Yemen-2-800x445

Entre­vis­ta con el minis­tro de Asun­tos Exte­rio­res del Yemen

Tabla de contenidos

En cola­bo­ra­ción con Antim​pe​ria​lis​tas​.com, Al Maya­deen repro­du­ce un diá­lo­go con el minis­tro de Asun­tos Exte­rio­res en fun­cio­nes del Yemen, Abdul­wahid Abu Ras.

La for­ta­le­za de Yemen y sus avan­za­dos valo­res civi­li­za­to­rios son un ejem­plo para la huma­ni­dad, y espe­cial­men­te dig­nos de admi­ra­ción en el Sur Glo­bal. ¿Los yeme­ni­tas se sien­ten a veces solos en su lucha?

En pri­mer lugar, esta­mos libran­do esta bata­lla con ple­na con­vic­ción. Y, como diji­mos, sen­ti­mos que hay muchas per­so­nas que com­par­ten estos valo­res en el Sur del pla­ne­ta, así como en Espa­ña y en Amé­ri­ca Lati­na: Valo­res de con­fron­ta­ción con la injus­ti­cia, de resis­ten­cia fren­te a la arro­gan­cia y la hege­mo­nía. Sin embar­go, las capa­ci­da­des de cada cual para hacer fren­te a estas reali­da­des difieren.

En este perío­do, Yemen adqui­rió los ele­men­tos nece­sa­rios para esta con­fron­ta­ción, o las capa­ci­da­des que lo habi­li­ta­ron para desem­pe­ñar este papel. Exis­tió una volun­tad popu­lar inte­gral, un amplio impul­so popu­lar, una ple­na acep­ta­ción social y una con­vic­ción cla­ra res­pec­to de esta pos­tu­ra. El pue­blo sabe que la con­fron­ta­ción es inevi­ta­ble y que otros, o los enemi­gos, se diri­gen hacia él para impo­ner­le sus agen­das diabólicas.

Por ello, tomó su deci­sión. Lo que hacen hoy las ins­ti­tu­cio­nes del Esta­do al adop­tar la deci­sión de con­fron­tar no es sino la tra­duc­ción de esta volun­tad popu­lar. Exis­te una total sin­to­nía entre el lide­raz­go en el Yemen y las orien­ta­cio­nes del pue­blo; el lide­raz­go repre­sen­ta su voluntad.

Sen­ti­mos, de hecho, que hay muchas voces a nues­tro alre­de­dor, pero, como diji­mos, la capa­ci­dad de hacer­las oír varía. Con la ayu­da de Dios, con­fia­mos en que estos hom­bres y muje­res libres, en todas par­tes, hagan oír su voz en los pró­xi­mos perío­dos, por­que el silen­cio no sir­ve de nada.

Vimos en Vene­zue­la cómo la pos­tu­ra del sis­te­ma esta­dou­ni­den­se fue arro­gan­te, atro­pe­lló todos los valo­res y las nor­mas, y piso­teó el dere­cho inter­na­cio­nal. Por ello, con­si­de­ra­mos que la úni­ca solu­ción para todos es actuar, aun­que sea de múl­ti­ples for­mas y con dis­tin­tos medios. La res­pon­sa­bi­li­dad es colec­ti­va, y los libres exis­ten en gran número.

Sin embar­go, la ausen­cia de coor­di­na­ción, la fal­ta de inte­gra­ción de esfuer­zos y la debi­li­dad de la comu­ni­ca­ción en este ámbi­to per­mi­tie­ron a las par­tes hos­ti­les lograr algu­nos de sus obje­ti­vos y avan­zar a nive­les rela­ti­va­men­te elevados.

¿Cómo se vive la caí­da de Siria den­tro del Eje de la Resis­ten­cia antisionista?

Hubo una cons­pi­ra­ción muy gran­de con­tra la región en gene­ral y con­tra los paí­ses del Eje de la Resis­ten­cia en par­ti­cu­lar. Lo dolo­ro­so es que Siria fue el esla­bón más débil de esta cade­na. El enemi­go apro­ve­chó el esta­do de frag­men­ta­ción exis­ten­te den­tro del sis­te­ma de gobierno sirio y, a tra­vés de sus ins­tru­men­tos, emi­ra­tíes y otros en la región, logró avan­zar en este terreno.

