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Ter­cer cur­so de la Cáte­dra Hugo Chá­vez Comunicador

Tabla de contenidos

«La idea de la comu­na no nació de un decre­to esta­tal, sino de una lec­tu­ra mili­tan­te. Una gene­ra­ción for­ma­da por gue­rri­lle­ros esta­ba leyen­do simul­tá­nea­men­te a Chá­vez y a Marx, espe­cí­fi­ca­men­te La gue­rra civil en Fran­cia, y a Mao Zedong. La con­clu­sión fue que el obje­ti­vo máxi­mo debía ser la comu­na, con­vir­tien­do el 23 de enero en un París con­tem­po­rá­neo.»1

Pre­sen­ta­ción

Las dos pre­gun­tas pro­pues­tas en el ter­cer cur­so de la Cáte­dra Hugo Chá­vez Comu­ni­ca­dor son estas: 1. ¿Cómo las comu­nas con­tri­bu­yen a la con­so­li­da­ción de una nue­va socie­dad socia­lis­ta para la cons­truc­ción de un mode­lo alter­na­ti­vo al capi­ta­lis­mo? y 2. ¿Cuál es la impor­tan­cia de cada uno de los fren­tes de bata­lla para la cons­truc­ción del socia­lis­mo a nivel mundial?

El valor de estas pre­gun­tas es doble: por un lado, por la actua­li­dad e impor­tan­cia de las comu­nas en estos momen­tos de ame­na­za cre­cien­te del impe­ria­lis­mo con­tra Vene­zue­la y con­tra Nues­tra­mé­ri­ca; y, por otro lado, por el papel de las comu­nas en el avan­ce al socia­lis­mo a nivel mun­dial pre­ci­sa­men­te cuan­do el capi­ta­lis­mo es inca­paz de salir de la lar­ga cri­sis que le azo­ta des­de 2007. Exis­te una cone­xión inter­na entre ambas pero la Cáte­dra ha hecho muy bien en pre­sen­tar­las por este orden. El lazo teó­ri­co interno que une a las dos pre­gun­tas, no es otro que la teo­ría mar­xis­ta de la cri­sis, resu­mi­da aquí has­ta lo bási­co: las fuer­zas pro­duc­ti­vas capi­ta­lis­tas devie­nen fuer­zas des­truc­ti­vas cuan­do las rela­cio­nes socia­les de pro­pie­dad bur­gue­sa quie­ren des­truir el poten­cial libe­ra­dor de las fuer­zas pro­duc­ti­vas diri­gi­das hacia el socia­lis­mo, abrién­do­se una «épo­ca de revo­lu­ción social»2.

Dejan­do de lado la super­fi­cia­li­dad reduc­cio­nis­ta, ais­la­cio­nis­ta y uni­la­te­ral de la cri­sis sim­ple­men­te eco­nó­mi­ca, sim­ple­men­te ideo­ló­gi­ca, polí­ti­ca, ener­gé­ti­ca, socio­eco­ló­gi­ca, etc., es decir, la super­fi­cia­li­dad de eso que lla­man «poli­cri­sis»3, nos encon­tra­mos con que lo que se jue­ga en la cri­sis gené­ti­co-estruc­tu­ral del capi­tal es nada menos que el avan­ce o el retro­ce­so del pro­le­ta­ria­do en el deve­nir del pro­ce­so his­tó­ri­co de «revo­lu­ción social». No hace fal­ta que nos exten­da­mos aquí sobre el papel de las vio­len­cias y gue­rras libe­ra­do­ras y opre­so­ras en la dia­léc­ti­ca de la cri­sis, por­que lo hemos toca­do en los dos tex­tos ante­rio­res. Hoy vamos a refle­xio­nar sobre el papel de la Comu­na, con mayús­cu­la, en ambas pre­gun­tas y, sobre todo, en su cone­xión entre el pre­sen­te y el futuro.

Expe­rien­cias y lec­cio­nes históricas

Pen­sa­mos que la mejor for­ma de res­pon­der des­de las nece­si­da­des pre­sen­tes y futu­ras a las dos pre­gun­tas que nos pro­po­ne la Cáte­dra, arri­ba enun­cia­das, es hacer pri­me­ro una bre­ve expo­si­ción de lo que sig­ni­fi­can las prác­ti­cas comu­na­les a lo lar­go de la lucha de cla­ses. Des­de la impo­si­ción de la pro­pie­dad pri­va­da por las vio­len­cias y el terror, y des­de el desa­rro­llo de la lucha de cla­ses, la con­sig­na omnia sunt com­mu­nia o «todo es común» apa­re­ce en la Biblia, en los Hechos de los após­to­les, pero tam­bién en múl­ti­ples movi­mien­tos igua­li­ta­ris­tas ante­rio­res en la Anti­gua Chi­na, India, Gre­cia clá­si­ca, etc. Los pri­me­ros inva­so­res euro­peos de Nues­tra­mé­ri­ca que­da­ron impre­sio­na­dos por la fuer­te resis­ten­cia de las socie­da­des comu­na­les a la impo­si­ción de la pro­pie­dad privada.

Aquí debe­mos exten­der­nos un poco en las impre­sio­nan­tes lec­cio­nes de Nues­tra­mé­ri­ca entre otras muchas cosas en lo rela­cio­na­do con una de las «almas» de la Comu­na, con mayús­cu­las: soli­da­ri­dad, ayu­da y apo­yo mutuo, tra­ba­jo en común y comu­na­li­dad en pos de un pro­yec­to de liber­tad y jus­ti­cia… entre los y las per­so­nas explo­ta­das por enci­ma de su ori­gen y sexo-género:

Las fechas sobre las pri­me­ras resis­ten­cias de los escla­vos son muy escla­re­ce­do­ras: en 1501 se auto­ri­zó a Nico­lás de Ovan­do, gober­na­dor de la Espa­ño­la, la intro­duc­ción de escla­vos en esta isla y ya en 1503 el mis­mo Ovan­do pidió que no se envia­sen más escla­vos negros por­que se esca­pa­ban con los indios, lo que con­fir­ma la tesis de que la «comu­ni­dad de bie­nes» y la lucha con­tra la opre­sión unía a ambos pue­blos a pesar de los miles de millas náu­ti­cas que les habían sepa­ra­do has­ta entonces.

La pri­me­ra suble­va­ción en esta isla fue el 26 de diciem­bre de 1522, cuan­do pri­me­ra­men­te se esca­pa­ron vein­te escla­vos «los más de len­gua jolo­fe»4, ini­cián­do­se una lucha que cau­só varios muer­tos blan­cos y muchos negros ahor­ca­dos. Tam­bién a comien­zos de este siglo XVI era tan fre­cuen­te que los escla­vos se echa­ran a la mar para bus­car refu­gio en las mon­ta­ñas del Depar­ta­men­to Orien­tal de Cuba, que las auto­ri­da­des espa­ño­las tuvie­ron que orga­ni­zar expe­di­cio­nes para loca­li­zar­los5, de modo que el refu­gio en las mon­ta­ñas pon­dría en con­tac­to a los negros rebel­des con los indios originarios.

En Cuba, por ejem­plo, el males­tar laten­te había dado el sal­to a accio­nes de resis­ten­cia ya antes de 1524, gene­ra­li­zán­do­se una lar­ga lucha de resis­ten­cia con fases de fero­ci­dad extre­ma has­ta 1550, cuan­do los indios logra­ron con­ce­sio­nes sig­ni­fi­ca­ti­vas. Aún y todo así que­da­ron algu­nas zonas libe­ra­das por indios y por escla­vos negros suble­va­dos. Resul­ta ilus­tra­ti­vo que los espa­ño­les uti­li­za­ran a otros indios para repri­mir a los que resis­tían6. Des­de anti­guo, las poten­cias inva­so­ras hicie­ron lo mis­mo: sobor­nar a una par­te del pue­blo para aplas­tar a la otra, a la que no se rin­de por­que, según se dice: «no hay mejor cuña que la de la mis­ma made­ra». Aho­ra mis­mo, en Nues­tra­mé­ri­ca, este méto­do el impe­ria­lis­mo lo apli­ca sis­te­má­ti­ca­men­te, fra­ca­san­do algu­nas veces como en Vene­zue­la y otros países.

No debe extra­ñar­nos que los escla­vos negros se suble­va­ran con tan­ta rapi­dez por­que «des­de el prin­ci­pio se die­ron casos» de negros alza­dos en las Anti­llas, Bra­sil, Pana­má, Colom­bia, Perú, Méxi­co, etc.7 En cuan­to a Cuba, los pri­me­ros escla­vos negros fue­ron intro­du­ci­dos en 1511 y su pri­me­ra suble­va­ción infor­ma­da por escri­to, es decir, cons­ta­ta­da ofi­cial­men­te esta­lló en 1533 y en 1538 tuvo lugar otra suble­va­ción en unión con indios cuba­nos y yuca­te­cos, al igual que otras acae­ci­das en aque­lla épo­ca8.

Espe­cial aten­ción que­re­mos pres­tar a la suble­va­ción de los escla­vos en Vene­zue­la entre fina­les de 1552 y la pri­me­ra mitad de 1553, deno­mi­na­da la suble­va­ción del «negro Miguel» por­que pue­de ser defi­ni­da como la pri­me­ra revo­lu­ción vene­zo­la­na con efec­tos sub­te­rrá­neos aún pre­sen­tes en la iden­ti­dad colec­ti­va de este país. La auto­or­ga­ni­za­ción en qui­lom­bos y terri­to­rios libe­ra­dos núcleos cen­tra­les de las comu­nas de siem­pre, como veremos.

