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La UE se adhie­re a la Pax Sili­ca y con­fir­ma su subor­di­na­ción a Washington

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El 25 de junio, la Unión Euro­pea fir­mó ofi­cial­men­te la decla­ra­ción de Pax Sili­ca por ini­cia­ti­va de Esta­dos Uni­dos. Detrás de esta ini­cia­ti­va apa­ren­te­men­te ino­cua de apo­yo a la indus­tria digi­tal se per­fi­la la cons­truc­ción de un blo­que cen­tra­do en el capi­tal tec­no­ló­gi­co de Sili­con Valley.

De un lado, están los dis­cur­sos gran­di­lo­cuen­tes de Euro­pa sobre la «sobe­ra­nía digi­tal», sobre la nece­sa­ria inde­pen­den­cia del Vie­jo Con­ti­nen­te de los Esta­dos Uni­dos y las pero­ra­tas sobre el «momen­to gau­llis­ta de Euro­pa». Del otro, capi­tu­la­ción tras capi­tu­la­ción y la inte­gra­ción silen­cio­sa, pero cier­ta, de la Unión Euro­pea (UE) en la arqui­tec­tu­ra mili­tar-tec­no­ló­gi­ca estadounidense.

Así, un año des­pués de acep­tar un acuer­do comer­cial desequilibrado

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con Washing­ton que final­men­te fue adop­ta­do por el Par­la­men­to Euro­peo, Bru­se­las anun­ció el jue­ves 25 de junio la adhe­sión ofi­cial de la UE a la ini­cia­ti­va Pax Sili­ca. Una fir­ma que inte­gra a los Vein­ti­sie­te en un régi­men de vasa­lla­je importante.

Para enten­der por qué, hay que com­pren­der qué es Pax Sili­ca, una ini­cia­ti­va lan­za­da en diciem­bre de 2025 por Washing­ton y seis de sus alia­dos más cer­ca­nos (Rei­no Uni­do, Japón, Corea del Sur, Israel, Sin­ga­pur y Aus­tra­lia) en for­ma de una sim­ple decla­ra­ción no vin­cu­lan­te des­ti­na­da a «for­ta­le­cer las cade­nas de sumi­nis­tro» de las indus­trias digi­ta­les, espe­cial­men­te la de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial (IA).

La decla­ra­ción tie­ne como obje­ti­vo «mejo­rar la coor­di­na­ción» entre paí­ses «alia­dos» y «con­fia­bles». En otras pala­bras, la ini­cia­ti­va bus­ca crear una red de con­fian­za para ase­gu­rar el acce­so a los recur­sos, las vías comer­cia­les y los mer­ca­dos en el ámbi­to de la IA. En esto, no es real­men­te una decla­ra­ción de inten­cio­nes inocente.

Ben­ja­min Bür­bau­mer, pro­fe­sor de Scien­ces Po Bor­deaux y autor de China/​Estados Uni­dos, el capi­ta­lis­mo con­tra la glo­ba­li­za­ción (La Décou­ver­te, 2024), inte­gra esta ini­cia­ti­va en «una volun­tad explí­ci­ta de los Esta­dos Uni­dos de ase­gu­rar com­ple­ta­men­te la cade­na de valor de la IA, des­de las mate­rias pri­mas has­ta la deman­da sol­ven­te». La Pax Sili­ca pre­ten­de con­tro­lar la «mate­ria­li­dad de la IA», indi­ca, y es, en este sen­ti­do, «com­ple­men­ta­ria al plan de inte­li­gen­cia arti­fi­cial lan­za­do por Washing­ton el año pasa­do» para apo­yar su capi­tal tecnológico.

Ins­tru­men­to de dominación

La pro­pia expre­sión uti­li­za­da, Pax Sili­ca, es, ade­más, ya todo un pro­gra­ma: obvia­men­te se ins­pi­ra en la Pax Roma­na y desig­na una for­ma de paz impe­rial, pro­duc­to del domi­nio de un cen­tro sobre las peri­fe­rias. Esta paz arma­da se basa, esta vez, en la síli­ce, un com­po­nen­te cen­tral para los semi­con­duc­to­res y, más en gene­ral, para la eco­no­mía digi­tal. La pro­me­sa de la Pax Sili­ca es, por tan­to, la de esta­bi­li­dad y pros­pe­ri­dad basa­das en el domi­nio común de los acto­res pri­va­dos del digi­tal y del Esta­do fede­ral estadounidense.