En cuan­to al impac­to, es cier­to que sen­ti­mos dolor por este sacri­fi­cio, tan­to por la caí­da de Siria como por los enor­mes sacri­fi­cios ofre­ci­dos por Hez­bo­llah en el Líbano, por los movi­mien­tos de resis­ten­cia en Pales­ti­na, enca­be­za­dos por Hamas, por la Repú­bli­ca Islá­mi­ca de Irán y tam­bién por Yemen, don­de hubo sacri­fi­cios muy grandes.

Pero esta­mos con­ven­ci­dos de que la volun­tad supera estos hechos dolo­ro­sos, y de que estos sacri­fi­cios se corres­pon­den con una deter­mi­na­ción, una fir­me­za y una resis­ten­cia muy gran­des. La caí­da de Siria y la pér­di­da de estas gran­des figu­ras for­jan en todos noso­tros la reso­lu­ción y la voluntad.

Como pue­blos, debe­mos inten­si­fi­car nues­tra acción en la pró­xi­ma eta­pa y apro­ve­char las expe­rien­cias del perío­do pasa­do. Esta­mos con­ven­ci­dos, por los valo­res y prin­ci­pios que com­par­ti­mos, de que estos valo­res triun­fa­rán al final.

El futu­ro de la huma­ni­dad depen­de de la for­ta­le­za de Asia Occi­den­tal y de la resis­ten­cia de Irán fren­te a la ofen­si­va sio­nis­ta. ¿Es visi­ble con cla­ri­dad este pun­to de infle­xión en la lucha, en la gue­rra que el pue­blo yeme­ni­ta libra siem­pre con valentía?

Los acon­te­ci­mien­tos recien­tes, tan­to a nivel regio­nal como glo­bal, gene­ra­ron un gra­do muy alto de con­cien­cia res­pec­to al accio­nar sio­nis­ta, espe­cial­men­te en la región. Este accio­nar se mani­fes­tó con gran cla­ri­dad en sus bra­zos y acti­vi­da­des regio­na­les, y uno de sus ejem­plos más evi­den­tes fue­ron los crí­me­nes israe­líes en Pales­ti­na, par­ti­cu­lar­men­te en Gaza.

Estos crí­me­nes sona­ron como una alar­ma para los pue­blos de la región, en Asia Occi­den­tal, en la Repú­bli­ca Islá­mi­ca de Irán, y vemos inclu­so que este des­per­tar de con­cien­cia tras­cien­de amplia­men­te los lími­tes regionales.

Es cier­to que exis­te una acti­tud de sumi­sión por par­te de muchos regí­me­nes, pero con­si­de­ra­mos que dichos regí­me­nes ya for­ma­ban par­te de la cons­pi­ra­ción ges­ta­da en el perío­do anterior.

Hoy, los pue­blos están des­pier­tos, en un pro­ce­so de libe­ra­ción y con volun­tad. Ade­más, muchos de ellos ya no tie­nen nada que per­der: hicie­ron enor­mes sacri­fi­cios y sufrie­ron gran­des pér­di­das, y saben que, si no actúan, las pér­di­das serán aún mayores.

Por ello, esta­mos con­ven­ci­dos de que lo que ocu­rre hoy, este movi­mien­to recien­te y esta orien­ta­ción hacia la resis­ten­cia fren­te a la agre­sión, cons­ti­tu­ye una trans­for­ma­ción de enor­me alcan­ce y un eje de refe­ren­cia sobre el cual se apo­ya­rán muchos pro­yec­tos exi­to­sos en la región, con la ayu­da de Dios.

¿Está la fuer­za del eje regio­nal de resis­ten­cia anti­sio­nis­ta y anti­im­pe­ria­lis­ta cada vez más vin­cu­la­da a una posi­ble uni­dad de acción?

Ha habi­do infil­tra­cio­nes sio­nis­tas inclu­so a nivel de los pue­blos, no solo de los regí­me­nes. Sin embar­go, el nivel de volun­tad de las fuer­zas libres que hoy están en movi­mien­to es sufi­cien­te para uni­fi­car estos esfuer­zos en tér­mi­nos gene­ra­les. No espe­ra­mos que todos actúen, por­que eso es impo­si­ble. No todos se movi­li­zan; hay muchos que sos­tie­nen ideas des­via­das, incom­pa­ti­bles con los prin­ci­pios humanos.