La sobre­ex­plo­ta­ción de los escla­vos lle­gó a un nivel inso­por­ta­ble a media­dos del siglo XVI, como tam­bién había lle­ga­do a ese nivel la situa­ción de las pobla­cio­nes indias, por lo que para fina­les de 1552 se reali­zó una alian­za entre escla­vos e indios jiraha­ras que, tras libe­rar amplios terri­to­rios, decre­ta­ron el fin de la escla­vi­tud y la inde­pen­den­cia prác­ti­ca de los suble­va­dos. Estas medi­das socia­les eran, en aque­lla épo­ca, real­men­te revo­lu­cio­na­rias por­que des­truían las bases mate­ria­les del poder espa­ñol. Ade­más, res­pe­ta­ron la vida de los peque­ños cam­pe­si­nos, comer­cian­tes y mer­ca­de­res que les ser­vían de abas­te­ce­do­res de pro­duc­tos impres­cin­di­bles, crean­do lazos de com­pli­ci­dad que les unían fren­te a los espa­ño­les. Las alian­zas y la unión con­tra las trai­cio­nes y la des­unión pro­vo­ca­da por los invasores.

La res­pues­ta espa­ño­la fue sal­va­je y aun­que aplas­tó a los revo­lu­cio­na­rios, no logró borrar las ense­ñan­zas obte­ni­das por los suble­va­dos de modo que, duran­te las fre­cuen­tes revuel­tas pos­te­rio­res en los siglos XVII y XVIII, los suble­va­dos siguie­ron apli­can­do las mis­mas medi­das9. Ade­más de esto, la revo­lu­ción del «negro Miguel» sir­vió para dar cuer­po defi­ni­ti­vo al cul­to a la Rei­na María Lion­za, pro­duc­to del sin­cre­tis­mo reli­gio­so entre los inva­so­res cató­li­cos y las reli­gio­nes indias y afri­ca­nas10. Toda­vía hoy, este cul­to sigue acti­vo entre sec­to­res vene­zo­la­nos for­man­do uno de los com­po­nen­tes no bur­gue­ses de la iden­ti­dad colec­ti­va de este pueblo.

Des­arrai­ga­dos y tras­la­da­dos por la fuer­za bru­ta a otro con­ti­nen­te, los negros no tenían más recur­so iden­ti­ta­rio que sus recuer­dos, y se afe­rra­ban a ellos para orga­ni­zar suble­va­cio­nes colec­ti­vas, sobre todo los escla­vos que habían sido cria­dos en socie­da­des comu­na­les, y a esca­par­se indi­vi­dual­men­te los que ya se habían for­ma­do en Amé­ri­ca11. Estas resis­ten­cias son muy meri­to­rias ya que debían rea­li­zar­se tras haber supe­ra­do las medi­das impues­tas por los tra­fi­can­tes euro­peos para rom­per la iden­ti­dad étni­ca de los escla­vos, sepa­ra­dos entren sí nada más ser apre­sa­dos, jun­ta­dos indi­vi­dual­men­te con otros de dife­ren­te etnia, cul­tu­ra y len­gua para impe­dir cual­quier tipo de soli­da­ri­dad y una vez en Amé­ri­ca tam­bién se les sepa­ra­ba de los sier­vos blan­cos y de los indí­ge­nas, azu­zán­do­se el racis­mo de estos con­tra los escla­vos negros.

Rom­per la memo­ria colec­ti­va del ori­gen común, rom­per el pro­ce­so pos­te­rior de fusión sin­cré­ti­ca con otras comu­ni­da­des explo­ta­das, con las y los indios y con la pobla­ción blan­ca y mes­ti­za empo­bre­ci­da cuan­do no escla­vi­za­da, etc., esta estra­te­gia del inva­sor ya era loa­da y prac­ti­ca­da por el escla­vis­mo grecorromano.

Lucha de cla­ses en las comu­nas burguesas

No pode­mos exten­der­nos en las comu­nas cam­pe­si­nas en el Alto Medie­vo euro­peo, así que vamos a cen­trar­nos en el sur­gi­mien­to de las comu­nas bur­gue­sas. G. Novack nos dice que:

Las comu­nas apa­re­cie­ron en pri­mer lugar en los cen­tros comer­cia­les de Ita­lia, tales como Vene­cia, Géno­va y Pisa, que lle­ga­ron a ser inde­pen­dien­tes antes del siglo XI. Tenían amplios dere­chos de auto­go­bierno. La comu­na era una aso­cia­ción de veci­nos nobles y ple­be­yos den­tro de los muros de la ciu­dad, jura­men­ta­dos para sos­te­ner sus ins­ti­tu­cio­nes y exten­der sus liber­ta­des colec­ti­vas. Al igual que las demo­cra­cias grie­gas, sur­gie­ron, por lo gene­ral, como una orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria que había arran­ca­do su liber­tad al prín­ci­pe u obis­po gober­nan­te con méto­dos de insu­rrec­ción12.

R. Lochhead sos­tie­ne que las revo­lu­cio­nes bur­gue­sas comen­za­ron en Euro­pa duran­te el siglo XII y cre­cie­ron en el siglo XIII con las luchas en las ciu­da­des y comu­nas medie­va­les, par­ti­cu­lar­men­te con las del nor­te de Ita­lia13. En efec­to, en poco tiem­po las cla­ses urba­nas explo­ta­das empe­za­ron a adap­tar esas ideas bur­gue­sas a sus con­di­cio­nes socia­les de modo que en poco tiem­po sur­gían comu­nas popu­la­res enfren­ta­das a las bur­gue­sas, como suce­dió en Flo­ren­cia14. Simul­tá­nea­men­te otras revuel­tas en defen­sa de los dere­chos colec­ti­vos y de los recur­sos comu­nes se exten­die­ron por Euro­pa, des­ta­can­do la revo­lu­ción husi­ta que al prin­ci­pio tuvo el apo­yo de sec­to­res bur­gue­ses «median­te la secu­la­ri­za­ción de los bie­nes ecle­siás­ti­cos y su entre­ga a los nobles loca­les», no por ello aban­do­nó las rei­vin­di­ca­cio­nes socia­les15 defen­di­das por los tabo­ri­tas que «tam­bién eran revo­lu­cio­na­rios socia­les […] el esta­ble­ci­mien­to de la igual­dad, del comu­nis­mo inclu­so, y el derro­ca­mien­to del orden social esta­ble­ci­do eran tan impor­tan­tes como la refor­ma reli­gio­sa»16. La con­sig­na «Todo es común» impul­só a los movi­mien­to revo­lu­cio­na­rios como el de los «cava­do­res»17 ingle­ses del siglo XVII que recu­pe­ra­ban tie­rras de la noble­za, las socia­li­za­ban y las vol­vían productivas.

Comu­nas cam­pe­si­nas, obre­ras y socialistas

Sal­tan­do aho­ra por enci­ma de muchas otras expe­rien­cias inter­na­cio­na­les de los siglos XVII y XVIII, en 1842 Marx defen­dió el «dere­cho con­sue­tu­di­na­rio»18 del pue­blo a la uti­li­za­ción de los bie­nes comu­na­les pri­va­ti­za­dos por la bur­gue­sía. Engels escri­bió lo siguien­te en su obra Prin­ci­pios del comu­nis­mo:

Antes que nada, ten­drá que qui­tar la explo­ta­ción de la indus­tria y de todos los ramos de la pro­duc­ción en gene­ral de manos de los indi­vi­duos ais­la­dos y en com­pe­ten­cia entre sí, hacien­do que en cam­bio los explo­te toda la socie­dad, es decir por cuen­ta de la colec­ti­vi­dad, con­for­me a un plan colec­ti­vo […] abo­li­rá la com­pe­ten­cia y la sus­ti­tui­rá por la aso­cia­ción. […] debe­rá abo­lir así mis­mo la pro­pie­dad pri­va­da y su lugar será ocu­pa­do por la uti­li­za­ción colec­ti­va de todos los ins­tru­men­tos de pro­duc­ción y la dis­tri­bu­ción de todos los pro­duc­tos por acuer­do común, o sea por la así lla­ma­da comu­ni­dad de bie­nes. La abo­li­ción de la pro­pie­dad pri­va­da es, inclu­so, el resu­men más bre­ve y carac­te­rís­ti­co de la trans­for­ma­ción de todo el orden social nece­sa­ria­men­te ema­na­do del desa­rro­llo de la indus­tria, y por ello los comu­nis­tas la des­ta­can, con razón, como su exi­gen­cia fun­da­men­tal19.

Los dere­chos con­sue­tu­di­na­rios, la comu­ni­dad de bie­nes, es decir, las bases irre­nun­cia­bles de la Comu­na, con mayús­cu­la, ya apa­re­cen como esen­cia­les al mar­xis­mo des­de sus pri­me­ros tex­tos. Marx que­dó admi­ra­do por la capa­ci­dad de resis­ten­cia al capi­ta­lis­mo de los «sis­te­mas nacio­na­les de pro­duc­ción pre­ca­pi­ta­lis­ta»20, en los que aún exis­tían for­mas comu­na­les de pro­pie­dad pre­bur­gue­sa. La Comu­na de París de 1871 supu­so la con­fir­ma­ción de que la huma­ni­dad ya había entra­do de for­ma irre­ver­si­ble en la «épo­ca de revo­lu­ción social» plan­tea­da por Marx solo doce años antes. Ade­más de otras muchas lec­cio­nes que debe­mos extraer de la Comu­na y ade­cuar al pre­sen­te, aho­ra vamos a pre­sen­tar solo una de ellas de espe­cial impor­tan­cia por su inne­ga­ble actua­li­dad: «La domi­na­ción de cla­se ya no se pue­de dis­fra­zar bajo el uni­for­me nacio­nal; todos los gobier­nos nacio­na­les son uno solo con­tra el pro­le­ta­ria­do»21. Quie­re esto decir que cual­quier comu­na de cual­quier país será com­ba­ti­da de algún modo o total­men­te por la bur­gue­sía en su conjunto.

