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Un mun­do de rodi­llas: la «Jun­ta de Paz» de Trump y la oscu­ri­dad que promete

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La «Jun­ta de Paz» de Donald Trump es el resul­ta­do de que el mun­do se haya doble­ga­do ante la vio­len­cia glo­bal del eje Esta­dos Uni­dos-Israel. Una vez más, se está ofre­cien­do al pue­blo pales­tino como sacri­fi­cio y, con él, todo el sis­te­ma glo­bal del dere­cho internacional.

Tem­blan­do y genu­fle­xio­nán­do­se ante la vio­len­cia glo­bal del eje Esta­dos Uni­dos-Israel, un mun­do cobar­de ha vuel­to a ofre­cer al pue­blo pales­tino como sacri­fi­cio y, con él, al pro­pio sis­te­ma glo­bal del dere­cho internacional.

Ya he escri­to ante­rior­men­te sobre el docu­men­to de ren­di­ción glo­bal1, codi­fi­ca­do en la noto­ria (y cla­ra­men­te ile­gal) Reso­lu­ción 28032 del Con­se­jo de Segu­ri­dad de la ONU, y sobre los escan­da­lo­sos dic­ta­dos3 impe­ria­les de Trump en los que se basó dicha resolución.

Pero la últi­ma atro­ci­dad4, decla­ra­da por el impe­rio en for­ma de una auto­crá­ti­ca «Car­ta de la Jun­ta de la Paz»5, ame­na­za no solo la super­vi­ven­cia del pue­blo indí­ge­na pales­tino, sino, con su len­gua­je expan­si­vo e incon­di­cio­nal que no inclu­ye lími­tes de juris­dic­ción terri­to­rial, la de todo el mundo.

Una car­ta imperial

Con­ce­bi­do como una «orga­ni­za­ción inter­na­cio­nal» enca­be­za­da por Trump, el orga­nis­mo ten­drá «per­so­na­li­dad jurí­di­ca inter­na­cio­nal», «capa­ci­dad jurí­di­ca» y «pri­vi­le­gios e inmu­ni­da­des» internacionales.

En un gol­pe ape­nas vela­do en el preám­bu­lo a ins­ti­tu­cio­nes inter­na­cio­na­les esta­ble­ci­das como las Nacio­nes Uni­das, la Car­ta impe­rial comien­za con un lla­ma­mien­to a «ale­jar­se de los enfo­ques e ins­ti­tu­cio­nes que con dema­sia­da fre­cuen­cia han fra­ca­sa­do», antes de decla­rar­se en su pri­mer artícu­lo facul­ta­da para actuar en cual­quier «área afec­ta­da o ame­na­za­da por el conflicto».

En otras pala­bras, el obje­ti­vo de Trump es sus­ti­tuir a la ONU, basa­da en el dere­cho, por un meca­nis­mo impe­rial, cuyo alcan­ce será glo­bal y cuya impu­ni­dad esta­rá efec­ti­va­men­te garantizada.

La natu­ra­le­za últi­ma auto­crá­ti­ca de la nue­va enti­dad que­da cla­ra a lo lar­go de toda la Car­ta, ya que la mayo­ría de los pode­res no se otor­gan a nin­gún meca­nis­mo res­pon­sa­ble, inter­gu­ber­na­men­tal, cola­bo­ra­ti­vo o demo­crá­ti­co, ni siquie­ra a un solo Esta­do, sino a la per­so­na del pro­pio Donald Trump.

Como tal, Trump está explí­ci­ta­men­te facul­ta­do para ejer­cer tan­to la pre­si­den­cia como la repre­sen­ta­ción de los Esta­dos Uni­dos en la Jun­ta «con suje­ción úni­ca­men­te a las dis­po­si­cio­nes de [la Car­ta]», para deter­mi­nar en exclu­si­va los miem­bros de la Jun­ta, apro­bar a los suplen­tes, reno­var los man­da­tos de los miem­bros, des­ti­tuir a los miem­bros (a menos que una vota­ción de dos ter­cios de la Jun­ta, reple­ta de com­pin­ches, deci­da que deben per­ma­ne­cer), deci­dir el orden del día de la Jun­ta, con­vo­car reunio­nes extra­or­di­na­rias, emi­tir per­so­nal­men­te «reso­lu­cio­nes u otras direc­ti­vas» y apro­bar todas las deci­sio­nes de la Junta.