Antes de expli­car las moda­li­da­des de este domi­nio, hay que insis­tir en este últi­mo pun­to: la era de la IA será la de una for­ma de «pri­va­ti­za­ción» de la diplo­ma­cia esta­dou­ni­den­se, que orga­ni­za la cen­tra­li­dad de su sec­tor digi­tal a nivel mun­dial, pero tam­bién de la nacio­na­li­za­ción de los gran­des gru­pos digi­ta­les que nece­si­tan la fuer­za impe­rial esta­dou­ni­den­se para tener acce­so a los recur­sos y mer­ca­dos. La habi­tual con­ni­ven­cia entre el capi­tal tec­no­ló­gi­co y el Esta­do fede­ral se con­vier­te en una espe­cie de fusión de intere­ses y accio­nes. Este es tam­bién uno de los pun­tos más lla­ma­ti­vos ‑aun­que implí­ci­to- defen­di­dos por el mani­fies­to de uno de los prin­ci­pa­les acto­res de la IA esta­dou­ni­den­se, Palantir.

Esta evo­lu­ción es sig­ni­fi­ca­ti­va del nue­vo capi­ta­lis­mo esta­tal que se está desa­rro­llan­do en Occi­den­te. Y no es casua­li­dad que el hom­bre que lle­vó esta ini­cia­ti­va, Jacob Hel­berg, aho­ra sub­se­cre­ta­rio de Esta­do para Asun­tos Eco­nó­mi­cos, esté muy cer­ca de los círcu­los de la IA, en par­ti­cu­lar de la «mafia Pay­Pal» que con­tro­la en par­ti­cu­lar al gigan­te Palantir.

Este mis­mo Jacob Hel­berg, ex de Goo­gle, tam­bién fue ase­sor de Alex Karp, el pre­si­den­te de Palan­tir. Su espo­so, Keith Rabois, es un anti­guo socio del Fon­do de Finan­cia­do­res de Peter Thiel, el fun­da­dor de Pay­Pal y Palan­tir. Su padrino de boda en 2018 no fue otro que Sam Alt­man, pre­si­den­te de Ope­nAI. En resu­men, Jacob Hel­berg es un repre­sen­tan­te de la indus­tria de la IA y, en par­ti­cu­lar, de su corrien­te más radical.

Jacob Hel­berg resu­mió la visión en la que se basa la Pax Sili­ca: «Si el siglo XX se basó en el petró­leo y el ace­ro, el siglo XXI se basa­rá en el cálcu­lo. En otras pala­bras: quien con­tro­la la capa­ci­dad de uti­li­zar los datos con­tro­la el mun­do. Para Jacob Hel­berg, la IA es, por tan­to, una base sobre la que se apo­ya­rá el futu­ro poder polí­ti­co, mili­tar y eco­nó­mi­co de un país. Por lo tan­to, Pax Sili­ca pre­ten­de ase­gu­rar este poder con una doble ambi­ción: blo­quear el desa­rro­llo de Chi­na en la IA y evi­tar el esta­ble­ci­mien­to de riva­les den­tro del pro­pio cam­po occidental.

Jacob Hel­berg lo ha decla­ra­do muy cla­ra­men­te: la Pax Sili­ca se cons­tru­ye con­tra la noción de sobe­ra­nía digi­tal. Para él, de mane­ra muy sig­ni­fi­ca­ti­va, tal sobe­ra­nía con­du­ce a una «medio­cri­dad sin­cro­ni­za­da». Se opo­ne a la «sobe­ra­nía de la inno­va­ción» en la que cada país desa­rro­lla­ría su pro­pia espe­cia­li­dad para mejo­rar el con­jun­to. Pero el con­jun­to está domi­na­do por un cen­tro, el capi­tal tec­no­ló­gi­co esta­dou­ni­den­se en torno al cual debe orga­ni­zar­se esta «inno­va­ción». La visión de Jacob Hel­berg es una con­cen­tra­ción de la evo­lu­ción recien­te del capi­ta­lis­mo: la com­pe­ten­cia con­du­ce a la medio­cri­dad y al estan­ca­mien­to, el mono­po­lio al poder y al beneficio.