El enor­me impac­to de la Comu­na en Marx y Engels agu­di­za la capa­ci­dad crí­ti­ca de ambos ami­gos por­que con­fir­mó no solo el fra­ca­so de las uto­pías, sino que abrió una fase nue­va en el mar­xis­mo. En un ejer­ci­cio de auto­crí­ti­ca, Engels pro­pu­so a Bebel uti­li­zar las expre­sio­nes comu­ni­dad, Gemein­we­sencom­mu­ne22 en vez de Esta­do, por­que refle­jan mejor el ideal socia­lis­ta a la luz de la deci­si­va expe­rien­cia de la Comu­na. En octu­bre de 1877 el pri­me­ro escri­be a Sor­ge que: «Esta vez la revo­lu­ción empe­za­rá en Orien­te, que ha sido has­ta aho­ra for­ta­le­za inex­pug­na­ble y ejér­ci­to de reser­va de la con­tra­rre­vo­lu­ción»23. Ambos ami­gos seguían muy aten­ta­men­te los avan­ces los pue­blos de lo que aho­ra se lla­ma Sur Glo­bal. Poco antes de morir, en su via­je a Arge­lia, tam­bién que­dó impre­sio­na­do por la gran igual­dad social exis­ten­te entre sus habi­tan­tes, por el racis­mo euro­peo con­tra ellos, etc.:

Tie­nen igual­dad abso­lu­ta en sus rela­cio­nes socia­les, eso no ha cam­bia­do; al con­tra­rio, solo cuan­do están des­mo­ra­li­za­dos se dan cuen­ta de ello. En cuan­to al odio con­tra los cris­tia­nos y la espe­ran­za de una vic­to­ria final sobre los infie­les, sus polí­ti­cos con­si­de­ran ese mis­mo sen­ti­mien­to y prác­ti­ca de abso­lu­ta igual­dad (no de rique­za o de posi­ción, sino de per­so­na­li­dad) como una garan­tía para man­te­ner la pri­me­ra y no aban­do­nar la segun­da. (Sin embar­go, se irán a la rui­na sin un movi­mien­to revo­lu­cio­na­rio.)24

La preo­cu­pa­ción por el poten­cial libe­ra­dor de la Comu­na reco­rre toda la obra de Marx des­de sus ini­cia­les tex­tos has­ta los últi­mos, como indi­ca Nés­tor Kohan:

En su juve­nil crí­ti­ca a Hegel (cuan­do ape­nas con­ta­ba con 25 años de edad), Marx se esfuer­za por des­cen­trar la noción de «Esta­do éti­co» que Hegel cons­tru­ye en su Filo­so­fía del Dere­cho, tra­tan­do de apor­tar una mira­da crí­ti­ca don­de lo social y comu­ni­ta­rio nun­ca pue­den ser redu­ci­dos a su expre­sión esta­tal. […] Si se lee y estu­dia aten­ta­men­te la teo­ría del feti­chis­mo desa­rro­lla­da a lo lar­go de todo El Capi­tal (pues jamás que­da redu­ci­da al capí­tu­lo 1 del tomo 1 de dicha obra, «El carác­ter feti­chis­ta de la mer­can­cía y su secre­to», don­de Marx explo­ra todas las con­se­cuen­cias que se deri­van del pre­do­mi­nio del tra­ba­jo abs­trac­to y las for­mas de valor más desa­rro­lla­das pero, lo que muchí­si­mas veces pasó des­aper­ci­bi­do, es que las con­tra­po­ne con las «for­mas de pro­pie­dad común», anta­gó­ni­cas y con­tra­dic­to­rias con el rei­no del valor, los pro­duc­to­res inde­pen­dien­tes y aje­nos entre sí de mer­can­cías y la dic­ta­du­ra del dine­ro […] En esas car­tas des­de Argel (par­ti­cu­lar­men­te la que Marx le envía a Engels, fecha­da el 8 de abril de 1882), como en el Cua­derno Kova­levsky, que­da cla­rí­si­mo, blan­co sobre negro, de for­ma suma­men­te níti­da e indi­si­mu­la­ble, la estre­cha vin­cu­la­ción inma­nen­te que Marx esta­ble­cía entre resis­ten­cias comu­na­les y luchas anti­co­lo­nia­lis­tas. No se podían enten­der unas sin las otras25.

Los soviets y los con­se­jos obre­ros, cam­pe­si­nos, popu­la­res y mili­ta­res que apa­re­cie­ron des­de 1905 y se con­fir­ma­ron en 1917 eran un paso ade­lan­te muy cla­ro. Si lee­mos aho­ra la car­ta de Lenin a la Repú­bli­ca Sovié­ti­ca26 de Bavie­ra en 1919 vere­mos el hilo rojo que ver­te­bra estas expe­rien­cias tan fre­cuen­tes pero silen­cia­das y repri­mi­das como las comu­nas cam­pe­si­nas que iban impul­san­do los comu­nis­tas chi­nos en su Lar­ga Mar­cha en 1934 – 1935, o la Comu­na de Donos­tia de verano de 1936 que resis­tió tres meses al ejér­ci­to inter­na­cio­nal fran­quis­ta. Solo hemos hecho refe­ren­cia a una muy redu­ci­da par­te de la lar­ga expe­rien­cia comu­ne­ra. Ten­dría­mos que ver has­ta qué pun­to algu­nas de las bata­llas e insu­rrec­cio­nes urba­nas en la Segun­da Gue­rra Mun­dial tenían una base orga­ni­za­ti­va simi­lar a la comu­nal en su for­ma militar.

Indi­vi­dua­lis­mo socialdarwinista

A lo lar­go de esta evo­lu­ción, las comu­nas y el socia­lis­mo en gene­ral han de enfren­tar­se con espe­cial fuer­za a uno de los com­po­nen­tes más inhu­ma­nos de la ideo­lo­gía bur­gue­sa: el dar­wi­nis­mo social o social­dar­wi­nis­mo que tomó for­ma a fina­les del siglo XIX para jus­ti­fi­car «cien­tí­fi­ca­men­te» el capi­ta­lis­mo y deni­grar el socia­lis­mo, espe­cial­men­te la natu­ra­le­za comu­nal y soli­da­ria de la espe­cie huma­na. Lea­mos una defi­ni­ción algo blan­da del sociadarvinismo:

El dar­wi­nis­mo social afir­ma que las cla­ses altas han com­pe­ti­do por ser aptas y han gana­do el jue­go de la selec­ción natu­ral. Sugie­re fal­sa­men­te que cier­tas cla­ses socia­les son supe­rio­res, y que la inequi­dad social y la inac­ción polí­ti­ca son un resul­ta­do natu­ral de la com­pe­ten­cia. […] La apli­ca­ción erró­nea de la teo­ría de Dar­win por par­te de los pen­sa­do­res occi­den­ta­les para cen­trar­se selec­ti­va­men­te en la com­pe­ten­cia es de gran alcan­ce; el ses­go dar­wi­nis­ta social hacia la com­pe­ten­cia se ha uti­li­za­do para jus­ti­fi­car la pro­pie­dad pri­va­da de los recur­sos del eco­sis­te­ma en lugar de la pro­pie­dad comu­nal. Cuan­do los colo­ni­za­do­res des­em­bar­ca­ron en las Amé­ri­cas, Aus­tra­lia, Nue­va Zelan­da y Áfri­ca, divi­die­ron las tie­rras indí­ge­nas de pro­pie­dad comu­nal y for­za­ron la pri­va­ti­za­ción. En la pro­pie­dad pri­va­da, las per­so­nas com­pi­ten para poseer indi­vi­dual­men­te un bien del que se pue­de excluir el uso a otros. En la pro­pie­dad comu­nal, se requie­re adap­ta­ción y coope­ra­ción para desa­rro­llar una estruc­tu­ra de repar­to27.

Lea­mos aho­ra esta otra:

El dar­wi­nis­mo, como extra­po­la­ción de las ideas socio­eco­nó­mi­cas domi­nan­tes, efec­túa una legi­ti­ma­ción de la explo­ta­ción del hom­bre sobre el hom­bre y esta­ble­ce una jus­ti­fi­ca­ción de la des­igual­dad como un hecho lógi­co y natu­ral que es con­se­cuen­cia y par­te de la pro­pia liber­tad del mer­ca­do. El éxi­to del dar­wi­nis­mo des­de su sur­gi­mien­to fue total, eclip­san­do los avan­ces que se habían rea­li­za­do has­ta el momen­to en inves­ti­ga­cio­nes rela­cio­na­das a la evo­lu­ción y la com­pren­sión de la natu­ra­le­za. A par­tir de la expan­sión capi­ta­lis­ta y dar­wi­nis­ta todo fue expli­ca­do median­te con­cep­tos eco­nó­mi­cos del libre mer­ca­do. […] En la socie­dad actual se per­fi­la una domi­na­ción tras­na­cio­nal que inclu­ye a todas las esfe­ras no eco­nó­mi­cas (des­de la edu­ca­ción y la salud has­ta el arte, la cien­cia, la his­to­ria, arqui­tec­tu­ra y arqueo­lo­gía) y redu­ce todo a lo eco­nó­mi­co, «hacien­do así tabla rasa de los dis­tin­tos pla­nos de la reali­dad social, bana­li­zan­do la com­ple­ji­dad de la vida en torno a la razón costo/​beneficio y la tasa de retorno del capi­tal inver­ti­do; supe­di­tán­do­se for­mal y real­men­te al movi­mien­to del capi­tal glo­bal y su auto­va­lo­ri­za­ción, y no solo como una mera ana­lo­gía» (Torres Carral, 2010)28.

Comu­na boli­va­ria­na antiimperialista

La Comu­na, con mayús­cu­la, tie­ne en el social­dar­wi­nis­mo el opo­nen­te ideo­ló­gi­co más peli­gro­so, mor­tal de hecho, por­que la Comu­na es incon­ci­lia­ble con tal ideo­lo­gía. Comu­na e indi­vi­dua­lis­mo son incom­pa­ti­bles. Comu­na y vio­len­cia jus­ta es irre­con­ci­lia­ble con la vio­len­cia injus­ta, opre­so­ra, del indi­vi­dua­lis­mo del mer­ca­do como lo hemos ido vien­do has­ta aquí. Las comu­nas vene­zo­la­nas vali­dan estas lec­cio­nes. Según Chris Gilbert:

El carác­ter anti­im­pe­ria­lis­ta de la comu­na vene­zo­la­na se vería corro­bo­ra­do en los años pos­te­rio­res a la muer­te de Chá­vez. Esto era cier­to, en pri­mer lugar, en un sen­ti­do eco­nó­mi­co. Bajo los devas­ta­do­res efec­tos de las san­cio­nes y la gue­rra eco­nó­mi­ca de Esta­dos Uni­dos con­tra Vene­zue­la, que comen­za­ron en la déca­da de 2010, la comu­na se con­vir­tió en el lugar don­de se garan­ti­za­ba la repro­duc­ción social de muchos vene­zo­la­nos, ya que se desa­rro­lla­ron pro­ce­sos via­bles de pro­duc­ción e inter­cam­bio soli­da­rio tan­to den­tro de las comu­nas como entre ellas para supe­rar los efec­tos de la esca­sez impues­ta por el blo­queo. […] La expre­sión más reve­la­do­ra del poten­cial anti­im­pe­ria­lis­ta de la comu­na vene­zo­la­na se pro­du­jo en la pri­ma­ve­ra y el verano de 2024, cuan­do las comu­nas se con­vir­tie­ron en la fuer­za popu­lar a la que recu­rrió el pre­si­den­te Nico­lás Madu­ro ante el gra­ve ata­que impe­ria­lis­ta que se pro­du­jo en el con­tex­to de las últi­mas elec­cio­nes pre­si­den­cia­les. En ese momen­to, cuan­do la otro­ra pode­ro­sa corrien­te proem­pre­sa­rial del minis­tro de Petró­leo, Tarek Al Asa­mi, esta­ba en caí­da libre, el pro­yec­to comu­nal vol­vió a con­ver­tir­se en el pilar explí­ci­to de la estra­te­gia nacio­nal del Gobierno29.

De verano de 2024 a invierno de 2025 la comu­na vene­zo­la­na ha ido desa­rro­llan­do su poder estra­té­gi­co en todos los aspec­tos, pero fun­da­men­tal­men­te en el defen­si­vo con­tra las muy preo­cu­pan­tes ame­na­zas mili­ta­res yan­quis. La Estra­te­gia de segu­ri­dad nacio­nal 2025 de Trump, que Fran­cis­co E. Rive­ro30 sin­te­ti­za muy bien en lo que ame­na­za a Nues­tra­mé­ri­ca, es un asal­to des­truc­tor deses­pe­ra­do con­tra la natu­ra­le­za comu­nal que no solo social de nues­tra espe­cie. Esta estra­te­gia sig­ni­fi­ca el ata­que más bru­tal has­ta aho­ra con­tra el esfuer­zo humano cons­cien­te de diri­gir la antro­po­ge­nia hacia la acti­va­ción ple­na de sus inago­ta­bles fuer­zas eman­ci­pa­do­ras. Esta­dos Uni­dos ha anun­cia­do el «blo­queo total»31 de los petro­le­ros que entren y sal­gan de Vene­zue­la, bus­can­do la muer­te eco­nó­mi­ca del país, inten­si­fi­can­do la gue­rra eco­nó­mi­ca para pre­pa­rar la gue­rra béli­ca que ya se anun­cia en Washing­ton32.

Esta estra­te­gia es esen­cial­men­te impe­ria­lis­ta, racis­ta y expo­lia­do­ra, como lo han sido todas las ante­rio­res inclu­so antes de la inde­pen­den­cia ofi­cial yan­qui en 1776, por ejem­plo des­de comien­zos del siglo XVII, en 1630, con los pri­me­ros pasos de la tesis pos­te­rior del supues­to «des­tino mani­fies­to», cuyo uno de sus pri­me­ros pasos fue la Doc­tri­na Mon­roe33 de 1823. La Estra­te­gia de segu­ri­dad nacio­nal 2025 tam­bién se estruc­tu­ra nor­ma­ti­va y éti­ca­men­te sobre la ideo­lo­gía de cemen­to arma­do cal­vi­nis­ta34, que cohe­sio­na a Esta­dos Unidos.

Como expli­ca B. Fos­ter, la doc­tri­na de Trump venía sien­do crea­da por Michael Antón con los siguien­tes cua­tro con­te­ni­dos: «uno: recha­zo al inter­na­cio­na­lis­mo libe­ral; dos: una polí­ti­ca basa­da en el nacio­nal-popu­lis­mo, que esen­cial­men­te sig­ni­fi­ca neo­fas­cis­mo; tres: apo­yo al nacio­na­lis­mo popu­lis­ta en todos los paí­ses. Y cua­tro, el más impor­tan­te, el retorno de la nación a la “nor­ma­li­dad homo­gé­nea de la etnia” […] Con el Pre­mio Nobel a Cori­na Macha­do están pre­pa­ran­do a la opi­nión públi­ca para algo más gran­de. Para Trump Amé­ri­ca Lati­na es su patio tra­se­ro. Según Esta­dos Uni­dos pue­de hacer lo que quie­ra en Lati­noa­mé­ri­ca. Bueno, pare­ce que no es tan fácil. Cuan­do estu­ve en Vene­zue­la alguien muy cer­cano a Chá­vez, me dijo: “El gobierno está arman­do a toda la pobla­ción”. La idea era hacer irre­ver­si­ble la revo­lu­ción. Empe­za­ron con los con­se­jos comu­na­les y los círcu­los boli­va­ria­nos. Han arma­do a millo­nes de per­so­nas. Tie­nen una mili­cia de otro pla­ne­ta. Cual­quier inten­to de inva­sión esta­dou­ni­den­se con tro­pas terres­tres sería un desas­tre. Sim­ple­men­te no se pue­de com­ba­tir a toda una pobla­ción en un país de ese tama­ño»35.

En reali­dad, la doc­tri­na de 2025 no supo­ne nin­gu­na reti­ra­da total de Esta­dos Uni­dos de la par­te del mun­do que aún domi­na y con­tro­la. Se tra­ta de una reor­de­na­ción de prio­ri­da­des y urgen­cias impues­ta por la ace­le­ra­ción cre­cien­te de su deca­den­cia. Pero la pre­sen­cia yan­qui se man­ten­drá con otras for­mas ade­más de las mili­ta­res don­de sea deci­si­vo, sobre todo gra­cias a bur­gue­sías cola­bo­ra­cio­nis­tas y reac­cio­na­rias fie­ra­men­te pro-yan­quis como la argen­ti­na, con un record des­de 2023 de trein­ta empre­sas cerra­das por día36 en bene­fi­cio últi­mo del dólar. Esta y otras bur­gue­sías apli­ca­rán las bru­ta­li­da­des nece­sa­rias para aplas­tar la lucha de cla­ses para impe­dir la ins­tau­ra­ción del Esta­do comu­nal, sobre el que lue­go habla­re­mos. De hecho, el Con­gre­so yan­qui ya ha impues­to lími­tes pre­ci­sos a la «reti­ra­da» pro­pues­ta por Trump37 y nada garan­ti­za defi­ni­ti­va­men­te que, en un futu­ro, otra Admi­nis­tra­ción cam­bie más o menos la actual doc­tri­na para refor­zar su esen­cia his­tó­ri­ca man­te­ni­da des­de 1630, 1776, 1823…

No esta­mos ante con­tra­dic­cio­nes irre­so­lu­bles entre dos líneas del impe­ria­lis­mo que se odian a muer­te, sino solo ante dos dife­ren­cias tác­ti­cas y coyun­tu­ra­les, u opo­si­cio­nes más duras, sobre cómo orga­ni­zar mejor y más rápi­da­men­te una con­tra­ofen­si­va mun­dial pos­te­rior. Ambas líneas res­pon­den de algún modo a los cam­bios en el régi­men de acu­mu­la­ción del capi­tal que se están vivien­do en los últi­mos años, trans­for­ma­cio­nes que afec­tan a fac­cio­nes del blo­que de cla­ses oli­gár­qui­cas38 en el cen­tro impe­ria­lis­ta y lue­go se rami­fi­can al res­to de las cla­ses bur­gue­sas, de modo que estas fac­cio­nes del capi­tal pue­den lle­gar a una «lucha casi a muer­te»39 entre ellas, pero que en modo alguno pon­drán el peli­gro la con­ti­nui­dad del modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta sino que lo pue­den vivi­fi­car duran­te un tiem­po, por ejem­plo: ase­gu­ran­do los vita­les recur­sos ener­gé­ti­cos, mate­ria­les, tec­no­cien­tí­fi­cos y humanos.

Gobierno comu­nal de tran­si­ción al socialismo

En este pun­to debe­mos cen­trar­nos en Vene­zue­la. Fran­cis­co Rive­ro nos recuer­da que «Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be posee impor­tan­tes recur­sos natu­ra­les que son cla­ves para las cade­nas eco­nó­mi­co-pro­duc­ti­vas de la indus­tria esta­dou­ni­den­se y tam­bién para su com­ple­jo mili­tar. El 60% del litio del mun­do, 19,4% de las reser­vas de petró­leo del pla­ne­ta, 26% del agua dul­ce apro­ve­cha­ble del pla­ne­ta, son algu­nos de los recur­sos estra­té­gi­cos de Nues­tra Amé­ri­ca. Adi­cio­nal­men­te, la región cuen­ta con pun­tos geo­es­tra­té­gi­cos de vital impor­tan­cia para Esta­dos Uni­dos como el Canal de Pana­má, el Mar Cari­be, la Antár­ti­da, entre otros»40.

Por su par­te, Luís Brit­to nos ense­ña que:

Apro­xi­ma­da­men­te 87,4% de la ener­gía que con­su­me el pla­ne­ta pro­vie­ne del com­bus­ti­ble fósil. Los hidro­car­bu­ros no son recur­sos natu­ra­les reno­va­bles. […] El «pico de los hidro­car­bu­ros» a par­tir del cual estos se harán cada vez más esca­sos, difí­ci­les de extraer y anti­eco­nó­mi­cos, ya está aquí. […] Bri­tish Petro­leum cal­cu­la que nun­ca retor­na­rá al nivel de 2019, «la mar­ca más alta en la his­to­ria del petró­leo». La com­pa­ñía esta­tal Equi­nor de Norue­ga sitúa el derrum­be de la pro­duc­ción hacia 2027 – 2028; la inves­ti­ga­do­ra norue­ga Rys­tad Energy lo pre­vé para 2028; la fran­ce­sa Total SA hacia 2030; la con­sul­to­ra Mc Kin­sey para 2033; el gru­po Bloom­berg NEF y los con­sul­to­res Wood Mac­ken­zie en 2035; la esti­ma­ción más opti­mis­ta es la de la Opep, que lo fecha hacia 2040 […].

El país con mayo­res reser­vas pro­ba­das de petró­leo es Vene­zue­la, con 303.806 millo­nes de barri­les y el segun­do Ara­bia Sau­di­ta, con 260.000 millo­nes de barri­les. Rusia ocu­pa el octa­vo lugar en el ran­go mun­dial de reser­vas, con 80.000 millo­nes de barri­les, casi el doble de las de Esta­dos Uni­dos. El mayor con­su­mi­dor de hidro­car­bu­ros del mun­do, que ocu­pa ape­nas el déci­mo lugar, con 47.053 millo­nes de barriles. […]

[Esta­dos Uni­dos] En 2023, devo­ró en pro­me­dio 20,25 millo­nes de barri­les de petró­leo dia­rios, unos 7,39 miles de millo­nes de barri­les al año. A media­dos de 2025, según el US Depart­ment of Energy, su reser­va estra­té­gi­ca alcan­za­ba unos 410 millo­nes de barri­les. A fines de 2023 tenía en el sub­sue­lo reser­vas pro­ba­das de petró­leo cru­do y con­den­sa­dos de unos 46,4 miles de millo­nes de barri­les. Estas reser­vas pro­ba­das, a un rit­mo de con­su­mo de 20,25 millo­nes de barri­les dia­rios, bas­tan para unos 2.290 días, o sea unos 6,3 años. Por otro lado, la reser­va estra­té­gi­ca de unos 410 millo­nes de barri­les daría para 20,2 días de con­su­mo nacio­nal al rit­mo actual41.

Es por esto que Esta­dos Uni­dos nece­si­ta saquear todos los recur­sos posi­bles de Vene­zue­la, y más sabien­do que Vene­zue­la es uno de los paí­ses que lide­ran el desa­rro­llo eco­nó­mi­co en Nues­tra­mé­ri­ca en 2025, posi­ción aven­ta­ja­da que man­ten­drá tam­bién en 2026 aun­que ese año lo ralen­ti­ce un poco, del 2,4% al 2,3% res­pec­ti­va­men­te42. Por el con­tra­rio, el capi­ta­lis­mo yan­qui está estan­ca­do y con la tasa de des­em­pleo más alta en sus últi­mos cua­tro años. Uno de los obje­ti­vo prio­ri­ta­rios de las agre­sio­nes yan­quis y de la asfi­xia socio­eco­nó­mi­ca total que bus­ca es el de pro­vo­car una «revuel­ta social»43 que derro­que al Gobierno boli­va­riano y anu­le las defen­sas nacio­na­les para, sobre ello, ins­ta­lar en el poder a los colaboracionistas.

Es por eso que el pre­si­den­te Madu­ro, res­pon­dien­do con la movi­li­za­ción popu­lar, impul­sa la imple­men­ta­ción de un Gobierno comu­nal de tran­si­ción al socia­lis­mo44, pre­ci­sa­men­te cuan­do se mul­ti­pli­can las agre­sio­nes impe­ria­lis­tas. Aun­que tene­mos que dete­ner­nos en el con­te­ni­do de la «tran­si­ción al socia­lis­mo», lo hare­mos más ade­lan­te, mien­tras res­pon­da­mos a las dos pre­gun­tas plan­tea­das por la Cáte­dra. Aho­ra debe­mos com­pren­der que el Gobierno comu­nal debe sos­te­ner­se sobre un estu­dio per­ma­nen­te y pro­fun­do de las nece­si­da­des de las comu­nas a par­tir de los lími­tes y erro­res analizados:

En la lar­ga tra­yec­to­ria que con­du­jo a la comu­na, la auto­crí­ti­ca jugó un papel fun­da­men­tal. Por ejem­plo, para supe­rar las limi­ta­cio­nes de algu­nas de las ini­cia­ti­vas más peque­ñas, la comu­na debía ser rela­ti­va­men­te gran­de y abar­ca­ti­va, con has­ta diez mil per­so­nas cada una. La comu­na tam­bién debía tras­cen­der el carác­ter mera­men­te polí­ti­co de los con­se­jos comu­ni­ta­rios para incluir una dimen­sión eco­nó­mi­ca, espe­cial­men­te los medios de pro­duc­ción bajo el régi­men de pro­pie­dad social (incor­po­ran­do así las lec­cio­nes del mate­ria­lis­mo his­tó­ri­co sobre la cen­tra­li­dad de la pro­duc­ción). Ade­más, para corre­gir el buro­cra­tis­mo de las fábri­cas coges­tio­na­das y su enfo­que limi­ta­do en el pun­to de pro­duc­ción, la comu­na vene­zo­la­na fomen­tó la demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va en asam­bleas comu­na­les y par­la­men­tos comu­na­les, bus­can­do exten­der el con­trol demo­crá­ti­co a toda la vida comu­ni­ta­ria. Enfa­ti­zan­do esto últi­mo, Chá­vez afir­mó que el pro­ce­so de cons­truc­ción socia­lis­ta debía juz­gar­se por el gra­do en que imple­men­ta­ra una demo­cra­cia sus­tan­ti­va inte­gral en las comu­ni­da­des45.

Lle­ga­dos a este pun­to debe­mos res­pon­der con base his­tó­ri­ca y teó­ri­ca a las dos pre­gun­tas. Para ampliar esa base impres­cin­di­ble ofre­ce­mos algu­nos tex­tos de autor dis­po­ni­bles en la red46.

Pri­me­ra pre­gun­ta: ¿Cómo las comu­nas con­tri­bu­yen a la con­so­li­da­ción de una nue­va socie­dad socia­lis­ta para la cons­truc­ción de un mode­lo alter­na­ti­vo al capitalismo?

La res­pues­ta a esta pre­gun­ta, y a la siguien­te, debe mover­se en varios nive­les pero siem­pre des­de la pers­pec­ti­va de la tran­si­ción al socia­lis­mo median­te el gobierno y/​o Esta­do comu­nal. Las uto­pías igua­li­ta­ris­tas de la comu­ni­dad de bie­nes ori­gi­na­ria sur­gie­ron des­de las pri­me­ras explo­ta­cio­nes socia­les, se fue­ron adap­tan­do a los modos de pro­duc­ción basa­dos en la pro­pie­dad pri­va­da y resis­tien­do a sus repre­sio­nes. Des­de el modo de pro­duc­ción tri­bu­ta­rio al feu­dal, el igua­li­ta­ris­mo man­tu­vo la mis­ma esen­cia abs­trac­ta, pero la irrup­ción de la pro­pie­dad bur­gue­sa basa­da en la explo­ta­ción asa­la­ria­da y la mer­can­ti­li­za­ción, le hizo avan­zar al socia­lis­mo utó­pi­co en el que las coope­ra­ti­vas, comu­nas, falans­te­rios, etc., no bus­ca­ban la des­truc­ción del capi­ta­lis­mo sino el desa­rro­llo pací­fi­co de sus aspec­tos «bue­nos» y la supera­ción no vio­len­ta de los «malos». El comu­nis­mo utó­pi­co y par­te del anar­quis­mo supe­ra­ron esos lími­tes al demos­trar la nece­si­dad de la des­truc­ción del Esta­do bur­gués pero no avan­za­ron más allá.

Las huel­gas y luchas radi­ca­les del pro­le­ta­ria­do inglés entre fina­les del siglo XVIII y comien­zos del siglo XIX con­tra la pri­me­ra indus­tria­li­za­ción mos­tra­ron ya su inci­pien­te capa­ci­dad de auto­or­ga­ni­za­ción para la lucha. Mien­tras tan­to, la revo­lu­ción anti­es­cla­vis­ta en Hai­tí tam­bién mos­tra­ba una deci­di­da unión comu­nal de base auto­or­ga­ni­za­da. Des­de la olea­da de luchas de 1830 la cla­se tra­ba­ja­do­ra ha ido crean­do for­mas auto­or­ga­ni­za­ti­vas que van des­de coope­ra­ti­vas, soviets, con­se­jos, comu­nas, asam­bleas barria­les, etc., con dife­ren­tes carac­te­rís­ti­cas que sin embar­go ter­mi­nan remi­tién­do­nos de algún modo a lo que se defi­ne como «lo común». Ya des­de enton­ces sur­gió la com­ple­ja dia­léc­ti­ca entre espon­ta­neís­mo, auto­or­ga­ni­za­ción y orga­ni­za­ción o par­ti­do de vanguardia.

Bajo el poder bur­gués, la Comu­na, con mayús­cu­la, es la expre­sión final más ple­na, máxi­ma y defi­ni­ti­va, de este pro­ce­so no lineal de luchas, abier­to, rever­si­ble e incier­to por­que pue­de ser aplas­ta­do de un solo ata­que repre­si­vo o lucha a lucha, o pue­de ser des­via­do e inte­gra­do en el sis­te­ma con el apo­yo del refor­mis­mo a la estra­te­gia del palo y la zanaho­ria: hay amar­gas expe­rien­cias al res­pec­to. La bur­gue­sía sabe muy bien que debe cor­tar de raíz cual­quier posi­bi­li­dad de que el pro­le­ta­ria­do logre crear y man­te­ner sis­te­mas orga­ni­za­ti­vos que refuer­cen su con­cien­cia, o al menos debi­li­tar­los o con­tro­lar­los. Sabe que las expe­rien­cias popu­la­res tien­den a rela­cio­nar­se y coor­di­nar­se, apren­dien­do unas de otras, de modo que pue­de ini­ciar­se una espi­ral expan­si­va de auto­or­ga­ni­za­ción y de inde­pen­den­cia polí­ti­ca de cla­se con obje­ti­vos socia­lis­tas, es decir hacia la des­truc­ción de la pro­pie­dad pri­va­da y de su Estado.

Fre­cuen­te­men­te, la bur­gue­sía poten­cia el coope­ra­ti­vis­mo inter­cla­sis­ta supues­ta­men­te neu­tral –Prin­ci­pios de Roch­da­le de 1844– para com­ba­tir al revo­lu­cio­na­rio y, así, fre­nar o derro­tar la pro­gre­si­va inte­gra­ción de esas luchas en la diná­mi­ca comu­na­lis­ta. Todas las inter­na­cio­na­les obre­ras, sobre todo la Inter­na­cio­nal Comu­nis­ta, han pres­ta­do mucha aten­ción tan­to al cho­que entre pro­yec­tos anta­gó­ni­cos como al impul­so polí­ti­co hacia la inte­gra­ción de las for­mas auto­oga­ni­za­ti­vas hacia el poder comu­nal como fuer­za de masas impres­cin­di­ble para derro­tar al Esta­do y para ir apren­dien­do en la medi­da de lo posi­ble den­tro de la dic­ta­du­ra del capi­tal las pri­me­ras medi­das a tomar nada tomar el poder.

La ten­den­cia his­tó­ri­ca hacia la crea­ción de pode­res comu­na­les per­se­gui­dos por el Esta­do bur­gués es una escue­la de edu­ca­ción revo­lu­cio­na­ria ines­ti­ma­ble. La resis­ten­cia a las repre­sio­nes que sufre esta escue­la auto­or­ga­ni­za­da bajo la direc­ción polí­ti­ca de la van­guar­dia es en sí mis­ma una de las asig­na­tu­ras deci­si­vas: hay que apren­der que la lucha comu­na­lis­ta debe desa­rro­llar todos los méto­dos de con­cien­cia­ción peda­gó­gi­ca para inte­grar en ella a la mayor can­ti­dad posi­ble de los y las explo­ta­das. Aquí es bási­ca la auto­de­fen­sa con­tra las repre­sio­nes, sea legal, ale­gal y/​o ile­gal, tam­bién éti­ca y filo­só­fi­ca, teó­ri­ca e his­tó­ri­ca. La auto­de­fen­sa popu­lar va uni­da en los nive­les que se esti­men nece­sa­rios de apli­car la vio­len­cia jus­ta, de res­pues­ta a la vio­len­cia injus­ta y opre­si­va. La lucha con­tra las repre­sio­nes mul­ti­pli­ca la moral com­ba­ti­va y, sobre todo, edu­ca al pue­blo en la nece­si­dad impe­rio­sa de crear más ade­lan­te, simul­tá­nea­men­te a la toma del poder, las fuer­zas arma­das revo­lu­cio­na­rias del Esta­do comu­nal, del pue­blo en armas.

Hugo Chá­vez dijo una vez que el socia­lis­mo debe nacer en el nido del con­se­jo comu­nal. Bajo las repre­sio­nes de la dic­ta­du­ra del capi­tal, más o menos encu­bier­ta y disi­mu­la­da o atroz­men­te públi­ca, hay que crear y sos­te­ner cues­te lo que cues­te nidos clan­des­ti­nos o semi­le­ga­les, inclu­so si no hubie­ra más reme­dio, para crear con­se­jos comu­na­les que coor­di­nen en la medi­da de los posi­ble los diver­sos fren­tes de bata­lla que se libran en la gue­rra social entre el capi­tal y el tra­ba­jo, entre el pue­blo obre­ro y la bur­gue­sía ven­di­da al imperialismo.

Segun­da pre­gun­ta: ¿Cuál es la impor­tan­cia de cada uno de los fren­tes de bata­lla para la cons­truc­ción del socia­lis­mo a nivel mundial?

Hugo Chá­vez sin­te­ti­zó cin­co fren­tes de bata­lla47. Vamos a estruc­tu­rar la res­pues­ta a esta segun­da pre­gun­ta en base a cada uno de ellos tenien­do en cuen­ta los cam­bios habi­dos entre 2009 y 2026, tenien­do en cuen­ta que, a dife­ren­cia de la res­pues­ta ante­rior, aho­ra la Comu­na avan­za den­tro del poder boli­va­riano siem­pre ame­na­za­do por el impe­ria­lis­mo. Aun así y por esto mis­mo, el quín­tu­ple fren­te expli­ca­do por Chá­vez tam­bién vale para otras luchas popu­la­res inclu­so antes de tomar el poder.

Pri­mer fren­te: moral y éti­ca. Con­tra la inhu­ma­ni­dad capi­ta­lis­ta cíni­ca y feroz que dice con des­ca­ro que todo le per­te­ne­ce, que todo se redu­ce al valor de cam­bio expre­sa­do en dóla­res y en armas nuclea­res, fren­te y con­tra esto, la éti­ca comu­nal como expre­sión teó­ri­co-polí­ti­ca de la moral de liber­tad dia­ria, debe abrir más y más espa­cios de pra­xis coti­dia­na en los que se mul­ti­pli­que la soli­da­ri­dad, la ayu­da mutua, la comu­ni­dad de bie­nes y el inter­na­cio­na­lis­mo anti­im­pe­ria­lis­ta. Cuan­do la bur­gue­sía impul­sa la reac­ción y el fas­cis­mo más racis­ta y patriar­cal, la éti­ca y la moral comu­nis­ta son el baluar­te insu­pe­ra­ble en cada uno de los fren­tes de batalla.

Segun­do fren­te: el social. Chá­vez nos dice que con­tra la explo­ta­ción asa­la­ria­da y la dic­ta­du­ra del mer­ca­do, debe­mos defen­der el prin­ci­pio comu­nis­ta según el cual «de cada quien según sus capa­ci­da­des, y a cada quien según sus nece­si­da­des», en cur­si­vas suyas. Se tra­ta de pre­fi­gu­rar en el ejem­plo de la pra­xis coti­dia­na los rudi­men­tos del comu­nis­mo en su sen­ti­do últi­mo: la dia­léc­ti­ca cons­cien­te entre la con­cien­cia de la capa­ci­dad y la con­cien­cia de la nece­si­dad. Pre­fi­gu­rar eso exi­ge for­ma­ción teó­ri­ca, éti­ca e his­tó­ri­ca, y en espe­cial capa­ci­dad orga­ni­za­ti­va para inten­tar lle­var­lo a la prác­ti­ca según las posi­bi­li­da­des en cada fren­te de bata­lla, sea en las comu­nas vene­zo­la­nas, en el inte­rior de Áfri­ca y de la Pales­ti­na heroi­ca o en las barria­das empo­bre­ci­das y des­in­dus­tria­li­za­das de Esta­dos Unidos.

Ter­cer fren­te: polí­ti­co. La dife­ren­cia cua­li­ta­ti­va entre el socia­lis­mo y la Comu­na, por un lado y por el con­tra­rio, el eco­no­mi­cis­mo con­su­mis­ta alie­nan­te y pasi­vo, obe­dien­te a la orden del dólar, radi­ca en el con­te­ni­do y en el papel de la polí­ti­ca revo­lu­cio­na­ria como núcleo de la liber­tad huma­na. La Comu­na es impen­sa­ble sin la con­cien­cia polí­ti­ca de la libe­ra­ción coti­dia­na, dia­ria, ejer­ci­da segun­do a segun­do. La con­cien­cia polí­ti­ca es la que per­mi­te sal­tar del refor­mis­mo a la revo­lu­ción, del sin­di­ca­lis­mo eco­no­mi­cis­ta a la lucha sin­di­cal polí­ti­ca­men­te diri­gi­da hacia la des­truc­ción del sala­ria­do. Es la que diri­ge todas las rei­vin­di­ca­cio­nes hacia el pun­to cen­tral: el poder del pue­blo en armas con su Esta­do comunal.

Cuar­to fren­te: eco­nó­mi­co. Chá­vez nos dice que: «lo eco­nó­mi­co yo lo resu­mi­ría de esta mane­ra: la pro­pie­dad de los medios de pro­duc­ción en manos de la comu­na; pro­pie­dad social en dis­tin­tas com­bi­na­cio­nes. Y eso tie­ne que ver con la crea­ción de un nue­vo mode­lo eco­nó­mi­co en la comu­na: el mode­lo eco­nó­mi­co socia­lis­ta». Esta idea es deci­si­va en la his­to­ria de la liber­tad huma­na, pero mucho más en la cri­sis gené­ti­co-estruc­tu­ral que pade­ce­mos por­que nos mues­tra el obje­ti­vo, la estra­te­gia y la tác­ti­ca a seguir en el pla­ne­ta ente­ro. Nos mues­tra lo uni­ver­sal: el socia­lis­mo como ante­sa­la del comu­nis­mo; nos mues­tra lo par­ti­cu­lar: las for­mas que adquie­re la Comu­na en cada situa­ción y momen­to; y nos mues­tra la fuer­za de lo sin­gu­lar: la Comu­na boli­va­ria­na. De este modo, pode­mos ver en cual­quier comu­na vene­zo­la­na lo que le une con la Comu­na de Nues­tra­mé­ri­ca y a ambas con la uni­ver­sa­li­dad de comunismo.

Quin­to fren­te: terri­to­rial. Chá­vez nos dice: «Vamos a cons­truir sobre el terri­to­rio, en la comu­na, el socia­lis­mo des­de esos cin­co ámbi­tos. Corres­pon­de al terri­to­rio el espa­cio, la tie­rra. No per­mi­ta­mos lati­fun­dio ni en los cam­pos ni en las ciu­da­des. No pue­de una comu­na per­mi­tir, por ejem­plo, que en medio de una ciu­dad, en un barrio, haya, como toda­vía hay aquí en Cara­cas y en muchas par­tes, una chi­ve­ra, y aquel mon­tón de cha­ta­rra con­ta­mi­nan­te; no». Tam­bién nos dice: «Hay que adue­ñar­se del espa­cio, legis­lar sobre el terri­to­rio, sobre el ambien­te, la eco­lo­gía, sobre los dese­chos sóli­dos o líqui­dos pro­duc­to de la vida huma­na y de la diná­mi­ca social en el terri­to­rio. La lucha con­tra la basu­ra, por ejem­plo, tie­ne que ser un tra­ba­jo inten­so de la comu­na. El res­ca­te de los bos­ques, la natu­ra­le­za, los ríos, la que­bra­da, la pre­ven­ción con­tra las ame­na­zas del mis­mo terri­to­rio, en fin, pre­ser­var el equi­li­brio para no dañar el espacio».

Des­de 2009 este fren­te de bata­lla se está vol­vien­do más y más crí­ti­co por­que ese vam­pi­ro que es el capi­tal está chu­pan­do la san­gre y la vida del pla­ne­ta como nun­ca antes. Tam­bién aquí, la Comu­na, con mayús­cu­la, tie­ne una tarea clave.

Iña­ki Gil de San Vicente

Eus­kal Herria, 21 de diciem­bre de 2025

  1. Geral­di­na Colot­ti: En el labo­ra­to­rio vivo de la Comu­na El Panal. Repor­ta­je des­de el barrio 23 de enero de Cara­cas, 27 de noviem­bre de 2025 (https://​www​.resu​men​la​ti​no​ame​ri​cano​.org/​2​0​2​5​/​1​1​/​2​7​/​v​e​n​e​z​u​e​l​a​-​e​n​-​e​l​-​l​a​b​o​r​a​t​o​r​i​o​-​v​i​v​o​-​d​e​-​l​a​-​c​o​m​u​na-).
  2. K. Marx: Pro­lo­go a la Con­tri­bu­ción a la crí­ti­ca de la eco­no­mía polí­ti­ca, 1859 (https://www.marxists.org/espanol/m‑e/1850s/criteconpol.htm).
  3. J. Bellamy Fos­ter – Brett Clark: Fren­te a la tri­via­li­dad de la «poli­cri­sis», la con­sis­ten­cia de la «cri­sis estruc­tu­ral del capi­tal», 10 de noviem­bre de 2025 (https://​www​.lahai​ne​.org/​m​u​n​d​o​.​p​h​p​/​f​r​e​n​t​e​-​a​-​l​a​-​t​r​i​v​i​a​l​i​d​a​d​-​d​e​-​l​a​-​p​o​l​i​c​r​i​sis).
  4. José Anto­nio Saco: His­to­ria de la escla­vi­tud, Biblio­te­ca Júcar, Madrid 1974, pp. 175 y ss.
  5. Olga Por­tuon­do Zúñi­ga: Entre escla­vos y libres en Cuba Colo­nial, Edit. Orien­te, San­tia­go de Cuba 2003, p. 58.
  6. Rami­ro Gue­rra: Manual de His­to­ria de Cuba, Cien­cias Socia­les, La Haba­na 1985 pp. 62 – 65.
  7. Vicen­ta Cor­tés Alon­so: «El negro en la Amé­ri­ca Virrei­nal», GHU, CIL, Madrid 1986, tomo 29, p. 64.
  8. Rafael L. López Val­dés: Com­po­nen­tes afri­ca­nos en el etnos cubano, Cien­cias Socia­les, La Haba­na 1985, pp. 19 – 21.
  9. Jesús María Herre­ra Sala: El negro Miguel y la pri­me­ra revo­lu­ción vene­zo­la­na, Vadell Her­ma­nos Edi­to­res, Cara­cas 2003, pp. 141 y ss.
  10. Jesús María Herre­ra Sala: Ibid., pp. 167 y ss.
  11. Howard Zinn: La otra his­to­ria de los Esta­dos Uni­dos, Hiru, Hon­da­rri­bia 1997, p. 35.
  12. Geor­ge Novack: Demo­cra­cia y revo­lu­ción, Fon­ta­ma­ra, Bar­ce­lo­na 1977, p. 49.
  13. Robert Lochhead: Les revo­lu­tions bour­geo­ises, IIRF, nº 1112, Ams­ter­dam 1989.
  14. Víc­tor Ruten­burg: Movi­mien­tos popu­la­res en Ita­lia (siglos XIV-XV), Akal, Madrid 1983, pp. 218 y ss.
  15. José Luis Mar­tín: Con­flic­tos socia­les en la Edad Media, His­to­ria 16, Madrid 1985, nº 158, p 18.
  16. Geor­ge Hol­mes: Euro­pa: jerar­quía y revuel­ta 1320 – 1450, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 252.
  17. A.I. Volo­din y E. G. Pli­mak: Las ideas revo­lu­cio­na­rias de los siglos XVIII y XIX, Ed. Nacio­nal de Cuba, 1968, p. 35.
  18. K. Marx: «Los Deba­tes sobre la Ley acer­ca del Robo de Leña», En Defen­sa de la liber­tad, Los artícu­los de la Gace­ta Rena­na 1842 – 1843, Fer­nan­do Torres Edi­tor, Valen­cia 1983, pp. 211 – 213.
  19. F. Engels: Prin­ci­pios del comu­nis­mo, OME‑9, Crí­ti­ca, Bar­ce­lo­na 1978, p. 11.
  20. K. Marx: El Capi­tal, FCE, Méxi­co, 1973, libro III., p. 322.
  21. K. Marx: La gue­rra civil en Fran­cia, Obras esco­gi­das, Pro­gre­so, Mos­cú 1978, tomo II. pp. 254 – 255.
  22. F. Engels: Car­ta a A. Bebel, Obras esco­gi­das, Pro­gre­so, 1978, tomo III. p.32.
  23. K. Marx: «Marx a Sor­ge», Corres­pon­den­cia, Edit. Car­ta­go, Argen­ti­na 1973, p. 286.
  24. K. Marx: «>Marx a Lau­ra Lafar­gue del 13 de abril de 1882», Car­tas des­de Argel, EHK, p. 88 (https://www.abertzalekomunista.net/images/Liburu_PDF/Internacionales/Marx_Karl/Cartas%20desde%20Argel%201882%20‑K.pdf).
  25. Nés­tor Kohan: La comu­na y las comu­ni­da­des en el pen­sa­mien­to de Marx, 17 de octu­bre de 2025 (https://​www​.lahai​ne​.org/​b​2​-​i​m​g​2​5​/​L​A​C​O​M​U​N​A​K​O​H​A​N​.​pdf).
  26. V.I. Lenin: Salu­do a la Repú­bli­ca Sovié­ti­ca de Bavie­ra abril de 1919 (https://​cues​tio​na​te​lo​to​do​.blogs​pot​.com/​2​0​1​4​/​0​9​/​l​e​n​i​n​-​y​-​l​a​-​r​e​p​u​b​l​i​c​a​-​s​o​v​i​e​t​i​c​a​-​d​e​.​h​tml).
  27. CCN: El capi­ta­lis­mo ama la com­pe­ten­cia, pero la natu­ra­le­za tie­ne otras ideas, 23 de octu­bre de 2025 (https://​cli​ma​ti​ca​.coop/​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​a​m​a​-​c​o​m​p​e​t​e​n​c​i​a​-​p​e​r​o​-​n​a​t​u​r​a​l​e​z​a​-​o​t​r​a​s​-​i​d​e​a​s​/​?​t​z​t​c=1).
  28. Emi­liano Sal­vuc­ci: El rol de dar­wi­nis­mo en la legi­ti­ma­ción de la opre­sión, Bue­nos Aires, mayo de 2016 (https://​www​.scie​lo​.org​.ar/​s​c​i​e​l​o​.​p​h​p​?​s​c​r​i​p​t​=​s​c​i​_​a​r​t​t​e​x​t​&​p​i​d​=​S​1​8​5​0​-​0​0​1​3​2​0​1​6​0​0​0​2​0​0​003).
  29. Chris Gil­vert y Cira Pas­cual Mar­qui­na: Comu­nas y cons­truc­ción socia­lis­ta, julio-agos­to de 2025 (https://​chris​gil​bert​.site/​c​o​m​m​u​n​e​s​-​a​n​d​-​s​o​c​i​a​l​i​s​t​-​c​o​n​s​t​r​u​c​t​i​on/).
  30. E. Fran­cis­co y O. Rive­ro: La estra­te­gia de segu­ri­dad nacio­nal 2025 y la neo­co­lo­ni­za­ción de Nues­tra Amé­ri­ca, 10 de diciem­bre de 2025 (https://radiomiraflores.net.ve/la-estrategia-de-seguridad-nacional-2025-y‑l).
  31. Iker Seis­de­dos y María Mar­tín: Trump orde­na el «blo­queo total de los petro­le­ros san­cio­na­dos» que entren y sal­gan de Vene­zue­la, 17 de diciem­bre de 2025 (https://​elpais​.com/​a​m​e​r​i​c​a​/​2​025 – 12-17/trump-ordena-el-bloqueo-total-de-los-petroleros-sancionados-que-entren-y-salgan-de-venezuela.html).
  32. André Damon: Trump afir­ma que Esta­dos Uni­dos ini­cia­rá ata­ques terres­tres «pron­to», mien­tras aumen­ta la pre­sen­cia mili­tar cer­ca de Vene­zue­la, 16 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.wsws​.org/​e​s​/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​2​0​2​5​/​1​2​/​1​6​/​5​0​5​4​-​d​1​6​.​h​tml).
  33. AA.VV.: La Doc­tri­na Mon­roe y las lec­cio­nes del pasa­do, 11 de mar­zo de 2018 (https://​www​.gran​ma​.cu/​d​e​s​d​e​-​l​a​-​i​z​q​u​i​e​r​d​a​/​2​018 – 03-11/­la-doc­tri­na-mon­roe-y-las-lec­cio­nes-del-pasa­do-11 – 03-2018 – 21-03 – 46); Oleg Yasinsky: Doc­tri­na Mon­roe, el cer­ti­fi­ca­do del poder impe­rial sobre Amé­ri­ca Lati­na, 7 de diciem­bre de 2025 (https://​anti​im​pe​ria​lis​tas​.com/​d​o​c​t​r​i​n​a​-​m​o​n​r​o​e​-​e​l​-​c​e​r​t​i​f​i​c​a​d​o​-​d​e​l​-​p​o​d​e​r​-​i​m​p​e​r​i​a​l​-​s​o​b​r​e​-​a​m​e​r​i​c​a​-​l​a​t​ina).
  34. Vla­di­mir Acos­ta: El Mons­truo y sus Entra­ñas, GALAC, Cara­cas 2017, pp. 113 y ss.
  35. Bellamy Fos­ter: La doc­tri­na de segu­ri­dad de Trump es el impe­ria­lis­mo «tipo MAGA», 9 de diciem­bre de 2025 (https://​obser​va​to​rio​cri​sis​.com/​2​0​2​5​/​1​2​/​0​9​/​b​e​l​l​a​m​y​-​f​o​s​t​e​r​-​l​a​-​d​o​c​t​r​i​n​a​-​d​e​-​s​e​g​u​r​i​d​a​d​-​d​e​-​t​r​u​m​p​-​e​s​-​e​l​-​i​m​p​e​r​i​a​l​i​s​m​o​-​t​i​p​o​-​m​a​ga/).
  36. Mer­ce­des López San Miguel: Dos años de Milei en Argen­ti­na: cómo la moto­sie­rra ultra libe­ral des­plo­mó la indus­tria y «ube­ri­zó» el tra­ba­jo, 9 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.eldia​rio​.es/​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​/​j​a​v​i​e​r​-​m​i​l​e​i​-​a​r​g​e​n​t​i​n​a​-​u​l​t​r​a​d​e​r​e​c​h​a​_​1​_​1​2​8​3​1​4​5​6​.​h​tml).
  37. Maca­re­na Vidal Liy: La cáma­ra de repre­sen­tan­tes de Esta­dos Uni­dos aprue­ba una pro­pues­ta de Defen­sa de 900.000 millo­nes de dóla­res, 11 de diciem­bre de 2025 (https://​elpais​.com/​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​/​2​025 – 12-11/la-camara-de-representantes-de-estados-unidos-aprueba-un-presupuesto-de-defensa-de-900000-millones-de-dolares.html).
  38. Dio­go Macha­do y Fran­cis­co Souça: Nue­vas y vie­jas oli­gar­quías. Las trans­for­ma­cio­nes en el régi­men de acu­mu­la­ción del capi­tal, 31 de octu­bre de 2025 (https://​vien​to​sur​.info/​n​u​e​v​a​s​-​y​-​v​i​e​j​a​s​-​o​l​i​g​a​r​q​u​i​a​s​-​l​a​s​-​t​r​a​n​s​f​o​r​m​a​c​i​o​n​e​s​-​e​n​-​e​l​-​r​e​g​i​m​e​n​-​d​e​-​a​c​u​m​u​l​a​c​i​o​n​-​d​e​l​-​c​a​p​i​t​al/).
  39. Jean-Marie Harri­bey: ¿Capi­ta­lis­mo pro­duc­ti­vo y/​o capi­ta­lis­mo ren­tis­ta?, 5 de diciem­bre de 2025 (https://​vien​to​sur​.info/​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​p​r​o​d​u​c​t​i​v​o​-​y​-​o​-​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​r​e​n​t​i​s​ta/).
  40. Fran­cis­co E. Rive­ro O.: La estra­te­gia de segu­ri­dad nacio­nal 2025 y la neo­co­lo­ni­za­ción de Nues­tra Amé­ri­ca, 10 de diciem­bre de 2025 (https://radiomiraflores.net.ve/la-estrategia-de-seguridad-nacional-2025-y‑l).
  41. Luís Brit­to Gar­cía: Esta­dos Uni­dos solo tie­ne petró­leo para seis años, 10 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.lahai​ne​.org/​m​m​_​s​s​_​m​u​n​d​o​.​p​h​p​/​E​s​t​a​dos Uni­dos-solo-tie­ne-petro­leo-para-seis-anos).
  42. CEPAL: Vene­zue­la lide­ra el cre­ci­mien­to de Lati­noa­mé­ri­ca en 2025, 16 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.resu​men​la​ti​no​ame​ri​cano​.org/​2​0​2​5​/​1​2​/​1​6​/​n​u​e​s​t​r​a​m​e​r​i​c​a​-​c​e​p​a​l​-​v​e​n​e​z​u​e​l​a​-​l​i​d​e​r​a​-​e​l​-​c​r​e​c​i​m​i​e​n​t​o​-​d​e​-​l​a​t​i​n​o​a​m​e​r​i​c​a​-​e​n​-​2​0​25/).
  43. Nés­tor Prie­to Ama­dor: Trump bus­ca derro­car a Madu­ro en los super­mer­ca­dos: «Quie­re colap­sar la eco­no­mía para pro­vo­car una revuel­ta social», 18 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.publi​co​.es/​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​/​a​m​e​r​i​c​a​-​l​a​t​i​n​a​/​t​r​u​m​p​-​b​u​s​c​a​-​d​e​r​r​o​c​a​r​-​m​a​d​u​r​o​-​s​u​p​e​r​m​e​r​c​a​d​o​s​-​q​u​i​e​r​e​-​c​o​l​a​p​s​ar-).
  44. Pedro Panun­zio: Nico­lás Madu­ro anun­cia la imple­men­ta­ción de un «Gobierno Comu­nal de Tran­si­ción al Socia­lis­mo», 11 de diciem­bre de 2025 (https://​www​.resu​men​la​ti​no​ame​ri​cano​.org/​2​0​2​5​/​1​2​/​1​1​/​v​e​n​e​z​u​e​l​a​-​n​i​c​o​l​a​s​-​m​a​d​u​r​o​-​a​n​u​n​c​i​a​-​l​a​-​i​m​p​l​e​m​e​n​t​a​c​i​o​n​-​d​e​-​u​n​-​g​o​b​i​e​r​n​o​-​c​o​m​u​n​a​l​-​d​e​-​t​r​a​n​s​i​c​i​o​n​-​a​l​-​s​o​c​i​a​l​i​s​mo/).
  45. Chris Gil­vert y Cira Pas­cual Mar­qui­na: Comu­nas y cons­truc­ción socia­lis­ta, julio-agos­to de 2025 (https://​chris​gil​bert​.site/​c​o​m​m​u​n​e​s​-​a​n​d​-​s​o​c​i​a​l​i​s​t​-​c​o​n​s​t​r​u​c​t​i​on/).
  46. Véa­se del autor el menos estos seis tex­tos a dis­po­si­ción en la red: 1) Coope­ra­ti­vis­mo obre­ro, con­se­jis­mo y auto­ges­tión socia­lis­ta, de 16 de diciem­bre de 2002; 2) Coope­ra­ti­vis­mo socia­lis­ta y eman­ci­pa­ción huma­na, 10 de octu­bre de 2011; 3) Dena deno­na da, 14 de octu­bre de 2021; 4) La demo­cra­cia comu­nal ha de tomar el poder para aca­bar con la pro­pie­dad pri­va­da, 17 de noviem­bre de 2024; 5) La cáte­dra Hugo Chá­vez Comu­ni­ca­dor (I), 11 de octu­bre de 2025; 6) La cáte­dra Hugo Chá­vez Comu­ni­ca­dor (II), 9 de noviem­bre de 2025.
  47. Hugo Chá­vez Frías: Las comu­nas y los cin­co fren­tes para la cons­truc­ción del socia­lis­mo, Minis­te­rio del Poder Popu­lar, Vene­zue­la, 2009, pp. 8 – 13. Dis­po­ni­ble en la red.
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