Trump tam­bién ten­drá «auto­ri­dad exclu­si­va» para crear, modi­fi­car y disol­ver órga­nos sub­si­dia­rios, esta­ble­cer sub­co­mi­tés y fijar per­so­nal­men­te su man­da­to, estruc­tu­ra y nor­mas, selec­cio­nar, nom­brar y des­ti­tuir a los miem­bros de la Jun­ta Eje­cu­ti­va de la Jun­ta de Paz (a su ente­ra dis­cre­ción), vetar cual­quier deci­sión de la Jun­ta Eje­cu­ti­va y con­vo­car reunio­nes adi­cio­na­les de la Jun­ta Ejecutiva.

Per­ma­ne­ce­rá como pre­si­den­te de la Jun­ta de Paz a menos que renun­cie volun­ta­ria­men­te o que­de inca­pa­ci­ta­do, está facul­ta­do para desig­nar a su pro­pio suce­sor como pre­si­den­te y ser la auto­ri­dad final sobre el «sig­ni­fi­ca­do, las inter­pre­ta­cio­nes y la apli­ca­ción» de la Car­ta. Y solo él pue­de apro­bar cual­quier enmien­da a la Carta.

En resu­men, la Car­ta es un sue­ño auto­ri­ta­rio para Trump y una pesa­di­lla orwe­llia­na para el res­to del mundo.

Una gale­ría de miem­bros sin escrúpulos

La Car­ta de la Jun­ta, que no admi­te «reser­vas», esta­ble­ce que los miem­bros serán nom­bra­dos a nivel de jefes de Esta­do por el pro­pio Trump para man­da­tos reno­va­bles de tres años. Los miem­bros que apor­ten 1.000 millo­nes de dóla­res «en efec­ti­vo» no esta­rán suje­tos al lími­te de tres años.

Según su Car­ta, la Jun­ta pue­de cons­ti­tuir­se con solo tres miem­bros (Esta­dos Uni­dos más otros dos). La lis­ta com­ple­ta de paí­ses e indi­vi­duos será anun­cia­da por Trump el jue­ves. Pero ya ha reu­ni­do una gran gale­ría6 de píca­ros, trai­do­res, regí­me­nes cóm­pli­ces, acto­res finan­cie­ros corrup­tos y cri­mi­na­les de gue­rra individuales.

Lo más con­de­na­ble de todo, por supues­to, es el hecho de que, en medio del geno­ci­dio de Israel y Esta­dos Uni­dos en Pales­ti­na, los dos per­pe­tra­do­res vayan a diri­gir la Jun­ta y a for­mar par­te de ella, res­pec­ti­va­men­te, inclu­so cuan­do se espe­ra que la Jun­ta impon­ga su con­trol colo­nial sobre Gaza.

Ben­ja­min Netran­yahu, jefe del geno­ci­da régi­men de apartheid israe­lí y fugi­ti­vo de la jus­ti­cia7 acu­sa­do por la Cor­te Penal Inter­na­cio­nal de crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad en Pales­ti­na, ya ha acep­ta­do ser­vir jun­to a su cóm­pli­ce, Donald Trump.

Jun­to a ellos esta­rán los jefes de paí­ses cóm­pli­ces, Esta­dos vasa­llos de Esta­dos Uni­dos y regí­me­nes auto­ri­ta­rios como la Hun­gría ultra­de­re­chis­ta de Vic­tor Orban, los Emi­ra­tos Ára­bes Uni­dos, Marrue­cos, Azer­bai­yán, Kaza­jis­tán y el gober­nan­te ultra­de­re­chis­ta y ultra­sio­nis­ta de Argen­ti­na, Javier Milei8, entre otros.

Y entre las per­so­nas ya nom­bra­das para for­mar par­te de la jun­ta a títu­lo per­so­nal se encuen­tran algu­nas de las figu­ras más noto­rias de la his­to­ria moderna.

Tony Blair, cri­mi­nal de gue­rra no pro­ce­sa­do por la gue­rra de Irak y cola­bo­ra­dor cer­cano del régi­men israe­lí des­de hace mucho tiem­po. Mar­co Rubio, extre­mis­ta neo­con­ser­va­dor y secre­ta­rio de Esta­do de Trump. El mul­ti­mi­llo­na­rio sio­nis­ta Ste­ve Wit­koff, que actúa como per­so­na de con­fian­za de Trump en Asia Occi­den­tal. Jared Kush­ner, yerno de Trump y ami­go ínti­mo de la fami­lia Netan­yahu. Yakir Gabay, un mul­ti­mi­llo­na­rio israe­lí cer­cano al régi­men y que for­mó par­te de una ini­cia­ti­va orga­ni­za­da en Nue­va York9 para sobor­nar a fun­cio­na­rios con el fin de per­se­guir a los estu­dian­tes que pro­tes­ta­ban con­tra los abu­sos del régi­men israe­lí en Gaza, así como una mez­co­lan­za de anti­guos fun­cio­na­rios esta­dou­ni­den­ses y de la ONU cer­ca­nos al régi­men israelí. 

