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Michael Hud­son: «La gue­rra con­tra Irán deter­mi­na­rá el futu­ro eco­nó­mi­co del mundo»

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Entre­vis­ta al eco­no­mis­ta Michael Hud­son rea­li­za­da por el perio­dis­ta Ben Norton.

Ben Nor­ton: Michael, siem­pre es un ver­da­de­ro pla­cer; gra­cias por acom­pa­ñar­nos hoy.

Usted ha esta­do hablan­do de algu­nos de estos temas que el mun­do está deba­tien­do actual­men­te debi­do a la gue­rra en Irán, espe­cial­men­te el domi­nio del dólar y el sis­te­ma del petro­dó­lar; lle­va déca­das escri­bien­do sobre esto, des­de la déca­da de 1970.

De hecho, el gobierno esta­dou­ni­den­se lle­va déca­das pla­nean­do una posi­ble gue­rra con­tra Irán. Esto no es nada nuevo.

Aho­ra bien, Donald Trump es el pri­mer pre­si­den­te lo sufi­cien­te­men­te loco como para inten­tar­lo. Pero recuer­do que, duran­te la admi­nis­tra­ción de Geor­ge W. Bush, des­pués de que Esta­dos Uni­dos inva­die­ra Irak, se habló mucho de una posi­ble inva­sión de Irán.

Enton­ces, Michael, explí­ca­nos cómo ves esta gue­rra. ¿Cuál es el pano­ra­ma gene­ral y cómo afec­ta­rá al mundo?

Michael Hud­son: Bueno, usted men­cio­nó que es de los últi­mos años o déca­das; en reali­dad se remon­ta a medio siglo atrás.

Ya a media­dos de la déca­da de 1970, cuan­do tra­ba­ja­ba para el Ins­ti­tu­to Hud­son, con con­tra­tos para el Teso­ro, la Casa Blan­ca y el Depar­ta­men­to de Defen­sa, asis­tí a reunio­nes en las que se habla­ba cons­tan­te­men­te de cómo, en últi­ma ins­tan­cia, Esta­dos Uni­dos ten­dría que tomar el con­trol de todo el petró­leo de Orien­te Medio, y eso impli­ca­ba con­quis­tar Irán.

A media­dos de la déca­da de 1970, en una reu­nión mili­tar, por ejem­plo, Her­man Kahn expli­ca­ba que pro­ba­ble­men­te Balu­chis­tán repre­sen­ta­ba la prin­ci­pal opor­tu­ni­dad para comen­zar a divi­dir Irán en dis­tri­tos étni­cos some­ti­dos. Y Balu­chis­tán, situa­do entre Pakis­tán e Irán, era pro­ba­ble­men­te el mejor lugar para ini­ciar un movi­mien­to sepa­ra­tis­ta. Exis­tían pla­nes militares.

A media­dos de la déca­da de 1970, mi cam­po de espe­cia­li­za­ción era el petró­leo y la balan­za de pagos. Ocu­pé ese pues­to en el Cha­se Manhat­tan Bank duran­te muchos años. De hecho, era el úni­co —era téc­ni­co y tenía vein­ti­tan­tos años, un pues­to de muy bajo ran­go— que tenía acce­so a todos los deta­lles ope­ra­ti­vos y esta­dís­ti­cas de las prin­ci­pa­les com­pa­ñías petro­le­ras esta­dou­ni­den­ses, para poder cal­cu­lar el papel que desem­pe­ña­ba el petró­leo en la balan­za de pagos y en el for­ta­le­ci­mien­to del dólar.

Esto ocu­rrió jus­to des­pués de que Esta­dos Uni­dos se vie­ra obli­ga­do a aban­do­nar el comer­cio de oro, en 1971, debi­do a la gue­rra de Vietnam.

Así pues, Esta­dos Uni­dos siem­pre se ha dado cuen­ta de que lo que vemos hoy iba a ser el obje­ti­vo final de con­so­li­dar, según espe­ra­ban, el con­trol esta­dou­ni­den­se sobre el petró­leo de Orien­te Medio; y lo que­rían por­que el pun­to cen­tral, la palan­ca más pode­ro­sa que la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se ha teni­do duran­te el últi­mo siglo, es el con­trol del comer­cio mun­dial de petróleo.

Debi­do a que resul­ta enor­me­men­te ren­ta­ble para las pro­pias com­pa­ñías petro­le­ras esta­dou­ni­den­ses —les ha otor­ga­do un con­trol impor­tan­te sobre la polí­ti­ca de Estadps Uni­dos— y tam­bién el con­trol poten­cial de la eco­no­mía esta­dou­ni­den­se sobre otros paí­ses, median­te la capa­ci­dad de cor­tar el sumi­nis­tro de petró­leo a otros paí­ses, dete­nien­do así su pro­duc­ción de elec­tri­ci­dad, su pro­duc­ción quí­mi­ca y su pro­duc­ción de fer­ti­li­zan­tes con gas natural.

