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Víncu­lo mate­rial de cla­se y nación

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¿Cuá­les pudie­ron ser los víncu­los mate­ria­les que sos­te­nían la auto­con­cien­cia de las comu­ni­da­des pre­cla­sis­tas no rotas inter­na­men­te por la pro­pie­dad pri­va­da? ¿Cuál era la dia­léc­ti­ca que ten­sio­na­ba los víncu­los socia­les has­ta rom­per­los entre quie­nes mono­po­li­za­ban la pro­pie­dad pri­va­da y quie­nes care­cían de ella? ¿Cómo la pro­pie­dad pri­va­da fue crean­do sus pro­pios víncu­los de poder y cómo fue des­tru­yen­do los de las cla­ses explo­ta­das que aún con­ser­va­ban uto­pías que recor­da­ban tiem­pos de comu­ni­dad de bie­nes? ¿Se man­te­nían los víncu­los mate­ria­les pese a esas rup­tu­ras, cam­bia­ban o desaparecían?

Según Marx, en las socie­da­des pre­cla­sis­tas el len­gua­je era el «ser comu­nal que habla por sí mis­mo», es decir, los víncu­los son tota­les por­que es la comu­ni­dad la que en su len­gua pien­sa y habla por sí mis­ma. Esta idea va a uni­da a la defi­ni­ción de cul­tu­ra que ofre­ce Samir Amin: la cul­tu­ra es la for­ma de admi­nis­trar los valo­res de uso, es decir, en las socie­da­des de true­que entre valo­res de uso, la cul­tu­ra y la len­gua eran par­tes esen­cia­les de la producción/​reproducción de los víncu­los cohe­sio­na­do­res que giran alre­de­dor de la pro­pie­dad común. Esta es una de las razo­nes por la que muchas de estas socie­da­des se han resis­ti­do a la deses­pe­ra­da a la entra­da de la pro­pie­dad pri­va­da y al colo­nia­lis­mo e imperialismo.

Los víncu­los comu­nes se rom­pie­ron con la opre­sión de la mujer, lo que se refle­ja en el len­gua­je, los mitos, las cul­tu­ras y reli­gio­nes; de igual modo la escla­vi­za­ción de pue­blos some­ti­dos y de cam­pe­si­nos arrui­na­dos del pro­pio pue­blo tam­bién rom­pió los víncu­los esta­ble­ci­dos, así como el sur­gi­mien­to de la lucha de explo­ta­do­res y explo­ta­dos en el inte­rior de la socie­dad. Era la pro­pie­dad pri­va­da, el valor de cam­bio, la eco­no­mía mer­can­til, el dine­ro, la que rom­pía los víncu­los comu­nes, pero no los des­truía del todo por­que en la cul­tu­ra popu­lar sobre­vi­vían mal que bien mitos, cos­tum­bres, uto­pías…, de modo que la iden­ti­dad asu­mió esa con­tra­dic­ción. La dia­léc­ti­ca está en el inte­rior de «lo nacio­nal» espe­cial­men­te de los pue­blos opri­mi­dos. Bajo la pro­pie­dad pri­va­da exis­te «iden­ti­dad nacio­nal», des­de lue­go, pero es con­tra­dic­to­ria en sí mis­ma por­que en ella habi­ta la lucha de cla­ses, está en cam­bio per­ma­nen­te inte­gran­do nue­vos sen­ti­dos y aban­do­nan­do vie­jas cos­tum­bres. De hecho, exis­ten varias iden­ti­da­des nacio­na­les den­tro de una, de la dominante.