Los fru­tos vene­no­sos de la cobardía

Como he escri­to en otra par­te10, la reso­lu­ción del Con­se­jo de Segu­ri­dad en la que Trump basa su arro­gan­te pro­yec­to impe­rial era total­men­te ile­gal y ultra vires, ya que infrin­gía varias nor­mas jus cogenserga omnes del dere­cho inter­na­cio­nal, así como los tér­mi­nos de la pro­pia Car­ta de las Nacio­nes Uni­das. Es evi­den­te que el Con­se­jo no tenía auto­ri­dad legal para apro­bar tal reso­lu­ción. Pero tam­bién fue un acto de una estu­pi­dez sin pre­ce­den­tes por par­te de los otros 14 miem­bros del Con­se­jo de Segu­ri­dad de la ONU.

La cobar­día y la obse­quio­sa defe­ren­cia hacia el impe­rio de esos 14 emba­ja­do­res ha des­ata­do aho­ra una fuer­za peli­gro­sa que ame­na­za con pro­lon­gar y recom­pen­sar el geno­ci­dio en Pales­ti­na, des­es­ta­bi­li­zar aún más pri­me­ro Asia occi­den­tal y lue­go otras regio­nes del mun­do, infli­gir un gol­pe masi­vo (qui­zás fatal) al ya mal­tre­cho y ase­dia­do mar­co del dere­cho inter­na­cio­nal, y ace­le­rar la peli­gro­sa espi­ral des­cen­den­te de las Nacio­nes Unidas.

Un camino a seguir

No es dema­sia­do tar­de para dete­ner esto, si los pue­blos del mun­do alzan un gri­to jus­to en favor de la jus­ti­cia y exi­gen a sus gobier­nos que se nie­guen a coope­rar con la Jun­ta de Paz y otros pro­yec­tos nefas­tos de Trump, con­vo­quen una sesión espe­cial de la Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das para adop­tar una reso­lu­ción que recha­ce y miti­gue los efec­tos de la reso­lu­ción 2803 del Con­se­jo de Segu­ri­dad de las Nacio­nes Uni­das, soli­ci­tar una opi­nión con­sul­ti­va de la Cor­te Inter­na­cio­nal de Jus­ti­cia sobre la ile­ga­li­dad de las dis­po­si­cio­nes cla­ve de dicha reso­lu­ción, adop­tar medi­das para que el régi­men israe­lí rin­da cuen­tas y movi­li­zar la pro­tec­ción del pue­blo palestino.

Mien­tras tan­to, que nadie olvi­de la ver­dad axio­má­ti­ca de que la ocu­pa­ción de Pales­ti­na es total­men­te ile­gal según el dere­cho inter­na­cio­nal, que Israel y Esta­dos Uni­dos están per­pe­tran­do un geno­ci­dio en Gaza y que tan­to la ocu­pa­ción como el geno­ci­dio vio­lan las nor­mas más ele­va­das (jus cogens & erga omnes) del dere­cho inter­na­cio­nal. Por lo tan­to, nin­gún edic­to colo­nial de Trump, nin­gu­na reso­lu­ción ultra vires del Con­se­jo de Segu­ri­dad y nin­gún acuer­do de la Auto­ri­dad Pales­ti­na ocu­pa­da pue­den lega­li­zar estos actos ni nin­gu­na estruc­tu­ra o ini­cia­ti­va que los refuerce.

Igual­men­te cla­ro es que la «Jun­ta de Paz» de Trump es, estruc­tu­ral y fun­cio­nal­men­te, una exten­sión de la ocu­pa­ción ile­gal y está diri­gi­da por uno de los coau­to­res del geno­ci­dio, con la par­ti­ci­pa­ción auto­ri­ta­ria del otro. Como tal, cual­quier Esta­do o indi­vi­duo que par­ti­ci­pe en este orga­nis­mo ile­gal es cóm­pli­ce de los gra­ves crí­me­nes inter­na­cio­na­les del eje Esta­dos Uni­dos-Israel, por los que podría y debe­ría ren­dir cuentas.