Las fuer­zas dis­po­ni­bles son sufi­cien­tes, y más que sufi­cien­tes, para la acción. En cuan­to a los demás, ten­drán dos opcio­nes: o se movi­li­zan, o se con­vier­ten en víc­ti­mas de estas agre­sio­nes continuas.

Esta­dos Uni­dos e Israel, en últi­ma ins­tan­cia, quie­ren que los demás sean com­bus­ti­ble para sus gue­rras en la región. No que­da otra opción que inte­grar­se a este movi­mien­to de con­fron­ta­ción y resis­ten­cia, cuya diná­mi­ca se ha reac­ti­va­do recien­te­men­te, o ren­dir­se y con­ver­tir­se en víctima.

Las fuer­zas de la resis­ten­cia ya toma­ron la deci­sión de actuar. Esta­mos con­ven­ci­dos de que hay muchos libres, inclu­so a esca­la glo­bal, cuyos esfuer­zos se arti­cu­lan y se unen de diver­sas mane­ras, con­for­me a las exi­gen­cias de la eta­pa y a la mag­ni­tud del conflicto.

Esta es nues­tra lec­tu­ra del esce­na­rio en este momento.

¿La uni­dad y el apo­yo del eje anti­im­pe­ria­lis­ta de Asia Occi­den­tal (Irán/​Rusia/​China) van más allá de una cola­bo­ra­ción oca­sio­nal? ¿Se per­ci­be el cre­ci­mien­to de esta fuer­za y su inte­gra­ción con el eje regional?

En pri­mer lugar, en lo que res­pec­ta a la for­ma de coope­ra­ción, exis­te coope­ra­ción den­tro de los paí­ses del eje, el eje de la lucha y la resis­ten­cia. Esta coope­ra­ción adop­ta diver­sas for­mas, la más des­ta­ca­da es la coor­di­na­ción de posi­cio­nes fren­te a los gran­des desa­fíos actua­les; este es hoy el aspec­to más rele­van­te de la cooperación.

Somos cons­cien­tes de las gran­des difi­cul­ta­des que atra­vie­san todos los paí­ses del eje y de la limi­ta­ción de sus capa­ci­da­des. Cono­ce­mos la mag­ni­tud de la cons­pi­ra­ción que se inten­ta actual­men­te para ata­car a Irán en esta etapa.

Por ello, la coope­ra­ción y la coor­di­na­ción se man­tie­nen en este mar­co, así como la suma de esfuer­zos y la dis­tri­bu­ción de roles con­for­me a dicha coordinación.

En cuan­to al lado ruso, con­si­de­ra­mos que Rusia aún no per­ci­bió ple­na­men­te la mag­ni­tud de los ries­gos que repre­sen­ta el impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se, espe­cial­men­te en esta etapa.

Vemos cómo el cri­mi­nal Trump inten­ta sedu­cir a Rusia por dis­tin­tos medios, bus­can­do ale­jar­la de un papel acti­vo y posi­ti­vo en esta batalla.

Occi­den­te, enca­be­za­do por bri­tá­ni­cos, fran­ce­ses, ale­ma­nes y esta­dou­ni­den­ses, inten­ta hun­dir a Rusia en la gue­rra de Ucra­nia para que no atien­da las bata­llas que se libran en otros luga­res; Siria es el mejor ejem­plo de ello.

La coope­ra­ción con Rusia no está a la altu­ra de los acon­te­ci­mien­tos y requie­re una revi­sión de sus posi­cio­nes, así como una com­pren­sión más pro­fun­da de los peli­gros que se le ave­ci­nan, inclui­dos los inten­tos de con­tro­lar los estre­chos marí­ti­mos y la nave­ga­ción inter­na­cio­nal. Rusia, y otros, pasan por alto este punto.

Des­de esta pers­pec­ti­va, afir­ma­mos nues­tra dis­po­si­ción a coope­rar y coor­di­nar con estas fuer­zas para enfren­tar esta arro­gan­cia, así como nues­tra dis­po­si­ción a cola­bo­rar con Rusia y a coor­di­nar­nos con los demás libres en este ámbito.

