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Los pales­ti­nos están cele­bran­do elec­cio­nes loca­les, pero casi nadie se pre­sen­ta como can­di­da­to. He aquí por qué esto es importante

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Hoy [25 de abril], los pales­ti­nos de Cis­jor­da­nia y Gaza debían votar para ele­gir nue­vos alcal­des y con­se­jos muni­ci­pa­les, pero en muchos luga­res no lo hicieron.

Este año, varias fuer­zas polí­ti­cas cla­ve están boi­co­tean­do las elec­cio­nes loca­les pales­ti­nas, lo que ha pro­vo­ca­do la ausen­cia total de can­di­da­tos en muchas ciu­da­des y pue­blos. Muchos con­si­de­ran que esto es sin­to­má­ti­co de la situa­ción gene­ral de la socie­dad y la polí­ti­ca pales­ti­nas tras dos años de geno­ci­dio en Gaza y la bru­tal repre­sión israe­lí en Cisjordania.

No siem­pre fue así. En años ante­rio­res, las elec­cio­nes muni­ci­pa­les pales­ti­nas refle­ja­ban el cre­cien­te dina­mis­mo de la vida polí­ti­ca pales­ti­na y un pro­fun­do anhe­lo de demo­cra­cia. Ade­más, siem­pre con­tras­ta­ban con el estan­ca­mien­to del sis­te­ma polí­ti­co for­mal. Sin embar­go, este año, las elec­cio­nes muni­ci­pa­les mues­tran todo menos dina­mis­mo, entu­sias­mo o un inte­rés públi­co significativo.

Duran­te los últi­mos dos años y medio, los pales­ti­nos han vivi­do el geno­ci­dio en Gaza al tiem­po que se enfren­ta­ban a una cre­cien­te ola de repre­sión israe­lí, vio­len­cia de los colo­nos y des­pla­za­mien­tos for­za­dos en Cis­jor­da­nia. Todo ello ha deja­do una pro­fun­da hue­lla en la polí­ti­ca y la diná­mi­ca social pales­ti­nas, tras­to­can­do prio­ri­da­des, con­mo­cio­nan­do a la socie­dad pales­ti­na y obli­gan­do a muchos pales­ti­nos a afron­tar el apla­za­mien­to inde­fi­ni­do del úni­co ejer­ci­cio demo­crá­ti­co que aún les que­da: las elec­cio­nes municipales.

Des­de las elec­cio­nes legis­la­ti­vas y pre­si­den­cia­les pales­ti­nas de 2006, que no se han repe­ti­do has­ta la fecha, las elec­cio­nes muni­ci­pa­les loca­les han ser­vi­do como uno de los pocos espa­cios para la libre expre­sión polí­ti­ca en Pales­ti­na, jun­to con las elec­cio­nes sin­di­ca­les y uni­ver­si­ta­rias. Las elec­cio­nes muni­ci­pa­les de 2005, 2012 y 2017, cele­bra­das en las prin­ci­pa­les ciu­da­des de Gaza y Cis­jor­da­nia, fue­ron con­si­de­ra­das un baró­me­tro del cli­ma polí­ti­co impe­ran­te en cada momen­to. Y de un ciclo elec­to­ral a otro, los can­di­da­tos y las lis­tas elec­to­ra­les no hicie­ron más que multiplicarse.

En las elec­cio­nes actua­les, poco de eso se apli­ca a las elec­cio­nes de hoy. Duran­te las elec­cio­nes de 2017, Nablus, Hebrón y Rama­la con­ta­ban cada una con cua­tro lis­tas elec­to­ra­les que com­pe­tían entre sí por los votos. En 2022, Nablus tenía seis lis­tas elec­to­ra­les, Hebrón seis y Rama­la cinco.

Este año, sin embar­go, solo dos lis­tas elec­to­ra­les com­pi­ten en Hebrón. En Nablus y Rama­la no habrá vota­ción, ya que solo se regis­tró una lis­ta en cada ciu­dad. Los con­se­jos muni­ci­pa­les de estas ciu­da­des, que tie­nen una enor­me impor­tan­cia polí­ti­ca en Cis­jor­da­nia, se for­ma­rán median­te acuer­dos entre los can­di­da­tos y otras fuer­zas socia­les y polí­ti­cas locales.

