todas las nacio­nes del orbe y en espe­cial para las menos desa­rro­lla­das a las que aho­ra se les pre­sen­ta otra gra­ve ame­na­za eco­nó­mi­ca: el robo de cere­bro y de recur­sos huma­nos por par­te de los paí­ses desarrollados.

Un artícu­lo del dia­rio The New York Times del 24 de noviem­bre de 2021 (de seis con­se­cu­ti­vos dedi­ca­dos a la emi­gra­ción) des­ta­ca que la covid man­tu­vo a muchas per­so­nas ence­rra­das en casa y actual­men­te varios paí­ses desa­rro­lla­dos, que enfren­tan el enve­je­ci­mien­to de sus fuer­zas labo­ra­les y la esca­sez de tra­ba­ja­do­res, se apre­su­ran a reclu­tar, capa­ci­tar e inte­grar a los extranjeros.

“Es una gue­rra por los talen­tos jóve­nes”, ase­gu­ra Parag Khan­na, autor del libro Move, quien ha ase­so­ra­do a los gobier­nos en mate­ria de polí­ti­ca de inmi­gra­ción. Hay una esca­le­ra mucho más cla­ra y una codi­fi­ca­ción de los nive­les de resi­den­cia a medi­da que los paí­ses se toman en serio la nece­si­dad de tener una demo­gra­fía equi­li­bra­da y satis­fa­cer la esca­sez de mano de obra”.

Has­ta hace poco tiem­po, con manio­bras pro­pa­gan­dís­ti­cas sola­pa­das, el saqueo de talen­tos y pro­fe­sio­na­les gra­dua­dos en Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be ya se esta­ba con­vir­tien­do en una epi­de­mia mor­tal para el desa­rro­llo de esas naciones.

Antes de la pan­de­mia un infor­me del Sis­te­ma Eco­nó­mi­co Lati­no­ame­ri­cano y del Cari­be (SELA), indi­ca­ba que en los últi­mos tiem­pos, Lati­noa­mé­ri­ca había sido la región del mun­do con mayor incre­men­to de la emi­gra­ción hacia los paí­ses más desa­rro­lla­dos. Las cifras resul­tan eco­nó­mi­ca­men­te lesi­vas para las nacio­nes que con pocos recur­sos y enor­mes esfuer­zos for­man a sus pro­fe­sio­na­les mien­tras otras, pese a tener mayor poten­cial, los sus­traen sin cos­to alguno.

Entre los años de 1990 a 2010, el SELA denun­ció que 4,1 millo­nes de médi­cos, inge­nie­ros, ciber­né­ti­cos, mate­má­ti­cos, arqui­tec­tos y otros pro­fe­sio­na­les lati­no­ame­ri­ca­nos emi­gra­ron hacia Esta­dos Uni­dos y un millón lo hicie­ron hacia la Unión Europea.

Pero aho­ra las cor­ti­nas que se uti­li­za­ban para ocul­tar esos robos se han caí­do y las accio­nes se rea­li­zan abiertamente.

El artícu­lo del New York Times seña­la: “A medi­da que la eco­no­mía glo­bal se reini­cia e inten­ta poner la pan­de­mia a un lado, ha comen­za­do una bata­lla mun­dial por los jóve­nes y los capa­ci­ta­dos. Con visas rápi­das y pro­me­sas de resi­den­cia per­ma­nen­te, muchas de las nacio­nes ricas que impul­san la eco­no­mía mun­dial están envian­do un men­sa­je a los inmi­gran­tes cali­fi­ca­dos de todo el mun­do: les ofre­ce­mos empleo”.

Cita que en Ale­ma­nia, las auto­ri­da­des admi­tie­ron que nece­si­tan 400 000 nue­vos inmi­gran­tes al año para cubrir dife­ren­tes pues­tos de tra­ba­jo y ofre­cen visas ace­le­ra­das a las per­so­nas y seis meses para visi­tar y encon­trar fuen­tes de empleo.