¿Cómo podría la crea­ción arti­fi­cial de Soma­li­lan­dia por el impe­ria­lis­mo ame­na­zar al Yemen?

El Yemen decla­ró una posi­ción cla­ra y explí­ci­ta de recha­zo total a cual­quier pre­sen­cia israe­lí en el terri­to­rio de la Repú­bli­ca Fede­ral de Somalia.

Sin duda, la pre­sen­cia sio­nis­ta en sue­lo soma­lí cons­ti­tu­ye, en esen­cia, un ata­que con­tra el Yemen, el mar Rojo, el mar Ará­bi­go, el estre­cho de Bab Al Man­deb y los paí­ses de la región.

Por ello, el Yemen anun­ció una pos­tu­ra cla­ra, inclu­so mili­tar: cual­quier pre­sen­cia israe­lí en terri­to­rio soma­lí será ata­ca­da direc­ta­men­te. Exis­te coor­di­na­ción y coope­ra­ción con nume­ro­sos paí­ses de la región en este sentido.

Con­si­de­ra­mos que este pro­yec­to nació muer­to, por­que el pue­blo soma­lí no acep­ta­rá nin­gu­na pre­sen­cia israe­lí en su tie­rra. Exis­te una pos­tu­ra fir­me tan­to a nivel ofi­cial como popu­lar: el pue­blo soma­lí recha­za esa pre­sen­cia y recha­za la nor­ma­li­za­ción con la enti­dad enemi­ga israe­lí; con mayor razón, recha­za su pre­sen­cia en su territorio.

Esta es una posi­ción de prin­ci­pios. el Yemen no lo acep­ta­rá y lo enfren­ta­rá mili­tar­men­te, jun­to con muchos paí­ses de la región, con Soma­lia a la cabeza.

¿Cómo podrían paí­ses como Yibu­ti, Eri­trea y Etio­pía ame­na­zar al Yemen?

No vemos nin­gu­na ame­na­za pro­ce­den­te de los paí­ses de la región con­tra el Yemen, sal­vo en el caso de que exis­ta coor­di­na­ción con el enemi­go israe­lí. El pro­ble­ma del régi­men en Etio­pía es que comen­zó a invo­lu­crar­se en coor­di­na­cio­nes sos­pe­cho­sas con Israel, y estas acti­vi­da­des podrían for­mar par­te de un plan para ata­car a Yemen y a otros paí­ses de la región.

Res­pec­to a Eri­trea, Sudán y Yibu­ti, con­si­de­ra­mos que deben exis­tir rela­cio­nes posi­ti­vas y efi­ca­ces entre noso­tros. La región es de todos; el mar Rojo nos con­cier­ne a todos, Eri­trea, Yemen, Yibu­ti, Sudán y otros.

Nues­tra mira­da hacia ellos es ver­da­de­ra­men­te posi­ti­va, y vemos en su pre­sen­cia un papel acti­vo, posi­ti­vo y cons­truc­ti­vo en la direc­ción correcta.

Más allá de su soli­da­ri­dad inter­na­cio­nal anti­im­pe­ria­lis­ta con Irán y Pales­ti­na, ¿cuá­les son las prio­ri­da­des del Yemen en polí­ti­ca inter­na y exte­rior para el futuro?

En polí­ti­ca exte­rior, reite­ra­mos en nume­ro­sas oca­sio­nes, a tra­vés de los dis­cur­sos del líder Abdul-Malik Badr Al Din Al Houthi, que Dios lo pro­te­ja, y de las decla­ra­cio­nes del pre­si­den­te de la Repú­bli­ca, que la cau­sa pales­ti­na es nues­tra brú­ju­la para defi­nir la natu­ra­le­za de nues­tras rela­cio­nes exte­rio­res, así como lo que con­vie­ne a Yemen sin per­ju­di­car a otros.

Esta­mos dis­pues­tos a coope­rar, coor­di­nar, dia­lo­gar, comu­ni­car­nos y man­te­ner repre­sen­ta­ción diplo­má­ti­ca, en cual­quier for­ma, con todos, excep­to con Esta­dos Uni­dos, el Rei­no Uni­do e Israel. Nues­tras rela­cio­nes exte­rio­res se rigen por las pos­tu­ras adop­ta­das hacia Yemen y hacia la región.