En la Fran­ja de Gaza, la vota­ción se lle­va­rá a cabo úni­ca­men­te en la ciu­dad de Deir al-Balah, en el cen­tro de Gaza, ya que es una de las pocas ciu­da­des de Gaza que aún se con­ser­va en gran par­te. Ciu­da­des impor­tan­tes como Rafah y Khan You­nis, en cam­bio, han sido arra­sa­das y des­po­bla­das por la fuer­za , lo que impo­si­bi­li­ta cual­quier tipo de gobierno municipal.

¿Cuá­les son los cam­bios que lle­va­ron la vida polí­ti­ca pales­ti­na a un pun­to tan bajo, y qué reve­la esto sobre el futu­ro de la socie­dad palestina?

La ley electoral

Las elec­cio­nes muni­ci­pa­les de este año han per­di­do su carác­ter de «medi­dor de velo­ci­dad» habi­tual, prin­ci­pal­men­te por­que la mayo­ría de las fuer­zas polí­ti­cas impor­tan­tes, a excep­ción de Fatah, no par­ti­ci­pan. Los cua­tro prin­ci­pa­les par­ti­dos de opo­si­ción de izquier­da —el FPLP, el DFLP, el Par­ti­do Popu­lar Pales­tino y la Ini­cia­ti­va Nacio­nal Pales­ti­na— anun­cia­ron en un comu­ni­ca­do con­jun­to su boi­cot a la vota­ción. Hamas hizo lo mis­mo en un comu­ni­ca­do apar­te. Todos cita­ron la mis­ma razón: una nue­va ley elec­to­ral modi­fi­ca­da por decre­to pre­si­den­cial el año pasado.

La ley modi­fi­có aspec­tos cla­ve del sis­te­ma elec­to­ral pales­tino. En par­ti­cu­lar, intro­du­jo un mode­lo de «lis­tas abier­tas» para las elec­cio­nes muni­ci­pa­les. Ante­rior­men­te, los votan­tes sim­ple­men­te ele­gían una lis­ta de can­di­da­tos en el orden pre­sen­ta­do. Con la nue­va ley, los votan­tes tam­bién deben selec­cio­nar cin­co can­di­da­tos indi­vi­dua­les de la lis­ta ele­gi­da, o su voto será inva­li­da­do. Esto sig­ni­fi­ca que los votan­tes pue­den alte­rar el orden interno de los can­di­da­tos, pri­van­do a los par­ti­dos de la capa­ci­dad de ele­gir el orden de sus pro­pios candidatos.

Pero esta no es la dis­po­si­ción más pro­ble­má­ti­ca. La ley enmen­da­da tam­bién exi­ge que cada lis­ta ten­ga una «for­ma­ción com­ple­ta», lo que sig­ni­fi­ca que debe pre­sen­tar sufi­cien­tes can­di­da­tos para lle­nar todo un con­se­jo municipal.

Esta enmien­da tie­ne una impli­ca­ción cru­cial: exclu­ye a muchos acti­vis­tas comu­ni­ta­rios loca­les que, en años ante­rio­res, uti­li­za­ron las elec­cio­nes muni­ci­pa­les para impul­sar nue­vas pro­pues­tas y par­ti­ci­par en deba­tes públi­cos como can­di­da­tos. Muchas de estas lis­tas eran apar­ti­dis­tas, com­pues­tas prin­ci­pal­men­te por jóve­nes can­di­da­tos que se pre­sen­ta­ban jun­tos en diver­sas com­bi­na­cio­nes. Apor­ta­ban a las elec­cio­nes loca­les una diver­si­dad de voces que ni siquie­ra las últi­mas elec­cio­nes legis­la­ti­vas de hace dos déca­das tenían. Por lo tan­to, las úni­cas fuer­zas capa­ces de pre­sen­tar lis­tas com­ple­tas son los cla­nes fami­lia­res o los par­ti­dos polí­ti­cos establecidos.

Cerrar el debate

El ele­men­to más con­tro­ver­ti­do de la nue­va ley —y la prin­ci­pal razón por la que los par­ti­dos de la opo­si­ción se nega­ron a par­ti­ci­par— es el requi­si­to de que todos los can­di­da­tos res­pal­den la pla­ta­for­ma polí­ti­ca de la OLP y la Auto­ri­dad Pales­ti­na, inclui­dos los acuer­dos fir­ma­dos con Israel y las reso­lu­cio­nes inter­na­cio­na­les pertinentes.

Este requi­si­to silen­cia el deba­te polí­ti­co mucho más allá del ámbi­to res­trin­gi­do de los ser­vi­cios muni­ci­pa­les, no solo por­que las fac­cio­nes polí­ti­cas pales­ti­nas estén divi­di­das por los Acuer­dos de Oslo, los acuer­dos pos­te­rio­res y un pro­ce­so de nego­cia­ción obso­le­to, sino por­que esas divi­sio­nes afec­tan direc­ta­men­te la vida coti­dia­na de los pales­ti­nos y sus comu­ni­da­des, que a su vez dan for­ma a la polí­ti­ca municipal.

Un ejem­plo es el Pro­to­co­lo de París, uno de los acuer­dos eco­nó­mi­cos fir­ma­dos con Israel que subor­di­na el desa­rro­llo eco­nó­mi­co pales­tino a la eco­no­mía israe­lí. Esto limi­ta las posi­bi­li­da­des de los muni­ci­pios para desa­rro­llar sus pue­blos y aldeas, espe­cial­men­te aho­ra que a dece­nas de miles de tra­ba­ja­do­res pales­ti­nos se les han revo­ca­do sus per­mi­sos de tra­ba­jo israelíes.

Con­si­dé­re­se tam­bién que muchos pue­blos y aldeas pales­ti­nas se encuen­tran en las zonas B y C, don­de la Auto­ri­dad Pales­ti­na tie­ne prohi­bi­do, por acuer­dos fir­ma­dos, man­te­ner cual­quier pre­sen­cia de segu­ri­dad. Las elec­cio­nes de este año se cele­bran en medio de una ola de ata­ques vio­len­tos per­pe­tra­dos por gru­pos de colo­nos israe­líes con el obje­ti­vo de expul­sar a los pales­ti­nos de sus tie­rras; ata­ques que la Auto­ri­dad Pales­ti­na no pue­de dete­ner debi­do a los acuer­dos firmados.

En otro orden de cosas, nin­gún can­di­da­to podría, en teo­ría, pre­sen­tar­se a un car­go local bajo la ban­de­ra de un par­ti­do que se opon­ga ofi­cial­men­te a la pla­ta­for­ma de nego­cia­ción de la OLP o que cri­ti­que los acuer­dos fir­ma­dos. En otras pala­bras, la nue­va ley impo­ne uni­for­mi­dad polí­ti­ca en cual­quier deba­te den­tro del ámbi­to electoral.

Poca opo­si­ción

Sor­pren­den­te­men­te, cuan­do la ley fue enmen­da­da el año pasa­do, ape­nas gene­ró más que crí­ti­cas. Inclu­so con la pro­xi­mi­dad de las elec­cio­nes, la socie­dad civil pales­ti­na y los gru­pos jurí­di­cos no ejer­cie­ron una pre­sión sig­ni­fi­ca­ti­va en su con­tra. El con­tras­te con 2017 es nota­ble: cuan­do la Auto­ri­dad Pales­ti­na intro­du­jo una ley sobre «deli­tos elec­tró­ni­cos» —que per­mi­tía al fis­cal gene­ral per­se­guir a indi­vi­duos por publi­ca­cio­nes en redes socia­les — , las pro­tes­tas cons­tan­tes obli­ga­ron a la Auto­ri­dad Pales­ti­na a sus­pen­der su apli­ca­ción, enta­blar un diá­lo­go con la socie­dad civil y, final­men­te, enmen­dar la ley.

Al año siguien­te, el Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal Pales­tino disol­vió ofi­cial­men­te el Con­se­jo Legis­la­ti­vo Pales­tino, que había esta­do inac­ti­vo des­de 2007. Ese mis­mo año, el gobierno pales­tino adop­tó un docu­men­to de polí­ti­ca que esti­pu­la­ba que la nue­va legis­la­ción debía ser deba­ti­da con la socie­dad civil.

«Si hubie­ra exis­ti­do algún tipo de diá­lo­go social, inclu­so en ausen­cia del Con­se­jo Legis­la­ti­vo, la enmien­da a la ley elec­to­ral jamás se habría apro­ba­do con tan­ta faci­li­dad», decla­ró Ash­raf Abul Hayeh, juris­ta pales­tino y abo­ga­do de dere­chos huma­nos que ha repre­sen­ta­do a gru­pos lega­les pales­ti­nos ante la Auto­ri­dad Pales­ti­na. «No exis­te volun­tad de enta­blar un diá­lo­go por par­te de la Auto­ri­dad Pales­ti­na, y la opo­si­ción de los par­ti­dos polí­ti­cos y de la socie­dad civil es mínima».

Abul Hayeh atri­bu­ye esto a la gra­ve­dad de las cir­cuns­tan­cias. Con Gaza bajo un ata­que geno­ci­da y Cis­jor­da­nia some­ti­da a una cre­cien­te repre­sión israe­lí, afir­ma, las elec­cio­nes muni­ci­pa­les se han con­ver­ti­do en una preo­cu­pa­ción secun­da­ria, algo que resul­ta «un tan­to irre­le­van­te para muchos pales­ti­nos comu­nes y corrien­tes, así como para los acto­res políticos».

«La modi­fi­ca­ción de la ley difi­cul­ta demos­trar la com­pe­ten­cia, pero de todos modos nin­gu­na par­te está intere­sa­da en ello», afir­mó Abul Hayeh, seña­lan­do que muchos can­di­da­tos sufri­rían repre­sión israe­lí si se pre­sen­ta­ran bajo las eti­que­tas de sus par­ti­dos. Abul Hayeh aña­de que «las cir­cuns­tan­cias excep­cio­na­les de los últi­mos dos años han hecho que la movi­li­dad social en torno a una ley elec­to­ral parez­ca mucho menos urgente».

El con­tex­to gene­ral ayu­da a expli­car el por­qué. La Auto­ri­dad Pales­ti­na ha sido explí­ci­ta sobre su estra­te­gia de «eli­mi­nar pre­tex­tos» para Israel, un inten­to por evi­tar una acción mili­tar israe­lí de gran enver­ga­du­ra con­tra sí mis­ma y la pobla­ción pales­ti­na de Cis­jor­da­nia. Bajo esta lógi­ca, está deci­di­da a pro­yec­tar una ima­gen de uni­for­mi­dad polí­ti­ca, man­te­nien­do fue­ra de la vida públi­ca cual­quier dis­cur­so que se apar­te de su pos­tu­ra ofi­cial de no confrontación.

Los par­ti­dos de opo­si­ción, espe­cial­men­te Hamas, no están dis­pues­tos a expo­ner a sus can­di­da­tos, al tiem­po que bus­can sen­tar un pre­ce­den­te res­pec­to a la enmien­da de la ley. En cuan­to a la socie­dad civil y los gru­pos jurí­di­cos, tie­nen asun­tos más impor­tan­tes que aten­der en las cir­cuns­tan­cias actua­les, con una catás­tro­fe huma­ni­ta­ria estan­ca­da en Gaza y otra que se agra­va en Cisjordania.

En muchos pue­blos y aldeas, la for­ma­ción del nue­vo con­se­jo muni­ci­pal la lle­van a cabo los cla­nes, con cier­ta par­ti­ci­pa­ción de aso­cia­cio­nes loca­les. Sin embar­go, en Gaza, cien­tos de comu­ni­da­des loca­les ya ni siquie­ra existen.

«Las elec­cio­nes de este año demues­tran has­ta qué pun­to la vida polí­ti­ca —e inclu­so el deba­te social— en Pales­ti­na se han vis­to afec­ta­das por la situa­ción pos­te­rior al 7 de octu­bre y las polí­ti­cas de ocu­pa­ción», decla­ró Abul Hayeh. «Los pales­ti­nos tar­da­rán mucho tiem­po en recuperarse».

Qas­sam Muaddi

25 de abril de 2026

Fuen­te: https://​mon​do​weiss​.net/​2​0​2​6​/​0​4​/​p​a​l​e​s​t​i​n​i​a​n​s​-​a​r​e​-​h​o​l​d​i​n​g​-​l​o​c​a​l​-​e​l​e​c​t​i​o​n​s​-​b​u​t​-​h​a​r​d​l​y​-​a​n​y​o​n​e​-​i​s​-​r​u​n​n​i​n​g​-​h​e​r​e​s​-​w​h​y​-​t​h​a​t​-​m​a​t​t​e​rs/

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