El reac­cio­na­rio Dis­rae­li, con­tem­po­rá­neo de Marx, afir­mó que exis­tían dos Lon­dres: el de los ricos y el de los pobres, que exis­tían dos nacio­nes en una. Para Marx el pro­le­ta­ria­do debía cons­ti­tuir­se como nación «pero no en el sen­ti­do bur­gués» de la pala­bra sino en el sen­ti­do obre­ro, en el de la «nación tra­ba­ja­do­ra» enfren­ta­da a la nación bur­gue­sa en todos los aspec­tos mien­tras crea sus víncu­los mate­ria­les pro­pios orien­ta­dos a la inde­pen­den­cia de cla­se, pro­ce­so inse­pa­ra­ble de la con­quis­ta del poder polí­ti­co socia­lis­ta. En su via­je a Lon­dres, Lenin com­pren­dió que Dis­rae­li y Marx tenían razón a pesar de su anta­go­nis­mo: dos nacio­nes enemi­gas, la de Dis­rae­li y la de Marx, den­tro de la mis­ma nación. El pri­me­ro defen­día la opre­sión de Irlan­da, el segun­do ase­gu­ra­ba que su inde­pen­den­cia real exi­gía una refor­ma agra­ria radi­cal, la rup­tu­ra eco­nó­mi­ca con Ingla­te­rra, etc., algo que tam­bién exi­gía para la inde­pen­den­cia pola­ca, sal­van­do las dis­tan­cias. Pero la refor­ma agra­ria así como el res­to de medi­das solo se con­se­gui­ría con la lucha de cla­ses inter­na a la nación opri­mi­da y con la lucha de libe­ra­ción con­tra las tro­pas de la nación opre­so­ra. De nue­vo dia­léc­ti­ca pura: dos luchas en una.

¿Aca­so no era la nación irlan­de­sa, así como el res­to de pue­blos explo­ta­dos por el colo­nia­lis­mo bri­tá­ni­co, la que sos­te­nía ambos Lon­dres, la que con su sudor, ham­bre y emi­gra­ción hacía que los pro­le­ta­rios ingle­ses vivie­ran mejor que los «ani­ma­les irlan­de­ses»? ¿Aca­so la Irlan­da ocu­pa­da no esta­ba divi­di­da entre los ricos cola­bo­ra­cio­nis­tas y la masa cam­pe­si­na per­se­gui­da por su inde­pen­den­tis­mo? ¿Qué lucha entre dis­tin­tos víncu­los con­tra­rios se libra­ría en Irlan­da y Polo­nia? ¿Qué víncu­los podían exis­tir entre cola­bo­ra­cio­nis­tas e inde­pen­den­tis­tas, entre bur­gue­ses ingle­ses e irlan­de­ses, entre explo­ta­dos ingle­ses y explo­ta­dos irlandeses?

Vea­mos algu­nos víncu­los mate­ria­les explo­ta­do­res: patriar­ca­do, tra­ba­jo domés­ti­co, cui­da­dos, edu­ca­ción, etc.; migra­ción, escla­vis­mo etno-nacio­nal, racis­mo, tra­ta huma­na, sexo-capi­ta­lis­mo, etc.; explo­ta­ción asa­la­ria­da y depen­den­cia vital del sala­rio direc­to e indi­rec­to; inver­sio­nes, ser­vi­cios y gas­tos públi­cos fren­te a la pri­va­ti­za­ción gene­ra­li­za­da; opre­sión lin­güís­ti­co-cul­tu­ral, acul­tu­ri­za­ción y des­na­cio­na­li­za­ción; repre­sión del derecho/​necesidad a la rebe­lión; expo­lio eco­nó­mi­co, cul­tu­ral e inte­lec­tual; endeu­da­mien­to, pobre­za rela­ti­va o abso­lu­ta, con­su­mis­mo con­tra cali­dad de vida; mer­can­ti­li­za­ción de los sen­ti­mien­tos con­tra liber­ta­des sexo-afec­ti­vas; el dine­ro como deseo úni­co con­tra el deseo de la revo­lu­ción; el feti­chis­mo abso­lu­to como cade­na absoluta…

Estas y otras explo­ta­cio­nes bullen en los víncu­los que conec­tan la lucha de cla­ses con la nación, median­te su uni­dad y lucha de con­tra­rios. La com­ple­ji­dad de los víncu­los es impre­sio­nan­te: ¿y en los Paï­sos Cata­lans? El nudo gor­diano que invi­si­bi­li­za los víncu­los entre cla­se y nación se rom­pe cuan­do gol­pea­mos la pro­pie­dad pri­va­da. Por esto hemos empe­za­do ana­li­zan­do la his­to­ria de la gue­rra social entre pro­pie­dad comu­nal y pro­pie­dad pri­va­da. Nin­gu­na nación será libre si no lo son sus muje­res tra­ba­ja­do­ras, si es racis­ta, si repri­me los dere­chos bási­cos a sus pro­pias cla­ses tra­ba­ja­do­ras, si se bene­fi­cia del saqueo impe­ria­lis­ta, nun­ca será libre si no socia­li­za las fuer­zas productivo/​reproductivas.

Iña­ki Gil de San Vicente

Eus­kal Herria, 29 de octu­bre de 2024

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