En un análisis

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publi­ca­do por la Aso­cia­ción de Comer­cio Inter­na­cio­nal de Washing­ton (Wita), Uri Gabai expli­ca que la ini­cia­ti­va bus­ca orga­ni­zar el con­trol por par­te de Esta­dos Uni­dos de los «pun­tos neu­rál­gi­cos» que cons­ti­tu­yen la base de la cade­na de sumi­nis­tro de la IA. Su estruc­tu­ra es enton­ces la de una red que se remon­ta a los gigan­tes esta­dou­ni­den­ses de la IA que tie­ne como obje­ti­vo garan­ti­zar la depen­den­cia de los «socios» del cen­tro de Esta­dos Uni­dos, pero tam­bién debi­li­tar al adver­sa­rio chino con­tro­lan­do nodos estra­té­gi­cos mate­ria­les de la industria.

«Dado el efec­to de esca­la pro­pio de la IA, el con­trol de estos cue­llos de bote­lla de la indus­tria es un obs­tácu­lo impor­tan­te para Chi­na y una ven­ta­ja para los Esta­dos Uni­dos», resu­me Ben­ja­min Bür­bau­mer. Por ejem­plo, la fir­ma de los Paí­ses Bajos, obte­ni­da en junio a títu­lo indi­vi­dual, per­mi­te ase­gu­rar el mono­po­lio cru­cial del uso de las máqui­nas de la empre­sa holan­de­sa ASML, que son esen­cia­les para la pro­duc­ción de semi­con­duc­to­res de últi­ma gene­ra­ción uti­li­za­dos en la IA gene­ra­ti­va. Pero la adhe­sión de Grecia

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, Kazajs­tán, Chi­le o Argen­ti­na tam­bién per­mi­te ase­gu­rar el acce­so a los meta­les estra­té­gi­cos para la industria.

Chi­na no se equi­vo­có, como seña­la Ben­ja­min Bür­bau­mer, quien recuer­da que el últi­mo plan quin­que­nal de la Repú­bli­ca Popu­lar tenía como obje­ti­vo «con­tro­lar las tec­no­lo­gías cla­ve cen­tra­les». Con la Pax Sili­ca, la lógi­ca de blo­ques se con­fir­ma en torno a la IA, y en esta lógi­ca de blo­ques, hay que ele­gir el ban­do. Esto es lo que Jacob Hel­berg inten­ta imponer.

Con­trol eco­nó­mi­co, polí­ti­co y militar

Ben­ja­min Bür­bau­mer insis­te así en la «divi­sión del tra­ba­jo» inter­na de la ini­cia­ti­va. Los vein­ti­cua­tro paí­ses miem­bros indi­vi­dua­les tie­nen así una fun­ción pre­ci­sa en la valo­ri­za­ción del capi­tal tec­no­ló­gi­co estadounidense.

Se tie­nen en cuen­ta todas las dimen­sio­nes de la cade­na de pro­duc­ción de IA: la ener­gía con pro­duc­to­res de petró­leo y gas, como los Emi­ra­tos Ára­bes Uni­dos, Qatar, Norue­ga o Cana­dá (actual­men­te obser­va­dor no fir­man­te); las mate­rias pri­mas, inclui­dos los meta­les estra­té­gi­cos para semi­con­duc­to­res pro­du­ci­dos en Sue­cia, Fin­lan­dia, Corea del Sur o Tai­wán (tam­bién obser­va­dor no fir­man­te); los nodos logís­ti­cos o finan­cie­ros de Pana­má, Sin­ga­pur, Rei­no Uni­do o Fili­pi­nas; soft­wa­re japo­nés o indio; maqui­na­ria holan­de­sa, tec­no­lo­gía mili­tar israe­lí y capi­tal emi­ra­tí, ale­mán o qatarí.

En resu­men, toda la cade­na de valor está con­tro­la­da. Y esta red per­mi­te con­tro­lar a los socios. Para con­ven­cer­nos de ello, tome­mos un ejem­plo fic­ti­cio. Si un país sig­na­ta­rio inten­ta­ra, por ejem­plo, diver­si­fi­car a sus clien­tes ven­dien­do semi­con­duc­to­res tan­to a Chi­na como a Esta­dos Uni­dos, ¿qué pasa­ría? En teo­ría, la decla­ra­ción de Pax Sili­ca no lo impi­de. Pero de hecho, Washing­ton podría con­si­de­rar que este socio ya no es con­fia­ble y, de hecho, podría excluir­lo de la cade­na de sumi­nis­tro de la IA esta­dou­ni­den­se, obli­gan­do a otros socios que deseen man­te­ner sus mer­ca­dos al otro lado del Atlán­ti­co a seguir. El país en cues­tión no ten­dría enton­ces más reme­dio que aban­do­nar el blo­que o someterse.

