El parrapleo- Mikel Arizaleta
Al final de esta semana de largas sentadas, de muchas palabras entre el Gobierno de Zapatero, CC.OOO y UGT, de reuniones de cúpulas del PP y PSOE, de dimes y diretes entre Aralar y EA, luego de un blablablá general…, me invitó al cumpleaños de su hijo Harald Martenstein, que vino con su Zeit magazin en el sobaco. El prosit fue un monólogo de padre: “Me siento orgulloso de mi hijo, me espetó. Me recuerda a un famoso personaje histórico,