Recor­de­mos tam­bién que, en vir­tud del dere­cho inter­na­cio­nal, el pue­blo pales­tino tie­ne dere­cho a resis­tir­se a la ocu­pa­ción extran­je­ra, la domi­na­ción colo­nial y el régi­men racis­ta al que está some­ti­do, y que los pue­blos de todo el mun­do tie­nen el dere­cho legal y el deber moral de soli­da­ri­zar­se con el pue­blo pales­tino en esta lucha.

El mun­do está pen­dien­te de quién se une al pue­blo pales­tino en su lucha por la liber­tad y quién se une a sus opre­so­res en la «Jun­ta de Paz» colonial.

Craig Mokhi­ber

22 de enero de 2026

Fuen­te: https://mondoweiss.net/2026/01/a‑world-on-its-knees-trumps-board-of-peace-and-the-darkness-it-promises/

  1. https://​fpif​.org/​t​e​r​m​s​-​o​f​-​s​u​r​r​e​n​d​e​r​-​t​h​e​-​c​o​n​s​p​i​r​a​c​y​-​t​o​-​o​b​s​t​r​u​c​t​-​j​u​s​t​i​c​e​-​i​n​-​p​a​l​e​s​t​i​ne/
  2. https://​mon​do​weiss​.net/​2​0​2​5​/​1​2​/​h​o​w​-​t​h​e​-​w​o​r​l​d​-​c​a​n​-​r​e​s​i​s​t​-​t​h​e​-​u​n​-​s​e​c​u​r​i​t​y​-​c​o​u​n​c​i​l​s​-​r​o​g​u​e​-​c​o​l​o​n​i​a​l​-​m​a​n​d​a​t​e​-​i​n​-​g​a​za/
  3. https://​mon​do​weiss​.net/​2​0​2​5​/​1​1​/​t​h​e​-​u​n​-​e​m​b​r​a​c​e​s​-​c​o​l​o​n​i​a​l​i​s​m​-​u​n​p​a​c​k​i​n​g​-​t​h​e​-​s​e​c​u​r​i​t​y​-​c​o​u​n​c​i​l​s​-​m​a​n​d​a​t​e​-​f​o​r​-​t​h​e​-​u​-​s​-​c​o​l​o​n​i​a​l​-​a​d​m​i​n​i​s​t​r​a​t​i​o​n​-​o​f​-​g​a​za/
  4. https://​mon​do​weiss​.net/​2​0​2​6​/​0​1​/​t​r​u​m​p​-​u​n​v​e​i​l​s​-​s​o​-​c​a​l​l​e​d​-​b​o​a​r​d​-​o​f​-​p​e​a​ce/
  5. https://x.com/DropSiteNews/status/2013031245316346019
  6. https://​www​.ft​.com/​c​o​n​t​e​n​t​/​a​5​0​0​3​6​8​2​-​3​391 – 4261-802f-05071c1c3c32
  7. https://​www​.icc​-cpi​.int/​d​e​f​e​n​d​a​n​t​/​n​e​t​a​n​y​ahu
  8. https://​www​.alja​zee​ra​.com/​n​e​w​s​/​2​0​2​5​/​8​/​1​2​/​a​r​g​e​n​t​i​n​a​s​-​j​a​v​i​e​r​-​m​i​l​e​i​-​l​a​u​n​c​h​e​s​-​g​r​o​u​p​-​t​o​-​b​o​o​s​t​-​i​s​r​a​e​l​-​l​a​t​i​n​-​a​m​e​r​i​c​a​-​t​ies
  9. https://​www​.washing​ton​post​.com/​n​a​t​i​o​n​/​2​0​2​4​/​0​5​/​1​6​/​b​u​s​i​n​e​s​s​-​l​e​a​d​e​r​s​-​c​h​a​t​-​g​r​o​u​p​-​e​r​i​c​-​a​d​a​m​s​-​c​o​l​u​m​b​i​a​-​p​r​o​t​e​s​t​e​rs/
  10. https://​mon​do​weiss​.net/​2​0​2​5​/​1​2​/​h​o​w​-​t​h​e​-​w​o​r​l​d​-​c​a​n​-​r​e​s​i​s​t​-​t​h​e​-​u​n​-​s​e​c​u​r​i​t​y​-​c​o​u​n​c​i​l​s​-​r​o​g​u​e​-​c​o​l​o​n​i​a​l​-​m​a​n​d​a​t​e​-​i​n​-​g​a​za/
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