Como resu­me el eco­no­mis­ta Evgeny Moro­zov en un texto

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sobre esta ini­cia­ti­va, «en un mun­do mono­po­lís­ti­co, la diver­si­fi­ca­ción pare­ce un sui­ci­dio y el úni­co movi­mien­to racio­nal es con­ver­tir­se en un agen­te acre­di­ta­do del titu­lar del mono­po­lio». Con la Pax Sili­ca, aña­de, «Washing­ton tie­ne como obje­ti­vo expor­tar no pro­duc­tos, sino depen­den­cia». El carác­ter no vin­cu­lan­te de la fir­ma que, al pare­cer, ha con­ven­ci­do a Fran­cia de levan­tar su opo­si­ción den­tro de la UE, es, por tan­to, una sim­ple ficción.

Sobre todo por­que la Pax Sili­ca tam­bién tie­ne una dimen­sión geo­po­lí­ti­ca. Al tra­tar de fre­nar el desa­rro­llo de la IA en Chi­na, inclu­so cuan­do este país la con­vier­te en su prio­ri­dad estra­té­gi­ca, Washing­ton sabe que se expo­ne a ten­sio­nes geo­po­lí­ti­cas tan­to más evi­den­tes cuan­to que uno de los nodos de la IA es Tai­wán, don­de se pro­du­cen casi todos los semi­con­duc­to­res nece­sa­rios para la IA.

La Pax Sili­ca tam­bién tie­ne una dimen­sión mili­tar cen­tral que se con­fir­ma por la pre­sen­cia como miem­bro fun­da­dor de Israel, el país espe­cia­li­za­do en el true­que entre la indus­tria mili­tar y la tec­no­lo­gía. Esto con­fir­ma dos ele­men­tos: pri­me­ro el hecho de que la ini­cia­ti­va defien­de la mili­ta­ri­za­ción de la IA, que su pro­pio desa­rro­llo es la garan­tía de su pro­pia segu­ri­dad como blo­que. Una de las ambi­cio­nes de la Pax Sili­ca es el for­ta­le­ci­mien­to mili­tar del blo­que cen­tra­do en los Esta­dos Uni­dos a par­tir de la IA.

Es tam­bién por esta razón que hay fir­man­tes estra­té­gi­ca­men­te insig­ni­fi­can­tes para la indus­tria, pero polí­ti­ca­men­te impor­tan­tes, como El Sal­va­dor, cuyo auto­ri­ta­rio pre­si­den­te, Nayib Buke­le, es una refe­ren­cia polí­ti­ca de la nue­va extre­ma dere­cha pro-estadounidense

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de Amé­ri­ca Lati­na que aca­ba de ganar todas las elec­cio­nes en el subcontinente.

Que­da un últi­mo pilar para el con­jun­to. El cen­tro orga­ni­za una for­ma de com­pe­ten­cia inter­na en su peri­fe­ria. El con­cep­to de «sobe­ra­nía de la inno­va­ción» de Jacob Hel­berg refle­ja este hecho: el blo­que se prio­ri­za en fun­ción del carác­ter estra­té­gi­co de lo que ofre­cen los socios de Washing­ton. Por lo tan­to, paí­ses como Israel, los Paí­ses Bajos o Sin­ga­pur pue­den mos­trar nive­les de desa­rro­llo avan­za­dos y tomar una mayor par­te del pas­tel, inclu­so si siguen depen­dien­do del cen­tro de Esta­dos Unidos.

En cuan­to a los demás, les pare­ce igual de bien. Evgeny Moro­zov cree que la Pax Sili­ca indu­ce «un nue­vo ciclo de sumi­sión en el que los Esta­dos com­pi­ten no por su inde­pen­den­cia, sino por la pro­xi­mi­dad» con el cen­tro. Por lo tan­to, la com­pe­ten­cia se des­pla­za del mer­ca­do mun­dial al inte­rior del pro­pio blo­que para ser pues­ta al ser­vi­cio del mono­po­lio. La glo­ba­li­za­ción no des­apa­re­ce como tal, cam­bia de naturaleza.

La capi­tu­la­ción europea

¿Y Euro­pa en todo esto? La Comi­sión Euro­pea se escon­de en su comu­ni­ca­do bas­tan­te lacó­ni­co detrás del argu­men­to de la «coope­ra­ción inter­na­cio­nal» y el apo­yo a la «com­pe­ti­ti­vi­dad» y la «sobe­ra­nía». Todo esto es una cor­ti­na de humo en vis­ta de la ver­da­de­ra natu­ra­le­za de la ini­cia­ti­va. En reali­dad, la UE ha cedi­do a Washing­ton por­que la Pax Sili­ca indu­ce un alto cos­te a una no par­ti­ci­pa­ción que Bru­se­las no esta­ba dis­pues­to a acep­tar. Eco­nó­mi­ca­men­te, la fal­ta de par­ti­ci­pa­ción ame­na­za con redu­cir el acce­so a los ser­vi­cios de IA esta­dou­ni­den­ses que aho­ra se con­si­de­ran crí­ti­cos para las empre­sas. Polí­ti­ca­men­te, rom­pe un víncu­lo de con­fian­za con Washington.

La UE nece­si­ta deses­pe­ra­da­men­te cre­ci­mien­to. El colap­so indus­trial ale­mán y la esta­bi­li­za­ción del cre­ci­mien­to del PIB en torno al 1% anual ame­na­zan los sis­te­mas socia­les del Vie­jo Con­ti­nen­te. La pers­pec­ti­va de que se abrie­ran nue­vos mer­ca­dos en el mar­co de la Pax Sili­ca y de ser exclui­do de ella se esta­ba vol­vien­do into­le­ra­ble para el Con­se­jo y la Comisión.

Fren­te a las nece­si­da­des eco­nó­mi­cas, el pre­cio a pagar ‑la depen­den­cia- se con­si­de­ra rela­ti­va­men­te bajo. Lo que es tan­to más cier­to cuan­to que, detrás de los dis­cur­sos pre­go­na­dos, una gran par­te de los paí­ses de la UE son inca­pa­ces de empo­de­rar­se fren­te a los Esta­dos Uni­dos. El refle­jo en mate­ria de defen­sa, como en mate­ria eco­nó­mi­ca, es bus­car inte­grar­se en la esfe­ra de influen­cia esta­dou­ni­den­se. El peli­gro de segu­ri­dad que repre­sen­ta Rusia y el peso del segun­do cho­que comer­cial chino solo pue­den refor­zar este refle­jo que la pre­sen­cia de un Donald Trump en la Casa Blan­ca ape­nas ha modi­fi­ca­do. Por lo tan­to, la depen­den­cia de la UE de los Esta­dos Uni­dos no es un problema.

Por últi­mo, la estra­te­gia de Washing­ton ha con­sis­ti­do en debi­li­tar a la UE bus­can­do no una fir­ma de la UE, sino las fir­mas de paí­ses indi­vi­dua­les. Esta es la lógi­ca de Pax Sili­ca: prio­ri­zar los nodos estra­té­gi­cos y crear com­pe­ten­cia den­tro del blo­que. Como hemos vis­to, Washing­ton ha insis­ti­do mucho en obte­ner la adhe­sión de los Paí­ses Bajos. Otros paí­ses euro­peos tam­bién han sido abor­da­dos indi­vi­dual­men­te: los paí­ses nór­di­cos, Ale­ma­nia, Grecia.

De hecho, para la UE, la fir­ma común se con­vir­tió en una cues­tión de super­vi­ven­cia para fre­nar esta lógi­ca de frag­men­ta­ción. Sin embar­go, esta fir­ma no ha «anu­la­do» la de algu­nos paí­ses miem­bros, lo que refuer­za lo seña­la­do ante­rior­men­te: la jerar­qui­za­ción inter­na al con­jun­to. Esta «com­pe­ten­cia por la pro­xi­mi­dad» de la que habla Evgeny Moro­zov ya se ha esta­ble­ci­do en Euro­pa, todos soñan­do con cose­char las miga­jas del mono­po­lio esta­dou­ni­den­se. Y este fue un aspec­to cru­cial de la fir­ma con­jun­ta de los Veintisiete.

Fran­cia, por ejem­plo, ape­nas pudo renun­ciar a las inver­sio­nes en IA pro­me­ti­das en las cum­bres de Choo­se Fran­ce. Sin embar­go, man­te­ner­se fue­ra de la Pax Sili­ca sig­ni­fi­ca­ba, para muchos acto­res, la posi­bi­li­dad de tras­la­dar estas inver­sio­nes a paí­ses de «con­fian­za». En Ale­ma­nia, el can­ci­ller Frie­drich Merz, por ejem­plo, aho­ra bus­ca pro­du­cir armas esta­dou­ni­den­ses en su suelo

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y, en con­se­cuen­cia, se apre­su­ró a lla­mar a la puer­ta de la Pax Silica.

Para Ben­ja­min Bür­bau­mer, «Euro­pa siem­pre ha teni­do un lugar subor­di­na­do en el capi­ta­lis­mo diri­gi­do por Esta­dos Uni­dos, pero con esta adhe­sión, hay una expli­ca­ción de esta subor­di­na­ción a nivel numé­ri­co». Y las con­se­cuen­cias podrían ser mayo­res. El lugar glo­bal de la UE en su con­jun­to es el de un mer­ca­do peri­fé­ri­co y, como tal, ten­drá que basar­se en los deseos del centro.

Este es par­ti­cu­lar­men­te el caso en tér­mi­nos de regu­la­ción. Como seña­la Uri Gabai, por natu­ra­le­za, «la Pax Sili­ca pre­su­po­ne un entorno per­mi­si­vo para el desa­rro­llo de la IA». Es lógi­co: la estruc­tu­ra tie­ne como obje­ti­vo garan­ti­zar un bene­fi­cio cre­cien­te para el capi­tal tec­no­ló­gi­co euro­peo. Para ello, no solo es nece­sa­rio garan­ti­zar una difu­sión tec­no­ló­gi­ca que garan­ti­ce el con­trol de la IA sobre los dife­ren­tes sec­to­res de la eco­no­mía, sino tam­bién ase­gu­rar­se de que este con­trol no esté deter­mi­na­do por la regu­la­ción. Aquí es don­de la par­ti­ci­pa­ción mis­ma de la UE es crí­ti­ca para la Pax Sili­ca; tam­bién es nece­sa­rio con­tro­lar los mer­ca­dos, no solo los recursos.

El año pasa­do, Donald Trump inten­tó inte­grar esta cues­tión en las nego­cia­cio­nes sobre los dere­chos de adua­na. En vano. Sin embar­go, ha obte­ni­do una revi­sión a la baja

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de la regu­la­ción de la IA en for­ma de «sim­pli­fi­ca­ción», en gran par­te con el apo­yo de un cabil­deo de algu­nos gru­pos como Meta

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. Pero el inte­rés del capi­tal esta­dou­ni­den­se es, sin duda, ir más allá. Y eso es lo que per­mi­ti­rá la fir­ma de la Pax Silica.

A par­tir de aho­ra, la UE ten­drá que defen­der su posi­ción de «socio de con­fian­za» de Esta­dos Uni­dos, inclu­so cuan­do depen­de, por ejem­plo, para sus ser­vi­cios de alma­ce­na­mien­to de datos en un 70% de los acto­res esta­dou­ni­den­ses y entra­rá en una lógi­ca cada vez de mayor de depen­den­cia. Una vez más, en nom­bre de la esta­bi­li­dad geo­po­lí­ti­ca (la «paz»), será nece­sa­rio ceder regu­la­ción. No hay duda de que los fir­man­tes direc­tos de la decla­ra­ción, los que están más inte­gra­dos en el dis­po­si­ti­vo (y que ten­drían más que per­der en una con­fron­ta­ción con EEUU) se con­ver­ti­rán en los más fer­vien­tes defen­so­res de la desregulación.

Lo sor­pren­den­te es que esta fir­ma entra en con­tra­dic­ción con la mayo­ría de los obje­ti­vos decla­ra­dos de la UE: auto­no­mía de defen­sa, sobe­ra­nía digi­tal, regu­la­ción de la IA. Los dis­cur­sos pro­gre­sis­tas y post-neo­li­be­ra­les euro­peos se disuel­ven aho­ra en la capi­tu­la­ción incon­di­cio­nal. La fir­ma holan­de­sa, apor­ta­da por el pri­mer minis­tro cen­tris­ta Rob Jet­ten, que se pre­sen­tó duran­te la cam­pa­ña elec­to­ral de prin­ci­pios de año como un baluar­te anti-Trump, es el sím­bo­lo de este desas­tre. La Pax Sili­ca es la tum­ba con­cre­ta de los dis­cur­sos vacíos de los líde­res europeos.

Roma­ric Godin, perio­dis­ta, es ana­lis­ta polí­ti­co de Mediapart.

2 de julio de 2026

Fuen­te: https://www.mediapart.fr/journal/international/020726/l‑ue-adhere-la-pax-silica-et-confirme-son-statut-de-peripherie-de-washington?utm

Cogi­do de: https://​sin​per​mi​so​.info/​t​e​x​t​o​s​/​l​a​-​u​e​-​s​e​-​a​d​h​i​e​r​e​-​a​-​l​a​-​p​a​x​-​s​i​l​i​c​a​-​y​-​c​o​n​f​i​r​m​a​-​s​u​-​s​u​b​o​r​d​i​n​a​c​i​o​n​-​a​-​w​a​s​h​i​n​g​ton

  1. https://​www​.media​part​.fr/​j​o​u​r​n​a​l​/​i​n​t​e​r​n​a​t​i​o​n​a​l​/​1​6​0​6​2​6​/​e​n​-​a​d​o​p​t​a​n​t​-​l​-​a​c​c​o​r​d​-​c​o​m​m​e​r​c​i​a​l​-​a​v​e​c​-​l​e​s​-​e​t​a​t​s​-​u​n​i​s​-​l​e​-​p​a​r​l​e​m​e​n​t​-​e​u​r​o​p​e​e​n​-​s​o​u​s​c​r​i​t​-​l​a​-​v​a​s​s​a​l​i​s​a​t​ion
  2. https://​www​.gis​re​por​tson​li​ne​.com/​r​/​p​a​x​-​s​i​l​i​ca/
  3. https://​rareearthex​chan​ges​.com/​n​e​w​s​/​g​r​e​e​c​e​-​e​m​e​r​g​e​s​-​a​s​-​e​u​-​s​t​r​a​t​e​g​i​c​-​m​i​n​e​r​a​l​-​h​o​t​s​p​o​t​-​b​u​t​-​f​a​c​e​s​-​s​o​c​i​a​l​-​l​i​c​e​n​s​e​-​h​u​r​d​l​es/
  4. https://​www​.alai​.info/​e​n​/​p​a​x​-​s​i​l​i​c​a​-​w​h​e​n​-​t​h​e​-​e​m​p​i​r​e​-​s​t​o​p​s​-​p​r​e​t​e​n​d​i​ng/
  5. https://​www​.media​part​.fr/​j​o​u​r​n​a​l​/​i​n​t​e​r​n​a​t​i​o​n​a​l​/​2​2​0​6​2​6​/​u​n​-​v​e​n​t​-​d​e​-​d​e​g​a​g​i​s​m​e​-​s​o​u​f​f​l​e​-​e​n​-​a​m​e​r​i​q​u​e​-​l​a​t​ine
  6. https://​www​.poli​ti​co​.eu/​a​r​t​i​c​l​e​/​g​e​r​m​a​n​y​-​u​s​-​w​e​a​p​o​n​s​-​b​o​r​i​s​-​p​i​s​t​o​r​i​u​s​-​f​r​i​e​d​r​i​c​h​-​m​e​rz/
  7. https://​www​.con​si​lium​.euro​pa​.eu/​e​n​/​p​r​e​s​s​/​p​r​e​s​s​-​r​e​l​e​a​s​e​s​/​2​0​2​6​/​0​6​/​2​9​/​a​r​t​i​f​i​c​i​a​l​-​i​n​t​e​l​l​i​g​e​n​c​e​-​c​o​u​n​c​i​l​-​g​i​v​e​s​-​f​i​n​a​l​-​g​r​e​e​n​-​l​i​g​h​t​-​t​o​-​s​i​m​p​l​i​f​y​-​a​n​d​-​s​t​r​e​a​m​l​i​n​e​-​r​u​l​es/
  8. https://​www​.eurac​tiv​.com/​n​e​w​s​/​m​e​t​a​s​-​l​o​b​b​y​i​s​t​s​-​s​t​i​l​l​-​h​a​v​e​-​t​e​c​h​s​-​b​i​g​g​e​s​t​-​b​u​d​g​e​t​-​i​n​-​b​r​u​s​s​e​ls/
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