La indus­tria petro­le­ra inclu­ye la indus­tria del gas, por­que están muy inter­co­nec­ta­das. Todo esto ha sido cui­da­do­sa­men­te con­si­de­ra­do. Y cada año, el ejér­ci­to ha esta­do actua­li­zan­do los pla­nes a lar­go pla­zo para… bueno, si real­men­te tene­mos que usar la fuer­za para impo­ner nues­tro con­trol sobre el Cer­cano Orien­te, el Medio Orien­te; si, por algu­na razón, los paí­ses petro­le­ros de la OPEP quie­ren inde­pen­di­zar­se de los Esta­dos Uni­dos y comen­zar a inver­tir sus ganan­cias petro­le­ras fue­ra de los Esta­dos Uni­dos, en lugar de enviar todas sus ganan­cias petro­le­ras a los Esta­dos Uni­dos para inver­tir en bonos del Teso­ro, bonos cor­po­ra­ti­vos, depó­si­tos ban­ca­rios esta­dou­ni­den­ses y accio­nes; bueno, si alguno de ellos qui­sie­ra ejer­cer su pro­pia sobe­ra­nía y seguir su pro­pio camino, ten­dre­mos que tomar el con­trol; y pase lo que pase, ten­dre­mos que tomar el con­trol de Irán, por­que ese es el pun­to de blo­queo final y más pode­ro­so del con­trol estadounidense.

Y, como ya hemos comen­ta­do, en 2003, el gene­ral Wes­ley Clark decla­ró abier­ta­men­te: «Bueno, vamos a con­quis­tar sie­te paí­ses en cin­co años»

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, cul­mi­nan­do con Irán.

Todo esto ha sido com­ple­ta­men­te públi­co. No se tra­ta sim­ple­men­te de la gue­rra de Donald Trump. Es una gue­rra que deci­dió librar en este momen­to por­que Esta­dos Uni­dos ha ido per­dien­do pro­gre­si­va­men­te su posi­ción de for­ta­le­za eco­nó­mi­ca, mili­tar, sumi­nis­tro de armas, misi­les, avio­nes y bom­bas, como con­se­cuen­cia de la gue­rra, pri­me­ro en Ucra­nia y lue­go sumi­nis­tran­do arma­men­to a Israel.

Por lo tan­to, nun­ca habrá un peor momen­to para ir a la gue­rra que aho­ra. Y cla­ro, es un mal momen­to, pero no es tan malo como lo será. Y los mili­ta­res, los neo­con­ser­va­do­res que están detrás de los mili­ta­res y de la Agen­cia Cen­tral de Inte­li­gen­cia, no se van a rendir.

Dicen: «Bueno, ¿qué tene­mos que per­der? Si no con­quis­ta­mos el petró­leo de Orien­te Medio aho­ra, per­de­re­mos lo que se ha con­ver­ti­do en la prin­ci­pal baza de la polí­ti­ca exte­rior estadounidense».

Donald Trump creía que podía con­quis­tar Irán en dos o cua­tro sema­nas. Real­men­te lo creía.

Y su espe­ran­za era que, para cuan­do empren­die­ra su via­je pro­gra­ma­do a Chi­na, pudie­ra enfren­tar­se a Chi­na y decir­le: «Bueno, aca­ba­mos de pro­vo­car un cam­bio de régi­men en Irán. Hemos nom­bra­do a un oli­gar­ca ira­ní, un dic­ta­dor afín, para que tome el poder y se con­vier­ta en una espe­cie de ver­sión ira­ní de Boris Yel­tsin, admi­nis­tran­do el petró­leo ira­ní en inte­rés de Esta­dos Unidos».

«Así que aho­ra tene­mos el poder de impo­ner­les san­cio­nes, Chi­na. Pode­mos cor­tar­les el sumi­nis­tro de petró­leo. Pero, como saben, no que­re­mos hacer­lo. Si empie­zan a expor­tar las mate­rias pri­mas, el galio, el tungs­teno y todo lo demás que nece­si­ta­mos para nues­tras fuer­zas arma­das y sobre lo que han impues­to con­tro­les de expor­ta­ción, enton­ces les dare­mos el petróleo».

Trump espe­ra­ba poder pre­sen­tar­le esa vic­to­ria a Chi­na. Bueno, obvia­men­te eso se esfu­mó. Los mili­ta­res se equi­vo­ca­ron en sus cálcu­los, por­que no pudie­ron idear una alter­na­ti­va que pusie­ra en peli­gro este gran plan.

Recuer­den todos los ata­ques mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses de los últi­mos 50 años, des­de Viet­nam: todas las gue­rras que ha libra­do Esta­dos Uni­dos, des­de Viet­nam has­ta Irak, Afga­nis­tán, Siria y Venezuela.

Siem­pre ha sido Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos, la coa­li­ción de los dis­pues­tos, con­tra paí­ses indi­vi­dua­les. Esta es la pri­me­ra gue­rra que Esta­dos Uni­dos libra des­de la Segun­da Gue­rra Mun­dial en la que los paí­ses con­tra los que lucha están alia­dos entre sí.

Ya no se tra­ta solo de luchar con­tra Irán. Se tra­ta de luchar con­tra Irán, apo­ya­do por Rusia y Chi­na, por­que todos se dan cuen­ta de que esta es una lucha a muer­te para deci­dir: ¿Podrá Esta­dos Uni­dos reafir­mar su con­trol sobre la eco­no­mía mun­dial median­te mono­po­lios? El mono­po­lio del petró­leo, el mono­po­lio de la tec­no­lo­gía de la infor­ma­ción que inten­ta esta­ble­cer, el mono­po­lio de los chips infor­má­ti­cos, el mono­po­lio tec­no­ló­gi­co, así como su capa­ci­dad para sumi­nis­trar ali­men­tos a otros paí­ses, sus expor­ta­cio­nes y el con­trol de los cereales.

Esta es la últi­ma opor­tu­ni­dad que tie­ne. Y hay una sen­sa­ción de deses­pe­ra­ción que ha lle­va­do a los pla­ni­fi­ca­do­res esta­dou­ni­den­ses a apostar.

Y creo que no va a fun­cio­nar. Todos los gene­ra­les les han dicho que no va a fun­cio­nar. Los gene­ra­les que se han mos­tra­do pesi­mis­tas prác­ti­ca­men­te han sido expul­sa­dos del ejér­ci­to y del Depar­ta­men­to de Esta­do, por­que, «Si eres pesi­mis­ta, ¿por qué no estás a bor­do? ¿Por qué no for­mas par­te del equi­po? ¿O aca­so eres la mario­ne­ta de Putin? Sim­ple­men­te tie­nes que tener fe».

Esta­dos Uni­dos creía que no podía per­der nin­gu­na gue­rra por­que su polí­ti­ca de bom­bar­dear otros paí­ses siem­pre iba a funcionar.

La filo­so­fía esta­dou­ni­den­se es, en pri­mer lugar, bom­bar­dear a civi­les; se infrin­gen todas las nor­mas del dere­cho inter­na­cio­nal que se opo­nen a ello. Se bom­bar­dea a civi­les para desmoralizarlos.

Y si te con­cen­tras, como hizo Trump jun­to con Israel hace unas sema­nas, bom­bar­deas las escue­las; bom­bar­deas los hos­pi­ta­les. Esa es la polí­ti­ca esta­dou­ni­den­se en el extranjero.

Esto se hace más evi­den­te en la polí­ti­ca israe­lí en Gaza, y aho­ra tam­bién en Cis­jor­da­nia. Y es la mis­ma polí­ti­ca que Esta­dos Uni­dos ha segui­do en Irán.

Bueno, la idea era que esto des­mo­ra­li­za­ría a la pobla­ción, y la pobla­ción ira­ní que­rría des­ha­cer­se de los aya­to­lás y decir: «No que­re­mos que nos bom­bar­deen más; que­re­mos sal­var a los niños; haga­mos un tra­to y nom­bre­mos a un líder favo­ra­ble a Esta­dos Uni­dos para que deje de bombardearnos».

Bueno, esto fue un dis­pa­ra­te des­de el prin­ci­pio, pero era el prin­ci­pio rec­tor de la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se: bom­bar­dear un país pro­vo­ca­rá un cam­bio de régi­men y su colapso.

Eso era lo que Esta­dos Uni­dos espe­ra­ba de Rusia.

Pero Irán tie­ne esen­cial­men­te el mis­mo espí­ri­tu que Patrick Henry en la revo­lu­ción esta­dou­ni­den­se con­tra Gran Bre­ta­ña en 1776. Él dijo: «¡Liber­tad o muer­te!». Y eso es pre­ci­sa­men­te lo que Irán está diciendo.

Para ellos, esto es exis­ten­cial, por­que saben cuá­les son los pla­nes de Esta­dos Uni­dos, ya que este país ha sido muy trans­pa­ren­te al respecto.

Sí, quie­ren un cam­bio de régi­men; quie­ren divi­dir Irán en par­tes; quie­ren con­tro­lar el petró­leo ira­ní y usar los ingre­sos de las expor­ta­cio­nes para for­ta­le­cer el dólar esta­dou­ni­den­se y, bási­ca­men­te, la eco­no­mía de Esta­dos Uni­dos, y dar­le a la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se la opción de cor­tar el sumi­nis­tro de petró­leo a otros paí­ses, de decir: «Pode­mos cerrar su indus­tria, su indus­tria quí­mi­ca, todas sus indus­trias que nece­si­tan ener­gía eléc­tri­ca, petró­leo y gas; pode­mos hacer todo eso si adop­tan una polí­ti­ca inde­pen­dien­te, res­pe­tan­do su pro­pia sobe­ra­nía». Y noso­tros, en Esta­dos Uni­dos, recha­za­mos el prin­ci­pio de las Nacio­nes Uni­das de que cada nación tie­ne su pro­pia soberanía.

Este es el prin­ci­pio fun­da­men­tal de la civi­li­za­ción occi­den­tal duran­te el últi­mo medio siglo, el prin­ci­pio fun­da­men­tal de la Car­ta de las Nacio­nes Uni­das. Esta­dos Uni­dos recha­za todo eso.

Y lo que ha con­se­gui­do es impul­sar a otros paí­ses a reco­no­cer que, efec­ti­va­men­te, este es real­men­te el con­flic­to final.

Este con­flic­to en Irán bus­ca deter­mi­nar el futu­ro de la eco­no­mía inter­na­cio­nal. ¿Res­ta­ble­ce­rá el con­trol esta­dou­ni­den­se sobre el comer­cio petro­le­ro y le otor­ga­rá el domi­nio sobre la eco­no­mía inter­na­cio­nal que tan­to anhe­la? ¿O nos inde­pen­di­za­re­mos de Esta­dos Unidos?

De eso se tra­ta esta guerra.

Ben Nor­ton: Muy bien dicho, Michael. Has plan­tea­do muchos pun­tos impor­tan­tes. Es difí­cil saber por dón­de empezar.

Que­ría hacer un bre­ve comen­ta­rio sobre la idea de que Esta­dos Uni­dos lle­va déca­das pre­pa­rán­do­se para la gue­rra en Irán y, como usted dijo, esta­ba espe­ran­do el momen­to menos malo.

Creo que esto es total­men­te cier­to, por­que tam­bién hubo dos acon­te­ci­mien­tos impor­tan­tes en los últi­mos dos años que lle­va­ron a esta gue­rra en Irán.

Una de ellas fue el derro­ca­mien­to del gobierno sirio, que se remon­ta a 2011, el comien­zo de la gue­rra por el cam­bio de régi­men que final­men­te tuvo éxi­to a fina­les de 2024, lo que supu­so un paso impor­tan­te hacia la gue­rra en Irán.

Y ade­más, Israel ase­si­nó a los líde­res de la resis­ten­cia liba­ne­sa, lo que, bási­ca­men­te, pen­sa­ban que eli­mi­na­ría al Líbano de la ecuación.

Así pues, al eli­mi­nar a Líbano y Siria —o al menos eso creían — , Esta­dos Uni­dos e Israel podrían ata­car a Irán, ais­lan­do a Tehe­rán de sus aliados.

Aho­ra hemos vis­to que toda­vía exis­te cier­ta resis­ten­cia en el Líbano. Aun­que Israel ha inva­di­do el Líbano y está inten­tan­do colo­ni­zar el sur.

En fin, quie­ro hablar más sobre este tema del sis­te­ma del dólar. Creo que es fun­da­men­tal para com­pren­der esta guerra.

Usted men­cio­nó cómo Esta­dos Uni­dos quie­re uti­li­zar el con­trol del mer­ca­do petro­le­ro mun­dial para apun­ta­lar el dólar.

Como saben, el sis­te­ma del petro­dó­lar se remon­ta a 1974, cuan­do la admi­nis­tra­ción de Richard Nixon, tras des­vin­cu­lar el dólar del oro, lle­gó a un acuer­do con Ara­bia Sau­di­ta, que en aquel momen­to era el prin­ci­pal pro­duc­tor de petró­leo del mun­do, para garan­ti­zar que el petró­leo se comer­cia­li­za­ra exclu­si­va­men­te en dóla­res, lo que ase­gu­ra la deman­da mun­dial de esta divisa.

Pare­ce que Irán com­pren­de cla­ra­men­te la impor­tan­cia de esto para la hege­mo­nía esta­dou­ni­den­se, la impor­tan­cia del sis­te­ma del dólar y del petro­dó­lar, por­que Irán lo ha ata­ca­do directamente.

Irán cerró el estre­cho de Ormuz y exi­ge que los paí­ses que lo atra­vie­san comer­cien petró­leo en yua­nes chinos.

Ade­más, se ha infor­ma­do de que el ejér­ci­to ira­ní no solo tie­ne como obje­ti­vo las bases mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses en la región, sino tam­bién las ofi­ci­nas de impor­tan­tes cor­po­ra­cio­nes esta­dou­ni­den­ses, inclui­das ins­ti­tu­cio­nes finan­cie­ras y gran­des empre­sas tec­no­ló­gi­cas, que han esta­do cons­tru­yen­do gran­des cen­tros de datos de IA en luga­res como los Emi­ra­tos Ára­bes Unidos.

Creo que Irán com­pren­de la impor­tan­cia cru­cial del fac­tor eco­nó­mi­co en esta gue­rra. ¿Quie­res hablar más sobre eso?

Michael Hud­son: Sí, los pla­nes de Esta­dos Uni­dos para con­tro­lar mili­tar­men­te Orien­te Medio no se basa­ban en sus pro­pios com­ba­tes, por­que Esta­dos Uni­dos esta­ba ago­ta­do por la gue­rra de Viet­nam —recor­de­mos que esto ocu­rría a media­dos de la déca­da de 1970 — .

Esta­dos Uni­dos ha teni­do dos ejér­ci­tos alia­dos com­ba­tien­do en Orien­te Medio.

En pri­mer lugar, Israel es un ejér­ci­to clien­te. Ya a prin­ci­pios de la déca­da de 1970 se lle­gó a un acuer­do, en el que Her­man Kahn, del Ins­ti­tu­to Hud­son, desem­pe­ñó un papel fun­da­men­tal. Se lle­gó a un acuer­do con el sena­dor Henry «Scoop» Jack­son, uno de los sena­do­res más par­ti­da­rios de las fuer­zas arma­das en Esta­dos Uni­dos, para que este acep­ta­ra uti­li­zar a Israel como ejér­ci­to títe­re de Esta­dos Unidos.

