El imperio no hace buenas migas con la paz
En 2009 ha sido Barack Obama el galardonado con el Nobel de la Paz. Dicen que el propio elegido, dando muestras de sentido común, recibió con sorpresa la noticia. Durante los últimos cien años ‑tiempos de expansionismo yanqui- la aturdida palomita de Nobel se ha posado cinco veces en los espinudos ramajes del imperio. Cada vez que esto ha sucedido, la paz ha salido mal parada y el imperio reforzado. En 1906 premiaron con dicho galardón