Cana­dá, que por quin­to año con­se­cu­ti­vo tuvo un des­cen­so de naci­mien­tos, pla­nea dar resi­den­cia a 1,2 millo­nes de nue­vos inmi­gran­tes y Nue­va Zelan­da anun­ció que con­ce­de­rá estan­cia per­ma­nen­te a cien­tos de titu­la­res de visas tem­po­ra­les. Bél­gi­ca, Fin­lan­dia y Gre­cia, con­ce­die­ron dere­chos de tra­ba­jo a los extran­je­ros que habían lle­ga­do con visas de estu­dian­te u otras categorías.

Agre­ga que en Aus­tra­lia, don­de las minas, los hos­pi­ta­les y los bares están esca­sos de mano de obra tras casi dos años con la fron­te­ra cerra­da, el gobierno pre­ten­de dupli­car el núme­ro de inmi­gran­tes, mien­tras que Gran Bre­ta­ña, que ha sufri­do una fuga de tra­ba­ja­do­res tras el Bre­xit y la pan­de­mia, admi­ti­rá la lle­ga­da de fuer­za labo­ral de dife­ren­tes naciones.

Esta­dos Uni­dos, el mayor recep­tor de inmi­gran­tes, ase­gu­ra la admi­sión de per­so­nal espe­cia­li­za­do median­te diver­sos pro­gra­mas esta­ble­ci­dos duran­te déca­das como las Green card (tar­je­tas ver­des) y arti­ma­ñas como los lla­ma­dos bom­bos, Paro­le, entre otras, sin excluir los millo­nes de tra­ba­ja­do­res tem­po­ra­les que labo­ran en la agri­cul­tu­ra, los ser­vi­cios y la construcción.

La reali­dad es que con la fuga de cere­bros la nación de ori­gen pier­de la inver­sión en edu­ca­ción supe­rior de esos pro­fe­sio­na­les, así como el capi­tal social del que for­ma­ba par­te el indi­vi­duo lo cual redu­cen las posi­bi­li­da­des eco­nó­mi­cas y el desa­rro­llo del país.

Un infor­me de la Orga­ni­za­ción para la Coope­ra­ción y el Desa­rro­llo Eco­nó­mi­cos (OCDE) seña­la que entre 2015 y 2017 un total de 866 000 mexi­ca­nos emi­gra­ron, entre ellos, “cien­tí­fi­cos, téc­ni­cos y per­so­nal alta­men­te calificado”.

A Méxi­co le siguen Colom­bia (364 000), Cuba (345 000), Jamai­ca (271 000), Bra­sil (266 000), Perú (251 000), Argen­ti­na (222 000), Vene­zue­la (199 000), Repú­bli­ca Domi­ni­ca­na (168 000), Ecua­dor (160 000), Hai­tí (157 000) y El Sal­va­dor (125 000).

La Repú­bli­ca de Cuba ha sido un caso polí­ti­co espe­cial para Esta­dos Uni­dos, a la que duran­te más de 60 años le ha impues­to un asfi­xian­te cer­co eco­nó­mi­co-finan­cie­ro, y para tra­tar de des­truir a su revo­lu­ción, ofre­ce amplias faci­li­da­des de emi­gra­ción a cual­quier ciu­da­dano de la Isla, úni­ca nación del orbe en reci­bir esas “bon­da­des”. 

Tras la fal­ta de pro­fe­sio­na­les cali­fi­ca­dos por dife­ren­tes fac­to­res, que pade­cen actual­men­te los paí­ses desa­rro­lla­dos, éstos se han lan­za­do como bui­tres sobre las nacio­nes en desa­rro­llo para extraer­les a sus pro­fe­sio­na­les. Otra vez los ricos se ensa­ñan con­tra los más pobres por lo que cada vez se hace más nece­sa­rio la con­for­ma­ción de un mun­do más jus­to y nece­sa­rio para bien de la humanidad.

Hedel­ber­to López Blanch, perio­dis­ta, escri­tor e inves­ti­ga­dor cubano.

Fuen­te: Rebelión

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