Ben Nor­ton: Esto lo expre­só cla­ra­men­te Joe Biden cuan­do era sena­dor. Biden pro­nun­ció un dis­cur­so en el que dijo: «Israel es la mejor inver­sión que pode­mos hacer».

Joe Biden: (En 1986) Si no exis­tie­ra Israel, Esta­dos Uni­dos ten­dría que inven­tar­lo para pro­te­ger sus intere­ses en la región. Esta­dos Uni­dos ten­dría que salir y crear un Israel.

(En 2022) A menu­do he dicho, señor pre­si­den­te, que si esto no fue­ra Israel, ten­dría­mos que inventarlo.

(En 2023) Siem­pre he dicho que, si Israel no exis­tie­ra, ten­dría­mos que inventarlo.

Michael Hud­son: Sí, esto era muy abier­to en aquel momento.

Pues bien, más tar­de, des­pués del 11‑S y des­pués de que el pre­si­den­te Car­ter res­pal­da­ra a los [muyahi­di­nes] en Afga­nis­tán como alter­na­ti­va al gobierno secu­lar en Afga­nis­tán, sur­gió Al-Qae­da como un ejér­ci­to terro­ris­ta wahabí.

Y los waha­bíes son la segun­da fuer­za que Esta­dos Uni­dos ha utilizado.

Men­cio­nas­te Siria. Y cla­ro, allí está la cúpu­la del ISIS, los terro­ris­tas. Y están ocu­pa­dos ase­si­nan­do a todo aquel que no sea suni­ta. Están matan­do a los alaui­tas; están matan­do a los cris­tia­nos. Son unos ase­si­nos, básicamente.

Estos son, pues, los dos ejér­ci­tos títe­res de Esta­dos Uni­dos [Israel y los wahabíes].

¿Y qué ha hecho que todo esto sea urgen­te aho­ra? En pri­mer lugar, los waha­bíes han esta­do tra­ba­jan­do, duran­te los últi­mos 10 años, codo con codo con Israel. El úni­co gru­po no suni­ta al que no han ata­ca­do es Israel. Han esta­do cola­bo­ran­do estrechamente.

Pues bien, lo que ha obli­ga­do a los mili­ta­res israe­líes a actuar es el ata­que de Israel con­tra Gaza, la con­tra­ofen­si­va del Líbano, la gue­rra civil de resis­ten­cia que se ha exten­di­do por todo Orien­te Medio y las crí­ti­cas mun­dia­les al geno­ci­dio [de Gaza] que han sur­gi­do de las Nacio­nes Uni­das y la Cor­te Penal Internacional.

Así que todo esto ha obli­ga­do a [Esta­dos Uni­dos e Israel] a tomar car­tas en el asun­to, dicien­do: «¿Vamos a tomar el control?».

Israel aho­ra inten­ta apo­de­rar­se del Líbano. Supon­go que los israe­líes van a nece­si­tar un lugar adon­de ir si Irán logra des­truir los cimien­tos eco­nó­mi­cos del Esta­do israelí.

Este es el con­tex­to mili­tar de todo esto, y tam­bién el con­tex­to financiero.

Quie­ro vol­ver a men­cio­nar el con­trol de los petro­dó­la­res que usted mencionó.

No se tra­ta­ba solo de fijar el pre­cio del petró­leo en dóla­res. Todos, todos los paí­ses, fija­ban el pre­cio de las expor­ta­cio­nes de cobre, de todo, en dóla­res, por­que seguía sien­do la mone­da principal.

De for­ma casi imper­cep­ti­ble, en lugar de que los paí­ses man­tu­vie­ran sus reser­vas inter­na­cio­na­les en for­ma de oro y dóla­res esta­dou­ni­den­ses que eran tan valio­sos como el oro, inclu­so cuan­do el dólar ya no lo era, con­ti­nua­ron comer­cian­do con dóla­res estadounidenses.

Bueno, la cues­tión era: ¿dón­de se iban a inver­tir esos dólares?

Bajo las reglas de Kis­sin­ger —y todo esto me lo expli­ca­ron el Depar­ta­men­to del Teso­ro y el Depar­ta­men­to de Esta­do en 1974 y 1975 — , el ejér­ci­to esta­dou­ni­den­se les dijo a Ara­bia Sau­di­ta y a otros paí­ses de la OPEP: «Pue­den cobrar lo que quie­ran por el petró­leo, pero tie­nen que usar el exce­den­te para inver­tir en Esta­dos Uni­dos. No les per­mi­ti­re­mos com­prar el con­trol de nin­gu­na empre­sa esta­dou­ni­den­se impor­tan­te. No pue­den com­prar empre­sas esta­dou­ni­den­ses; solo noso­tros pode­mos com­prar el con­trol de eco­no­mías extran­je­ras. Com­pra­rán bonos. Pue­den finan­ciar la indus­tria y las empre­sas esta­dou­ni­den­ses. Pue­den com­prar accio­nes de las empre­sas. Pue­den ganar dine­ro sim­ple­men­te depo­si­tan­do su dine­ro en los bancos».

Estos eran los petro­dó­la­res. Los petro­dó­la­res eran los aho­rros de los paí­ses de la OPEP inver­ti­dos en bancos.

Pues bien, este reci­cla­je de los exce­den­tes de la OPEP ya no es tan impor­tan­te como lo fue en la déca­da de 1970. En aque­lla épo­ca, estos petro­dó­la­res lle­ga­ban a los ban­cos esta­dou­ni­den­ses. ¿Y qué iban a hacer con ellos? Los pres­ta­ban a los paí­ses del Sur Glo­bal para finan­ciar sus défi­cits comer­cia­les y sus défi­cits de balan­za de pagos.

Esto des­em­bo­có en el colap­so de las deu­das lati­no­ame­ri­ca­nas en dóla­res y otras deu­das. Pos­te­rior­men­te, con­du­jo a la cri­sis asiá­ti­ca de 1998, que creo que se con­ver­ti­rá en un mode­lo para­dig­má­ti­co de lo que suce­de­rá duran­te el res­to del año.

Pero aho­ra, Ara­bia Sau­di­ta y los demás paí­ses, duran­te los últi­mos 10 o 20 años, han uti­li­za­do sus ingre­sos por expor­ta­cio­nes para impul­sar sus pro­pias eco­no­mías de mane­ras un tan­to des­ca­be­lla­das, cons­tru­yen­do enor­mes com­ple­jos inmo­bi­lia­rios de lujo en el desier­to, con enor­mes plan­tas desa­li­ni­za­do­ras para abas­te­cer de agua a nivel nacional.

Pero aún con­ser­van enor­mes aho­rros en bonos, accio­nes y otros acti­vos finan­cie­ros en Esta­dos Unidos.

Aho­ra que los paí­ses de la OPEP tie­nen blo­quea­dos los ingre­sos por expor­ta­cio­nes, han anun­cia­do: «Bueno, en reali­dad hemos endeu­da­do nues­tra pro­pia eco­no­mía. A pesar de nues­tra rique­za, nues­tros pro­yec­tos inmo­bi­lia­rios y nues­tras inver­sio­nes se finan­cian con deu­da, y tene­mos que empe­zar a ven­der nues­tras tenen­cias de valo­res esta­dou­ni­den­ses y oro para man­te­ner equi­li­bra­dos nues­tros pre­su­pues­tos nacio­na­les y la balan­za de pagos».

Todo esto está pro­vo­can­do una ven­ta masi­va de dóla­res. Esto ha rever­ti­do el efec­to del petro­dó­lar, la entra­da de dine­ro de la OPEP en la mone­da, la entra­da de petró­leo en dóla­res. Aho­ra, esto se está con­vir­tien­do en una fuga de dólares.

Esa es otra amenaza.

Irán ha decla­ra­do: «Esto supo­ne un cam­bio de fase. A par­tir de aho­ra, con­tro­la­re­mos para siem­pre el estre­cho de Ormuz, en el gol­fo Pér­si­co. Por eso se lla­ma gol­fo Pér­si­co, por­que es nues­tro. Y con­tro­la­re­mos el comer­cio de petróleo».

Esto sig­ni­fi­ca que, en lugar de que Esta­dos Uni­dos pla­nee uti­li­zar el petró­leo como un pun­to de estran­gu­la­mien­to para otros paí­ses con el fin de obli­gar­los a aca­tar la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se, aho­ra es Irán quien con­tro­la este pun­to de estran­gu­la­mien­to y pue­de impo­ner san­cio­nes a Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos, san­cio­nes a Israel, san­cio­nes a los euro­peos o a cual­quier otro alia­do de Esta­dos Unidos.

De este modo, se ha dado un giro radi­cal al inten­to esta­dou­ni­den­se de uti­li­zar el petró­leo como medio de control.

Aho­ra bien, la cues­tión radi­ca en si Irán podrá lograr aque­llo en lo que Esta­dos Uni­dos ha basa­do toda su polí­ti­ca exte­rior: el con­trol de los ingre­sos inter­na­cio­na­les pro­ce­den­tes de las expor­ta­cio­nes de petróleo.

Y la deter­mi­na­ción de quién podrá com­prar este petró­leo, gas natu­ral y helio —estas tres cosas— y tam­bién al con­tro­lar el Estre­cho de Ormuz, con­tro­la el envío de ali­men­tos y otros mate­ria­les a los paí­ses de la OPEP, por lo que tie­ne un pun­to de estran­gu­la­mien­to sobre los paí­ses de la OPEP, así como sobre los usua­rios extran­je­ros de petróleo.

Ben Nor­ton: Sí, Michael, quie­ro hablar más sobre el ele­men­to ener­gé­ti­co en este caso.

La Agen­cia Inter­na­cio­nal de Ener­gía se refi­rió a la cri­sis ener­gé­ti­ca que esta­mos pre­sen­cian­do actual­men­te como la mayor cri­sis de sumi­nis­tro de petró­leo de la his­to­ria mundial.

Es de mayor mag­ni­tud que la cri­sis del petró­leo pro­vo­ca­da por el embar­go de la OPEP de 1973, que tam­bién estu­vo rela­cio­na­da con una gue­rra de agre­sión israelí.

Y lue­go, en 1979, con la revo­lu­ción ira­ní, se pro­du­jo otra cri­sis del petróleo.

Pero hoy esta­mos pre­sen­cian­do la mayor cri­sis petro­le­ra de la historia.

El pre­cio del cru­do se ha dis­pa­ra­do, y esto va a ali­men­tar la infla­ción en todo el mun­do, por­que, por supues­to, el petró­leo es un insu­mo cru­cial para muchos otros pro­duc­tos, y el petró­leo es nece­sa­rio para trans­por­tar la mayo­ría de las mer­can­cías, espe­cial­men­te los alimentos.

Ade­más, gran par­te de los fer­ti­li­zan­tes y pro­duc­tos quí­mi­cos que se uti­li­zan en su fabri­ca­ción pro­vie­nen del Gol­fo Pér­si­co. Esto podría pro­vo­car una cri­sis ali­men­ta­ria, que per­ju­di­ca­ría espe­cial­men­te al Sur Global.

Por supues­to, los paí­ses expor­ta­do­res de petró­leo podrían bene­fi­ciar­se de mayo­res ingre­sos, aun­que en el Gol­fo Pér­si­co gran par­te de la infra­es­truc­tu­ra de petró­leo y gas ha resul­ta­do daña­da por esta gue­rra. Por lo tan­to, algu­nos de estos regí­me­nes del Gol­fo podrían no per­ci­bir todos los bene­fi­cios deri­va­dos del aumen­to de los ingre­sos por exportaciones.

Pero la mayo­ría de los paí­ses del Sur Glo­bal impor­tan petró­leo, ener­gía y otras mate­rias pri­mas. Y a medi­da que aumen­te el pre­cio de estas mate­rias pri­mas, esto supon­drá un las­tre sig­ni­fi­ca­ti­vo para sus economías.

Es pro­ba­ble que esto gene­re défi­cits por cuen­ta corrien­te. Esto sig­ni­fi­ca que, en el Sur Glo­bal, muchas de sus mone­das comen­za­rán a depre­ciar­se fren­te al dólar, lo que pro­ba­ble­men­te pro­vo­ca­rá sali­das de capi­tal, es decir, el lla­ma­do dine­ro calien­te, a medi­da que los inver­so­res extran­je­ros ven­dan todas sus par­ti­ci­pa­cio­nes en los mer­ca­dos emergentes.

Así pues, podría­mos ver cri­sis mone­ta­rias, cri­sis eco­nó­mi­cas, cri­sis ener­gé­ti­cas, cri­sis alimentarias.

Esta gue­rra de elec­ción, esta gue­rra de agre­sión, que Trump y Netan­yahu ini­cia­ron, podría pro­vo­car una cri­sis eco­nó­mi­ca masi­va que per­ju­di­ca­rá espe­cial­men­te al Sur Global.

¿Tú lo ves de la mis­ma manera?

Michael Hud­son: Sí, y todo esto era previsible.

En pri­mer lugar, si quie­ren ver un para­dig­ma, un mode­lo de lo que suce­de­rá, fíjen­se en lo que le ocu­rrió a la indus­tria ale­ma­na des­pués de que Esta­dos Uni­dos y Euro­pa impu­sie­ran san­cio­nes a la com­pra de gas y petró­leo rusos.

La indus­tria ale­ma­na se derrum­bó y Euro­pa y Ale­ma­nia sufren aho­ra una depre­sión. Se ave­ci­na una gran depresión.

Lo ocu­rri­do en Ale­ma­nia des­tru­yó su eco­no­mía y pro­vo­có el cie­rre de su indus­tria química.

El petró­leo no solo sir­ve para obte­ner ener­gía. Tam­bién se uti­li­za en la quí­mi­ca, como bien seña­las­te. Se emplea en la indus­tria del vidrio y en la pro­duc­ción de fertilizantes.

Pues bien, los fer­ti­li­zan­tes son espe­cial­men­te impor­tan­tes aho­ra mis­mo, por­que se fabri­can a par­tir de gas natu­ral. Y cuan­do Irán bom­bar­deó Qatar, Qatar era el prin­ci­pal expor­ta­dor de gas natu­ral licuado.

Este gas natu­ral era el que se uti­li­za­ba como fer­ti­li­zan­te en otros paí­ses, espe­cial­men­te en los alia­dos de Esta­dos Uni­dos: Japón, Corea y Fili­pi­nas. Todos ellos están en crisis.

Y el helio, jun­to con el gas natu­ral, el hecho de que el helio aho­ra no esté dis­po­ni­ble para, diga­mos, Tai­wán, y su indus­tria de semi­con­duc­to­res, y la elec­tri­ci­dad. El petró­leo no está dis­po­ni­ble para Taiwán.

¿Cómo va a fabri­car Tai­wán los semi­con­duc­to­res que se supo­ne que son la cla­ve para el con­trol esta­dou­ni­den­se de la tec­no­lo­gía de la infor­ma­ción, para todos los chips infor­má­ti­cos y mono­po­lios que espe­ra­ba obte­ner? Esto tie­ne con­se­cuen­cias de gran alcance.

Ade­más, en el hemis­fe­rio nor­te esta­mos a pun­to de entrar en la tem­po­ra­da de siem­bra. Y la tem­po­ra­da de siem­bra requie­re fertilizante.

Pues bien, el pre­cio de los fer­ti­li­zan­tes, ela­bo­ra­dos prin­ci­pal­men­te con gas, ya está subien­do en Esta­dos Uni­dos. Esto está afec­tan­do a las explo­ta­cio­nes agrí­co­las. Y los agri­cul­to­res esta­dou­ni­den­ses afir­man, al igual que segu­ra­men­te lo hacen los agri­cul­to­res de toda Euro­pa y los paí­ses del Sur Glo­bal: «No pode­mos obte­ner bene­fi­cios ven­dien­do nues­tras cose­chas a los pre­cios actua­les si tene­mos que pagar tan­to por los fer­ti­li­zan­tes y la maqui­na­ria agrí­co­la a la que Trump ha impues­to aran­ce­les, que per­de­mos dine­ro al pro­du­cir cultivos».

¿Y qué van a hacer?

Esto está pro­vo­can­do una cri­sis agrí­co­la. Y, obvia­men­te, los paí­ses que más se verán per­ju­di­ca­dos son aque­llos que menos recur­sos tie­nen para pagar los pre­cios ele­va­dos de los fer­ti­li­zan­tes, el gas y el petró­leo. Estos son los paí­ses del Sur Global.

Por­que, ade­más de tener que pagar por el petró­leo, el gas y sus deri­va­dos, tie­nen que pagar sus deu­das en dóla­res, que están a pun­to de ven­cer. Algo tie­ne que ceder.

Se ave­ci­nan impa­gos finan­cie­ros. Otros paí­ses se pre­gun­ta­rán: «¿Qué vamos a hacer? ¿Aca­so vamos a seguir el ejem­plo de Euro­pa, que atra­vie­sa una cri­sis pre­su­pues­ta­ria y cuyo pre­cio del petró­leo está subien­do? ¿Aca­so tene­mos que sub­ven­cio­nar a los pro­pie­ta­rios para que pue­dan calen­tar sus vivien­das con gas o petró­leo? Nues­tros tra­ba­ja­do­res ya viven al lími­te, endeu­dán­do­se cada vez más. Per­de­re­mos las elec­cio­nes en Euro­pa, al igual que en Esta­dos Uni­dos, si los con­su­mi­do­res tie­nen que gas­tar mucho más dine­ro en petró­leo, gas, cale­fac­ción y elec­tri­ci­dad en caso de impa­go. Por lo tan­to, ten­dre­mos que recor­tar el gas­to social y aumen­tar el gas­to militar».

Esto va a pro­vo­car una cri­sis polí­ti­ca, de pos­tu­ras a favor y en con­tra de la gue­rra, de sen­ti­mien­tos proes­ta­dou­ni­den­ses con­tra anti­es­ta­dou­ni­den­ses, des­de Euro­pa has­ta los paí­ses del Sur Glo­bal y los paí­ses asiá­ti­cos que son alia­dos de Esta­dos Unidos.

¿Cómo pue­den Corea y Japón pagar los 350.000 millo­nes de dóla­res que el par­la­men­to coreano ha dicho que aca­ba de apro­bar, decla­ran­do: «Vamos a pagar­le a Donald Trump 350.000 millo­nes de dóla­res para que los use, a su dis­cre­ción, para que no per­da­mos el mer­ca­do de expor­ta­ción esta­dou­ni­den­se para nues­tros productos»?

Japón ha pro­me­ti­do 650.000 millo­nes de dóla­res. ¿Cómo van a poder hacer­lo si no tie­nen el gas y el petró­leo nece­sa­rios para expor­tar a Esta­dos Unidos?

Alguien allí debe estar pen­san­do: «Bueno, si no tene­mos petró­leo y gas, no vamos a tener expor­ta­cio­nes a Esta­dos Uni­dos. Así que no tene­mos que dar­le a Esta­dos Uni­dos los 350.000 millo­nes de dóla­res de Corea y los 650.000 millo­nes de dóla­res de Japón».

Todos estos acuer­dos que ha cerra­do Trump se irán deshaciendo.

Ben Nor­ton: Bueno, Michael, creo que es una for­ma per­fec­ta de ter­mi­nar. Gra­cias por acompañarme.

Lamen­ta­ble­men­te, pare­ce que esta gue­rra va a con­ti­nuar, pero estoy segu­ro de que pron­to vol­ve­ré a con­tac­tar­te para hablar más sobre las impli­ca­cio­nes glo­ba­les de este con­flic­to. Muchas gracias.

Michael Hud­son: Lo espe­ro con inte­rés. Gra­cias por invitarme

31 de mar­zo de 2026

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