Cuan­to mayor sea la dis­po­si­ción a que la región viva en armo­nía y paz, sin inje­ren­cias en sus asun­tos inter­nos y con el fin de toda for­ma de ocu­pa­ción, mejo­res y más posi­ti­vas serán nues­tras rela­cio­nes con esas partes.

En cam­bio, fren­te a los acto­res hos­ti­les que encar­nan el espí­ri­tu de domi­na­ción, hege­mo­nía y saqueo de los recur­sos de los pue­blos, espe­cial­men­te de Yemen, o que bus­can ani­qui­lar cau­sas jus­tas, en pri­mer lugar, la pales­ti­na, adop­ta­re­mos una pos­tu­ra nega­ti­va, cla­ra y pública.

Res­pec­to a la cons­pi­ra­ción actual con­tra la Repú­bli­ca Islá­mi­ca de Irán, cual­quier gue­rra que se lan­ce con­tra Irán no bene­fi­cia­rá a nadie; la región ente­ra arderá.

Aun así, afir­ma­mos que Irán, con sus ins­ti­tu­cio­nes, posee las capa­ci­da­des nece­sa­rias para pre­ser­var su exis­ten­cia, con­ti­nuar esta con­fron­ta­ción, obte­ner impor­tan­tes logros, frus­trar muchas cons­pi­ra­cio­nes y cau­sar daños a los agresores.

Cual­quier nue­va agre­sión esta­dou­ni­den­se en la región debe saber que se aden­tra­rá en un pan­tano del que qui­zá no pue­da salir como lo está planeando.

¿Cuál es su men­sa­je des­de el Yemen al movi­mien­to de resis­ten­cia y a quie­nes se opo­nen al impe­ria­lis­mo en el mun­do? ¿Debe­rían empren­der revo­lu­cio­nes en sus paí­ses y adop­tar una pos­tu­ra unificada?

Hace­mos un lla­ma­mien­to a todos, espe­cial­men­te a los libres del mun­do, a las fuer­zas libres y a los pue­blos con con­cien­cia viva, para que se bene­fi­cien de la expe­rien­cia yemenita.

La expe­rien­cia del Yemen fue exi­to­sa y pio­ne­ra en este ámbi­to: el pue­blo logró lle­var al cen­tro de deci­sión a quie­nes repre­sen­tan sus orien­ta­cio­nes y esta­ble­cer una ple­na armo­nía entre la volun­tad popu­lar y la acción oficial.

Todos deben apren­der de esta expe­rien­cia. Es cier­to que se encuen­tra en sus pri­me­ras eta­pas, pero es una expe­rien­cia efi­caz e influ­yen­te, que ha demos­tra­do su efec­ti­vi­dad en los acon­te­ci­mien­tos recientes.

La pos­tu­ra del Yemen fue acti­va y deci­si­va en la gue­rra del Dilu­vio de Al Aqsa. Duran­te los dos últi­mos años de gue­rra, el Yemen fue el úni­co que se man­tu­vo has­ta el final, y hoy está dis­pues­to a librar la bata­lla con mayor fuer­za y un impac­to aún más efec­ti­vo, con la ayu­da de Dios.

Esta expe­rien­cia mere­ce ser estu­dia­da y apro­ve­cha­da. No lla­ma­mos a gene­rar con­flic­tos inter­nos en otros pue­blos, por­que ello podría bene­fi­ciar a Esta­dos Uni­dos; pero ele­var el nivel de con­cien­cia a par­tir de expe­rien­cias exi­to­sas pue­de ilu­mi­nar a los pue­blos y con­du­cir­los a posi­cio­nes y accio­nes que los pre­pa­ren para enfren­tar, con mayor capa­ci­dad, la arro­gan­cia y el impe­ria­lis­mo estadounidense.

6 de febre­ro de 2026

Fuen­te: https://espanol.almayadeen.net/entrevistas/2119989/entrevista-con-ministro-de-asuntos-exteriores-en-funciones‑d

Twitter
Facebook
Telegram

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *