Unidad nacional y alianza política es la única opción para hacer frente a la guerra de genocidio y a los planes para liquidar la causa palestina.
A la luz de la fase más peligrosa por la que atraviesa la causa palestina, la continuación de la guerra de genocidio librada por la ocupación israelí contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza, la escalada de la agresión en Cisjordania y Jerusalén ocupada, y las políticas sistemáticas que las acompañan de desplazamiento forzoso, limpieza étnica, anexión y la imposición de hechos consumados sobre el terreno, las Fuerzas Nacionales Palestinas afirman que su responsabilidad nacional e histórica les obliga a trabajar por todos los medios para reforzar la unidad nacional y afianzar el principio de una auténtica colaboración en la toma de decisiones nacionales, de manera que se garantice la participación de todos los sectores de nuestro pueblo en la configuración del futuro de su causa nacional y en la defensa de sus derechos inalienables.
Partiendo de esta responsabilidad, las Fuerzas consideran que cualquier medida relacionada con la reconstrucción y el desarrollo de las instituciones nacionales —incluidos el proyecto de constitución provisional del Estado de Palestina, la ley de partidos políticos, el sistema electoral para el Consejo Nacional Palestino y la promulgación de los decretos pertinentes— debe basarse en un consenso nacional amplio y en un diálogo inclusivo. Esto reforzaría la legitimidad de las instituciones nacionales, preservaría la unidad de las filas palestinas e institucionalizaría el enfoque de colaboración e integración como garantía fundamental para proteger el proyecto nacional y hacer frente a los retos existenciales.
En base a lo anterior, las Fuerzas Nacionales Palestinas afirman los siguientes principios y posiciones:
Primero: Las Fuerzas afirman que nuestro pueblo palestino necesita desarrollar sus instituciones nacionales y reforzar su capacidad de resistencia y de enfrentamiento contra el proyecto colonial sionista, en consonancia con sus prioridades nacionales. Desde este punto de vista, consideramos que cualquier intento de rediseñar el sistema político palestino en respuesta a presiones o imposiciones externas supone un grave peligro. Las Fuerzas subrayan que cualquier proceso de reconstrucción o activación de las instituciones nacionales, incluida la celebración de elecciones, debe basarse en una auténtica colaboración nacional que incluya a las diversas fuerzas y componentes palestinos y cuente con un consenso nacional que refuerce su necesaria legitimidad política y nacional.
Segundo: Las Fuerzas afirman que la verdadera vía para restablecer la unidad nacional, renovar la legitimidad de las instituciones nacionales y reconstruirlas comienza con la convocatoria de un diálogo nacional integral que incluya a todas las fuerzas y facciones palestinas, basado en los principios de colaboración, democracia y consenso nacional. Esto debe conducir a resultados vinculantes para todos, impedir cualquier forma de unilateralismo o exclusión y servir a los objetivos de liberación nacional de nuestro pueblo.
Tercero: Las Fuerzas Nacionales Palestinas instan al hermano presidente a que convoque con carácter urgente una reunión de los secretarios generales de las facciones palestinas, como un derecho nacional que no admite demora. El objetivo es poner en marcha un diálogo nacional integral que establezca una auténtica colaboración política, formule una estrategia nacional unificada y basada en la lucha para hacer frente a los retos actuales, y delibere sobre las principales cuestiones nacionales, entre las que destaca alcanzar un consenso sobre la celebración de elecciones palestinas generales, incluidas las elecciones al Consejo Nacional Palestino, garantizando la participación más amplia posible y una representación justa de todas las fuerzas y agrupaciones palestinas.
Esto se basa en el entendimiento de que ampliar la base de participación en el Consejo Nacional reforzaría la posición de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), renovaría su legitimidad nacional y consolidaría su papel como único representante legítimo de nuestro pueblo palestino.
Cuarto: Las Fuerzas afirman que el marco de liderazgo provisional unificado, acordado en los acuerdos de reconciliación nacional —el más reciente de los cuales fue el Acuerdo de Pekín — , constituye el marco de referencia nacional de transición integral capaz de liderar esta fase, reforzar la colaboración nacional y garantizar el funcionamiento continuado de las instituciones nacionales sobre bases consensuadas. Esto preserva la unidad en la toma de decisiones a nivel nacional y refuerza la responsabilidad colectiva a la hora de afrontar los retos.
Quinto: Las Fuerzas subrayan la necesidad de asentar el diálogo nacional sobre bases sólidas, entre las que destacan el rechazo al unilateralismo y a la exclusión, el respeto al pluralismo político, el compromiso con un programa nacional unificado basado en la lucha para hacer frente a los crímenes de la ocupación y a sus planes para liquidar la causa palestina, y la adhesión a las constantes del consenso nacional, entre las que destacan el derecho al retorno, la autodeterminación y el establecimiento de un Estado palestino independiente y plenamente soberano con Jerusalén como capital, basado en las resoluciones internacionales pertinentes, al tiempo que se trabaja para reforzar la resiliencia de nuestro pueblo frente a la agresión, los asentamientos y la judaización.
Sexto: La magnitud de los riesgos existenciales que amenazan a nuestro pueblo y a su causa nacional, junto con los proyectos que los acompañan y que tienen como objetivo el desplazamiento, la limpieza étnica, la anexión y la liquidación de los derechos nacionales palestinos, impone a todos la necesidad imperiosa de dar prioridad al interés nacional supremo, unificar filas y capacidades, y alcanzar un consenso sobre un programa político unificado y basado en la lucha que sirva de referencia nacional integral para hacer frente al proyecto israelí. Esto reforzaría la resiliencia de nuestro pueblo, protegería su tierra, su identidad y sus lugares sagrados, y defendería sus derechos nacionales inalienables e innegociables.
En conclusión, las Fuerzas Nacionales Palestinas afirman que el momento histórico que atraviesa nuestra causa nacional exige los más altos niveles de responsabilidad, unidad y solidaridad. La verdadera apuesta para hacer frente a la guerra de genocidio y a los planes de liquidación reside en consolidar la unidad nacional y fortalecer la institución nacional integral en el marco de la Organización para la Liberación de Palestina, sobre la base de una colaboración nacional integral.
Al presentar esta posición ante nuestro pueblo palestino, sus fuerzas nacionales e islámicas y sus instituciones vivas, las fuerzas firmantes renuevan su llamamiento a una respuesta nacional urgente para convocar una reunión nacional integral que cristalice una estrategia nacional unificada y allane el camino para la celebración de elecciones democráticas generales que reconstruyan nuestras instituciones nacionales sobre bases democráticas y participativas. Esto protegería el proyecto de resistencia, potenciaría la resiliencia de nuestro pueblo y salvaguardaría su unidad nacional en esta fase crítica.
¡Viva Palestina!
¡Gloria e inmortalidad a los mártires!
¡Pronta recuperación a los heridos!
¡Libertad para los presos!
Y, sin duda, saldremos victoriosos.
Movimiento de Resistencia Islámica – Hamás, Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), Movimiento de la Yihad Islámica en Palestina, Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), Iniciativa Nacional, Frente Popular para la Liberación de Palestina – Comando General (FPLP-CG)
Domingo: 28 de junio de 2026 d.C.
Corresponde al: 13 de Muharram de 1448 d.H.
Fuente: ![]()
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